15/4/08

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La expectación del Mesías-Rey, hijo de David

Los Salmos de Salomón fueron compuestos en ambiente fariseo, entre 68 y 42 antes de Cristo. Los fragmentos del salmo 17 citados aquí nos hacen conocer el estado de mesianismo en esa época. En la exasperación causada por la dominación romana, surge netamente la tendencia nacionalista, y a pesar del gran espíritu religioso del autor, sus sueños de porvenir no van más allá del plano de la historia temporal.


Mira, Señor, y suscítales
a su Rey, hijo de David,
en la época que tú sabes, oh Dios,
para que reine sobre tu siervo Israel;
invístelo de fuerza
para que quiebre a los injustos potentados.

Él reunirá al pueblo santo,
y lo conducirá con justicia
gobernará las tribus del pueblo
santificado por el Señor su Dios;
no dejará morar la iniquidad en medio de ellos,
ni habitará con ellos ningún hombre habituado al mal…
Gobernará a los pueblos y naciones
en la sabiduría de su justicia;
pondrá a los pueblos paganos a servicio bajo su yugo,
y glorificará al Señor
a la vista de toda la tierra.
Purificará a Jerusalem
santificándola como estaba ates;
y así las naciones vendrán de los extremos de la tierra
para ver su gloria,
trayéndole por ofrenda
a sus hijos, ya sin fuerzas,
y para ver la gloria del Señor
con que Dios a habrá glorificado.

En cuanto a él, como un rey justo,
instruido por Dios, reinará sobre ellos;
y no habrá iniquidad alguna
durante sus días en medio de ellos,
porque todos serán santos,
y su Rey será el Ungido del Señor…
Estará puro de pecado,
para regir pueblos inmensos,
para reprender a los jefes y destruir a los pecadores
mediante la fuerza de su palabra.
No desfallecerá en sus días,
apoyado en su Dios,
pues Dios lo ha hecho poderoso por su Espíritu Santo
y sabio por el don de consejo inteligente,
acompañado de fuerza y de justicia.

¡Felices los que vivan en aquellos días,
para contemplar la dicha de Israel!
¡Hágalo Dios así!
¡Apresure Dios su misericordia sobre Israel!
¡Y líbrenos de la contaminación de impuros enemigos!

Salmo 17, 23-51


En los oráculos proféticos se encontrará la mayoría de los rasgos aquí reunidos. El poeta espera que Dios realice en la tierra un pueblo santo; sin embargo, esta esperanza religiosa forma cuerpo con el nacionalismo.