Mostrando entradas con la etiqueta Mumonkan. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mumonkan. Mostrar todas las entradas

14 sept 2022

Encerrado entre palabras

septiembre 14, 2022

 

Mumonkan - Encerrado entre palabras

Un estudiante de Zen le dijo a Unmon: “La brillantez de Buda ilumina todo el universo.”

Antes de que hubiera terminado  la frase Unmon le preguntó:  “Estás recitando el poema de otro, ¿no es cierto?”

“Si.” Respondió el estudiante.

“Estás encerrado entre palabras”, le dijo Unmon.

Luego otro maestro, Shishin, preguntó a sus discípulos: “¿Hasta qué punto el estudiante estaba encerrado entre palabras?"

Del Mumonkan

3 jun 2020

Mumonkan 42 - La muchacha sale de la meditación

junio 03, 2020

Mumonkan 42 - La muchacha sale de la meditación


En el tiempo de Buda Shakyamuni, el Boddhisatva Manjusri, quien se supone que es el segundo después del Buda Shakyamuni, fue a la asamblea de los Budas. Cuando llegó allí, la conferencia había terminado y cada Buda había regresado a su propia tierra. Sólo una muchacha seguía inmóvil, sumida en una profunda meditación.

Manjusri preguntó al Buda Shakyamuni cómo era posible que aquella muchacha pudiera sentarse al lado del trono del Buda y él no (*...”esa muchacha ha podido lograr ese alto estado de meditación, ¿por qué yo no?”, dijo Manjusri).

“Sácala de su samadhi y pregúntaselo” le dijo Buda.

Manjusri dio tres vueltas alrededor de la muchacha y chasqueó los dedos. Ella continuó sumida en la meditación. Así pues, por medio de su poder milagroso, la transportó a un cielo muy alto e hizo cuanto pudo para que saliera de su trance, pero fue en vano.

El Buda Shakyamuni le dijo: “Ni siquiera cien mil Manjusri podrían alterarla, pero por debajo de este lugar, más allá de mil doscientos millones de países, hay un Boddhisatva, Momyo, el mas bajo de todos. Si viene aquí, la despertará.”

Apenas había pronunciado Buda estas palabras, cuando aquel Boddhisatva surgió de la tierra, hizo una reverencia y rindió homenaje al Buda. Este le pidió que despertara a la muchacha. El Boddhisatva se colocó ante ella, chascó los dedos y en aquel instante la muchacha salió de su profunda meditación.

Comentario de Mumon:

El viejo Shakyamuni puso un insignificante drama sobre el escenario y falló iluminando a las masas.

Quiero preguntarte: Manjusri es el maestro de los Siete Buddhas; ¿por qué no pudo levantar a la muchacha de su meditación?

¿Cómo fue posible que Momio, un Boddhisatva principiante, halla podido hacerlo?

Si entiendes esto íntimamente, disfrutarás de un gran samadhi dentro de este mundo de ilusión y apego.

Verso:

Aunque uno pudo sacarla de la meditación y el otro no, 
Ambos obtuvieron libertad.
Uno llevaba puesta la mascara de un dios, el otro de un demonio, 
Aunque haya sido una falla, fue, de hecho, artística.

Mumonkan, La entrada sin puerta

27 abr 2020

No es la mente, no es el Buda, no son las cosas

abril 27, 2020

No es la mente, no es el Buda, no son las cosas


Un monje preguntó a Nansen: “Existe alguna enseñanza que ningún maestro haya predicado antes?”
“Si, existe” dijo Nansen.
“¿Cuál es?” preguntó el monje.
“No es la mente, no es el Buda, no son las cosas” replicó Nansen.

Comentario de Mumon:
Con esta pregunta, Nansen agoto todo su tesoro y no se confundió ni un poco (*... y sufrió una partida de mala suerte).

Verso:
Nansen fue muy amable y perdió su tesoro,
Verdaderamente las palabras no tienen poder alguno.
Incluso si una montaña se trasforma en un mar azul,
Nansen lo haría comprensible para ti.


Mumonkan 27

28 ene 2013

Mumonkan – El zorro de Hyakujo

enero 28, 2013

Cierta vez, cuando Hyakujo impartía unas lecciones de Zen, un anciano asistía a ellas sin que los monjes reparasen en él. Al final de cada charla, cuando los monjes se marchaban, él también se iba. Pero un día se quedó después de que los demás se hubieran ido y Hyakujo le preguntó: “¿Quién eres?”

“No soy un ser humano” respondió el anciano, “pero lo fui cuando el Buda Kashapa predicaba en este mundo. Yo era maestro de Zen y vivía en esta montaña. En aquel entonces uno de mis alumnos me preguntó si el hombre iluminado está sometido o no a la ley de la causación (Karma). Le respondí: ‘El hombre iluminado no está sometido a la ley de la causación’. Como esta respuesta evidenciaba que me aferraba a lo absoluto, me convertí en un zorro durante quinientos renacimientos y todavía soy un zorro. ¿Me salvarás de esta condición con tus palabras de Zen y me permitirás salir del cuerpo de un zorro?, ¿puedo ahora preguntarte si el hombre iluminado está sometido a la ley de la causación?”

“El hombre iluminado forma una unidad con la ley de la causación” respondió Hyakujo. Al oír estas palabras el hombre quedó iluminado.

“Me he emancipado” dijo, rindiendo tributo con una profunda reverencia “Ya no soy un zorro, pero he de dejar mi cuerpo en el lugar donde habito detrás de esta montaña. Por favor, celebra mi funeral como el monje que fui.”

Dicho esto, el anciano desapareció.

Al día siguiente, Hyakujo ordenó, a través del superior de los monjes, que se dispusieran a asistir al funeral de un monje.

“No había nadie enfermo en la enfermería” comentaron los monjes, intrigados “¿Qué querrá decir nuestro maestro?”

Después de la comida, Hyakujo precedió a los monjes al exterior y rodearon la montaña. Con su bastón, sacó de una cueva el cadáver de un zorro y llevó a cabo la ceremonia de la cremación.

Aquella noche Hyakujo dio a los monjes una charla y les contó esta historia sobre la ley de la causación.

Al oír el relato, Obaku le preguntó a Hyakujo:

“Eso lo comprendí hace mucho tiempo, porque cierta persona que dio una respuesta equivocada a una pregunta de Zen se convirtió en zorro durante quinientos renacimientos. Ahora deseo preguntar: si a un maestro moderno se le hacen muchas preguntas y siempre da la respuesta correcta, ¿qué será de él?”

“Acércate a mí y te lo diré” respondió Hyakujo.

Okabu se acercó a Hyakujo y le abofeteó, pues sabía que ésa era la respuesta que su maestro quería darle.
Hyakujo palmoteó y se echó a reír ante tal discernimiento.

“Creí que un bárbaro tenía la barba roja” comentó, “y ahora conozco a un bárbaro que tiene la barba roja”.

Comentario de Mumon:
No caer bajo la ley de causación: ¿como pudo esta respuesta hacer del monje un zorro?
No ignorar la causación: ¿como pudo esto emancipar al viejo monje?
Si logras entender esto, entenderás como el viejo Hyakujo habría disfrutado el haber tenido quinientas reencarnaciones como zorro.

Verso:
Libre del karma o sujeto a el:
Dos caras de una moneda.
Sujeto al karma o libre de el:
Mil errores, un millón de faltas.

Mumon, Mumonkan, La Entrada sin Puerta

30 nov 2012

Las tres llamadas del maestro del emperador

noviembre 30, 2012

El Maestro Nacional llamo tres veces a su discípulo y las tres veces el discípulo respondió.

El Maestro  Nacional  dijo: “he temido  mucho  tiempo  que te he estado  traicionando,  pero en realidad tu eres el que me traiciona”


Comentario de Mumon:

El Maestro Nacional llamo tres veces y su lengua cayo al piso (por hablar demasiado).

El discípulo respondió tres veces y dio su respuesta con brillantez (mostrando su armonía con el Tao)

El Maestro Nacional era viejo y solitario; agarro la cabeza de la vaca y la forzó a comer pasto.

El discípulo no deseaba comer, pues su estomago estaba satisfecho; la deliciosa comida tiene poca atracción para aquel que esta satisfecho. Dime, ¿hasta que punto fue la traición?

Cuando el país es prospero, todos se sienten orgullosos (para comer comida sencilla).*

* otra versión del ultimo párrafo:
“Cuando el país es prospero, el talento es preciado. Cuando la casa tiene riquezas, los niños están orgullosos.”

Verso:

El llevaba un yunque de hierro sin agujero
Y dejo una maldición para molestar a sus descendientes.
Si quieres sostener la entrada y las puertas (la enseñanza del Zen), Debes primero escalar una montaña de sables con los pies desnudos.


Mumonkan, caso 17

24 nov 2011

Mumonkan 16 - Campanas y vestiduras

noviembre 24, 2011

Unmon  preguntó:  “Si el mundo  es tan ancho,  ¿por qué responden  a las campanas  vistiendo hábitos de ceremonia?”

Comentario de Mumon:

En el estudio del Zen, no debemos vernos dominados por los sonidos y las formas.

Incluso si logras comprensión oyendo una voz o viendo una forma, estas son simplemente las condiciones ordinarias de las cosas.

¿Acaso no sabes que el verdadero estudiante de Zen comanda los sonidos, controla las formas, es perspicaz en cualquier suceso y en cualquier ocasión?

Ahora solo dime: ¿es el sonido el que viene al oído o el oído es el que va al sonido? Si sonido y silencio se desvanecen, ¿como podrías llamar a este estado?

Mientras escuches con tus oídos, no podrás responder. Si escuchas con tus ojos, eres realmente intimo.

Verso:

Con la realización, las cosas son una sola familia;
Sin realización, las cosas están separadas en miles de partes. 
Sin  realización, las cosas son una sola familia;
Con la realización, las cosas están separadas en miles de partes.


Mumonkan, La entrada sin puerta capítulo 16

4 sept 2010

Mumonkan - Prefacio

septiembre 04, 2010


El budismo hace de la mente su cimiento y de la no-entrada su entrada.

Ahora, ¿como atraviesas esta no-entrada?

Es dicho que las cosas que pasan la entrada nunca podrán ser tu propio tesoro. Lo que es ganado por circunstancias externas terminara deteriorándose.

Sin embargo, tal dicho levanta olas cuando no hay viento. Esta cortando piel manchada.

En cuanto aquellos que tratan de entender a través de las palabras de otro, están golpeando a la luna con un palo; rascando su zapato mientras que es su pie el que les pica. ¿Que incumbencia tienen ellos con la verdad?

En el verano del primer año de Jotei, Ekai (Mumon) estaba en el templo Ryusho como monje encargado, trabajando con los demás monjes, usando los casos de los antiguos maestros como ladrillos para golpear la  entrada y llevar a los discípulos a sus respectivas capacidades.

El texto fue escrito bajo ningún plan u orden. Es solo una colección de 48 casos.

Es llamado Mumonkan, “La Entrada sin Puerta.”

Un hombre con determinación, sin cobardía se presionara hacia delante en su camino, sin importarle los peligros.

Entonces ni siquiera Nata con sus ocho armas podría molestarlo.

Hasta los cuatro Sietes del oeste y los dos Tres del este rogarían por sus vidas. (Los Patriarcas hindúes y chinos)

Si no se tiene determinación, entonces será como vislumbrar vagamente a un caballo que atraviesa galopando por una ventana: en un pestañeo se habrá ido.

Verso:

La Gran Via no tiene entrada,
Miles de caminos la penetran.
Una vez que se atraviesa La Entrada sin Puerta
Caminas libremente en el universo.




Mumonkan, La entrada sin puerta


6 ago 2010

Mumonkan 23 - No pienses que está bien, no pienses que no está bien

agosto 06, 2010


El Sexto Patriarca rompiendo los sutras


Cuando el sexto Patriarca se emancipó, el quinto Patriarca le regaló un cuenco y una vestidura que Buda había legado a sus sucesores, generación tras generación.

Un monje llamado E-myo, lleno de envidia, seguía al Patriarca para arrebatarle su gran tesoro. El sexto Patriarca puso el cuenco y la vestidura sobre una piedra del camino y dijo a E-myo: “Estos objetos solo simbolizan la fe. No sirve de nada pelearse por ellos. Si deseas tomarlos, tómalos ahora.”

Cuando E-myo fue a coger el cuenco y la vestidura, eran pesados como montañas y no pudo moverlos.

“He venido en busca de la enseñanza, no de los tesoros materiales” dijo, temblando de vergüenza. “Enséñame, por favor.”

El sexto Patriarca dijo: “No pienses ni en bueno ni en malo, ¿cuál es tu verdadero yo?”

Al oír esto, E-myo recibió la iluminación. El sudor empapó todo su cuerpo, lloró y se inclinó ante el Patriarca, diciéndole: “Me has dado las palabras y los significados secretos. ¿Hay alguna parte de la enseñanza más profunda?”

“Lo que te he dicho no es ningún secreto” respondió el sexto Patriarca. “Cuando realizas tu verdadero yo el secreto te pertenece.”

“Estuve muchos años bajo la guía del quinto Patriarca, pero no he podido realizar mi verdadero yo hasta ahora. Gracias a tu enseñanza, encuentro la fuente. Una persona bebe agua y sabe si está fría o caliente. ¿Puedo llamarte mi maestro?”

El sexto Patriarca contestó: “Si así lo quieres… Sin embargo ambos hemos estudiado bajo el quinto Patriarca y por esto a él es a quien debemos llamar maestro. Debes estar muy atento para aferrarte a lo que hoy has alcanzado” (*debes estar atento para protegerte a ti mismo).

Comentario de Mumon:

Debemos decir que el sexto Patriarca estaba en una emergencia. La revelación que ha dado, sin embargo, hace recordar a una sobreprotectora abuela que ha pelado un lichi (fruto del desierto), sacado sus pepas y puesto en la boca de su nieto listo para que lo trague.


Verso:

Tu descripción de ello es en vano, tu retrato no es de provecho, 
Valorarlo no tiene utilidad, deja de preocuparte de ello totalmente. 
Tu verdadero ser no tiene donde ocultarse,
Incluso si el universo es aniquilado, no se destruye.



Mumonkan, La entrada sin puerta

25 ago 2009

Mumonkan 12 - Zuigan se dirige a su maestro

agosto 25, 2009 0

 

 

Zuigan se decía a sí mismo todos los días: “Maestro.” Entonces se respondía: “¿Si, señor?”

Tras lo cual añadía: “Debes ser sobrio.” De nuevo contestaba: “Si, señor.”

“Y después de esto” continuaba, “no te dejes engañar por los demás.” “Si, señor; si, señor” respondía.

 

Comentario de Mumon:

El viejo Zuigan se compra y vende a si mismo. Se saca muchas mascaras de dioses y de demonios y vuelve a ponérselas, jugando con ellas.

¿Para que?

Uno llama y el otro responde; uno muy despierto, el otro diciendo que nunca será engañado. Si te apegas a cualquiera de ellos, fallaras.

Si imitas a Zuigan, jugaras al zorro (a los disfraces).

 

Verso:

Aferrándose a la engañosa vía de la conciencia,

Los estudiantes de la Vía no se dan cuenta de la verdad.

A la semilla del nacimiento y la muerte a través de los eones

El tonto llama el ser original.

4 jun 2009

Mumonkan 21 – Estiércol seco

junio 04, 2009 0

 

Un monje preguntó a Unmon: “¿Qué es Buda?”. Unmon le respondió: “Estiércol seco.”

 

Comentario de Mumon:

Unmon era muy pobre para preparar comida sencilla y muy ocupado para hablar apropiadamente.

Esta dispuesto a mantener su escuela con estiércol seco. ¡Observen cuan devastadas están las enseñanzas Budistas!

 

Verso:

Luz destellante,

Chipas que salen disparadas (por golpear una piedra),

Un pestañeo momentáneo,

Y te lo has perdido.

24 may 2009

Mumonkan 6 – Buda da vueltas a una flor

mayo 24, 2009 0

 

Cuando Buda estaba en la montaña Grdhrakuta, daba vueltas a una flor entre sus dedos y la sostenía ante sus oyentes. Todos estaban silenciosos. Sólo Maha-Kashapa sonreía ante esta revelación. Aunque procuraba dominar la expresión de su semblante.

Buda dijo: “Tengo el ojo de la verdadera enseñanza, el corazón de Nirvana, el aspecto verdadero de lo que no tiene forma y el paso inefable del Dharma independiente de las formas y transmitido mas allá de la Doctrina. Esto es lo que le he confiado a Maha-Kashapa.”

 

Comentario de Mumon:

Gautama de rostro dorado realmente no mostró ninguna preocupación por sus oyentes. Hizo que luciera mal lo que lucia bien y vendió carne de perro como si fuera de cordero. Creyó que estuvo muy bien.

Sin embargo, ¿que tal si su audiencia se hubiera reído?, ¿cómo habría transmitido su Ojo Verdadero?

Y si Maha-Kashapa no hubiera sonreído, ¿como hubiera podido el Buddha transmitirlo?

Si dices que el Ojo del Verdadero Drama puede ser transmitido, entonces el viejo del rostro dorado hubiera sido un citadino tramposo engañando a los pueblerinos.

Si dices que no puede ser transmitido, ¿entonces porque el Buddha aprobó a Maha-Kashapa?

 

Verso:

Al girar una flor,

La serpiente (su disfraz) muestra la cola.

Maha-Kashapa sonríe,

Los monjes no saben que hacer.

12 may 2009

Mumonkan 19 – La vida cotidiana es el camino

mayo 12, 2009 0

 

Joshu preguntó a Nansen: “¿Cuál es el camino?”

“La mente ordinaria es el camino” respondió Nansen. “¿Es posible estudiarla” preguntó Joshu.

“Si intentas estudiarla, te separaras de ella” dijo Nansen.

“Si no puedo estudiarla, ¿cómo sabré cual es el camino?” preguntó Joshu.

“El camino no es cosa de saber o no saber” explicó Nansen “saber es ilusión, no saber es confusión. Cuando has alcanzado el verdadero Camino, mas allá de la duda, lo encontraras tan vasto e ilimitado como el espacio exterior. ¿Como puede hablarse de el espacio exterior al nivel de correcto o equivocado?”

Luego de esto, Joshu llego a la realización espontánea.

 

Comentario de Mumon:

Nansen se disolvió y derritió ante la pregunta de Joshu y no pudo ofrecer una explicación plausible.

Aunque Joshu llego a la realización, debe primero profundizar en ello por otros treinta años antes que pueda entenderlo por completo.

 

Verso:

Las flores de primavera, la luna de otoño;

Las brisa de verano, la nieve del invierno.

Si las cosas sin importancia no desordenan tu mente,

Tienes los mejores días de tu vida.

 

Mumonkan, La entrada sin puerta capítulo 19

16 abr 2009

Mumonkan 24 – Sin silencio, sin palabras

abril 16, 2009 0

 

Un monje preguntó a Fuketsu: “Ambos, el habla y el silencio son faltas que se cometen cuando comienza la acción interna de la mente y la acción externa de la mente. ¿Como podemos escapar a estas faltas?”

Fuketsu observó:

“Siempre recuerdo la primavera en Konan, Donde las perdices cantan;

¡Cuan fragantes las incontables flores!”

 

Comentario de Mumon:

El espíritu Zen de Fuketsu era como un relámpago y abrió un pasaje limpio.

Sin embargo estaba demasiado enredado en el mundo de los monjes y por esto no pudo cortar con ellos (* lamentablemente Fuketsu no fue capaz de sentarse en las palabras de los “ancestros”).

Si realmente puedes comprender el problema, puedes fácilmente encontrar la forma de salir (ser libre).

Ahora, sin ocupar el lenguaje samadhi, explícalo con tus propias palabras (*…sin palabras, sin frases, ahora explica lo que es el Zen).

 

Verso:

Él (Fuketsu) no uso frases refinadas;

Antes de hablar, ya ha manejado el asunto. Si parloteas sin parar,

Encontraras que has perdido tu vía.

4 abr 2009

Mumonkan: 14 – Nansen corta un gato en dos

abril 04, 2009 0

 

Nansen vio que los monjes de los pabellones del este y del oeste se peleaban por un gato. Cogió al felino y dijo a los monjes: “Si alguno de ustedes da una buena respuesta, pueden salvar al gato.”

Nadie respondió por lo que Nansen cortó, sin vacilación, al gato por la mitad.

Aquella noche Joshu regresó y Nansen le habló del incidente. Joshu se quitó las sandalias, se las puso sobre la cabeza y salió.

“Si hubieras estado aquí”, dijo Nansen, “podrías haber salvado al gato.”

 

Comentario de Mumon:

Díganme, ¿que quiso decir Joshu cuando puso sus sandalias sobre su cabeza?

Si pueden dar una buena respuesta a esto, sabrán que el decreto de Nansen fue llevado a cabo por una buena razón.

Si no pueden responder, ¡peligro!

 

Verso:

Si Joshu hubiera estado ahí, Hubiera sucedido lo contrario.

Joshu hubiera arrebatado el cuchillo

Y Nansen hubiera rogado por su vida.

 

Mumonkan, La entrada sin puerta

3 abr 2009

Mumonkan: 31 – Joshu investiga

abril 03, 2009 0

 

Un monje viajero preguntó a una anciana el camino para ir a Taisan, un templo popular que se suponía proporcionaba sabiduría a quien rindiera culto allí.

“Ve en línea recta” le dijo la anciana.

Cuando el monje avanzó uno pasos, la mujer dijo para sus adentros: “También él es un feligrés corriente”

Alguien contó este incidente a Joshu, el cual dijo: “Espera hasta que investigue”. Al día siguiente fue e hizo la misma pregunta a la mujer, y la mujer le dio la misma respuesta.

Joshu observó: “He investigado a la anciana.”

 

*otra version:

Un monje viajero preguntó a una anciana el camino para ir a Taisan. “Ve en línea recta” le dijo la anciana.

Cuando el monje avanzó uno pasos, la mujer dijo: un buen y respetable monje, pero el también va por esa vía”

Tiempo después alguien le contó a Joshu sobre esto.

Joshu dijo: “Esperen un momento, iré a investigar a la anciana por ustedes”

Al día siguiente fue e hizo la misma pregunta a la mujer, y la mujer le dio la misma respuesta. Al retornar, Joshu dijo a sus discípulos: “He investigado a la anciana de Taisan para ustedes”

 

Comentario de Mumon:

La anciana se sentó en su tienda y planeo la campaña, pero no sabia que había un famoso bandido que sabia como tomar al comandante del enemigo como prisionero. El viejo Joshu entro a hurtadillas en su tienda y amenazo su fortaleza, pero no era un verdadero general. De hecho, ambos tienen sus faltas.

Ahora quiero preguntarte: ¿cuál era el punto de la investigación de Joshu?

 

Verso:

La pregunta era la misma,

La respuesta era la misma.

Arena en el arroz,

Espinas en el lodo.

 

Mumonkan, La entrada sin puerta