Antiguos Testamentos

22 ago 2020

Budismo - Mis ojos son semejantes al océano

8:00

Mis ojos son semejantes al océano


Un joven monje declara: “El océano refleja la luz del sol, la de la luna, las sombras movientes proyectadas por las nubes, una multitud de imágenes. Estas imágenes sólo tocan su superficie, ninguna penetra en lo profundo. Así, la imagen de los objetos que se reflejan en mis ojos no debe afectar mi espíritu.”

El maestro señala: “He aquí una excelente disciplina, pero no se trata sólo de trazar reglas de conducta. Meditad...”

Otro responde a su condiscípulo. Habla lentamente, con Ja voz lejana de un soñador hablando desde un sueño: “Si el océano —dice— bebiera todas las imágenes que se reflejan en su superficie, tras absorberlas todas, ninguna podría ya turbar la pureza de su claro espejo. Dejando que se sumerjan hasta el fondo del espíritu las imágenes que se reflejan en los ojos, hasta que se hayan hundido allí todas las formas, y sus sombras no oscurezcan ya la visión, se podrá ver más allá de ellas.”

El maestro permanece en silencio. Mira a los discípulos sentados ante él. Ninguno responde a la muda invitación. Los que se callan han comprendido más o menos bien el enigma del que han hablado los dos novicios. Y yo siento que ambos están lejos de haberlo descifrado.


Alexandra David-Neel - Iniciaciones e iniciados en el Tíbet

Traducción de Estela Canto

Hekiganroku - Claro y vacío

8:00

Claro y vacío zen


El emperador Bu de Ryo preguntó al Gran Maestro Bodhidharma: “¿Cuál es el más alto sentido de la Realidad Sagrada?” Bodhidharma respondió: “Claro y vacío, sin santidad”. El emperador preguntó entonces: “¿Quién eres tú delante de mí?”. Bodhidharma respondió: “No lo sé”. El emperador no quedó satisfecho. 

Finalmente Bodhidharma cruzó el río Yagntze y se dirigió al reino de Gi.

Más tarde, el emperador solicitó su opinión a Shikô. Shikô dijo: “¿Sabe Su Majestad quién es ese hombre?” El emperador contestó: “No lo sé”.

Shikô dijo: “El es el Mahasattva Avalokitesvara, el que transmite el Sello de la Mente Búdica”

El emperador se lamentó y quiso enviar un emisario para invitar a Bodhidarma a que regresara. Shikô dijo: •Su Majestad, no intente enviar a nadie para traerlo de vuelta, aun si toda la gente de la tierra fuera tras él no retornaría”.


Hekiganroku - Crónicas del Acantilado Azul

Transmisión sin palabras

7:30


Hsu Yun (1840-1959)
Hsu Yun (1840-1959)


¡Quedarse con el Chan! Esta es la manera más efectiva de alcanzar la iluminación. No se dejen atraer por otros métodos.

Incluso Yong Jia, por confesión propia, gastó un montón de tiempo filosofando intelectualmente antes de intentar el método Chan con el Patriarca Hui Neng. "En mi juventud – dijo – estudié sutras, shatras y comentarios intentado discriminar sin parar entre nombre y forma. Podría también haber intentado contar los granos de arena del océano.

Había olvidado la cuestión del Buda. '¿Puede un hombre que cuente las joyas de otros hombres hacerse rico?"

El método Chan es verdaderamente como la espada del Rey Vajra. De un golpe puede cortar la ilusión para alcanzar la Budeidad.

Siempre que pienso sobre los años de práctica que a menudo preceden a la experiencia momentánea de la iluminación, pienso sobre el Maestro Chan Shan Zan.

Todos podemos aprender mucho de él. Shan Zan tuvo un maestro que desdichadamente no estaba iluminado. Uno no puede dar lo que no tiene; y así, sin nada, Shan Zan abandonó a su antiguo maestro para ir a estudiar con el Maestro Bai Zang.

Bajo la guía del Maestro Bai Zang, Shan Zan alcanzó la iluminación y entonces, con afectuoso respeto, volvió a visitar a su antiguo maestro.

El anciano le preguntó, "¿Qué aprendiste después de abandonarme?" Y como estaba iluminado, Shan Zan pudo responder amablemente "Nada, absolutamente nada." Para el viejo, fue una noticia agridulce. Sentía que su estudiante no hubiera aprendido nada, pero estaba feliz de tenerlo de vuelta. "Si quieres, puedes quedarte aquí – dijo."

Así que Shan Zan se quedó y sirvió a su antiguo maestro. Un día, mientras tomaba un baño, el anciano le pidió a Shan Zan que le restregara la espalda porque la tenía muy sucia. Cuando Shan Zan comenzó a frotársela dijo: "Qué curiosos ventanales de cristal hay en el vestíbulo de su Buda." Su maestro no sabía lo que él quería decir. "Por favor – le pidió – explícame tu comentario."

Mientras Shen Zan continuaba limpiando la suciedad dijo: "Aunque usted no lo pueda ver, su Yo Búdico emana tales rayos luminosos." Esta respuesta confundió al maestro.

Unos días mas tarde, cuando el maestro se sentó bajo una ventana de papel encerado para estudiar un sutra, una abeja comenzó a zumbar por la habitación; y la abeja, atraída por la luz exterior, siguió chocando contra la ventana de papel, intentando salir de la habitación. Shen Zan observó a la frustrada abeja y dijo, "¡Así que quieres salir fuera y entrar en la infinidad del espacio! Bueno, no lo harás penetrando el viejo papel encerado..." Entonces simplemente dijo, "Las puertas están y continúan abiertas pero la abeja rehuye a salir por ellas. Mira cómo se golpea la cabeza contra la ventana cerrada. ¡Estúpida abeja! ¿Cuándo comprenderá que el Camino está bloqueado por el papel?"

Entonces una chispa de luz comenzó a penetrar la mente del profesor. Sintió el más profundo significado de las palabras de Shan Zan. Preguntó astutamente, "Te has ido un largo tiempo. ¿Estás seguro de que no has aprendido nada mientas estabas fuera?"

Shan Zan rió y confesó: "Después de abandonarle estudié bajo el Maestro Bai Zhang. A través de él aprendí cómo detener mi mente discriminatoria... dejar de ser crítico... trascender el mundo del ego. A través de él alcancé la Sagrada Fruta de la iluminación."

Entonces, cuando el viejo maestro escuchó esta maravillosa noticia, reunió a todos los monjes y mandó preparar un banquete en honor de Shan Zan. Estaba muy contento.

"Por favor – le pidió a Shan Zan – permite a tu viejo maestro que se convierta en tu estudiante. Por favor, explícame el Dharma... especialmente lo relativo a los baños y las abejas."

Shan Zan rió. "Tu Yo Búdico resplandece en ti aunque no puedas verlo por ti mismo. Siempre es puro y ninguna cantidad de basura puede mancharlo jamás. Además, tus ojos siempre están mirando hacia afuera, fijados en páginas impresas; pero el Infinito no puede ser atrapado por las palabras. Son los libros solamente los que nos ocupan y entretienen en debates. Si quieres liberarte de la ilusión debes mirar hacia el interior. El Camino hacia el Infinito está en la otra cara de tu contemplación. ¡Mira hacia adentro para ver tu resplandeciente y deslumbrante Yo Búdico!"

¡De repente el viejo profesor comprendió! ¡De repente vio su propia Naturaleza búdica! Se excitó tanto que declaró que Shan Zan sería el Abad del monasterio. "¡Quién hubiera pensado que en mi vejez finalmente lo conseguiría! gritó."

Pero esto es lo más bonito del Momento Eterno, ¿no? Caminen fuera del tiempo una sola vez, y todos los años que han gastado en la ignorancia y el sufrimiento retroceden y se alejan en la vaguedad. Solo hay una cosa que parecen recordar. Su propio ‘yo’ viejo se ha ido y todos los viejos amigos, enemigos y familiares, y todas sus viejas experiencias, amargas o dulces, han perdido su poder sobre él. Eran como una película... creíble mientras él estaba en el teatro, pero no cuando salió a la luz de Sol.

La Realidad desvanece la ilusión.

En el Nirvana no eres joven ni viejo. Simplemente eres. Y, ¿quién eres? Eso es fácil.

El Buda.


Las Enseñanzas de Xu Yun (Nube Vacía)

Para no morir por segunda vez en el Más Allá

7:00



Mis recintos misteriosos fueron profanados;
mis escondites han sido revelados;
los Espíritus santificados han sido arrojados en las Tinieblas;
pero he sido santificado por el Ojo divino de Horus,
y Up-Uaut me ha alimentado con la leche de sus tetas.
Ahora me oculto entre vosotras ¡oh Estrellas fijas!
Ciertamente, mi frente es la propia de Ra.
Mi rostro se quita el velo; mi corazón está en su justo lugar.
Yo soy el Amo del Saber Sagrado y del Verbo mágico.
Como Ra, me protejo a mí mismo.
Nadie podrá ignorarme ni dañarme.
Ciertamente, tu Padre celestial vive para ti,
¡Oh tú, Hijo de la diosa Nut!
He aquí ¡oh Príncipe de los dioses! que llego junto a ti.
Soy tu Hijo y he presentado tus Misterios…
¡Coronado Rey de los dioses no pereceré por segunda vez
en el mundo Inferior!

Libro egipcio de los muertos
Versión de A. Laurent
Imagen: Detalle del Libro de los Muertos de Heruben, Museo de El Cairo


5 ago 2020

Nagarjuna - ¿Cómo hablar de causas?

8:00

Nagarjuna - ¿Cómo hablar de causas?


En ningún lugar descubriremos jamás una entidad que podamos considerar como surgida a partir de sí misma. Tampoco será posible suponer que se origine a partir de otras o pensar que surja como resultado de una combinación de las dos posibilidades anteriores. Por último, carece de sentido pensar que las entidades puedan originarse de forma aleatoria, es decir, sin causa o por causa del azar: por casualidad.

Existen cuatro tipos de condiciones 12 para la explicación del fundamento u origen de las cosas: la causa eficiente, la causa material, el antecedente inmediato y la ausencia de condiciones desfavorables (o condición propicia).

Pero ninguna entidad tiene su naturaleza propia o inherente en el conjunto de estas condiciones que supuestamente la producen. Y si esta naturaleza propia no se encuentra en ellas, muchos menos podremos hallarla en las condiciones que producen una entidad diferente.

No podemos decir que la eficacia tenga condiciones ni que la eficacia carezca de condiciones (se trata de términos correlativos, como izquierda y derecha). 14 Tampoco podremos decir que las condiciones puedan darse sin eficacia pues no tiene sentido hablar de las condiciones de algo que no existe (sería como preguntar cómo ha crecido el bigote del hijo de la mujer estéril) ni tiene sentido atribuir condiciones a algo que ya existe.

Tendemos a pensar: “esto surge debido a estos factores”, y llamamos a esos factores condiciones. Pero si eso mismo no se originara ya no hablaríamos de factores ni de condiciones, pues, como dijimos, no es lógico pensar en las condiciones de algo que no existe. Y lo que ya existe no necesita de condición. Esto se aplica también a la causa eficiente, a la causa material y al antecedente causal inmediato (pues en entidades que no han surgido carece de sentido hablar de cesación).

Si no pudiera existir ninguna entidad que no tuviera naturaleza propia, entonces no se podría decir “dado esto, surge aquello”. Además, el fruto no existe en las condiciones, ni en cada una de ellas por separado ni en el conjunto de todas ellas. Si el fruto no está en las condiciones, ¿cómo podría surgir de ellas? Se dirá que el fruto, que no existe antes del proceso, surge de las condiciones. Entonces, ¿por qué no decir que el fruto surgirá de lo que no son las condiciones? (o sea, ¿por qué no decir que la cuajada surge del agua y no de la leche o que el aceite brota de la arena si ese surgir se presenta como milagroso?).

Además, los frutos son a su vez condiciones en otro proceso posterior. Cada causa es el efecto de una causa precedente, cada estado proviene del anterior y determina el subsiguiente, luego, las condiciones no surgen de sí mismas sino que dependen a su vez de otras. ¿Cómo puede el efecto que surge de algo y no de sí mismo ser condición de otra cosa? Por eso el efecto no lo constituyen ni las condiciones ni lo que no son las condiciones. Así, nos vemos en la imposibilidad de definir el efecto y sin el efecto, ¿cómo hablar de causas?



Nagarjuna - Mūla madhyamaka  kārikāh

Lie Zi - Del arte de la arquería

7:30

Lie Zi - Del arte de la arquería


Kan Ying fue un gran arquero de los tiempos antiguos. Sin disparar, con solo extender su arco, las bestias se desplomaban y los pájaros caían. Tuvo un discípulo llamado Fei Wei que lo superó  en habilidad. A su vez, Fei Wei le enseñó el arte de la arquería a  Chi Ch'ang.

Fei Wei le dijo a Chi Ch'ang: "Antes de empezar a hablar de arquería deberías aprender a no parpadear".

Chi Ch'ang volvió a su casa y se tendió de espaldas debajo de el telar de su mujer, con sus ojos muy próximos a los pedales. Después de dos años consiguió no parpadear, aún cuando la punta de una aguja le cayera en un ojo. Fue a contárselo a Fei Wei, quién le contestó: "Todavía no es suficiente. No voy a estar satisfecho hasta que no aprendas a mirar. Volvé cuando puedas ver lo pequeño como si fuera grande y lo difuso como si fuera nítido".

Chi Ch'ang volvió a su casa, ató una pulga con un pelo de cola de yak, la colgó de la ventana y se puso a mirarla a contraluz desde cierta distancia. En diez días la empezó a ver más grande; al cabo de tres años la veía del tamaño de una rueda de carreta. Cuando obsevaba otras cosas de la misma manera, éstas parecían colinas y montañas. Entonces, con un arco hecho de cuerno y una flecha de madera del norte, le disparó a la pulga y le atravesó el corazón, sin que se rompiera el pelo del cual colgaba. Fue a contárselo a Fei Wei, quién dando un salto y golpeándose el pecho le dijo: "Lo conseguiste".

Cuando Chi Ch'ang hubo aprendido todo lo que Fei Wei tenía para enseñarle, consideró que sólo ese hombre en el mundo podía compararse con él. Entonces planeó asesinar a Fei Wei. Los dos hombres se encontraron en un descampado y se dispararon mutuamente. Las puntas de sus flechas chocaban en el aire y caían a tierra sin levantar polvo. Fei Wei fue el primero en quedarse sin flechas. A Chi Ch'ang todavía le quedaba una; cuando la disparó, Fei Wei la rechazó con la punta de una rama de zarza. Entonces ambos arrojaron sus arcos y se echaron a llorar, inclinándose cada uno ante el  otro hasta que sus cabezas tocaron el suelo. Decididos a convertirse en padre e hijo, sellaron, mediante un corte en el brazo, un pacto  por el cual se comprometieron a no enseñar su arte a nadie más.


Lie Zi - El libro de la perfecta vacuidad
Traducción Isaías Garde a partir de la versión de A. C. Graham The Book of Lieh-tzu

Miscelánea Zen: Maestro Fo Yan

7:00




El ahorro de energía

Para   practicar   el   Zen   es   necesario   que   te   desidentifiques   de   los  pensamientos.  Éste  es  el mejor  modo  de  ahorrar  energía.  Desapégate  del  pensamiento emocional y comprenderás que el mundo objetivo no existe.  Entonces sabrás como practicar el Zen.

La mente y el mundo

Había una vez un monje que había dedicado toda su vida a practicar el  budismo. Cierta noche, mientras se hallaba paseando,   pisó algo viscoso y  creyó  que  se  trataba  de  un  sapo.  Entonces  se  llenó  de  pesar por  haber  transgredido  el  precepto  de  respetar  la  vida.  Aquella  noche  soñó  que  cientos de ranas solicitaban su vida a cambio.

A la mañana siguiente el monje estaba desolado pero, cuando volvió al  lugar, descubrió que solo había pisoteado una berenjena marchita. En aquél  mismo  instante  todo  su  desasosiego  se  desvaneció  y comprendió  por  primera vez el significado de la   frase: “El mundo objetivo no existe”. A  partir de ese incidente supo cómo practicar Zen.

El Zen innato

¿Por  qué  no  percibes  tu  verdadera  naturaleza  cuando  se  trata  de  algo  innato en ti? El budismo no propone nada extraño, sólo intenta alcanzar lo  esencial.

Nuestra enseñanza no pretende eliminar los ensueños, reprimir el cuerpo  y la mente y cerrar los ojos. El Zen no es eso.

Observa tu estado actual. ¿Cuál es su razón de ser? ¿Qué es lo que te  confunde?

La discriminación y la no discriminación

Debes ser consciente de la mente no discriminativa sin prescindir de la  mente discriminativa y de lo que no puede ser percibido sin renunciar a la  percepción.


La independencia

¿Qué  buscas  en  los    “Centros  Zen”    Soluciona  tus  problemas  sin  escuchar lo que digan los demás.

¿Quién eres tú?

Dirige tu mirada hacia ti mismo. Observa la mente que piensa. ¿Quién  está pensando?

La racionalización

Si   racionalizas   te   resultará   imposible   comprender   el   Zen.   Para  comprenderlo debes interrumpir toda conceptualización.

Hay quienes escuchan esto y dicen que no hay nada más que añadir y  que tampoco existe motivo alguno para decir nada sin percatarse de que,  cuando hablan así,  ya están cayendo en la conceptualización.

Dar vueltas

¿Por  qué  no  puedes  comprender  tu  mente?   Transformar  a  “tu  propia  mente”  en  un  cliché  y  tratar luego  de  servirte  de  él  para  alcanzar  la  realización es como atar una cuerda al extremo del poste y comenzar a dar  vueltas en torno a él.

El reconocimiento

La  iluminación  se  parece  a  tropezar  con  tu  padre  en  la  ciudad  tras  permanecer varios años alejado de casa. En cuanto lo ves, lo reconoces de  inmediato sin necesidad de preguntarle a nadie de quien se trata.

La percepción Zen

Sólo podrás considerarte un verdadero adepto cuando percibas antes de  que  aparezca  el  menor  indicio, antes  de  ponerte  a  pensar,  antes  de  que  emerjan las ideas.

Dar un paso atrás

Para observar debes dar un paso atrás.  Pero ¿cómo puedes hacerlo? No  se  trata  de  que  lo  descuides todo  y  te  sientes  a  meditar,  sojuzgando  el  cuerpo y la mente hasta convertirlos en algo tan estéril como la tierra y la  madera.

Si das un paso atrás comprenderás las máximas y los relatos que antes te  parecían  incomprensibles.  Da  un  paso  atrás  y  descubre  por  ti  mismo  la  causa de tu ignorancia.

La duda y la certeza

Para comprender el Zen debes interrogarte en profundidad. Cuando lo  hagas, la sabiduría trascendente brotará desde lo más profundo de tu ser.

Tú mismo

En cierta ocasión un monje estaba bajando las escaleras cuando escuchó  la llamada de un anciano maestro. Cuando el monje se volvió, el maestro le  dijo:  “Desde  el  momento  del  nacimiento  hasta  el  instante  de tu  muerte  nunca dejarás de ser tú mismo ¿por qué, entonces, vuelves la cabeza y te  alarmas?”

En aquel mismo momento el monje comprendió el  Zen.

¿Qué significa “no dejar nunca de ser uno mismo desde el momento del  nacimiento  hasta  el  instante  de  la muerte”?    ¿Quién  eres  tú?    Apenas  aparezca la menor intención de descubrit quién eres, no podrás conseguirlo.  Es difícil verse a uno mismo. Muy difícil.

Hoy  en  día  la  gente  responde  a  esta  pregunta  diciendo:  “Yo  soy  yo,  ¿quién  iba  a  ser  si  no?”   ¿Pero  qué  tipo  de  comprensión  es  ésa?  Si  tu  también  respondes  de  esa  manera,  ¿cómo  interpretas entonces  la  frase  “desde el momento del nacimiento hasta el instante de la muerte”? ¿Cómo  puedes estar seguro de saber quién eres?

El Zen personalista

La  gente  de  hoy  en  día  es  tan  inconstante  como  la  de  antaño  y  sus  capacidades  son  igualmente variables.  La  comprensión  intelectual  y  las  interpretaciones parciales de las palabras de los patriarcas los mantienen en  ese estado.

La confusión

Los  maestros  de  la  antigüedad  eran  tan  compasivos  que  decían:  “La  acción  es  la  actividad  del Buda.  Cuando  nos  sentamos  somos  el  Buda  sedente.  Los  fenómenos  son  la  enseñanza  del  Buda. Los  sonidos  son  la  palabra del Buda”. Sin embargo, es un error pensar que todos los sonidos  reflejan  la voz  de  la  iluminación  o  que  todas  las  formas  evidencianla  imagen de la iluminación.

La  fijación

Si te aferras un sólo instante al reconocimiento de que   “esto es eso”,  quedarás cautivo de pies y manos sin posibilidad alguna de moverte.

En   cuanto   se   produzca   este   reconocimiento   habrás   perdido   la  perspectiva correcta. Si no te aferras a él, todavía puedes salvarte.

Esto es parecido a construir un bote y equiparlo para emprender un largo  viaje en busca de un tesoro lejano. Si no levas el ancla seguirás junto a la  orilla por más que remes hasta extenuarte y aunque sientas que la barca se  mece sobre las olas, no te moverás una sola pulgada.

Conócete a ti mismo

Yo aconsejo a las personas que traten de conocerse a sí mismas. Hay  quienes   creen   que   ésta   es   una tarea   sencilla,   aplicable   tan   sólo   a  principiantes.  Pero  reflexiona  con  cuidado  y  pregúntate tranquilamente  a  qué le llamas “yo”.

Mala aplicación

El budismo es una enseñanza que permite economizar energía, pero los   seres   humanos   no   dejan   de   inventar   excusas   para   seguir   sufriendo.  Conscientes  de  esta  dificultad,  los  antiguos  maestros
recomendaron  la  meditación  silente.  Éste  era  un  buen  consejo.  Sin  embargo,  la  gente  ha  olvidado 
lo  que  querían  decir  los  maestros  y  se  limita  a  cerrar  los   ojos,  reprimir  el  cuerpo  y  la  mente  y  a sentarse  como  fardos  esperando  que  llegue la iluminación. ¡Qué insensatez!

La escencia del Zen
Versión Thomas  Cleary  


26 jul 2020

Meng Zi - Fragmentos

10:00


Meng Zi - Fragmentos
Meng Zi

p.147] 3. «Si el rey se pregunta ¿Cómo puedo beneficiar mi reino? Los grandes señores se preguntarán ¿Cómo puedo beneficiar mi casa? Los caballeros y los plebeyos se preguntarán ¿Cómo puedo beneficiarme a mí mismo? Los superiores y los inferiores lucharán por el beneficio y el reino peligrará. En un reino que tiene diez mil carros, el que asesine a su soberano tendrá mil; en un reino que tiene mil carros el que asesine a su soberano tendrá cien. Apoderarse de mil carros entre diez mil y de cien entre mil no es poco, pero si se pone antes el beneficio que la rectitud, no se contentarán si no es con todo.»

p.147] 5. «Si el rey habla de amor a los hombres y de rectitud, ¿para qué tendrá necesidad de hablar de beneficio?»

[pp.151-153] l. El rey Xuan de Qi preguntó: «Se pueden saber las noticias referentes a Huan de Qi y Wen de Jìn. Mencio respondió: «Ninguno de los discípulos de Confucio habló de los asuntos de Huan y Wen, por lo que no se han transmitido a las generaciones posteriores. Yo no los he oído nunca. Si no hablamos de esto, podemos hablar sobre la forma en que deben gobernar los soberanos.»

2. Dijo el rey: «¿De qué forma se puede practicar la virtud para ser un buen rey?.» Mencio respondió: «El que protege a sus súbditos es rey y no se puede impedir que lo sea.»

3. «¿Acaso mi humilde persona», dijo el rey, «es capaz de proteger al pueblo?» Mencio contestó: «Sí.» A lo que el rey objetó a su vez: «¿Cómo sabe el maestro que yo sería capaz?» Mencio dijo: «He oído contar a Hú Hé que su majestad, en una ocasión en que, sentado en el trono, vio pasar por el fondo de la sala a un hombre que arrastraba una vaca, al preguntar para qué era la vaca y recibir la contestación de que era para consagrar una campana con su sangre, dijo: liberadla, no puedo sufrir su aspecto asustado, como el de un hombre sin culpa al que llevan al suplicio. A esto le contestaron: ¿Debe pues ser abandonada la consagración de la campana? Su Majestad dijo: ¿Cómo podría abandonarse?, usad un cordero en lugar de la vaca. Yo no sé si esto es o no verdad.»

4. El rey dijo: «Sí, es cierto.» Mencio prosiguió: «Esta bondad de corazón le permite a su majestad llegar a ser un verdadero rey. El pueblo en general pensó que su majestad quería ahorrar una vaca, pero yo sé que el rey no podía aguantar aquella visión.»

5. El rey dijo: «Lo que el pueblo veía parecía ser la verdad, pero si bien Qi es un país pequeño, ¿cómo podría yo querer ahorrar una vaca? No es esto, sino que no pude soportar su aspecto de miedo, como el de un hombre sin culpa al que llevan al suplicio. Por eso se usó el cordero para la consagración.»

6. Mencio dijo: «Su majestad no debe extrañarse de que el pueblo haya pensado que quería ahorrarse una vaca, ya que al cambiar un animal grande por uno pequeño, ellos ¿cómo podían saberlo? Si su majestad se dolía del que era llevado a la muerte sin culpa, ¿por qué elegir entre una vaca y un cordero?» El rey respondió riendo: «¿Cómo podía ser éste mi verdadero pensamiento? Yo no quería ahorrar riquezas, pero como cambié la vaca por el cordero, es normal que el pueblo pensara que yo era un avaro.»

7. Mencio dijo: «No hay mal en esto, se trata de un artificio de benevolencia. Su Majestad había visto la vaca y no el cordero. El hombre superior en su relación con los animales, si los ha visto vivos no puede soportar verlos muertos, si ha oído sus sonidos de agonía no puede comer su carne. Por ello, el hombre superior se mantiene alejado de sus cocinas.»

[p.154] l2. «Después de pesar se conoce la ligereza y el peso de las cosas, midiendo se conoce su longitud. Así es para todo. El medir nuestro pensamiento es muy importante. Pido que Su Majestad considere esto.»

[p.157] «Supongamos que: El rey tiene hoy música aquí y a las gentes que oyen el sonido de campanas y tambores y el ruido de las flautas les produce una gran alegría y, con aspecto de satisfacción, se dicen unos a otros: Nuestro rey no tiene enfermedad alguna, pues si no, ¿cómo podría escuchar música? Si el rey va de caza y a las gentes que oyen el ruido de carros y caballos, que ven la belleza de plumas y estandartes, les produce una gran alegría, y con aspecto de satisfacción se dicen unos a otros: Nuestro rey no puede tener enfermedad alguna, pues si no, ¿cómo podría cazar? Esto y no otra cosa es alegrarse junto con el pueblo.» 

8. «El que se alegra junto con el pueblo es un verdadero rey.»

[p.160] 6. Hoy día no es lo mismo: los señores viajan y se comen los graneros, los que tienen hambre no comen y los que trabajan no descansan. Todos maldicen y miran de través. En consecuencia, el pueblo hace el mal, las órdenes son desobedecidas y se oprime a las personas, los alimentos se despilfarran como agua y sobrevienen el dejarse llevar, el ir contra corriente, la devastación y la perdición que entristecen a los nobles.

[p.161] 3. El rey dijo: «¿Puedo oír cómo era la política de los reyes antiguos?» Mencio respondió: «Antiguamente, cuando el rey Wén gobernaba Qi, se cultivaba la novena parte de la tierra para el estado, los descendientes de caballeros recibían un salario; se inspeccionaban pasos y mercados, pero no se ponían impuestos, no había prohibiciones para pesas y medidas; no eran castigadas las familias de los criminales; los viudos viejos, sin esposa, las viudas ancianas, sin esposo, los viejos solitarios, sin hijos, y los huérfanos, son las cuatro clases de personas más miserables del mundo y no tienen a quien dirigirse. El rey Wén practicó una política, unas leyes y un humanitarismo que hacían de estas cuatro clases necesariamente las primeras.

[p.164] l. El rey Xuan de Qi preguntó: «¿No es verdad que Tang depuso a Jié y que el rey Wû marchó contra Zhou?» Mencio respondió: «Así está en los anales.» 
2. El rey dijo: «Entonces, ¿puede un súbdito atentar contra su soberano?» 
3. Mencio respondió: «Al que delinque contra la virtud de humanidad se le llama ladrón, al que delinque contra la justicia se le llama bandido. A los ladrones y bandidos se les llama simplemente sujetos. He oído decir que ejecutaron a un sujeto llamado Zhou, pero no que se atentara contra un soberano.»

[p.166] 3. «En nuestros días, el soberano de Yan oprimía a su pueblo, Su Majestad marchó contra él y le venció. El pueblo creía que iba a ser sacado de en medio del agua y del fuego y las gentes vinieron con cestas de comida y jarras de bebida a recibir al ejército de Su Majestad. Pero, si se mata a sus padres e hijos, se aprisiona a sus nietos y hermanos menores, se destruye el templo de los antepasados y se saquean sus vasos de pesado bronce, ¿qué se pensará de ello? Todo el mundo teme la fuerza de Qi. Ahora, con doble territorio, Su Majestad no pone en práctica un gobierno benevolente, esto es lo que pone en movimiento a los soldados de todos los reinos.»

[p.166] l. Los estados de Zou y Lû tuvieron una escaramuza, el duque Mu de Zou preguntó: «Treinta y tres de mis oficiales han muerto y el pueblo no hizo nada para salvarlos, si los condeno a muerte no podré ejecutar a tantos, si no los condeno, ahí quedará su malvada mirada sobre la muerte de sus superiores a los que no salvaron. ¿Qué se puede hacer?»
2. Mencio respondió: «Los años malos y los de hambre, los súbditos de Su Majestad, viejos y débiles, que flotaban en fosos y canales y los fuertes esparcidos por los lugares más lejanos, sumaban varios miles, pero los graneros de Su Majestad estaban llenos. Los funcionarios no decían nada y, así, eran negligentes para con los superiores y dañinos para con los inferiores. Zengzi dijo: ¡Cuidado! ¡cuidado! Lo que de ti sale a ti volverá. Ahora el pueblo ha devuelto lo suyo a estos funcionarios. Majestad, no le maldigáis.»
3. «Si el soberano pone en práctica un gobierno benevolente, el pueblo le amará más que a todo y morirá por sus jefes.»

[p.167-168] l. El duque Wén de Téng preguntó: «Téng es un país pequeño, aun esforzándose al máximo para servir a los países grandes, no se podrá evitar que éstos nos ataquen. ¿Qué se puede hacer en este caso?» Mencio respondió: «Antiguamente, el rey Tài vivía en Bin y los bárbaros Dí le atacaron, les sirvió con pieles y sedas y no evitó sus ataques; les entregó perros y caballos y no evitó sus ataques, les dio perlas y jades y no evitó sus ataques. Reunió entonces a sus ancianos y les dijo: Lo que quieren los Dí es todo mi territorio. He oído decir que el soberano no usa de lo que sirve para alimentar a su pueblo para perjudicarle(1) Hijos míos, ¿qué daño hay en que no tengáis soberano?(2) Yo partiré. Entonces se marchó de Bin, pasó la montaña Liáng y construyó una ciudad al pie del monte Qi en la que habitó. Los habitantes de Bin se dijeron: "Este es un hombre bueno, no podemos perderle", y le siguieron en tan gran número como el de las gentes que acuden al mercado.»

[pp.179-180] l. Mencio dijo: «Todos los hombres tienen un corazón incapaz de soportar los sufrimientos de los otros.»

l80] 2. «Los reyes antiguos tenían el corazón compasivo, por ello practicaban una política igualmente compasiva. Cuando con un corazón compasivo se practica una política igualmente compasiva, el gobierno del mundo es tan fácil como hacer girar algo en la palma de la mano.»
3. «Por ejemplo: si unos hombres ven de pronto que un niño se cae a un pozo, todos sentirían miedo y compasión y esto no sería por ganar el agradecimiento de sus padres, ni porque así ganasen fama entre sus amigos y parientes, ni por miedo a adquirir mal renombre.»
4. «De esto se deduce que, el que no siente compasión, no es hombre, que el que no siente vergüenza y desagrado no es hombre, que el que no siente gratitud y modestia no es hombre y que el que no tiene sentimientos de aprobación o desaprobación no es hombre.»
5. «El sentimiento de compasión está en la base del amor al prójimo. El sentimiento de vergüenza y desagrado está en la base de la rectitud. El sentimiento de gratitud y modestia está en la base de la corrección y los sentimientos de aprobación y desaprobación están en la base de la sabiduría.»
6. «Los hombres tienen estas cuatro bases como tienen sus cuatro extremidades y el que dice que no es capaz de desarrollarlas, es como el que se roba a sí mismo, y el que declara la propia incapacidad al príncipe, es como si estuviera robando al príncipe.»
7. «Todos los hombres poseen estas cuatro bases en su yo, si saben cómo desarrollarlas y llevarlas a su plenitud, serán como el fuego que empieza y toma cuerpo o como la fuente que brota y aumenta su caudal. Si las completan, bastan para proteger el universo; si no las completan, no podrán proteger ni a sus propios poderes.»


1 Es decir, la tierra, que sirve para alimentar al pueblo, no debe ser motivo de que éste muera luchando por ella.

2 Quiere decir que, marchándose él, los Dí dominarán el territorio y pondrán otro soberano, con lo que el pueblo se ahorrará la lucha.


Pensamiento chino
Universidad de Granada


Padma Sambhava - La visión desnuda

9:30

Padma Sambhava - La visión desnuda


Afortunada criatura, escucha:

Mente -aunque esa gran palabra es bien conocida- es desconocida para la gente, conociéndola equívoca y parcialmente; y por la falta de comprensión de su realidad, surgen inconcebibles declaraciones filosóficas.

El individuo común y alienado, al no comprenderlo, al no comprender su propia naturaleza, sufre vagando a través de las seis formas de vida en los tres reinos. Esta es la consecuencia de no realizar esta realidad de la mente.

Discípulos y ermitaños proclaman la realización de una parcial carencia de yo, pero no lo saben con exactitud, aumentando las proclamaciones desde sus tratados y teorías, no contemplan la clara luz transparente.

Discípulos y ermitaños se niegan la entrada al aferrarse a sujeto y objeto, los Centristas se niegan la entrada por extremismo hacia las dos realidades, Tantristas Rituales y de Ejecución, por extremismo en servicio y práctica, y Grandes y Generalizados Tantristas, por aferrarse a la dualidad de reino e inteligencia.

Se equivocan al permanecer dualistas en la no dualidad.

Por no comulgar sin dualidad no se despiertan.

Toda vida y liberación son inseparables de sus propias mentes, pero todavía vagan en el ciclo de la vida en vehículos de elección y descarte.


En La liberación natural mediante la visión desnuda y la inteligencia identificativa
Padma Sambhava, budista.

Lie Zi - La hoja de jade

9:00


Lie Zi - La hoja de jade


Un hombre de Song talló en jade, para su soberano, una hoja de moral. Tres años tardó en completar su trabajo. Los bordes y la punta de la hoja, así como su tallo y nervadura, estaban trabajados con tal perfección y minuciosidad que si la hoja se mezclaba entre verdaderas hojas de moral era imposible distinguirla. En adelante, este hombre gracias a su habilidad, vivió a expensas del estado de Song. Cuando el maestro Lie Zi se enteró del caso, dijo: "Si el cielo y la tierra, en su producción de los seres, necesitaran tres años para terminar una hoja, muy escasos serían los seres dotados de hojas. Ésa es la razón por la que el hombre verdadero se basa en el principio transformador del dao y no en la sabiduría y la habilidad".



Lie Zi, Libro de la perfecta vacuidad, Shuo Fu: Descifrar el mensaje, capítulo 6
Versión de Iñaki Preciado

12 jul 2020

Evangelios apócrifos - Últimos momentos de Jesús

9:00

Evangelios apócrifos - Últimos momentos de Jesús


V 1.Y era mediodía, y las tinieblas se apoderaron de toda la Judea, y ellos estaban turbados, y se preguntaban con inquietud si el sol se habría ocultado ya, considerando que él vivía aún, y que está escrito para ellos que el sol no debe ocultarse sobre un hombre puesto en suplicio mortal.

2. Y uno de ellos dijo: Dadle a beber hiel con vinagre. Y, habiendo hecho la mezcla, se la dieron a beber.

3. Y consumaron todas las cosas, y acumularon sobre sus cabezas sus pecados.

4. Muchos circulaban con lámparas encendidas, pensando que era ya de noche, y se ponían a la mesa.

5. Y el Señor clamó, diciendo: Mi potencia, mi potencia, me has abandonado. Y pronunciadas estas palabras perdió la vida.

6. Y, en aquella misma hora, el velo del templo de Jerusalén se rompió en dos.

VI 1.Entonces los judíos arrancaron los clavos de las manos del Señor y lo pusieron en tierra. Y la tierra entera tembló y un gran temor se esparció entre el pueblo.

2. Mas el sol volvió a brillar, y se encontró que era la hora de nona.

3. Los judíos se regocijaron de ello, y dieron a José el cuerpo del Señor, para que lo sepultase. Porque José había sido testigo de todo el bien que el Señor había hecho.

4. Habiendo, pues, tomado al Señor, lo lavó, y lo envolvió en un lienzo, y lo transportó a su propia tumba, llamada el huerto de José.

5. Y los judíos y los ancianos y los sacerdotes comprendieron el mal que se habían hecho a sí mismos, y comenzaron a lamentarse y a exclamar: ¡Malhayan nuestros pecados! El juicio y el fin de Jerusalén se aproximan.

VII 1.Cuanto a mí, me afligía con mis compañeros y, con el espíritu herido, nos ocultábamos, porque sabíamos que los judíos nos buscaban, como malhechores y como acusados de querer incendiar el templo.

2. A causa de todo esto, ayunábamos, y permanecimos en triste duelo, y llorando, noche y día, hasta el sábado.


Evangelios apócrifos
(Fragmento griego de Akhmin)

Popol Vuh - Tales fueron nuestros primeros padres

8:30


Popol Vuh - Tales fueron nuestros primeros padres
Hunahpu - Códice de Dresden


He aquí el comienzo de cuándo se celebró consejo acerca del hombre, [de] cuándo se buscó lo que entraría en la carne del hombre(1). Los llamados Procreadores, Engendradores, Constructores, Formadores. Dominadores poderosos del Cielo, hablaron así: "Ya el alba se esparce, la construcción se acaba. He aquí que se vuelve visible(2) el sostén, el nutridor, el hijo del alba, el engendrado del alba. He aquí que se ve al hombre, a la humanidad, en la superficie de la tierra", [así] dijeron. Se congregaron, llegaron, vinieron a celebrar consejo en las tinieblas, en la noche. Entonces aquí buscaron, discutieron, meditaron, deliberaron. Así vinieron, a celebrar Consejo sobre la aparición del alba: consiguieron, encontraron, lo que [debía] entrar en la carne del hombre. Ahora bien, poco [faltaba] para que se manifestasen el sol, la luna, las estrellas; encima, los Constructores, los Formadores.

En Casas sobre Pirámides, en Mansión de los Peces, así llamadas, nacían las mazorcas amarillas, las mazorcas blancas. He aquí los nombres de los animales que trajeron el alimento: Zorro. Coyote, Cotorra. Cuervo, los cuatro animales anunciadores de la noticia de las mazorcas amarillas, de las mazorcas blancas nacidas en Casas sobre Pirámides, y del camino de Casas sobre Pirámides. He aquí que se conseguía al fin la sustancia que debía entrar en la carne del hombre construido, del hombre formado: esto fue su sangre: esto se volvió la sangre del hombre: esta mazorca entró en fin [en el hombre] por los Procreadores, los Engendradores.

Se regocijaron, pues, de haber llegado al país excelente, lleno de cosas sabrosas; muchas mazorcas amarillas, mazorcas blancas; mucho cacao [moneda], cacao [fino]; innumerables los zapotillos rojos, las anonas, las frutas, los frijoles, los zapotes matasanos, la miel [silvestre]; plenitud de exquisitos alimentos [había] en aquella ciudad llamada Casas sobre Pirámides [cerca de la] Mansión de los Peces. Subsistencias de todas clases, pequeñas subsistencias, grandes subsistencias, pequeñas sementeras, grandes sementeras, [de todo esto] fue enseñado el camino por los animales. Entonces fueron molidos el maíz amarillo, el maíz blanco, y Antigua Ocultadora hizo nueve(3) bebidas. El alimento se introdujo [en la carne], hizo nacer la gordura, la grasa, se volvió la esencia de los brazos, [del los músculos del hombre. Así hicieron los Procreadores, los Engendradores, los Dominadores, los Poderosos del Cielo, como se dice. Inmediatamente fue [pronunciada] la Palabra de Construcción, de Formación de nuestras primeras madres, [primeros] padres; solamente mazorcas amarillas, mazorcas blancas, [entró en] su carne: única alimentación de las piernas, de los brazos del hombre. Tales fueron nuestros primeros padres, [tales] fueron los cuatro hombres construidos: ese único alimento [entró] en su carne.


1. El hombre no es ya una obra de arte, modelada, esculpida; su alimento hará su carne; ¿cuál alimento?: indudablemente, el maíz.


2. Visible para el espíritu.


3. Nueve, número sagrado, más especialmente de las cosas nocturnas, ocultas, misteriosas.

Popol Vuh, Libro del Consejo de los indios Quichés, cap.25