17/7/18

Bhagavad Gita - La acción

7:49

Bhagavad Gita - La acción

Arjuna:

1. ¡Oh, Krishna! Si tu enseñanza es que el desapego es superior a la acción, ¿cómo entonces me pides que ejecute la terrible acción de la guerra?

2. En esta contradicción de tus palabras, mi mente encuentra confusión. Aclárame, te lo ruego, ¿por qué camino puedo alcanzar lo Supremo?

Krishna:

3. Antes te he hablado, oh príncipe de corazón puro, de dos caminos que conducen a la perfección, el de la sabiduría de los Sankhyas, Jñana Yoga, y el camino de la acción de los yoguis, el Karma Yoga.

4. El desapego en la acción no es alcanzable mediante la pasiva inactividad. Ni la suprema perfección es alcanzable por la mera renuncia.

5. Pues el hombre no puede estar inactivo ni por un momento. Todo es impulsado a la acción irremediablemente por las tres fuerzas de la naturaleza: los tres Gunas.

6. Aquél que se abstiene de la acción, mas no aparta su mente de los placeres de los sentidos, vive en la ilusión y es un falso seguidor del Camino.

7. Pero aquél que, manteniendo todos sus sentidos bajo control y libre de apego, se entrega al camino del Karma Yoga, de la acción sin apego, éste es un gran hombre en verdad.

8. Haz tu tarea en la vida, porque la acción es superior a la inacción. Ni siquiera el  cuerpo podría subsistir, si no hubiese actividad vital en él.

9. En este mundo somos esclavos de la acción, a menos que ésta se convierta en adoración. Realiza tus acciones con pureza, libres de la esclavitud al deseo.

10. Así lo hizo saber el Creador cuando hizo al hombre y sus obras como adoración: “Adorándole con tus obras multiplicarás y colmarán todos tus deseos”, dijo.

11. Así complacerás a los Dioses y ellos te complacerán a ti. Y en esta armonía con ellos, podrás alcanzar el bien supremo.

12. Satisfechos los Dioses por tu sacrificio, te colmarán todos los deseos. Sólo un ladrón goza de sus dones y nos los ofrece en sacrificio.

13. Los santos que comen de los alimentos que son ofrecidos al Señor, quedan libre de pecado. Mas la gente mundana que hacen fiestas para gozar de la comida, de este modo pecan.

14. El alimento da vida a los seres, y éste proviene de la lluvia caída del cielo. El sacrificio atrae la lluvia del cielo; es una acción sagrada.

15. La acción sagrada, tal y como describen los Vedas, se ofrece a lo Eterno. Y lo Eterno es Brahman, el que todo lo penetra; por lo cual, está siempre presente en todo sacrificio.

16. Éste es el ciclo de la Rueda de la Ley en continuo movimiento, y en vano vive el hombre que, malgastando su vida en placeres, no ayuda a este ciclo.

17. Pero el hombre que se deleita en el Espíritu, y en Él encuentra su satisfacción y su paz, ese hombre está más allá de las leyes de la acción.

18. En verdad, está más allá de lo que se ha de hacer y de lo que no se ha de hacer, y para realizar su trabajo ya no necesita depender de la ayuda de los seres mortales.

19. Por lo cual, actúa sin apegos y realiza el trabajo que debas hacer, pues el hombre cuyo trabajo es puro obtiene sin duda lo Supremo.

20. El rey Janaka y otros guerreros alcanzaron la perfección siguiendo el camino de la acción. Considera siempre el bien como tu meta y realiza tu tarea en esta vida.

21. En las obras de los mejores hombres, los demás encuentran su ejemplo a seguir. El sendero por donde anda un gran hombre se convierte en una guía para el resto de la humanidad.

22. ¡Oh, Arjuna! no hay nada que Yo deba hacer en ninguno de los tres mundos, pues míos son. No hay nada que tenga que conseguir, porque lo tengo todo. Sin embargo, aún actúo.

23. Pues si Yo no estuviese en continua acción de un modo incansable, los hombres que ahora viven siguiendo los muchos y diversos caminos adoptarían la pasiva inacción.

24. Si yo no hiciera Mi trabajo, estos mundos serían destruidos. Se originaría un gran caos y todos los seres se extinguirían.

25. Al igual que el ignorante ejecuta sus acciones apegado al resultado de ellas, el sabio trabaja desinteresadamente para el bien de toda la humanidad.

26. El sabio no debe confundir la mente de los ignorantes que actúan apegados al resultado de sus acciones; más bien, debe ejecutar sus acciones con desapego y devoción y así estimularlos a que hagan lo mismo.

27. En este mundo temporal todas las acciones suceden por intervención de los tres Gunas, fuerzas de la naturaleza. Mas el hombre, engañado por la ilusión del “Yo”, piensa: “Yo soy el hacedor.”

28. Pero el conocedor de la relación entre las fuerzas de la naturaleza y las acciones manifiestas, sabe que algunas fuerzas de la naturaleza trabajan sobre otras. Libre entonces de su esclavitud, ya no pretende ser el hacedor.

29. Aquellos que viven sometidos a la ilusión de los tres Gunas, se ven afectados por sus influencias. Mas no perturbe el sabio, que conoce el Todo, al ignorante que aún no puede verlo.

30. Ofréceme todas tus acciones, y no hagas caso a tu mente, depositándola en lo Supremo. Libre de pensamientos egoístas y esperanzas banales, lucha, sintiendo la paz en tu interior.

31. Todos aquellos que sigan mi doctrina y tengan fe en Mí, realizando su trabajo con pureza y buena voluntad, definitivamente encuentran libertad.

32. Pero todos aquellos hombres ciegos que no siguen mi doctrina y actúan con maldad, guiados por su mente confusa, perdidos están.

33. Al igual que todos los seres siguen el orden de la naturaleza, también el sabio actúa de acuerdo con los impulsos de su propia naturaleza. ¿Qué necesidad hay de desobedecerla?

34. El odio y la ansiedad por las cosas de este mundo provienen de la naturaleza inferior del hombre. Malo es caer bajo estas dos influencias, pues son los dos enemigos del que recorre este camino.

35. Aunque tu trabajo sea humilde, realízalo sin sentir preferencia por otros más importantes. Morir cumpliendo nuestro deber es la vida, mientras que vivir envidiando el de otros es la muerte.

ARJUNA:

36. ¡Oh, Krishna! ¿Qué misterioso poder empuja al hombre a actuar pecaminosamente, incluso sin quererlo, como si no tuviese voluntad?

KRISHNA:

37. La ansiedad y la ira, que surgen de la pasión, son la fuente de maldad y el foco de destrucción: reconócelas como enemigas del alma.

38. El deseo lo oscurece todo, al igual que el humo oscurece el fuego y el polvo impide que el espejo refleje la imagen, al igual que el feto está cubierto por su envoltorio.

39. El deseo enturbia la sabiduría; es el eterno enemigo del sabio. Al igual que el fuego toma infinitas formas, lo mismo hace el deseo; y aún así, no puede encontrar satisfacción.

40. El deseo encuentra cobijo en los sentidos y la mente del hombre. Tras lo cual enturbia la sabiduría, produciendo así la ceguera del alma.

41. ¡Oh, Arjuna! Controla tus sentidos, eliminando tus deseos impuros; pues son los destructores de la sabiduría y la visión espiritual.

42. Enorme se dice ser el poder de los sentidos. Pero aún más poderosa que los sentidos es la mente. Y aún más poderosa que la mente es Buddhi, la razón. Pero aún más grande que la razón es el Espíritu, que habita en todos los hombres y en todo lo que existe. 

43. Conoce pues a Aquél que está por encima de la razón, y deja que Su paz te dé paz. Sé un auténtico guerrero y mata el deseo, que es el más poderoso de los enemigos del alma.



Bhagavad Gita, capítulo 3

El nacimiento de Krishna

7:44


El nacimiento de Krishna


Vasudeva era un descendiente de Yadu, de la dinastía Lunar; estaba casado con Rohini, hija del rey Rohan, y también a él Kans le entregó su propia hermana, Devaki. Inmediatamente luego del matrimonio una voz celestial fue oída anunciando: «Oh Kans, tu muerte llegará por la mano de su octavo hijo.» Kans entonces resolvió matar a Vasudeva inmediatamente, y al ser disuadido de ello, lo que en realidad hizo fue matar uno por uno a sus hijos hasta que seis estuvieron muertos. En el séptimo embarazo de Devaki la serpiente Shesh, o Manta, sobre quien Narayana descansa, cogió un nacimiento humano. Para salvar a su hijo de Kans, Vishnu creó una forma que pensara de su mismo modo y la envió a Mathura. Cogió el bebe del útero de Devaki y se lo dio a Rohini, quien había tomado refugio con los rebaños en Gokula, y fue cuidado por Nand y Yasoda, buena gente que vivía allí, quienes no tenían hasta ese momento un hijo propio. El niño nacido de Rohini fue posteriormente llamado Balarama. Luego de transferir al niño, el enviado de Vishnu volvió a Devaki y le reveló el asunto en un sueño, y Vasudeva y Devaki le dieron a entender a Kans que el niño había sido abortado.

Entonces Shri Krishna mismo nació en el útero de Devaki, y el enviado de Vishnu en Yasoda, de modo que ambas tenían niños. Cuando Kans supo que Devaki estaba otra vez embarazada, envió una fuerte guardia alrededor de la casa de Vasudeva para matar al niño en el momento en que naciera, dado que, por mucho que temía a la profecía, no se atrevía a incurrir en el pecado de matar a una mujer. Finalmente Krishna nació, y todos los cielos y tierras se llenaron con signos de alegría: los árboles y los bosques florecieron y fructificaron, las charcas estaban llenas, los dioses hacían llover flores y los gandharvas tocaban tambores y flautas. Pero Krishna se paró frente a su padre y a su madre y ésta era su apariencia: gris nuboso, cara de luna, ojos de loto, vistiendo una corona y joyas y traje de seda amarilla, con cuatro brazos sosteniendo una concha y un disco, una maza y una flor de loto. Vasudcva y Devaki se inclinaron ante él, y Shri Kríshna les dijo: «No temáis, dado que he venido a quitar vuestros temores. Llevadme adonde está Yasoda, traed a su hija y enviadla a Kans.» Entonces se volvió a convertir en un niño humano, y la memoria de su naturaleza divina abandonó tanto al padre como a la madre, y ellos sólo pensaron «tenemos un hijo» y cómo podían salvarlo de Kans.

Devaki, con las manos unidas, dijo a su marido: «Llevémoslo con Gokula, donde viven nuestros amigos Nand y Yasoda y tu esposa Rohini.». En ese mismo instante los grilletes cayeron de sus pies, las puertas se abrieron y los guardias se durmieron rápidamente. Entonces Vasudeva puso al niño en una cesta sobre su cabeza y partió para Gokula. No sabía cómo cruzar el Jamna, pero, absorto en pensamientos hacia Vishnu, penetró en el agua. El agua se hizo más y más profunda hasta que alcanzó su nariz; pero cuando Krishna vio el peligro y estiró sus pies el agua bajó. Así Vasudeva cruzó el río y llegó a la casa de Nand, donde Yasoda había tenido una hija; pero Dcvi había hecho caer el olvido sobre ella de modo que no recordaba nada de ello. Vasudeva cambió el niño y volvió a Mathura; y cuando volvió adonde estaba Devaki los grilletes y las puertas se cerraron, los guardias despertaron y el niño lloró. Se avisó a Kans, y éste, presa del terror, fue, espada en mano, a la casa de su hermana. Una voz le anunció: «El enemigo ha nacido y la muerte es segura.» Pero encontrando que una niña había nacido, puso en libertad a Vasudeva y Devaki, y les pidió perdón por las pasadas muertes y les trató bien. Pero Kans estaba enfurecido más que nunca contra los dioses por lo mucho que le habían engañado y por haberle hecho vigilar en vano a Devaki, y ahora añoraba especialmente matar a Narayana, esto es a, Vishnu. Para este fin sus ministros aconsejaron matar a todos los que servían a Vishnu: brahmanes, yoguis, sannayasis y a todos los hombres santos. Kans dio órdenes para esto, y envió a sus rakshasas para matar vacas y brahmanes y a todos los adoradores de Hari.

A. Coomaraswamy - Mitos y leyendas hindúes

Hécate, la Gran Madre

7:43

Hécate, la Gran Madre

Hecate es la Gran Madre o Vida del universo, la Magna Mater o Madre de los Dioses y de todas las criaturas. Es la Esposa de la Mente y, simultáneamente, Madre y Esposa de la Mente de la Mente, por esto se la considera centrada entre ambas. En medio de los Padres gira el centro de Hecate.

Ella es la Madre de las almas, el Aliento de la vida. Se han conservado tres versos, muy poco claros, en relación a esta «revitalización», «aceleración» o «animación» cósmica, (psychosis), como la llama Proclo:

De repente, de los huecos debajo de las costillas de su lado derecho estallaba y se derramaba a chorros la Fuente del Alma Original, llenando de alma la Luz, el Fuego, el Éter, los Mundos.

Si «los huecos debajo de las costillas» fuera la traducción correcta -pues parece que los griegos no eran muy precisos, independientemente de la licencia poética de la metáfora- Hecate, la Gran Madre, o Alma del Mundo, estaría representada por la figura de una mujer. Como hemos señalado anteriormente, Hecate no es su nombre original (nomen barbarum), sino el mejor equivalente que los griegos encontraron en su panteón humanizado, una sociedad bourgeoise comparada con las majestuosas, imponentes y misteriosas Divinidades de Oriente.

De esta manera representaban a la psychosis cósmica; así, de acuerdo al tratado hermético La Virgen del Mundo, la mezcla de las almas individuales poseía una naturaleza algo más sustancial y flexible, como era lógico esperar.

En este tratado se lee:

No se derritió cuando se le prendió fuego (porque estaba hecho de Fuego), ni se congeló cuando una vez trataron de congelarlo (porque estaba hecho de Aliento), sino que mantuvo la composición especial de su mezcla, la cual era de un tipo particular, de una mixtura peculiar -cuya composición, sabedlo, Dios llamó psychósis- y fue a partir de este coágulo que Él forjó una miríada de almas.

Probablemente, el poeta que escribió los Oráculos tuvo la intención de poner en boca de la Gran Madre las siguientes líneas:

Debes saber que Yo, el Alma, moro detrás de los pensamientos del Padre, haciendo vivir todas las cosas a través del Calor.

En el misterio de la regeneración, tan pronto como tiene lugar la concepción a partir del Padre -es decir, la implantación de la Chispa de Luz o germen del hombre espiritual-, el alma del hombre se vuelve sensible a la pasión de la Gran Alma, de la Sola y Única Alma, y él mismo se siente pulsar en la apasionada red de las vidas.

Con respecto a esto podría preguntarse lo siguiente: ¿Por qué la gran corriente de la vida provendría del lado derecho de la Madre? Los fragmentos que poseemos no lo manifiestan, pero el original presumiblemente contenía alguna descripción del Cuerpo de la Madre, ya que dice:

En el lado izquierdo de Hecate hay una Fuente de Virtud, que permanece completamente dentro, que no emite su virginidad pura.

Por lo tanto, debemos comprender este simbolismo en un contexto mucho más vital del que las expresiones figurativas naturalmente sugieren.

de ambos lados de la espalda de la Diosa pende una Naturaleza ilimitada.

Esto sugiere que la Naturaleza es la Ropa o el Manto de la Diosa Madre. Los intérpretes bizantinos confieren el poder de dar vida a cada miembro de la Madre; cada miembro y cada órgano eran una fuente de vida. También eran así considerados el cabello, las sienes, la parte superior de la cabeza y los costados del cuerpo; y aún el vestido, el cinturón y los velos u otro atuendo que pudiera llevar en la cabeza. Desconocemos si el texto original justifica esta interpretación. Kroll la considera «fraus aperta»pero sería lícito pensar que la Madre de la Vida debe ser, naturalmente, Todo Vida. Con relación a esta interpretación uno de los versos que aún se conservan dice:

Su cabello semeja una melena de luz de agudas cerdas.

Damascio, hablando de la corona de la Madre, sostiene que posiblemente se simbolizaba como una corona en forma de muro o como la diadema en forma de torre de Cybele (Rhea), en cuyo caso representaría las «Paredes de Fuego» de la tradición estoica. El cinturón, en cambio, era simbolizado como una serpiente de fuego. Rhea es otro de los nombres que los Oráculos otorgan a La Gran Madre, como lo demuestran los siguientes tres versos:

Rhea es, en realidad, al mismo tiempo la Fuente y el Torrente de los benditos Sabios; porque ella es quien primero recibe los Poderes del Padre en sus incontables Senos, y derrama nacimiento [y muerte], sobre todas las cosas que giran como una rueda.

Los «Sabios» son las Inteligencias o Pensamientos Gnósticos del Padre. Ella es la Madre de la Génesis, la Rueda o Esfera del Reconvertirse. Según Proclo, los Oráculos la llaman «maravillosa e imponente diosa», en el intento de definir uno de sus aspectos.

G.R.S. Mead, Oráculos caldeos

16/7/18

Valmiki - Yoga Vasishtha

12:10

Valmiki - Yoga Vasishtha

Es una de las obras más importantes del Vedânta Advaita.

Se conocen tres obras con este título: el «Brihad Yoga Vâsishtha», el «Laghu Yoga Vâsistha» y el «Yoga Vâsishta Sara». El primero, denominado «Brihad» o el Grande, es la exposición más completa de esta obra y consta de 32.000 granthas. El segundo es un resumen de la anterior, que consta solamente de 6.000 granthas, por lo que lleva el calificativo de Laghu, que significa ligero o breve. El tercero es una exagerada síntesis de 230 granthas que a duras penas puede expresar la “esencia” de esta gran obra, como pretende significar el epíteto “sara”.

La primera obra que da lugar a esta original familia de textos, se atribuye al legendario Vâlmikî, autor del «Râmayana», y narra la instrucción del sabio Vâsishtha al príncipe Râma para confirmar su liberación. Pretende ser una ampliación o apéndice del gran «Purâna» expuesto por Vâlmikî a su discípulo Bharadvâja.

2/7/18

Jakob Böhme - Sobre la vida espiritual

9:19

Jakob Böhme - Sobre la vida espiritual

El gran místico alemán Jakob Böhme, zapatero de profesión y sin más estudios que los primarios, era el theodidacta por excelencia.

Su obra es la expresión de un conocimiento no mental, no aprendido, sino visto, y ha ejercido una considerable influencia en numerosos espirituales, filósofos y poetas posteriores de toda Europa.

Rudolf Steiner - La Filosofía de La Libertad

9:11

Rudolf Steiner - La Filosofía de La Libertad

Algunos de los conceptos necesitan de una connotación mucho más activa que los que acostumbramos a utilizar en Filosofía, así por ejemplo la expresión “el pensar” frente a “pensamiento” intenta dar al primero un sentido más activo y menos terminado, “la volición” o “el querer”, intentan abarcar el observable acto de querer algo, frente a la mera voluntad de sentido tan ambiguo en español. Por otro lado se ha sustituido “Fantasía moral” por “Imaginación moral”, hay razones no solo en el español, para ello: Georg Adams, Owen Barfield y otros apuntaron a ese cambio también en la versión inglesa pues “Phantasie” en alemán no tiene la connotación de ensueño que tiene “Fantasy” en inglés o la que tiene “fantasía” en español, las primeras traducciones inglesas llevaron “Moral Fantasy”, pero cuanto más se profundizó en la obra de Steiner, también decidió cambiarse, (Michael Wilson para Rudolf Steiner Press en 1964 explica razones de este tipo) pues “Phantasie und Imagination” en alemán son totalmente sinónimos y la cultura centroeuropea, por tradición no ve como en la inglesa o la latina un mundo fantasioso de ensueño, lo aprehende con las alas de una imaginación más creadora, nosotros o los anglosajones tenemos una connotación mucho más “alucinógena”. En obras posteriores de Steiner se desarrolla esa captación imaginativa como una etapa de conocimiento espiritual, así, “Imaginación”, coincide en sus definiciones y contextos con aquellas que vinieron más tarde en la construcción de la Antroposofía.

Erich Fromm - Apuntes sobre el budismo

9:08


Erich Fromm - Apuntes sobre el budismo

Mientras que el significado y la meta del Judaísmo, el Cristianismo y el Islam son relativamente bien conocidos por lo lectores de Occidente, las grandes religiones orientales y en particular el budismo son poco conocidos y lo que es peor, lo que se conoce es su forma corrompida la cual es totalmente opuesta a lo que realmente es el pensamiento budista.

25/6/18

Mitología japonesa - Masaharu Anesaki

22:39

Mitología japonesa - Masaharu Anesaki

Mucho se ha hablado acerca de las creencias religiosas que subyacen bajo estas historias, toda vez que el autor estima que la actividad mitológica de la mente humana es inseparable de sus credos religiosos. Sin embargo, no formula ninguna conclusión respecto al carácter exacto de la conexión entre ambos o a la prioridad de la una sobre las otras.

Muchos libros se han escrito sobre la mitología y el folclore japoneses, pero usualmente se limitan a una parte particular del tema o sólo desean entretener. La presente obra tal vez pueda considerarse como un tratado más o menos sistemático de todo el tema. El autor espera que este hecho compense al lector, hasta cierto punto, de hallar el libro poco divertido.

Rumi - 150 Cuentos sufíes

22:37

Rumi - 150 Cuentos sufíes

Los cuentos incluidos en este volumen han sido extraídos del Matnawi, obra esencial de Rumi, fundador de la orden de los derviches giróvagos, poeta, místico y sabio del siglo XIII. Considerado como un comentario del Corán, el Matnawi no sólo se estudió en el marco de las cofradías, sino también en las mezquitas. Aparecieron comentarios y traducciones del persa y la obra se convirtió en una de las fuentes reconocidas de la enseñanza tradicional. Versículos del Corán, Hadizs, leyendas bíblicas, cuentos hindúes o budistas, anécdotas de la vida diaria: todo ello provoca la inspiración de Rumi e ilustra la enseñanza sufí, que se muestra así como tradición viva, sencilla y accesible para todos, es decir, como sabiduría universal.

Mitología Aymara y Khechua - María Frontaura Argandoña

22:31

Mitología Aymara y Khechua - María Frontaura Argandoña

El hombre de los Andes, vencedor del Altiplano inclemente, encontró para su innata aspiración espiritual, honda raigambre en la estupenda naturaleza que le rodeaba. Frente a dos infinitos, la Altipampa en que vivía y el cielo que contemplaba, encontró en esos dos objetivos atributos de la naturaleza, la fuente prima y segura para dar paso a sus aspiraciones místicas.

Dominados del esfuerzo imaginativo que condujo a otros pueblos a la elaboración diríase intelectual de teogonías, encontraba la explicación de la fenomenalidad ambiente, en esas dos potencias generadoras de todo cuanto bueno estaba a su alcance. La tierra y el cielo, y en este el sol fueron sus elementos máximos, y en los cuerpos y seres que poblaban el universo, vio la teleología inmediata de todos los fenómenos, y en todos ellos encontró motivo de misticismo y adoración.

Desde los apus primitivos que vivían en el seno de las cavernas andinas; que veían brotar milagrosamente de la admirable tierra, las plantas que asistían a sus menesteres, y que con el milagro del sol, que ya intuían vivificador, tenían la explicación del secreto del origen de la laboriosa alquimia que se producía en la tierra, hasta el culto Tiwanakhota y el Sabio del Incario vieron en la tierra y en el Sol las más supremas fuerzas invariables, siempre bondadosas, y ante todo, inermes para analizar, justipreciar, premiar o castigar los actos humanos.

Es ese el carácter genuino, eminentemente vernáculo de la mitología aymara-khechua .

La epopeya de Gilgamesh

22:28

La epopeya de Gilgamesh

Los fragmentos más antiguos que se conservan de La epopeya de Gilgamesh son obra de un poeta paleobabilónico que escribió hace más de tres mil setecientos años. Fue compuesta en lengua acadia, pero sus orígenes literarios se remontan a cinco poemas sumerios. En ella se cuenta la historia de Gilgamesh, el gran rey de Uruk, sus encuentros con monstruos y dioses, su enfrentamiento y posterior amistad con Enkidu el salvaje, el nacido en las tierras altas, y su arduo viaje en busca del secreto de la inmortalidad. Además de abordar temas como la familia, la amistad o los deberes del rey, La epopeya de Gilgamesh versa, sobre todo, de la lucha eterna del hombre contra el miedo a la muerte.

La versión de Andrew George —la de referencia en el mundo occidental— la introducen palabras muy sabias de José Luis Sampedro. Como cierre, un epílogo sobre la pervivencia del mito realizado por los profesores de comunicación audiovisual de la Universidad Pompeu Fabra Jordi Balló y Xavier Pérez.

Libro egipcio de los muertos

22:22

Libro egipcio de los muertos

De todos los pueblos de la antigüedad, ninguno ha manifestado por el misterio de la muerte un interés tan apasionado y exclusivo como el egipcio. El rito mortuorio, en las primeras épocas privilegio de los reyes o altos funcio­narios, pronto se trasladó a todas las capas sociales: todo ser normal ambicionaba poseer las «Palabras de Potencia», las fórmulas para devenir un dios, para sobrevivir en la tumba.

Los parientes del muerto solicitaban a los escribas una selección de conjuros (la más numerosa que poseemos es la del papiro de Turin, de unos ciento sesenta conjuros) que, en forma de rollos, colocaban en su tumba. En la actualidad, poseemos unos 190 fragmentos de dimensiones y valor innegables. Richard Lepsius hizo la primera edición en 1842, con el nombre de Libro de los Muertos, que si bien inexacta (el nombre correcto es Salida del Alma hacia la Luz del Día) ha perdurado hasta nuestros días.

Contenido

Africa Ajahn Sumedho Alquimia América Apócrifos Asvagosha Bardo Thodol Bhagavad Gita Biblia Bodhidharma Böhme Jakob Borges Jorge Luis Brujería Brunel Henri Buda Budismo Burckhardt Titus Bushido Cabalá Cábala Campbell Joseph Canaán Cátaros Catolicismo Celtas Chilam Balam China Chögyam Trungpa Cleary Thomas Confucianismo Confucio Coomaraswamy Ananda Corán Cristianismo Dahui Dao De Jing David-Neel Alexandra Descarga de libros Deshimaru Taisen Dhammapada Dogen Dōgen Eckhart Maestro Egipto Eliade Mircea Fenyang Fo Yan Fromm Erich Gazas Gilgamesh Gnosticismo Graves Robert Grecia Guénon René Hagakure Hakuin Han Shan Hearn Lafcadio Hekiganroku Herejías Hermetismo Herrigel Eugen Hinduísmo Historia Hsu Yun Hsuan Sha Hua Hu Ching Huai-Nan Tze Huang Po Hui Neng Huxley Aldous I Ching Ibn Arabi Ibn Tufayl Iglesia Imágenes Islamismo James E Japón Jesús Judaísmo Jung Carl Gustav Kalevala Kokuan Krishna Krishnamurti Lao Zi Libro egipcio de los muertos Lie Zi Mahoma Maimónides Malleus Maleficarum Manly Palmer Hall Mazdeísmo Meng Zi Merton Thomas Mesopotamia Milarepa Mitologias Mumonkan Musashi Miyamoto Muso Nagarjuna Nórdica O. Okakura Kakuzo Otto Walter Padma Sambhava Pai-chang Patanjali Popol Vuh Profetas Qingjing Jing Rumi Sandokai Sankara Scholem Gershom Sekito Kisen Seng Ts'an Shintoísmo Sijismo Steiner Rudolph Sufismo Sutras Suzuki Takuan Talmud Tantra Taoísmo Teosofía Thich Nhat Hanh Tierra Pura Tilopa Trungpa Chogyam Tsong Khapa Udana Unmon Upanishads Valmiki Vedanta Watts Alan Wen Tzu Whilhelm Richard Wu Zu Xu Yun Yoga Yogananda Yuanwu Zen Zhuang Zi Zimmer Heinrich Zohar