4/12/18

Lie Zi - La hoja de jade

23:55


Lie Zi - La hoja de jade


Un hombre de Song talló en jade, para su soberano, una hoja de moral. Tres años tardó en completar su trabajo. Los bordes y la punta de la hoja, así como su tallo y nervadura, estaban trabajados con tal perfección y minuciosidad que si la hoja se mezclaba entre verdaderas hojas de moral era imposible distinguirla. En adelante, este hombre gracias a su habilidad, vivió a expensas del estado de Song. Cuando el maestro Lie Zi se enteró del caso, dijo: "Si el cielo y la tierra, en su producción de los seres, necesitaran tres años para terminar una hoja, muy escasos serían los seres dotados de hojas. Ésa es la razón por la que el hombre verdadero se basa en el principio transformador del dao y no en la sabiduría y la habilidad".



Lie Zi, Libro de la perfecta vacuidad, Shuo Fu: Descifrar el mensaje, capítulo 6
Versión de Iñaki Preciado

3/12/18

No se comprendieron, no pudieron hacer nada (Popol Vuh)

14:36



En seguida fecundaron a los  animales de las montañas,   guardianes  de   todas  las  selvas,   los  seres   de   las montañas: venados, pájaros, pumas, jaguares, serpientes, víboras, [serpientes]  ganti, guardianes  de  los  bejucos. Entonces los Procreadores,  los Engendradores, dijeron: "¿No habrá más que silencio, inmovilidad, al pie de los árboles, de los bejucos? Bueno es, pues, que haya guardianes";  así dijeron, fecundando, hablando. Al instante nacieron los venados, los pájaros. Entonces  dieron sus moradas a los venados, a los pájaros. "Tú, venado, sobre el camino  de los  arroyos,  en  las barrancas,  dormirás; aquí vivirás, en las hierbas, en las malezas; en las selvas, fecundarás;  sobre cuatro pies irás, vivirás". Fue hecho como fue dicho. Entonces  fueron también   [dadas]   las moradas de los pajarillos, de los grandes pájaros. "Pájaros, anidaréis sobre los árboles, sobre los bejucos moraréis; engendraréis, os multiplicaréis sobre las ramas de los árboles, sobre las ramas de los bejucos". Así fue dicho a los venados, a los pájaros, para que hiciesen lo que debían hacer; todos tomaron sus dormitorios, sus moradas. Así los Procreadores, los Engendradores, dieron sus casas a los animales de la tierra. Estando pues todos terminados, venados, pájaros, les fue dicho a los venados, a los pájaros, por los Constructores, los Formadores, los Procreadores, los Engendradores: "Hablad, gritad; podéis gorjear, gritar. Que cada uno haga oír su lenguaje según su clan, según su manera". Así fue dicho a los venados, pájaros, pumas, jaguares, serpientes. "En adelante decid nuestros nombres, alabadnos, a nosotros vuestras madres, a nosotros vuestros padres. En adelante llamad a Maestro Gigante [Relámpago], Huella del Relámpago, Esplendor del relámpago, Espíritus del Cielo, Espíritus de la Tierra, Constructores. Formadores, Procreadores. Engendradores. Habladnos, invocadnos, adoradnos", se les dijo. Pero no pudieron hablar como hombres: solamente cacarearon, solamente mugieron, solamente graznaron; no se manifestó [ninguna] forma de lenguaje, hablando cada uno diferentemente. Cuando los Constructores, los Formadores, oyeron sus palabras impotentes, se dijeron unos a otros: "No han podido decir nuestros nombres, de nosotros los Constructores, los Formadores". "No está bien", se respondieron unos a otros los Procreadores, los Engendradores, y dijeron: "He aquí que seréis cambiados porque no habéis podido hablar. Cambiaremos nuestra Palabra. Vuestro sustento, vuestra alimentación, vuestros dormitorios, vuestras moradas, los tendréis: serán las barrancas, las selvas. Nuestra adoración es imperfecta si vosotros no nos invocáis. ¿Habrá, podrá haber adoración, obediencia, en los [seres] que haremos? Vosotros recibiréis vuestro fardo: vuestra carne será molida entre los dientes; que así sea, que tal sea vuestro fardo". Así les fue entonces dicho, ordenado, a los animalitos, a los grandes animales de la superficie de la tierra; pero éstos quisieron probar su suerte, quisieron tentar la prueba, quisieron probar la adoración, mas no entendiendo de ningún modo el lenguaje unos de otros, no se comprendieron, no pudieron hacer nada.

Popol  Vuh
Versión de Miguel Ángel Asturias y J. M. Gozález de Mendoza

24/11/18

Lie Zi - Del arte de la arquería

10:51

Lie Zi - Del arte de la arquería


Kan Ying fue un gran arquero de los tiempos antiguos. Sin disparar, con solo extender su arco, las bestias se desplomaban y los pájaros caían. Tuvo un discípulo llamado Fei Wei que lo superó  en habilidad. A su vez, Fei Wei le enseñó el arte de la arquería a  Chi Ch'ang.

Fei Wei le dijo a Chi Ch'ang: "Antes de empezar a hablar de arquería deberías aprender a no parpadear".

Chi Ch'ang volvió a su casa y se tendió de espaldas debajo de el telar de su mujer, con sus ojos muy próximos a los pedales. Después de dos años consiguió no parpadear, aún cuando la punta de una aguja le cayera en un ojo. Fue a contárselo a Fei Wei, quién le contestó: "Todavía no es suficiente. No voy a estar satisfecho hasta que no aprendas a mirar. Volvé cuando puedas ver lo pequeño como si fuera grande y lo difuso como si fuera nítido".

Chi Ch'ang volvió a su casa, ató una pulga con un pelo de cola de yak, la colgó de la ventana y se puso a mirarla a contraluz desde cierta distancia. En diez días la empezó a ver más grande; al cabo de tres años la veía del tamaño de una rueda de carreta. Cuando obsevaba otras cosas de la misma manera, éstas parecían colinas y montañas. Entonces, con un arco hecho de cuerno y una flecha de madera del norte, le disparó a la pulga y le atravesó el corazón, sin que se rompiera el pelo del cual colgaba. Fue a contárselo a Fei Wei, quién dando un salto y golpeándose el pecho le dijo: "Lo conseguiste".

Cuando Chi Ch'ang hubo aprendido todo lo que Fei Wei tenía para enseñarle, consideró que sólo ese hombre en el mundo podía compararse con él. Entonces planeó asesinar a Fei Wei. Los dos hombres se encontraron en un descampado y se dispararon mutuamente. Las puntas de sus flechas chocaban en el aire y caían a tierra sin levantar polvo. Fei Wei fue el primero en quedarse sin flechas. A Chi Ch'ang todavía le quedaba una; cuando la disparó, Fei Wei la rechazó con la punta de una rama de zarza. Entonces ambos arrojaron sus arcos y se echaron a llorar, inclinándose cada uno ante el  otro hasta que sus cabezas tocaron el suelo. Decididos a convertirse en padre e hijo, sellaron, mediante un corte en el brazo, un pacto  por el cual se comprometieron a no enseñar su arte a nadie más.


Lie Zi - El libro de la perfecta vacuidad
Traducción Isaías Garde a partir de la versión de A. C. Graham The Book of Lieh-tzu

7/9/18

Lie Zi - De las consecuencias de practicar el bien

12:35

Lie Zi - De las consecuencias de practicar el bien

Yang Zhu dijo: "Quien practica el bien no lo hace con vistas a la fama, pero la fama sigue a sus acciones. Con la fama no espera obtener beneficio alguno, pero los beneficios llegan tras ella. Con los beneficios no espera que le surjan disputas, pero las disputas acaban por alcanzarle. Por eso el hombre superior se guardará de practicar el bien".

Libro de la Perfecta Vacuidad, Shuo Fu, Descifrar el mensaje, 27
Traducción Iñaki Preciado

17/7/18

Bhagavad Gita - La acción

7:49

Bhagavad Gita - La acción

Arjuna:

1. ¡Oh, Krishna! Si tu enseñanza es que el desapego es superior a la acción, ¿cómo entonces me pides que ejecute la terrible acción de la guerra?

2. En esta contradicción de tus palabras, mi mente encuentra confusión. Aclárame, te lo ruego, ¿por qué camino puedo alcanzar lo Supremo?

Krishna:

3. Antes te he hablado, oh príncipe de corazón puro, de dos caminos que conducen a la perfección, el de la sabiduría de los Sankhyas, Jñana Yoga, y el camino de la acción de los yoguis, el Karma Yoga.

4. El desapego en la acción no es alcanzable mediante la pasiva inactividad. Ni la suprema perfección es alcanzable por la mera renuncia.

5. Pues el hombre no puede estar inactivo ni por un momento. Todo es impulsado a la acción irremediablemente por las tres fuerzas de la naturaleza: los tres Gunas.

6. Aquél que se abstiene de la acción, mas no aparta su mente de los placeres de los sentidos, vive en la ilusión y es un falso seguidor del Camino.

7. Pero aquél que, manteniendo todos sus sentidos bajo control y libre de apego, se entrega al camino del Karma Yoga, de la acción sin apego, éste es un gran hombre en verdad.

8. Haz tu tarea en la vida, porque la acción es superior a la inacción. Ni siquiera el  cuerpo podría subsistir, si no hubiese actividad vital en él.

9. En este mundo somos esclavos de la acción, a menos que ésta se convierta en adoración. Realiza tus acciones con pureza, libres de la esclavitud al deseo.

10. Así lo hizo saber el Creador cuando hizo al hombre y sus obras como adoración: “Adorándole con tus obras multiplicarás y colmarán todos tus deseos”, dijo.

11. Así complacerás a los Dioses y ellos te complacerán a ti. Y en esta armonía con ellos, podrás alcanzar el bien supremo.

12. Satisfechos los Dioses por tu sacrificio, te colmarán todos los deseos. Sólo un ladrón goza de sus dones y nos los ofrece en sacrificio.

13. Los santos que comen de los alimentos que son ofrecidos al Señor, quedan libre de pecado. Mas la gente mundana que hacen fiestas para gozar de la comida, de este modo pecan.

14. El alimento da vida a los seres, y éste proviene de la lluvia caída del cielo. El sacrificio atrae la lluvia del cielo; es una acción sagrada.

15. La acción sagrada, tal y como describen los Vedas, se ofrece a lo Eterno. Y lo Eterno es Brahman, el que todo lo penetra; por lo cual, está siempre presente en todo sacrificio.

16. Éste es el ciclo de la Rueda de la Ley en continuo movimiento, y en vano vive el hombre que, malgastando su vida en placeres, no ayuda a este ciclo.

17. Pero el hombre que se deleita en el Espíritu, y en Él encuentra su satisfacción y su paz, ese hombre está más allá de las leyes de la acción.

18. En verdad, está más allá de lo que se ha de hacer y de lo que no se ha de hacer, y para realizar su trabajo ya no necesita depender de la ayuda de los seres mortales.

19. Por lo cual, actúa sin apegos y realiza el trabajo que debas hacer, pues el hombre cuyo trabajo es puro obtiene sin duda lo Supremo.

20. El rey Janaka y otros guerreros alcanzaron la perfección siguiendo el camino de la acción. Considera siempre el bien como tu meta y realiza tu tarea en esta vida.

21. En las obras de los mejores hombres, los demás encuentran su ejemplo a seguir. El sendero por donde anda un gran hombre se convierte en una guía para el resto de la humanidad.

22. ¡Oh, Arjuna! no hay nada que Yo deba hacer en ninguno de los tres mundos, pues míos son. No hay nada que tenga que conseguir, porque lo tengo todo. Sin embargo, aún actúo.

23. Pues si Yo no estuviese en continua acción de un modo incansable, los hombres que ahora viven siguiendo los muchos y diversos caminos adoptarían la pasiva inacción.

24. Si yo no hiciera Mi trabajo, estos mundos serían destruidos. Se originaría un gran caos y todos los seres se extinguirían.

25. Al igual que el ignorante ejecuta sus acciones apegado al resultado de ellas, el sabio trabaja desinteresadamente para el bien de toda la humanidad.

26. El sabio no debe confundir la mente de los ignorantes que actúan apegados al resultado de sus acciones; más bien, debe ejecutar sus acciones con desapego y devoción y así estimularlos a que hagan lo mismo.

27. En este mundo temporal todas las acciones suceden por intervención de los tres Gunas, fuerzas de la naturaleza. Mas el hombre, engañado por la ilusión del “Yo”, piensa: “Yo soy el hacedor.”

28. Pero el conocedor de la relación entre las fuerzas de la naturaleza y las acciones manifiestas, sabe que algunas fuerzas de la naturaleza trabajan sobre otras. Libre entonces de su esclavitud, ya no pretende ser el hacedor.

29. Aquellos que viven sometidos a la ilusión de los tres Gunas, se ven afectados por sus influencias. Mas no perturbe el sabio, que conoce el Todo, al ignorante que aún no puede verlo.

30. Ofréceme todas tus acciones, y no hagas caso a tu mente, depositándola en lo Supremo. Libre de pensamientos egoístas y esperanzas banales, lucha, sintiendo la paz en tu interior.

31. Todos aquellos que sigan mi doctrina y tengan fe en Mí, realizando su trabajo con pureza y buena voluntad, definitivamente encuentran libertad.

32. Pero todos aquellos hombres ciegos que no siguen mi doctrina y actúan con maldad, guiados por su mente confusa, perdidos están.

33. Al igual que todos los seres siguen el orden de la naturaleza, también el sabio actúa de acuerdo con los impulsos de su propia naturaleza. ¿Qué necesidad hay de desobedecerla?

34. El odio y la ansiedad por las cosas de este mundo provienen de la naturaleza inferior del hombre. Malo es caer bajo estas dos influencias, pues son los dos enemigos del que recorre este camino.

35. Aunque tu trabajo sea humilde, realízalo sin sentir preferencia por otros más importantes. Morir cumpliendo nuestro deber es la vida, mientras que vivir envidiando el de otros es la muerte.

ARJUNA:

36. ¡Oh, Krishna! ¿Qué misterioso poder empuja al hombre a actuar pecaminosamente, incluso sin quererlo, como si no tuviese voluntad?

KRISHNA:

37. La ansiedad y la ira, que surgen de la pasión, son la fuente de maldad y el foco de destrucción: reconócelas como enemigas del alma.

38. El deseo lo oscurece todo, al igual que el humo oscurece el fuego y el polvo impide que el espejo refleje la imagen, al igual que el feto está cubierto por su envoltorio.

39. El deseo enturbia la sabiduría; es el eterno enemigo del sabio. Al igual que el fuego toma infinitas formas, lo mismo hace el deseo; y aún así, no puede encontrar satisfacción.

40. El deseo encuentra cobijo en los sentidos y la mente del hombre. Tras lo cual enturbia la sabiduría, produciendo así la ceguera del alma.

41. ¡Oh, Arjuna! Controla tus sentidos, eliminando tus deseos impuros; pues son los destructores de la sabiduría y la visión espiritual.

42. Enorme se dice ser el poder de los sentidos. Pero aún más poderosa que los sentidos es la mente. Y aún más poderosa que la mente es Buddhi, la razón. Pero aún más grande que la razón es el Espíritu, que habita en todos los hombres y en todo lo que existe. 

43. Conoce pues a Aquél que está por encima de la razón, y deja que Su paz te dé paz. Sé un auténtico guerrero y mata el deseo, que es el más poderoso de los enemigos del alma.



Bhagavad Gita, capítulo 3

El nacimiento de Krishna

7:44


El nacimiento de Krishna


Vasudeva era un descendiente de Yadu, de la dinastía Lunar; estaba casado con Rohini, hija del rey Rohan, y también a él Kans le entregó su propia hermana, Devaki. Inmediatamente luego del matrimonio una voz celestial fue oída anunciando: «Oh Kans, tu muerte llegará por la mano de su octavo hijo.» Kans entonces resolvió matar a Vasudeva inmediatamente, y al ser disuadido de ello, lo que en realidad hizo fue matar uno por uno a sus hijos hasta que seis estuvieron muertos. En el séptimo embarazo de Devaki la serpiente Shesh, o Manta, sobre quien Narayana descansa, cogió un nacimiento humano. Para salvar a su hijo de Kans, Vishnu creó una forma que pensara de su mismo modo y la envió a Mathura. Cogió el bebe del útero de Devaki y se lo dio a Rohini, quien había tomado refugio con los rebaños en Gokula, y fue cuidado por Nand y Yasoda, buena gente que vivía allí, quienes no tenían hasta ese momento un hijo propio. El niño nacido de Rohini fue posteriormente llamado Balarama. Luego de transferir al niño, el enviado de Vishnu volvió a Devaki y le reveló el asunto en un sueño, y Vasudeva y Devaki le dieron a entender a Kans que el niño había sido abortado.

Entonces Shri Krishna mismo nació en el útero de Devaki, y el enviado de Vishnu en Yasoda, de modo que ambas tenían niños. Cuando Kans supo que Devaki estaba otra vez embarazada, envió una fuerte guardia alrededor de la casa de Vasudeva para matar al niño en el momento en que naciera, dado que, por mucho que temía a la profecía, no se atrevía a incurrir en el pecado de matar a una mujer. Finalmente Krishna nació, y todos los cielos y tierras se llenaron con signos de alegría: los árboles y los bosques florecieron y fructificaron, las charcas estaban llenas, los dioses hacían llover flores y los gandharvas tocaban tambores y flautas. Pero Krishna se paró frente a su padre y a su madre y ésta era su apariencia: gris nuboso, cara de luna, ojos de loto, vistiendo una corona y joyas y traje de seda amarilla, con cuatro brazos sosteniendo una concha y un disco, una maza y una flor de loto. Vasudcva y Devaki se inclinaron ante él, y Shri Kríshna les dijo: «No temáis, dado que he venido a quitar vuestros temores. Llevadme adonde está Yasoda, traed a su hija y enviadla a Kans.» Entonces se volvió a convertir en un niño humano, y la memoria de su naturaleza divina abandonó tanto al padre como a la madre, y ellos sólo pensaron «tenemos un hijo» y cómo podían salvarlo de Kans.

Devaki, con las manos unidas, dijo a su marido: «Llevémoslo con Gokula, donde viven nuestros amigos Nand y Yasoda y tu esposa Rohini.». En ese mismo instante los grilletes cayeron de sus pies, las puertas se abrieron y los guardias se durmieron rápidamente. Entonces Vasudeva puso al niño en una cesta sobre su cabeza y partió para Gokula. No sabía cómo cruzar el Jamna, pero, absorto en pensamientos hacia Vishnu, penetró en el agua. El agua se hizo más y más profunda hasta que alcanzó su nariz; pero cuando Krishna vio el peligro y estiró sus pies el agua bajó. Así Vasudeva cruzó el río y llegó a la casa de Nand, donde Yasoda había tenido una hija; pero Dcvi había hecho caer el olvido sobre ella de modo que no recordaba nada de ello. Vasudeva cambió el niño y volvió a Mathura; y cuando volvió adonde estaba Devaki los grilletes y las puertas se cerraron, los guardias despertaron y el niño lloró. Se avisó a Kans, y éste, presa del terror, fue, espada en mano, a la casa de su hermana. Una voz le anunció: «El enemigo ha nacido y la muerte es segura.» Pero encontrando que una niña había nacido, puso en libertad a Vasudeva y Devaki, y les pidió perdón por las pasadas muertes y les trató bien. Pero Kans estaba enfurecido más que nunca contra los dioses por lo mucho que le habían engañado y por haberle hecho vigilar en vano a Devaki, y ahora añoraba especialmente matar a Narayana, esto es a, Vishnu. Para este fin sus ministros aconsejaron matar a todos los que servían a Vishnu: brahmanes, yoguis, sannayasis y a todos los hombres santos. Kans dio órdenes para esto, y envió a sus rakshasas para matar vacas y brahmanes y a todos los adoradores de Hari.

A. Coomaraswamy - Mitos y leyendas hindúes

Hécate, la Gran Madre

7:43

Hécate, la Gran Madre

Hecate es la Gran Madre o Vida del universo, la Magna Mater o Madre de los Dioses y de todas las criaturas. Es la Esposa de la Mente y, simultáneamente, Madre y Esposa de la Mente de la Mente, por esto se la considera centrada entre ambas. En medio de los Padres gira el centro de Hecate.

Ella es la Madre de las almas, el Aliento de la vida. Se han conservado tres versos, muy poco claros, en relación a esta «revitalización», «aceleración» o «animación» cósmica, (psychosis), como la llama Proclo:

De repente, de los huecos debajo de las costillas de su lado derecho estallaba y se derramaba a chorros la Fuente del Alma Original, llenando de alma la Luz, el Fuego, el Éter, los Mundos.

Si «los huecos debajo de las costillas» fuera la traducción correcta -pues parece que los griegos no eran muy precisos, independientemente de la licencia poética de la metáfora- Hecate, la Gran Madre, o Alma del Mundo, estaría representada por la figura de una mujer. Como hemos señalado anteriormente, Hecate no es su nombre original (nomen barbarum), sino el mejor equivalente que los griegos encontraron en su panteón humanizado, una sociedad bourgeoise comparada con las majestuosas, imponentes y misteriosas Divinidades de Oriente.

De esta manera representaban a la psychosis cósmica; así, de acuerdo al tratado hermético La Virgen del Mundo, la mezcla de las almas individuales poseía una naturaleza algo más sustancial y flexible, como era lógico esperar.

En este tratado se lee:

No se derritió cuando se le prendió fuego (porque estaba hecho de Fuego), ni se congeló cuando una vez trataron de congelarlo (porque estaba hecho de Aliento), sino que mantuvo la composición especial de su mezcla, la cual era de un tipo particular, de una mixtura peculiar -cuya composición, sabedlo, Dios llamó psychósis- y fue a partir de este coágulo que Él forjó una miríada de almas.

Probablemente, el poeta que escribió los Oráculos tuvo la intención de poner en boca de la Gran Madre las siguientes líneas:

Debes saber que Yo, el Alma, moro detrás de los pensamientos del Padre, haciendo vivir todas las cosas a través del Calor.

En el misterio de la regeneración, tan pronto como tiene lugar la concepción a partir del Padre -es decir, la implantación de la Chispa de Luz o germen del hombre espiritual-, el alma del hombre se vuelve sensible a la pasión de la Gran Alma, de la Sola y Única Alma, y él mismo se siente pulsar en la apasionada red de las vidas.

Con respecto a esto podría preguntarse lo siguiente: ¿Por qué la gran corriente de la vida provendría del lado derecho de la Madre? Los fragmentos que poseemos no lo manifiestan, pero el original presumiblemente contenía alguna descripción del Cuerpo de la Madre, ya que dice:

En el lado izquierdo de Hecate hay una Fuente de Virtud, que permanece completamente dentro, que no emite su virginidad pura.

Por lo tanto, debemos comprender este simbolismo en un contexto mucho más vital del que las expresiones figurativas naturalmente sugieren.

de ambos lados de la espalda de la Diosa pende una Naturaleza ilimitada.

Esto sugiere que la Naturaleza es la Ropa o el Manto de la Diosa Madre. Los intérpretes bizantinos confieren el poder de dar vida a cada miembro de la Madre; cada miembro y cada órgano eran una fuente de vida. También eran así considerados el cabello, las sienes, la parte superior de la cabeza y los costados del cuerpo; y aún el vestido, el cinturón y los velos u otro atuendo que pudiera llevar en la cabeza. Desconocemos si el texto original justifica esta interpretación. Kroll la considera «fraus aperta»pero sería lícito pensar que la Madre de la Vida debe ser, naturalmente, Todo Vida. Con relación a esta interpretación uno de los versos que aún se conservan dice:

Su cabello semeja una melena de luz de agudas cerdas.

Damascio, hablando de la corona de la Madre, sostiene que posiblemente se simbolizaba como una corona en forma de muro o como la diadema en forma de torre de Cybele (Rhea), en cuyo caso representaría las «Paredes de Fuego» de la tradición estoica. El cinturón, en cambio, era simbolizado como una serpiente de fuego. Rhea es otro de los nombres que los Oráculos otorgan a La Gran Madre, como lo demuestran los siguientes tres versos:

Rhea es, en realidad, al mismo tiempo la Fuente y el Torrente de los benditos Sabios; porque ella es quien primero recibe los Poderes del Padre en sus incontables Senos, y derrama nacimiento [y muerte], sobre todas las cosas que giran como una rueda.

Los «Sabios» son las Inteligencias o Pensamientos Gnósticos del Padre. Ella es la Madre de la Génesis, la Rueda o Esfera del Reconvertirse. Según Proclo, los Oráculos la llaman «maravillosa e imponente diosa», en el intento de definir uno de sus aspectos.

G.R.S. Mead, Oráculos caldeos

16/7/18

Valmiki - Yoga Vasishtha

12:10

Valmiki - Yoga Vasishtha

Es una de las obras más importantes del Vedânta Advaita.

Se conocen tres obras con este título: el «Brihad Yoga Vâsishtha», el «Laghu Yoga Vâsistha» y el «Yoga Vâsishta Sara». El primero, denominado «Brihad» o el Grande, es la exposición más completa de esta obra y consta de 32.000 granthas. El segundo es un resumen de la anterior, que consta solamente de 6.000 granthas, por lo que lleva el calificativo de Laghu, que significa ligero o breve. El tercero es una exagerada síntesis de 230 granthas que a duras penas puede expresar la “esencia” de esta gran obra, como pretende significar el epíteto “sara”.

La primera obra que da lugar a esta original familia de textos, se atribuye al legendario Vâlmikî, autor del «Râmayana», y narra la instrucción del sabio Vâsishtha al príncipe Râma para confirmar su liberación. Pretende ser una ampliación o apéndice del gran «Purâna» expuesto por Vâlmikî a su discípulo Bharadvâja.

8/6/18

Tilopa - El Mahamudra del Ganges

8:46

Tilopa - El Mahamudra del Ganges

En Agosto del 87, Lama Guendun Rimpoche dió un comentario del texto raíz de las instrucciones orales que fueron dadas por Tilopa a su discípulo Naropa en las orillas del Ganges, en el alba del primer milenio. Estas instrucciones condensan todos los aspectos esenciales de la base, del camino y del fruto del Mahamudra, el “Gran Sello ”, realidad última de la mente y de los fenómenos. Tilopa es uno de los más grandes sabios y yoguis budistas. Él dirigió las enseñanzas de todos los grandes Realizados del siglo XI hindú y realizó la iluminación cerca del delta del Ganges. Él es el origen de la línea Kagyupa, cuya corriente de transmisión se ha mantenido intacta hasta nuestros días, se perpetúa a través del presente Karmapa y todos los maestros actuales deten-tadores de las enseñanzas Kagyu. Tenemos que comprender que la mente está libre de todo nacimiento, muerte y existencia. La mente no es algo que haya nacido en un momento dado; si no ha nacido, no puede morir y puesto que no tiene verdadera realidad, no tiene localización, no existe. Tenemos que reconocer ésta realidad de la mente, que es lo que se llama el Dharmakaya o Cuerpo de realidad última; y para poder realizar la mente en su verdadera naturaleza, tenemos que meditar.

5/6/18

Padmasambhava - Bardo thodol - El libro tibetano de los muertos

8:44

Padmasambhava  -  Bardo thodol - El libro tibetano de los muertos

El Bardo thodol o Libro de los muertos, antiguo texto del budismo tibetano que describe lo que el difunto se encuentra después de la muerte y antes de asumir una nueva existencia, es uno de los grandes clásicos de la historia espiritual de la humanidad.

24/4/18

Patanjali - Yoga Sutras

23:02

Patanjali - Yoga Sutras

Los Yoga-sutra (en sánscrito ‘aforismos del yoga’) son los antiguos textos fundacionales del yoga escritos por Patañjali (siglo III a. C.). En el hinduismo, el yoga es una de las seis darśana o escuelas doctrinales ortodoxas.

Aunque se trata de un texto corto, los Yoga-sutra han tenido una enorme influencia en las creencias y prácticas del yoga.

Ibn Arabi - Viaje al Señor del Poder

22:58

Ibn Arabi - Viaje al Señor del Poder

Filósofo místico, poeta, sabio, Muhammad Ibn Arabi `es uno de los grandes maestros espirituales del mundo. Ibn Arabi, nació en Murcia, Al-Andalus, en 1165 y sus escritos tuvieron un enorme impacto en todo el mundo islámico y más allá. Las ideas universales que subyacen a su pensamiento son de relevancia inmediata hoy.

Este tratado contiene misterios divinos, es una guía de iluminación para cuantos busquen la verdad. Aquellos que quieran ser íntimos de Dios, y que recorren su jardín en busca de la rosa del conocimiento, deben leer este libro y aprender a `SER`. Su autor es Ibn Arabi. Quien lea y entienda sus palabras entrará en contacto con él.