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17 oct 2013

Mente ordinaria, mente iluminada

octubre 17, 2013

Pregunta.: ¿Pero es el Buda la mente ordinaria o la mente Iluminada?

Respuesta.: ¿Dónde, en este mundo guardareis vuestra “mente ordinaria” y vuestra “mente Iluminada”?

P.: En la enseñanza de los Tres Vehículos se declara que ambas existen. ¿Por qué lo niega nuestra Reverencia?

R.: En la enseñanza de los Tres Vehículos se explica claramente que la mente ordinaria y la mente Iluminada no son más que ilusiones. Vosotros no habéis comprendido. Este apego a la idea de que las cosas existen es confundir la vacuidad con la verdad. ¿Cómo es posible que tales concepciones no sean ilusorias?

Siendo ilusorias, os ocultan la Mente. Si tan sólo pudierais libertaros de los conceptos “ordinarios” e “Iluminado”, encontraríais que no hay otro Buda que el Buda de vuestra Mente. Cuando Bodhidharma vino del oeste, indicó que la sustancia de que todos los hombres están formados es el Buda. Vosotros continuáis sin comprender; os aferráis a concepto tales como “ordinario” e “Iluminado”, dirigiendo vuestros pensamientos al exterior, ¿dónde van de un lado para otro, galopando como caballos? ¡Todo esto equivale a nublar vuestra propia mente! Así es que yo os digo que la Mente es el Buda. Tan pronto como el pensamiento o la sensación aparecen, caéis en el dualismo. El tiempo sin principio y el momento presente son uno y lo mismo. No hay esto y no hay aquello. Comprender esta verdad es lo que se llama completa y no sobrepujada Iluminación.

P.: ¿En qué Doctrina (principios del Dharma) basa Vuestra Reverencia estas palabras?

R.: ¿A qué buscar una doctrina? Tan pronto como tengáis una doctrina caeréis en pensamiento dualístico.


Huang Po - Enseñanzas de Huang Po

4 oct 2010

Huang Po - Ciudad de la Ilusión

octubre 04, 2010


El octavo día de la décima luna, me dijo el maestro:

-Lo que se llama Ciudad de la Ilusión contiene los Dos Vehículos, las Diez Etapas del Progreso del Bodhisattva y las dos formas de Completa Iluminación.

Todo esto constituye una poderosa enseñanza para estimular el interés de las gentes; pero todavía forma pate de la Ciudad de la Ilusión. Lo que se llama El Lugar de las Preciosidades, es la Mente Verdadera, la Esencia búdica original, el tesoro de nuestra naturaleza propia y verdadera. Estas joyas no pueden valorarse ni acumularse. Mas, puesto que no hay Budas, ni seres sensibles, ni sujeto ni objeto, ¿Dónde puede hallarse el lugar de las preciosidades? Si se pregunta, será mucho lo que pueda decirse de la Ciudad de la Ilusión; pero ¿Dónde esta el lugar de las preciosidades? Es un lugar para el cual no puede darse instrucción alguna; pues, si se pudiera señalar en su dirección, existiría en el espacio; de aquí que no pueda ser un verdadero Lugar de Preciosidades. Todo lo que podemos indicar, es que esta muy cerca. No es posible describirlo exactamente; pero cuando tengáis una comprensión tácita de su sustancia, allí estará puesto que es la Mente verdadera.


31 jul 2010

Huang Po - La propia Mente

julio 31, 2010



Huang Po, siglo IX


Cuando la gente de mundo oye decir que los Budas trasmiten la Doctrina de la Mente, imaginan que hay algo que alcanzar o comprender aparte de la Mente y, en consecuencia, emplean la Mente para buscar el Dharma, Sin comprender que la Mente y el objeto de su búsqueda son uno y lo mismo. La Mente no puede emplearse para buscar algo de la Mente; pues, entonces después de pasar millones de eones, el día del éxito no habrá aun amanecido. Tal método no es comparable con el de la repentina eliminación del pensamiento conceptual, que constituye el Dharma fundamental. Imaginad que un guerrero que olvidando que lleva ya su perla en la frente fuera a buscarla en alguna otra parte. Ciertamente que no la encontraría aunque viajase por toda la Tierra. Pero si alguna otra persona, comprendiendo la situación, viniera a indicarle donde estaba, el guerrero la encontraría inmediatamente y comprendería que la perla había estado allí constantemente. Así es que si vosotros, estudiantes del Sendero, os equivocáis acerca de vuestra Mente propia y verdadera, al no reconocer que es el Buda, lo buscaríais en consecuencia en alguna otra parte, entregándoos a varias hazañas y prácticas en graduación. Pero aún después de eones de búsqueda diligente, no os será posible hallar el Sendero. Estos métodos no pueden compararse con la eliminación instantánea del pensamiento conceptual en el conocimiento cierto de que no hay nada que tenga existencia absoluta, nada que nos ofrezca un asidero, nada en que podamos confiar, nada que nos preste refugio, nada subjetivo ni objetivo. Evitando toda causa que de lugar a la producción del pensamiento conceptual es como halareis la Bodhi; y cuando la halléis, no haréis otra cosa que hallar al Buda, que ha existido siempre en vuestra propia Mente. Los eones de laborioso esfuerzo parecerán como otros tantos eones de empeños malogrados; tal cual cuál sucedería al guerrero del ejemplo, cuando encontró la perla y comprendió que la había tenido siempre pendiendo de la frente; y del mismo modo que su hallazgo no tenia nada que ver con sus esfuerzos por descubrirla en alguna otra parte. 

Por esta razón el Buda dijo:

— En realidad nada alcancé con la completa e insuperable Iluminación. 

Por temor de que las gentes no le creyeran, explicó lo que se ve con las cinco modalidades de visión y lo que se dice con los cinco géneros de habla. Así pues esta cita no es una frase vana, si no que expresa la más elevada verdad.