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21 may 2020

Bhagavad Gita: El yoga del dominio de sí mismo

mayo 21, 2020

Bhagavad Gita: El yoga del dominio de sí mismo


El Bienaventurado Señor dijo:

  1. Es «sannyasin» y «yogui», no quien no enciende el fuego del sacrificio y permanece inactivo, sino el que ejecuta las obras sin preocuparse por sus frutos.

  2. Realmente, ¡oh, Pandava!, es el yoga lo que hemos llamado renunciación, porque nadie puede ser «yogui» sin haber renunciado a la voluntad y al deseo.

  3. Para el sabio que acaba de iniciarse en el yoga, la acción es la causa; pero este mismo sabio, cuando ha alcanzado la plenitud del yoga, sabe que la causa es el dominio de sí mismo.

  4. Y se dice que se ha llegado a la plenitud del yoga cuando no se está unido a los objetos de los sentidos ni a las obras; cuando se ha renunciado a la voluntad de deseo.

  5. Por el yo superior debes lograr la liberación del yo inferior, y no debes permitir que se destruya el yo, pues el yo superior es amigo del yo, y el yo inferior es enemigo.

  6. El yo es un amigo para el hombre, cuyo yo inferior está dominado por el yo superior, pero quien no ha alcanzado su yo superior, tiene en el yo inferior un enemigo que obra como tal.

  7. Cuando un hombre ha conquistado su yo y lo ha dominado, su yo supremo ha alcanzado el considerar equivalentes el frío y el calor, el placer y el dolor, el honor y el deshonor.

  8. Puede decirse que ha alcanzado el yoga quien ha logrado el conocimiento de sí, quien ha realizado su propio equilibrio, dominando sus sentidos y juzgando como cosas iguales un terrón de arcilla, una piedra y un pedazo de oro.

  9. Es hombre ilustre quien considera iguales al amigo y al enemigo, al pecador y al santo, al piadoso y al indiferente.

  10. El yogui debe realizar de una manera constante su unión con el Yo, alejado del mundo, eliminando de su pensamiento todo deseo y dominando todo su ser y toda su conciencia.

  11-12. Deberá estar en un lugar puro, ni muy alto ni muy bajo, cubriéndose con un lienzo blanco, con hierba sagrada y con una piel de gamo. En este estado, practicará el yoga, concentrando su pensamiento y dominando los movimientos de la conciencia y los sentidos.

  13-14. El yogui deberá realizar con firmeza el yoga, entregándose a Mí por completo, en la siguiente forma: el cuerpo derecho, la cabeza y la nuca quietas, la mirada dirigida hacia dentro y fija entre las cejas; no mirará alrededor, tendrá su pensamiento tranquilo y sin temor, cumplirá el voto de castidad y tendrá toda su mente dirigida hacia Mí.

  15. Si permanece de esta manera en el yoga por el dominio de su mente, alcanzará el reposo del nirvana, del cual yo soy el fundamento.

  16. Pero, ¡oh, Arjuna!, este yoga no es apropiado para el que come o duerme mucho, ni tampoco para el que ni duerme ni come.

  17 El yoga elimina la tristeza en el hombre que duerme y está despierto, que se alimenta, que juega, que ejecuta obras pensando en la unión con la Divinidad.

  18. Si toda la conciencia está dominada y libre de deseo, si reposa en el yo con tranquilidad, entonces se ha alcanzado el yoga.

  19. El yogui que se une con el yo tiene su conciencia liberada de toda pasión e inmóvil como la luz de una lámpara situada en un lugar sin viento.

  20-22. Quien tiene su mente tranquila por la práctica del yoga, quien tiene su alma satisfecha, quien conoce su propia felicidad, real y profunda, quien ha dominado sus sentidos y quien ha llegado a un estado de verdad espiritual del que no puede separarse jamás, ese ha alcanzado el mayor de los triunfos y un tesoro ante el cual todos los demás pierden su valor; en este estado, el hombre no se turba ni se entristece ante la más profunda desgracia.

  23. En este estado no existe la tristeza y se realiza la ruptura de la unión entre la mente y la pena. El yoga, es decir, la unión con la Divinidad, es lo que produce esta inalienable felicidad espiritual. Por ello debemos practicar el yoga sin detenernos ante ningún decaimiento, ninguna dificultad, ni ningún fracaso.

  24-25. Debemos eliminar toda actividad mental por medio de un esfuerzo mental poderoso y firme, y después de haber unido la mente al Yo supremo no deberemos pensar en nada más. Y todo esto se logra renunciando sin ninguna excepción a los deseos originados por la voluntad y dominando los sentidos por la mente, para que no se extravíen por todas partes.

  26. Cuando la mente, intranquila y agitada, se extravía, hay que dominarla y someterla al Yo.

  27. Cuando la mente ha sido calmada, el yogui alcanza la suprema felicidad del alma que se ha unido el Brahmán, felicidad exenta de imperfección o de pasiones.

  28. Al estar limpio de la mancha de la pasión y al practicar el yoga, el yogui alcanza la felicidad en su unión con el Brahmán, felicidad que es inigualable.

  29. El hombre que está en yoga, que ve el Yo en todos los seres y todos los seres en el Yo, posee una visión tranquila.

  30. Quien Me ve en todo lugar y ve todo en Mí nunca está separado de Mí, ni tampoco yo lo aparto de Mí.

  31. El yogui que ha alcanzado la unidad y me ama a través de todos los seres, siempre vive y obra en Mí de cualquier modo que viva y obre.

  32. ¡Oh, Arjuna! Yo considero como el mejor yogui a quien le es indiferente cualquier acontecimiento, le produzca alegría o le produzca dolor.

Arjuna dijo:

  33. ¡Oh, Madhusudana! No veo un fundamento firme al yoga de la tranquilidad de ánimo que me has enseñado, pues no lo veo estable a causa de la agitación propia de la mente.

  34. Realmente, ¡oh, Krishna!, la mente se inquieta, apasionada, fuerte e indomable, tan difícil de dominar como el propio viento.

  El Bienaventurado Señor dijo:

  35. ¡Oh, poderoso guerrero! Indudablemente, el pensamiento es difícil de dominar, pero ¡oh, Kaunteya!, la práctica constante y la falta de interés por las cosas del mundo pueden llegar a dominarlo.

  36. Este yoga difícilmente podrá alcanzarlo quien no ha llegado a dominarse, pero el que lo ha conseguido puede alcanzarlo.

  Arjuna dijo:

  37. Al que se entrega al yoga con fe, pero sin poder alcanzar el dominio de sí, sin poder introducir su mente en el yoga y, por lo tanto, sin alcanzar la perfección, ¿qué le sucederá, oh, Krishna?

  38. ¿Acaso no perderá al mismo tiempo, poderoso guerrero, esta vida y la unión con la Divinidad, a la que ha aspirado sin llegar, y vacilante entre una y otra perecerá como una nube disipada por el viento?

  39. Yo te ruego, ¡oh, Krishna!, que me aclares esta duda por completo; pues, si no eres tú, ¿quién podría eliminarla?

  El Bienaventurado Señor dijo:

  40. ¡Oh, hijo de Pritha! Para quien tú dices, no hay destrucción ni en esta vida ni más allá de ella; el que practica el bien jamás recibirá en pago el mal.

  41. Después de haber alcanzado el mundo del justo y habiendo residido en él años inmemorables, quien se aparte del yoga volverá a renacer en una casta de hombres puros y virtuosos.

  42. También podría renacer en la familia de un sabio yogui, pero es difícil lograr en este mundo un renacimiento de esta clase.

  43. Entonces vuelve a alcanzar el estado de unión que ya había logrado en su vida anterior, y así se encamina de nuevo hacia la perfección, ¡oh, alegría de los kurus!

  44. Este hombre es inclinado de un modo irresistible a la virtud que ya antes había poseído. Además, el que busca el conocimiento del yoga va más allá de los Vedas y de los Upanishads.

  45. El yogui que se esfuerza con constancia, que se purifica del pecado y se perfecciona en sus diversas encarnaciones, alcanzará su último fin.

  46. El yogui es superior a los ascetas, a los hombres de estudio y a los hombres de acción; por ello, ¡oh, Arjuna!, debes de esforzarte en ser yogui.

  47. Además, entre todos los yoguis, yo considero como el mejor unido conmigo al que se ha entregado a Mí por completo, al que cree en Mí y Me ama.


Bhagavad Gita – Capítulo 41


17 jul 2018

Bhagavad Gita - La acción

julio 17, 2018

Bhagavad Gita - La acción

Arjuna:

1. ¡Oh, Krishna! Si tu enseñanza es que el desapego es superior a la acción, ¿cómo entonces me pides que ejecute la terrible acción de la guerra?

2. En esta contradicción de tus palabras, mi mente encuentra confusión. Aclárame, te lo ruego, ¿por qué camino puedo alcanzar lo Supremo?

Krishna:

3. Antes te he hablado, oh príncipe de corazón puro, de dos caminos que conducen a la perfección, el de la sabiduría de los Sankhyas, Jñana Yoga, y el camino de la acción de los yoguis, el Karma Yoga.

4. El desapego en la acción no es alcanzable mediante la pasiva inactividad. Ni la suprema perfección es alcanzable por la mera renuncia.

5. Pues el hombre no puede estar inactivo ni por un momento. Todo es impulsado a la acción irremediablemente por las tres fuerzas de la naturaleza: los tres Gunas.

6. Aquél que se abstiene de la acción, mas no aparta su mente de los placeres de los sentidos, vive en la ilusión y es un falso seguidor del Camino.

7. Pero aquél que, manteniendo todos sus sentidos bajo control y libre de apego, se entrega al camino del Karma Yoga, de la acción sin apego, éste es un gran hombre en verdad.

8. Haz tu tarea en la vida, porque la acción es superior a la inacción. Ni siquiera el  cuerpo podría subsistir, si no hubiese actividad vital en él.

9. En este mundo somos esclavos de la acción, a menos que ésta se convierta en adoración. Realiza tus acciones con pureza, libres de la esclavitud al deseo.

10. Así lo hizo saber el Creador cuando hizo al hombre y sus obras como adoración: “Adorándole con tus obras multiplicarás y colmarán todos tus deseos”, dijo.

11. Así complacerás a los Dioses y ellos te complacerán a ti. Y en esta armonía con ellos, podrás alcanzar el bien supremo.

12. Satisfechos los Dioses por tu sacrificio, te colmarán todos los deseos. Sólo un ladrón goza de sus dones y nos los ofrece en sacrificio.

13. Los santos que comen de los alimentos que son ofrecidos al Señor, quedan libre de pecado. Mas la gente mundana que hacen fiestas para gozar de la comida, de este modo pecan.

14. El alimento da vida a los seres, y éste proviene de la lluvia caída del cielo. El sacrificio atrae la lluvia del cielo; es una acción sagrada.

15. La acción sagrada, tal y como describen los Vedas, se ofrece a lo Eterno. Y lo Eterno es Brahman, el que todo lo penetra; por lo cual, está siempre presente en todo sacrificio.

16. Éste es el ciclo de la Rueda de la Ley en continuo movimiento, y en vano vive el hombre que, malgastando su vida en placeres, no ayuda a este ciclo.

17. Pero el hombre que se deleita en el Espíritu, y en Él encuentra su satisfacción y su paz, ese hombre está más allá de las leyes de la acción.

18. En verdad, está más allá de lo que se ha de hacer y de lo que no se ha de hacer, y para realizar su trabajo ya no necesita depender de la ayuda de los seres mortales.

19. Por lo cual, actúa sin apegos y realiza el trabajo que debas hacer, pues el hombre cuyo trabajo es puro obtiene sin duda lo Supremo.

20. El rey Janaka y otros guerreros alcanzaron la perfección siguiendo el camino de la acción. Considera siempre el bien como tu meta y realiza tu tarea en esta vida.

21. En las obras de los mejores hombres, los demás encuentran su ejemplo a seguir. El sendero por donde anda un gran hombre se convierte en una guía para el resto de la humanidad.

22. ¡Oh, Arjuna! no hay nada que Yo deba hacer en ninguno de los tres mundos, pues míos son. No hay nada que tenga que conseguir, porque lo tengo todo. Sin embargo, aún actúo.

23. Pues si Yo no estuviese en continua acción de un modo incansable, los hombres que ahora viven siguiendo los muchos y diversos caminos adoptarían la pasiva inacción.

24. Si yo no hiciera Mi trabajo, estos mundos serían destruidos. Se originaría un gran caos y todos los seres se extinguirían.

25. Al igual que el ignorante ejecuta sus acciones apegado al resultado de ellas, el sabio trabaja desinteresadamente para el bien de toda la humanidad.

26. El sabio no debe confundir la mente de los ignorantes que actúan apegados al resultado de sus acciones; más bien, debe ejecutar sus acciones con desapego y devoción y así estimularlos a que hagan lo mismo.

27. En este mundo temporal todas las acciones suceden por intervención de los tres Gunas, fuerzas de la naturaleza. Mas el hombre, engañado por la ilusión del “Yo”, piensa: “Yo soy el hacedor.”

28. Pero el conocedor de la relación entre las fuerzas de la naturaleza y las acciones manifiestas, sabe que algunas fuerzas de la naturaleza trabajan sobre otras. Libre entonces de su esclavitud, ya no pretende ser el hacedor.

29. Aquellos que viven sometidos a la ilusión de los tres Gunas, se ven afectados por sus influencias. Mas no perturbe el sabio, que conoce el Todo, al ignorante que aún no puede verlo.

30. Ofréceme todas tus acciones, y no hagas caso a tu mente, depositándola en lo Supremo. Libre de pensamientos egoístas y esperanzas banales, lucha, sintiendo la paz en tu interior.

31. Todos aquellos que sigan mi doctrina y tengan fe en Mí, realizando su trabajo con pureza y buena voluntad, definitivamente encuentran libertad.

32. Pero todos aquellos hombres ciegos que no siguen mi doctrina y actúan con maldad, guiados por su mente confusa, perdidos están.

33. Al igual que todos los seres siguen el orden de la naturaleza, también el sabio actúa de acuerdo con los impulsos de su propia naturaleza. ¿Qué necesidad hay de desobedecerla?

34. El odio y la ansiedad por las cosas de este mundo provienen de la naturaleza inferior del hombre. Malo es caer bajo estas dos influencias, pues son los dos enemigos del que recorre este camino.

35. Aunque tu trabajo sea humilde, realízalo sin sentir preferencia por otros más importantes. Morir cumpliendo nuestro deber es la vida, mientras que vivir envidiando el de otros es la muerte.

ARJUNA:

36. ¡Oh, Krishna! ¿Qué misterioso poder empuja al hombre a actuar pecaminosamente, incluso sin quererlo, como si no tuviese voluntad?

KRISHNA:

37. La ansiedad y la ira, que surgen de la pasión, son la fuente de maldad y el foco de destrucción: reconócelas como enemigas del alma.

38. El deseo lo oscurece todo, al igual que el humo oscurece el fuego y el polvo impide que el espejo refleje la imagen, al igual que el feto está cubierto por su envoltorio.

39. El deseo enturbia la sabiduría; es el eterno enemigo del sabio. Al igual que el fuego toma infinitas formas, lo mismo hace el deseo; y aún así, no puede encontrar satisfacción.

40. El deseo encuentra cobijo en los sentidos y la mente del hombre. Tras lo cual enturbia la sabiduría, produciendo así la ceguera del alma.

41. ¡Oh, Arjuna! Controla tus sentidos, eliminando tus deseos impuros; pues son los destructores de la sabiduría y la visión espiritual.

42. Enorme se dice ser el poder de los sentidos. Pero aún más poderosa que los sentidos es la mente. Y aún más poderosa que la mente es Buddhi, la razón. Pero aún más grande que la razón es el Espíritu, que habita en todos los hombres y en todo lo que existe. 

43. Conoce pues a Aquél que está por encima de la razón, y deja que Su paz te dé paz. Sé un auténtico guerrero y mata el deseo, que es el más poderoso de los enemigos del alma.



Bhagavad Gita, capítulo 3

23 abr 2015

El yoga de la división entre lo divino y lo demoníaco

abril 23, 2015

El yoga de la división entre lo divino y lo demoníaco



  El Bienaventurado Señor dijo:

  1-3. ¡Oh, Bharata! El tesoro del hombre dotado de naturaleza divina es el siguiente: intrepidez, pureza, constancia en el yoga del conocimiento, bondad, dominio de sí, resignación, conocimiento de los libros sagrados, templanza, dulzura, rectitud, benevolencia, sinceridad, santidad, abnegación, tranquilidad, carencia de conocimiento destructor, caridad, largueza, mansedumbre, modestia, inmutabilidad, fuerza, misericordia, paciencia, sencillez, generosidad.

  4. Por el contrario, ¡oh, Partha!, los atributos del hombre dotado de naturaleza demoníaca son: orgullo, pedantería, soberbia, cólera, maldad e ignorancia.

  5. Los dones divinos originan la liberación; los males demoníacos, la esclavitud. Mas, ¡oh, hijo de Pandu!, no tienes por qué entristecerte, pues tu naturaleza es divina.

  6. Dos clases de seres existen en el mundo: los divinos y los demoníacos. Yo ya he descrito, ¡oh, Partha!, con profusión la naturaleza divina. Ahora te expondré la demoníaca.

  7. Los hombres demoníacos carecen del conocimiento de la acción y de la inacción. No conocen la verdad, la obra pura ni el cumplimiento recto.

  8. Para ellos el mundo existe sin Dios. No hay nada verdadero y todo se origina por una mutua concatenación, por el deseo, única causa existente; para ellos el mundo es producto del azar.

  9-20. Los hombres demoníacos, con esta falsa concepción del mundo pierden su alma y su razón y son el instrumento de una actuación violenta, dura, demoníaca, destructora, semilla de violencia y de maldad. Llenos de un deseo inagotable, orgullosos y soberbios, estas almas descarriadas persisten en su error y no cesan hasta conseguir los profanos deseos que han surgido en ellos. Para ellos el deseo y el placer son el único objeto de la vida; la ansiedad y los deseos insaciables y desmedidos hacen presa en ellos hasta que mueren. Como están rodeados por centenares de cadenas, llenos de cólera y avaricia, corriendo continuamente para conseguir injustos beneficios que den satisfacción a su placer y les sirvan de regocijo, conciben estos pensamientos: «Hoy he saciado tal deseo; mañana saciaré otro; hoy tengo tanto dinero, mañana tendré más; he matado este enemigo mío, mañana mataré otros. Soy dominador y rey de los hombres. Soy perfecto, fuerte, feliz, dichoso. Entre los que gozan en el mundo, no hay nadie comparable conmigo. Soy rico y de noble familia. Nadie puede comparárseme. Por lo tanto, estoy lleno de alegría y de regocijo». Se precipitan en el horror de su propio vicio, llenos como están de múltiples egoísmos y entregados únicamente a conseguir la realización de sus deseos. Sacrifican y regalan no con un espíritu de caridad, sino por vana ostentación, por soberbia y guiados por un orgullo vacío y estúpido. Odian, menosprecian y quieren abatir al Dios que se oculta en ellos, guiados por el espejismo de su fuerza y su poder, por la violencia de su cólera y su orgullo, pero Yo hago renacer constantemente con nuevas existencias demoníacas a estos seres soberbios llenos de odio hacia Dios, malvados, faltos de caridad y que son los seres más despreciables de la Tierra. Renaciendo en nuevos seres demoniacos nunca me encuentran y vagan enlodados en la más abyecta naturaleza de un alma.

  21. Tres son las causas que destruyen un alma: el deseo, la cólera y la codicia. Deben evitarse por todos los medios.

  22. Quien ha rechazado, ¡oh, Kaunteya!, estas tres causas, alcanza el Supremo Bien y la más alta felicidad.

  23. Por el contrario, quien no cumple las reglas prescritas por la más alta sabiduría y solamente quiere satisfacer sus deseos, no alcanzará nunca ni la perfección ni la felicidad, ni llevará su alma al estado más elevado.

  24. Así pues, en todo momento debe atenerse a la Suprema Sabiduría y determinar conforme a ella lo que debe hacerse y lo que hay que evitar. Tu actividad en el mundo debe regirse por las reglas de la Suprema Sabiduría.



Bhagavad-Gita, capítulo XVI

5 feb 2014

La división entre lo divino y lo demoníaco

febrero 05, 2014
El Bienaventurado Señor dijo:

  1-3. ¡Oh, Bharata! El tesoro del hombre dotado de naturaleza divina es el siguiente: intrepidez, pureza, constancia en el yoga del conocimiento, bondad, dominio de sí, resignación, conocimiento de los libros sagrados, templanza, dulzura, rectitud, benevolencia, sinceridad, santidad, abnegación, tranquilidad, carencia de conocimiento destructor, caridad, largueza, mansedumbre, modestia, inmutabilidad, fuerza, misericordia, paciencia, sencillez, generosidad.

  4. Por el contrario, ¡oh, Partha!, los atributos del hombre dotado de naturaleza demoníaca son: orgullo, pedantería, soberbia, cólera, maldad e ignorancia.

  5. Los dones divinos originan la liberación; los males demoníacos, la esclavitud. Mas, ¡oh, hijo de Pandu!, no tienes por qué entristecerte, pues tu naturaleza es divina.

  6. Dos clases de seres existen en el mundo: los divinos y los demoníacos. Yo ya he descrito, ¡oh, Partha!, con profusión la naturaleza divina. Ahora te expondré la demoníaca.

  7. Los hombres demoníacos carecen del conocimiento de la acción y de la inacción. No conocen la verdad, la obra pura ni el cumplimiento recto.

  8. Para ellos el mundo existe sin Dios. No hay nada verdadero y todo se origina por una mutua concatenación, por el deseo, única causa existente; para ellos el mundo es producto del azar.

  9-20. Los hombres demoníacos, con esta falsa concepción del mundo pierden su alma y su razón y son el instrumento de una actuación violenta, dura, demoníaca, destructora, semilla de violencia y de maldad. Llenos de un deseo inagotable, orgullosos y soberbios, estas almas descarriadas persisten en su error y no cesan hasta conseguir los profanos deseos que han surgido en ellos. Para ellos el deseo y el placer son el único objeto de la vida; la ansiedad y los deseos insaciables y desmedidos hacen presa en ellos hasta que mueren. Como están rodeados por centenares de cadenas, llenos de cólera y avaricia, corriendo continuamente para conseguir injustos beneficios que den satisfacción a su placer y les sirvan de regocijo, conciben estos pensamientos: «Hoy he saciado tal deseo; mañana saciaré otro; hoy tengo tanto dinero, mañana tendré más; he matado este enemigo mío, mañana mataré otros. Soy dominador y rey de los hombres. Soy perfecto, fuerte, feliz, dichoso. Entre los que gozan en el mundo, no hay nadie comparable conmigo. Soy rico y de noble familia. Nadie puede comparárseme. Por lo tanto, estoy lleno de alegría y de regocijo». Se precipitan en el horror de su propio vicio, llenos como están de múltiples egoísmos y entregados únicamente a conseguir la realización de sus deseos. Sacrifican y regalan no con un espíritu de caridad, sino por vana ostentación, por soberbia y guiados por un orgullo vacío y estúpido. Odian, menosprecian y quieren abatir al Dios que se oculta en ellos, guiados por el espejismo de su fuerza y su poder, por la violencia de su cólera y su orgullo, pero Yo hago renacer constantemente con nuevas existencias demoníacas a estos seres soberbios llenos de odio hacia Dios, malvados, faltos de caridad y que son los seres más despreciables de la Tierra. Renaciendo en nuevos seres demoniacos nunca me encuentran y vagan enlodados en la más abyecta naturaleza de un alma.

  21. Tres son las causas que destruyen un alma: el deseo, la cólera y la codicia. Deben evitarse por todos los medios.

  22. Quien ha rechazado, ¡oh, Kaunteya!, estas tres causas, alcanza el Supremo Bien y la más alta felicidad.

  23. Por el contrario, quien no cumple las reglas prescritas por la más alta sabiduría y solamente quiere satisfacer sus deseos, no alcanzará nunca ni la perfección ni la felicidad, ni llevará su alma al estado más elevado.

  24. Así pues, en todo momento debe atenerse a la Suprema Sabiduría y determinar conforme a ella lo que debe hacerse y lo que hay que evitar. Tu actividad en el mundo debe regirse por las reglas de la Suprema Sabiduría.


Bhagavad-Gita
Traducción: José Barrio Gutiérrez

5 dic 2012

Lo divino y lo demoníaco

diciembre 05, 2012


1. Valentía, pureza de corazón, constancia en la meditación y en la compañía de los santos, generosidad, autodominio, veneración, austeridad y rectitud.

2. Mansedumbre, sinceridad, renuncia, ecuanimidad, serenidad, simpatía por todos los seres sin reparar en sus faltas, desapego, amabilidad, humildad y firmeza.

3. Energía, fortaleza, magnanimidad, pureza, modestia y buena voluntad: éstas son las cualidades de aquél que ya ha nacido al camino espiritual y por él ya anda.

4. Hipocresía, insolencia, presunción, ira, despotismo e ignorancia: éstas son las cualidades del hombre que vive en el infierno.

5. A la liberación conducen las virtudes espirituales que al principio te he enumerado, mas todo lo contrario he de decirte de los pecados del infierno que luego te cité, pues encadenan el alma. Mas no has de preocuparte, oh Arjuna, pues tú has nacido ya al camino espiritual, y el cielo es la meta a la que te diriges.

6. En este mundo hay dos tipos de naturaleza: la naturaleza divina y la naturaleza demoníaca. Ya antes te he explicado acerca de la naturaleza divina, mas escucha ahora, pues voy a hablarte acerca de la naturaleza demoníaca.

7. El hombre de naturaleza demoníaca, careciendo de principios, ignora qué es lo que se debe hacer y qué es lo que no se debe hacer; su corazón está empocilgado con todo tipo de impurezas, su conducta es irreverente y miente sin reparo.

8. Dice cosas como: “En este mundo no existe la Verdad, ni tampoco la moral, ni tampoco Dios. La causa del nacimiento no es más que la voluptuosidad sexual de los predecesores: ¡No hay ley que gobierne esta creación!” 

9. Cientos de incontenibles e insaciables deseos torturan su alma, llena de hipocresía, arrogancia e insolencia. Se aferra firmemente a sus confusas ideas, y prosigue con indolencia por el camino de la iniquidad.

10. Debido a esto, el temor y la preocupación acosan durante toda su vida a los hombres de esta naturaleza, no abandonándoles hasta el momento de su muerte. Su única meta es gozar de los placeres sensuales, firmemente convencidos de que esto es todo lo que hay, al carecer de otras miras superiores.

11. Acuciados por cientos de deseos y vanas esperanzas, se esfuerzan denodadamente por acumular riquezas y bienes. Viven con el único propósito de satisfacer sus deseos egoístas, siendo el odio y la lujuria su único refugio.

12.“Esto es lo que he conseguido hoy —dicen ellos—, y con esto podré realizar tal deseo. Esto es cuanto ahora poseo, pero quiero poseer más.”

13. “He aniquilado a tal enemigo —dicen ellos—, y a otros más he de aniquilar también. Soy un hombre poderoso y gozo de cuanto quiero en esta vida: tengo éxito, poder y felicidad.”

14. “Soy rico y he nacido en familia noble —dicen ellos—, ¿quién se podría comparar a mí? Con mi dinero costearé ceremonias religiosas para obtener bendiciones y viviré dichoso.” Viven engañados en la oscuridad de la ignorancia.

15. Acosados por millares de pensamientos impuros, descarrían apresándose en las redes de la ilusión; entregados por completo a los placeres de los sentidos, se esclavizan a ellos, cayendo en el más inmundo de los infiernos.

16. Engreídos en su vanagloria, con el juicio alterado por el poder, el orgullo y la riqueza, ofrecen con hipocresía vanos sacrificios por pura ostentación, pues no tienen ya respeto alguno por la ley divina.

17. Violentos, iracundos, lascivos y sumidos ya en la más insolente arrogancia, estos hombres malvados llegan a odiarme: Me odian en ellos mismos y en otros igualmente.

18. Estos seres malvados, crueles y llenos de odio, son los hombres en el estado más bajo. En el inacabable ciclo de las reencarnaciones, inexorablemente Yo condeno a estos hombres a la destrucción.

19. Haciéndoles reencarnar en una forma de vida inferior, permaneciendo en la oscuridad vida tras vida, en ese estado no pueden llegar a Mí, al contrario, continúan descendiendo en el camino del infierno.

20. Tres son las puertas que conducen a ese infierno, condenando al alma a la oscuridad y la muerte: la lujuria, la ira y la codicia. De estas tres puertas el hombre debe apartarse.

21. Cuando un hombre se aleja de estas tres puertas que conducen su alma a la oscuridad, comienza a labrarse su propia salvación, encaminándose así hacia el Sendero Supremo.

22. Pero el hombre irreflexivo que rechaza las palabras de la Sabiduría y sigue el impulso del deseo, jamás encontrará el Camino Supremo ni la dicha interior, ni mucho menos la perfección.

23. Deja que la Sabiduría y las Santas Escrituras marquen tu pauta, en cuanto a lo que es correcto y lo que no lo es. Lee las Santas Escrituras y vive una vida de armonía haciendo el bien.


Bhagavad Gita, XVI

4 oct 2012

La renuncia

octubre 04, 2012


ARJUNA:

1. Del mismo modo como elogias la vida de renuncia, también alabas el Yoga de la adoración mediante la acción desinteresada. Dime, oh Krishna, en verdad ¿cuál de los dos caminos es el mejor?

KRISHNA:

2. Tanto el camino de la renuncia, como el camino de la acción desinteresada, nos llevan al estado de la Dicha Suprema. Sin embargo, de los dos, es mejor el camino de la acción con desapego que el de la mera renuncia.

3. Como auténtico renunciante, se considera a aquél que nada desea y que nada aborrece. Pues aquél que no se ve afectado por los paros de opuestos, pronto ha de encontrar su liberación.

4. Sólo el ignorante, y nunca el sabio, considera que la renuncia a la acción y la adoración mediante las obras puras son dos cosas diferentes. Cuando uno se entrega con toda su alma a uno de estos dos caminos, con seguridad alcanza la meta a la que ambos conducen.

5. Aquellos que hacen vida de renuncia logran la misma victoria que los que actúan con desapego. Entiende, pues, que el sabio es aquél que no hace diferencias entre la renuncia a la acción y la acción con desapego. Ambas coexisten, pues tienen la misma esencia.

6. Pero sin practicar el Yoga de la acción pura, muy difícil es, oh Arjuna, hacer vida de renuncia. Cuando un sabio logra entregarse a la acción libre de apego, pronto ha de alcanzar la unión con Dios.

7. Las acciones no pueden atar al hombre de corazón puro, que tiene sus sentidos en armonía y ha entregado su voluntad a la fuerza que le da vida. Su alma vive en la conciencia de unidad con todo lo que existe.

8. El hombre que está en armonía y que ha sido iniciado en la visión interior de la verdad, con certeza piensa: “Yo no hago riada.” Pues cuando ve, o huele, o toca, u oye, o come, o duerme, o anda, o respira.

9. O cuando habla o toca cosas, o las suelta, incluso cuando abre o cierra sus ojos, él siempre recuerda: “Son tan sólo los sirvientes de mi alma que, siguiendo sus órdenes, ejecutan acciones”.

10. Ofrece a Dios todas sus acciones, y realiza tu trabajo libre de todo deseo egoísta. Así, libre estarás del alcance del pecado; al igual que las aguas mugrientas no pueden alcanzar las hojas del loto, pues siempre flotará sobre ellas.

11. Las acciones de un auténtico yogui buscan únicamente la purificación de su alma; él aparta de sí todo deseo egoísta. Tan sólo es su cuerpo, o sus sentidos, o su mente, o su razón, lo que ejecuta las acciones.

12. El devoto que renuncia al fruto de sus acciones, consigue la paz eterna. Por el contrario, el hombre que, acuciado por sus deseos y carente de devoción, busca la recompensa de sus acciones, de este modo se encadena a la esclavitud del apego a los resultados.

13. Aquella alma realizada que ha entregado su mente, desapegándola de todo resultado, y que descansa en la dicha de la paz que encuentra dentro del castillo de nueve puertas (que es su cuerpo), jamás actuará por egoísmo, ni inducirá a otros a actuar así.

14. El Señor del Universo está más allá de las acciones de este mundo y la actividad que éste genera. Está más allá del resultado de las acciones. Sin embargo, la naturaleza continúa su trabajo con admirable perfección.

15. Las malas o buenas acciones de los hombres no son obra Suya. Cuando la sabiduría es oscurecida por la ignorancia, ésta les hace descarriar.

16. Pero la sabiduría del Espíritu interior puede descorrer los velos de la ignorancia de los hombres que, debido a la carencia del Conocimiento, se hallan sumidos en la oscuridad. La sabiduría del Conocimiento se revelará dentro de ellos como un sol radiante y, en su refulgencia, ellos podrán ver lo Supremo.

17. Concentrando sus pensamientos en Él y haciéndose uno con Él, encontrarán su morada en Él. El será así el final de su viaje. Arribando a aquella orilla de la que nunca se vuelve, pues han sido purificados por la sabiduría y están libres de pecado.

18. El amor que siente un iluminado es ecuánime y universal, no hace diferencias entre un Brahmin austero y sabio y una vaca o un elefante, o un perro, o incluso el bruto que come carne de perro.

19. Aquellos cuyas mentes están siempre en serena concentración ya han hecho de su vida un triunfo en esta tierra. Dado que Dios es uno y siempre puro, al hacerse uno con Él alcanza todos sus divinos atributos.

20. El iluminado que ve a Brahman mora en Brahman. Habiendo apartado de sí toda ilusión, su mente está en perfecta calma. Una vez alcanzado este estado, ni el placer ni el dolor puede estremecerlos.

21. Ya no está apegado a las cosas exteriores, pues dentro de sí, él encuentra toda la alegría. Su gozo es constante y eterno, pues su alma ya ha alcanzado la unión con Brahman.

22. El sabio nunca buscará el gozo en las cosas de este mundo, pues los placeres que ellas reportan, son tan sólo el presagio de los sufrimientos que luego han de venir. Todo es transitorio, igual que viene se va.

23. Pero aquél que antes de abandonar este mundo, estando aún en este cuerpo físico, consigue superar los impulsos del deseo y la pasión: éste hombre es un auténtico Yogui y su dicha es permanente.

24. Una vez que le ha sido revelada la Luz interior, su alegría y su dicha provienen de su interior. Con seguridad este Yogui alcanza el Nirvana, y haciéndose uno con Dios, en él ha de morar para siempre.

25. Aquellos santos ya libres de pecado, cuyas almas han superado toda duda y se encuentran en armonía, pronto alcanzan el Nirvana; y su gozo es tal, que se hace incomparable.

26. Porque a aquellos cuyas mentes están en calma, y cuyas almas han encontrado la armonía, les espera la paz de Dios como regalo. Una vez que han conocido su propia alma, ya están libres del deseo y la pasión.

27. El sabio que en silencio y en un lugar recogido y oscuro revierte su conciencia, aislando sus sentidos del mundo exterior, y reposando su vista interior en medio de sus cejas, deja que su aliento entre y salga de su cuerpo de un modo uniforme; calmándose de este modo, pone en armonía su mente con su fuerza vital.

28. Apartando de sí el miedo, el deseo y la pasión, mantiene su alma en silencio, antes de alcanzar la libertad final.

29. Él Me reconoce come el Gozador de las ofrendas y sacrificios. Como el Soberano Señor de todos los mundos y el Amigo de todos los seres creados.

Reconociéndome así, él obtiene la paz.

Bhagavad Gita, capítulo V


12 nov 2011

Bhagavad Gita - La renuncia

noviembre 12, 2011


ARJUNA:

1. Del mismo modo como elogias la vida de renuncia, también alabas el Yoga de la adoración mediante la acción desinteresada. Dime, oh Krishna, en verdad ¿cuál de los dos caminos es el mejor?

KRISHNA:

2. Tanto el camino de la renuncia, como el camino de la acción desinteresada, nos llevan al estado de la Dicha Suprema. Sin embargo, de los dos, es mejor el camino de la acción con desapego que el de la mera renuncia.

3. Como auténtico renunciante, se considera a aquél que nada desea y que nada aborrece. Pues aquél que no se ve afectado por los paros de opuestos, pronto ha de encontrar su liberación.

4. Sólo el ignorante, y nunca el sabio, considera que la renuncia a la acción y la adoración mediante las obras puras son dos cosas diferentes. Cuando uno se entrega con toda su alma a uno de estos dos caminos, con seguridad alcanza la meta a la que ambos conducen.

5. Aquellos que hacen vida de renuncia logran la misma victoria que los que actúan con desapego. Entiende, pues, que el sabio es aquél que no hace diferencias entre la renuncia a la acción y la acción con desapego. Ambas coexisten, pues tienen la misma esencia.

6. Pero sin practicar el Yoga de la acción pura, muy difícil es, oh Arjuna, hacer vida de renuncia. Cuando un sabio logra entregarse a la acción libre de apego, pronto ha de alcanzar la unión con Dios.

7. Las acciones no pueden atar al hombre de corazón puro, que tiene sus sentidos en armonía y ha entregado su voluntad a la fuerza que le da vida. Su alma vive en la conciencia de unidad con todo lo que existe.

8. El hombre que está en armonía y que ha sido iniciado en la visión interior de la verdad, con certeza piensa: “Yo no hago riada.” Pues cuando ve, o huele, o toca, u oye, o come, o duerme, o anda, o respira.

9. O cuando habla o toca cosas, o las suelta, incluso cuando abre o cierra sus ojos, él siempre recuerda: “Son tan sólo los sirvientes de mi alma que, siguiendo sus órdenes, ejecutan acciones”.

10. Ofrece a Dios todas sus acciones, y realiza tu trabajo libre de todo deseo egoísta. Así, libre estarás del alcance del pecado; al igual que las aguas mugrientas no pueden alcanzar las hojas del loto, pues siempre flotará sobre ellas.

11. Las acciones de un auténtico yogui buscan únicamente la purificación de su alma; él aparta de sí todo deseo egoísta. Tan sólo es su cuerpo, o sus sentidos, o su mente, o su razón, lo que ejecuta las acciones.

12. El devoto que renuncia al fruto de sus acciones, consigue la paz eterna. Por el contrario, el hombre que, acuciado por sus deseos y carente de devoción, busca la recompensa de sus acciones, de este modo se encadena a la esclavitud del apego a los resultados.

13. Aquella alma realizada que ha entregado su mente, desapegándola de todo resultado, y que descansa en la dicha de la paz que encuentra dentro del castillo de nueve puertas (que es su cuerpo), jamás actuará por egoísmo, ni inducirá a otros a actuar así.

14. El Señor del Universo está más allá de las acciones de este mundo y la actividad que éste genera. Está más allá del resultado de las acciones. Sin embargo, la naturaleza continúa su trabajo con admirable perfección.

15. Las malas o buenas acciones de los hombres no son obra Suya. Cuando la sabiduría es oscurecida por la ignorancia, ésta les hace descarriar. 

16. Pero la sabiduría del Espíritu interior puede descorrer los velos de la ignorancia de los hombres que, debido a la carencia del Conocimiento, se hallan sumidos en la oscuridad. La sabiduría del Conocimiento se revelará dentro de ellos como un sol radiante y, en su refulgencia, ellos podrán ver lo Supremo.

17. Concentrando sus pensamientos en Él y haciéndose uno con Él, encontrarán su morada en Él. El será así el final de su viaje. Arribando a aquella orilla de la que nunca se vuelve, pues han sido purificados por la sabiduría y están libres de pecado.

18. El amor que siente un iluminado es ecuánime y universal, no hace diferencias entre un Brahmin austero y sabio y una vaca o un elefante, o un perro, o incluso el bruto que come carne de perro.

19. Aquellos cuyas mentes están siempre en serena concentración ya han hecho de su vida un triunfo en esta tierra. Dado que Dios es uno y siempre puro, al hacerse uno con Él alcanza todos sus divinos atributos.

20. El iluminado que ve a Brahman mora en Brahman. Habiendo apartado de sí toda ilusión, su mente está en perfecta calma. Una vez alcanzado este estado, ni el placer ni el dolor puede estremecerlos.

21. Ya no está apegado a las cosas exteriores, pues dentro de sí, él encuentra toda la alegría. Su gozo es constante y eterno, pues su alma ya ha alcanzado la unión con Brahman.

22. El sabio nunca buscará el gozo en las cosas de este mundo, pues los placeres que ellas reportan, son tan sólo el presagio de los sufrimientos que luego han de venir. Todo es transitorio, igual que viene se va.

23. Pero aquél que antes de abandonar este mundo, estando aún en este cuerpo físico, consigue superar los impulsos del deseo y la pasión: éste hombre es un auténtico Yogui y su dicha es permanente.

24. Una vez que le ha sido revelada la Luz interior, su alegría y su dicha provienen de su interior. Con seguridad este Yogui alcanza el Nirvana, y haciéndose uno con Dios, en él ha de morar para siempre.

25. Aquellos santos ya libres de pecado, cuyas almas han superado toda duda y se encuentran en armonía, pronto alcanzan el Nirvana; y su gozo es tal, que se hace incomparable.

26. Porque a aquellos cuyas mentes están en calma, y cuyas almas han encontrado la armonía, les espera la paz de Dios como regalo. Una vez que han conocido su propia alma, ya están libres del deseo y la pasión.

27. El sabio que en silencio y en un lugar recogido y oscuro revierte su conciencia, aislando sus sentidos del mundo exterior, y reposando su vista interior en medio de sus cejas, deja que su aliento entre y salga de su cuerpo de un modo uniforme; calmándose de este modo, pone en armonía su mente con su fuerza vital.

28. Apartando de sí el miedo, el deseo y la pasión, mantiene su alma en silencio, antes de alcanzar la libertad final.

29. Él Me reconoce come el Gozador de las ofrendas y sacrificios. Como el Soberano Señor de todos los mundos y el Amigo de todos los seres creados. Reconociéndome así, él obtiene la paz.

Bhagavad Gita, cap. 5


10 oct 2009

Bhagavad Gita - Manifestación de Poder

octubre 10, 2009

 

El Señor Krishna dijo:

10:1. ¡De nuevo, oh poderosamente armado, escucha Mis instrucciones más altas para tu bien, Mi querido!

10:2. ¡Ni «la pléyade de los dioses» ni la multitud de los grandes sabios conocen Mi origen! ¡Ya que soy el procreador de todos los «dioses» y de todos los grandes sabios!

10:3. ¡Aquel, entre los mortales, quien Me puede conocer a Mí, a Aquel Quien es sin nacimiento, sin principio, Quien es el Gran Señor del universo, en verdad, no es desviado y se libra de todas las cadenas de su destino!

10:4. El estar conciente de las acciones, la sabiduría, la resolución, el perdón absoluto, la veracidad, el autodominio, la tranquilidad, la alegría, el dolor, el nacimiento, la muerte, el miedo, la intrepidez,

10:5. la compasión, la ecuanimidad, la satisfacción, la aspiración espiritual, la generosidad, la fama y la infamia: todos estos estados de los seres vivientes Yo creo.

10:6. Los siete grandes sabios y los cuatro Manus que estaban antes de estos sabios también aparecieron de Mi naturaleza y por Mi pensamiento. De ellos se originó la población entera.

10:7. ¡El que ha conocido esta Grandeza de Mí y Mi Yoga, realmente está sumergido muy profundamente en el yoga, y no hay que dudarlo!

10:8. ¡Yo soy la Fuente de todo; todo se desarrolla de Mí! ¡Habiendo entendido esto, los sabios Me adoran en un éxtasis profundo!

10:9. ¡Habiendo dirigido sus pensamientos hacia Mí, consagrado sus vidas a Mí, iluminando el uno al otro, siempre conversando sobre Mí, ellos están contentos y alegres!

10:10. Para ellos —siempre llenos de amor— Yo concedo el buddhi yoga, por medio del cual ellos logran a Mí.

10:11. Ayudándoles, Yo disipo de sus Atmanes la oscuridad de la ignorancia con el resplandor del conocimiento.

Arjuna dijo:

10:12. ¡Tú eres el Dios Supremo, la Morada Suprema, la Pureza Perfecta, el Alma Universal, el Primordial, nuestro Señor Eterno!

10:13. ¡Todos los sabios Te proclamaron así, y el sabio divino Narada y Asita, y Devala, y Vyasa! Y ahora Tú personalmente me revelaste lo mismo.

10:14. ¡Yo creo en la autenticidad de todo lo que me estás diciendo! ¡Tus Manifestaciones, oh Bendito Señor, ni para los dioses, ni para los demonios son comprensibles!

10:15. ¡Sólo Tú Te conoces como el Atman de los Atmanes, como el Alma Suprema, como la Fuente de todas las criaturas, como el Dueño de todo lo que existe, el Gobernador de los dioses, el Amo del universo!

10:16. ¡Juzga digno revelarme, sin ocultar algo, sobre Tu Gloria Divina en la que Tú permaneces, penetrando todos los mundos!

10:17. ¿Cómo puedo conocerte, oh Yogui, en constante reflexión? ¿En cuáles imágenes debo pensar en Ti, oh el Señor Krishna?

10:18. ¡Revélame nuevamente en detalle Tu Yoga y Gloria! ¡Nunca me saciaré, escuchando Tus palabras que dan la vida!

El Señor Krishna dijo:

10:19. ¡Que sea como deseas! Te revelo Mi Gloria Divina, pero sólo lo más importante, ya que no hay límites para Mis Manifestaciones.

10:20. ¡Oh vencedor de los enemigos! Yo soy el Atman que reside en los corazones de todos los seres. Yo soy el principio, el medio y el fin de todas las criaturas.

10:21. De los adityas, yo soy Vishnu. De los cuerpos celestes, soy el Sol radiante. De todos los vientos, soy el Soberano de los vientos. De los otros cuerpos celestes, soy la Luna.

10:22. De los Vedas, soy el Sama Vedá. De los «dioses», soy el Rey de los «dioses». De los indriyas, soy la mente. En los seres, soy la Fuerza Vital.

10:23. De los rudras, Yo soy Shankara[1]. Yo soy el Señor de lo Divino y de lo demoniaco. De los vasus, soy el fuego. De las montañas, soy Meru.

10:24. Conóceme, oh Partha, como la Cabeza de todos los sacerdotes Brihaspati. De los caudillos, soy Skanda. De los depósitos de agua, soy el océano.

10:25. De los grandes rishis, soy Brigu. De las palabras, soy AUM. De las ofrendas, soy el cantar mantras. De lo inmóvil, soy el Himalaya.

10:26. De todos los árboles, soy el ashvattha. De los gandharvas, soy Chitraratha. De los perfectos, soy Kapila sabio.

10:27. De todos los caballos, conóceme como Uchchaishrava nacido del néctar. Entre los elefantes regios, soy Airavata. Entre los hombres, soy el Rey.

10:28. De las armas, soy el rayo. De las vacas, soy el kamadhuka. De los que dan luz, soy Kandarpa. De las serpientes, soy Vasuki.

10:29. De los nagas, soy Ananta. De los habitantes del mar, soy Varuna. De los antepasados, soy Aryama. De los jueces, soy Yama.

10:30. De los daityas, soy Prahlada. De aquellos que cuentan, soy el tiempo. De los animales salvajes, soy el león. De los pájaros, soy Garuda.

10:31. De los elementos purificadores, soy el viento. De los guerreros, soy Rama. De los peces, soy Makara. De los ríos, soy el Ganges.

10:32. Para las creaciones, soy el principio, el medio y el fin, oh Arjuna. De todas las ciencias, soy la ciencia sobre el Atman Divino. También soy el habla de aquellos que tienen la elocuencia.

10:33. De las letras, soy «A». También soy la dualidad en las combinaciones de las letras. También soy el tiempo eterno. Soy el Creador Omnipresente.

10:34. Soy la muerte que lleva todo y el origen de todo lo venidero. De las cualidades femeninas, soy la extraordinaria, la belleza, el habla elegante, la memoria, la tenacidad y el perdón.

10:35. De los himnos, soy el brihatsaman. De los metros poéticos, soy el gayatri. De los meses, soy el magashirsha. De las estaciones, soy la primavera floreciente.

10:36. Estoy en los juegos de los astutos y en la magnificencia de las cosas más espléndidas. Soy la victoria. Soy la resolución. Soy la verdad de la persona franca.

10:37. De los descendientes de Vrishni, soy Vasudeva. De los Pandavas, soy Dhananjaya. De los munis, soy Vyasa. De los cantantes, soy Ushana.

10:38. Yo soy el cetro de los gobernadores. Yo soy la moralidad para aquellos que buscan la victoria. Soy el silencio de misterio. Soy el conocimiento de los conocedores.

10:39. ¡Yo soy todo lo que es la Esencia de todo existente, oh Arjuna! ¡No existe nada moviente o inmóvil que pueda existir sin Mí!

10:40. ¡No hay límites para Mi Poder Divino, oh conquistador de los enemigos! ¡Todo lo que te he anunciado son solamente ejemplos de Mi Gloria Divina!

10:41. ¡Que sepas que todo lo que es poderoso, verdadero, bello y firme es sólo una parte mínima de Mi Magnificencia!

10:42. Pero ¿para qué saber todos estos detalles, oh Arjuna? ¡Habiendo vivificado el universo entero con una parte de Mí, Yo permanezco!

Así en los upanishads gloriosos del bendito Bhagavad-Gita, la ciencia sobre lo Eterno, la Escritura del yoga, está anunciada la décima conversación entre Sri Krishna y Arjuna, llamada:

Manifestación de Poder.


[1] En estas alegorías se mencionan los personajes de la mitología antigua de la India. La explicación está en el último verso de este capítulo.

 

Baghavad Gita, capítulo décimo

Edición y comentarios de Vladimir Antonov
Traducido al español por Anton Teplyy y Eduardo Muñoz

21 sept 2009

Baghavad Gita – Desesperación de Arjuna

septiembre 21, 2009

 

Dhritarashtra dijo:

1:1. En el campo de Dharma, en el sagrado campo de Kuru, mis hijos y los hijos de Pandu se han reunido, hirviendo en deseos de luchar; ¿qué están haciendo mis hijos[1] y los hijos de Pandu, oh Sanjaya[2]?

Sanjaya contestó:

1:2. Viendo las huestes de Pandavas alineándose, rajá Duriodhana se acercó a su gurú Drona y le dijo:

1:3. ¡Mire, oh maestro, qué ejército tan poderoso de los hijos de Pandu reunió el hijo de Drupada, tu discípulo sabio!

1:4. Son los luchadores, los arqueros poderosos, iguales a Bhima y a Arjuna en la batalla: Yuiudhana y Virata, y Drupada que maneja una gran carroza,

1:5. Dhrishtaketu, Chekitana, el rajá valiente de Kashi Purujit, y Kuntibhoja y Shaivya, los toros entre los hombres,

1:6. Yudhamaniu poderoso, Uttamoja intrépido, el hijo de Saubhadra, y los hijos de Drupada, todos en grandes carrozas.

1:7. Reconozca también a nuestros jefes, los líderes de mi ejército, oh el mejor de los dos veces nacidos[3]. Que sepas sus nombres:

1:8. Tú mismo, oh Señor, y Bhishma, Karna y Kripa victoriosos, y también Ashvatthama, Vikarna, y el hijo de Somadatta,

1:9. y muchos otros héroes, que están dando sus vidas por mí, armados de un modo variado; todos son guerreros experimentados.

1:10. Me parecen insuficientes nuestras fuerzas, aunque están encabezadas por Bhishma; y me parece suficiente su fuerza, aunque está encabezada por Bhima.

1:11. Que todos, los que están de pie en sus lugares de sus ejércitos, y ustedes, jefes, protejan a Bhishma.

1:12. Para animarlo, el mayor de los Kurus, Bhishma glorioso, sopló en su caracola que sonaba como un rugido de un león.

1:13. Y en seguida, en respuesta comenzaron a tronar las caracolas y los timbales, los tambores y los cuernos, y produjeron un trueno terrible.

1:14. Entonces, estando de pie en su gran carroza uncida por caballos blancos, Madhava[4] y Pandava[5] comenzaron a soplar sus caracolas divinas.

1:15. Hrishikesha[6] sopló el Panchajania, Dhananjaya sopló el Devadatta[7], y Vrikodara, temible por sus hazañas, sopló su cuerno.

1:16. ¡El rey Yudhishtira, el hijo de Kunti, sopló el Anantavijaya, Nakula sopló el Sughosa, y Sahadeva sopló el Manipushpaka.

1:17. Y Kashiya, el gran arquero, y Shikhandi, el guerrero poderoso en su carroza, y los invencibles Dhristadiumna, Virata y Satiaki,

1:18. y Drupada y sus hijos, y el hijo de Saubhadra armado poderosamente, de todos los lados soplan sus caracolas, ¡oh señor de la Tierra!

1:19. Y este rugido terrible está conmoviendo los corazones de los hijos de Dhritarashtra, llenando el cielo y la tierra con el trueno.

1:20. Entonces, viendo a los hijos de Dhritarashtra preparándose para el combate, Pandava, cuyo casco tenía la imagen de un mono, subió su arco.

1:21. Y dijo lo siguiente, dirigiéndose a Hrishikesha, el Señor de la Tierra:

1:22. Entre dos ejércitos está mi carroza, oh Inquebrantable; yo veo aquí a los guerreros reunidos para la batalla, los guerreros con quienes debo luchar en este combate duro;

1:23. yo veo aquí a los que arden de deseo de agradar al hijo astuto de Dhritarashtra.

Sanjaya dijo:

1:24. Al oír estas palabras de Arjuna, oh Bharata, Hrishikesha detuvo su carroza magnífica entre dos ejércitos

1:25. y, apuntando a Bhishma, a Drona, y a todos los otros gobernantes de la tierra, dijo: «¡Oh Partha, mira a estos Kurus reunidos juntos!»

1:26. Entonces Partha vio a los padres, los abuelos, los gurús, los tíos, los primos, los hijos, los nietos y los amigos,

1:27. los suegros y los antiguos compañeros, estando uno frente a otro, todos llevados a las huestes hostiles. Viendo todos estos parientes alineándose, Arjuna, siendo apoderado con una conmiseración profunda, dijo con dolor:

1:28. ¡Oh Krishna, viendo a mis parientes alineándose para el combate y ardientes por pelear,

1:29. mis pies flaquean, y mi garganta se reseca, mi cuerpo tiembla, y mi pelo se encrespa,

1:30. Gandiva[8] cae de mis manos, y toda mi piel arde, no puedo estar de pie, y da vueltas mi cabeza!

1:31. ¡Y veo yo los presagios funestos, oh Keshava! ¡Y no preveo ningún bien de esta guerra fratricida!

1:32. No deseo la victoria, oh Krishna, ni el reino, ni los placeres. ¿Para qué el reino? ¡Oh Govinda! ¿Para qué los placeres mundanos o la vida misma?

1:33. Aquellos para los que deseamos el reino, la felicidad y el placer, están aquí, listos para el combate, renunciado a su vida y a su riqueza,

1:34. maestros, padres, hijos, y también abuelos, tíos, suegros, nietos, cuñados y otros parientes.

1:35. ¡No quiero asesinarlos, a pesar de que por eso puedo ser muerto, oh Madhusudana! ¡No quiero, aun cuando me daría el poder sobre los tres mundos[9]! ¿Cómo decidirse a hacerlo por el poder terrenal?

1:36. ¿Qué satisfacción para nosotros puede dar la matanza de estos hijos de Dhritarashtra, oh Janardana? Cometeremos un gran pecado, asesinando a estos rebeldes.

1:37. ¡No debemos asesinar a los hijos de Dhritarashtra, nuestros parientes! Habiendo asesinado a nuestros parientes, ¿cómo podemos estar contentos, oh Madhava?

1:38. Si sus mentes, entusiasmadas por la codicia, no ven el mal en destruir el hogar familiar y no ven el crimen en la enemistad hacia los amigos,

1:39. ¿por qué entonces nosotros, los que vemos el mal en tal destrucción, no comprendemos y no rechazamos a este pecado, oh Janardana?

1:40. Con la destrucción del linaje perecen las tradiciones perpetuos de la familia; y con la destrucción del orden, la arbitrariedad se apodera del linaje entero;

1:41. con la dominación de la arbitrariedad, oh Krishna, las mujeres del linaje se depravan; de la depravación de las mujeres surge la mezcla de las varnas.

1:42. Tal mezcla asegura el infierno para los asesinos del linaje y para el linaje mismo, porque sus antepasados desfallecen por la falta de las ofrendas de arroz y agua.

1:43. Por el pecado de estos asesinos, que causaron la mezcla de las varnas, se destruyen los órdenes familiares y los de la casta.

1:44. Y los que destruyeron los órdenes familiares permanecen para siempre en el infierno, oh Janardana. Así hemos oído.

1:45 ¡Ay! ¡Por el deseo de tener el reino, estamos listos para cometer un gran pecado: estamos listos para matar a nuestros propios parientes-rebeldes!

1:46. Si yo, desarmado, sin resistencia, fuera asesinado por los hijos armados de Dhritarashtra en el combate, sería más fácil para mí.

Sanjaya dijo:

1:47. Al haber dicho esto en el campo de batalla, Arjuna, siendo apoderado por el dolor, se dejó caer en el asiento de su carroza. Botó su arco y las flechas.

Así en los upanisads gloriosos del bendito Bhagavad-Gita, la ciencia sobre lo Eterno, la Escritura del yoga, está anunciada la primera conversación entre Sri Krishna y Arjuna, llamada:

Desesperación de Arjuna.


[1] Dhritarashtra y Pandu son cabezas de linaje de los Kauravas y los Pandavas, las dos familias hostiles. Arjuna es de la familia de Pandu.

[2] El clarividente que narra al ciego Dhritarashtra los eventos del campo de batalla. La clarividencia fue dotada a él por Vyasa.

[3] Los representantes de las varnas más altas.

[4] Esto y otros nombres son epítetos de Krishna.

[5] Esto y otros nombres son epítetos de Arjuna.

[6] Esto y otros nombres son epítetos de Krishna.

[7] Los epítetos de las caracolas de batalla de los guerreros nombrados.

[8] El arco de Arjuna.

[9] Los tres mundos son las dimensiones espaciales del Creador, del Brahmán y el mundo de la materia.

 

Baghavad Gita, capítulo primero

Edición y comentarios de Vladimir Antonov
Traducido al español por Anton Teplyy y Eduardo Muñoz

18 may 2009

Baghavad Gita - El Brahmán Inquebrantable y Eterno

mayo 18, 2009 1

 

Arjuna dijo:

8:1. ¿Qué es lo que se llama Brahmán, y qué es lo que se llama Atman, qué es la acción, oh el Alma Suprema? ¿Qué es lo material, y qué es lo Divino?

8:2. ¿Qué es el sacrificio, y cómo éste se sacrifica por el encarnado? ¿Y cómo, oh Madhusudana, el que ha conocido su Atman, Te conoce a Ti en el momento de su muerte?

El Señor Krishna dijo:

8:3. Inquebrantable y Superior es el Brahmán. La esencia principal (de uno) es el Atman. Lo que asegura la vida de los encarnados se llama la acción.

8:4. El conocimiento sobre lo material concierne a Mi naturaleza transitoria, pero el conocimiento sobre lo Divino concierne al purusha. ¡El conocimiento sobre el Sacrificio más Alto concierne a Mí en este cuerpo, oh el mejor de los encarnados!

8:5. ¡Y aquel que, quitando el cuerpo en el momento de la muerte está consiente sólo de Mí, entra en Mi Existencia!

8:6. ¡Cualquier que sea el estado habitual para una persona al finalizar su existencia en el cuerpo, él se queda[1] en éste, oh Kaunteya!

8:7. ¡Por lo tanto, piensa en Mí constantemente y lucha! ¡Con la mente y la conciencia aspiradas a Mí, entrarás en Mí ciertamente!

8:8. ¡Plácido por el yoga, sin ser distraído a algo más, permaneciendo en la reflexión sobre el Altísimo, uno logra el Espíritu Divino Superior!

8:9. ¡El que sabe todo sobre el Soberano Omnipresente Eterno del mundo, sobre Aquel Quien es el más sutil de lo más sutil, sobre la Fundación de todo, Que no tiene forma y brilla como el Sol detrás de la oscuridad,

8:10. el que en el momento de partida no desvía su mente ni amor, estando en el Yoga[2], quien también abre el paso de la energía[3] entre las cejas, logra el Espíritu Divino Superior!

8:11. Este Camino, que los conocedores lo llaman Imperecedero, el cual los guerreros espirituales usan dirigiéndose por éste a través de autodominio y liberación de las pasiones, por cual los brahmachariyas marchan, ese Camino, te lo explico brevemente.

8:12. Habiendo cerrado todas las puertas del cuerpo[4], colocando la mente en el corazón, dirigiendo el Atman a lo Supremo, estableciéndote firmemente en el Yoga,

8:13. cantando el mantra del Brahmán AUM[5], y estando consciente de Mí, cualquiera, dejando el cuerpo, logra la Meta Suprema.

8:14. Tal yogui equilibrado que piensa constantemente sólo en Mí, sin tener algún otro pensamiento de algo más, oh Partha, Me logra fácilmente!

8:15. Al llegar a Mí, tales Mahatmas nunca vuelven a nacer en las moradas perecederas de la aflicción: ellos logran la Perfección más Alta.

8:16. ¡Los que moran en los mundos antes del mundo del Brahmán[6] se encarnan de nuevo, oh Arjuna! ¡Pero los que Me ha logrado no están sujetos al nacimiento!

8:17. El que sabe el Día de Brahmán, que dura mil de yugas[7], y Su Noche, que se termina después de mil yugas, conoce el Día y la Noche.

8:18. De Lo No Manifestado nace todo lo Manifiesto al empezar el Día. Cuando cae la Noche, todo se disuelve en lo que se llama No Manifestado.

8:19. Al caer la Noche toda la multitud de los seres nacidos desaparece. Al caer el Día, los seres, de acuerdo con el Orden Más Alto, aparecen nuevamente.

8:20. Pero, en verdad, existe otro No Manifestado, Que está muy por encima de No Manifestado, Que también se queda cuando todo lo Manifestado desaparece.

8:21. ¡Este No Manifestado se llama Perfectísimo y es conocido como la Última Meta! Los que Lo han logrado ya no vuelven. Esto es Lo Que está en Mi Morada Suprema.

8:22. ¡Esta Conciencia Más Alta, oh Partha, se logra con la devoción inquebrantable sólo a Él, a Aquel en Quien permanece todo lo existente y con Quien está saturado el mundo entero!

8:23. ¡Ahora voy a decirte, oh el mejor de los Bharatas, sobre el tiempo cuando los yoguis dejan el cuerpo y nunca regresan, y también sobre el tiempo cuando mueren los yoguis que deben volver!

8:24. Muriendo con el fuego, durante la luz del día, en la aumentación de la Luna, durante seis meses de la ida norteña del Sol, los yoguis que conocen al Brahmán, van al Brahmán.

8:25. Muriendo en el humo, durante la noche, en la disminución de la Luna, durante seis meses de la ida sureña del Sol, los yoguis, obteniendo la luz lunar regresan.

8:26. La luz y la oscuridad, tales son dos caminos que existen eternamente. Por el primero marcha aquel que ya no regresa, por el segundo, aquel que regresa nuevamente.

8:27. ¡Habiendo conocido estos dos caminos, que un yogui no se extravíe! ¡Así que, sé firme en el yoga, oh Arjuna!

8:28. ¡El estudio de los Vedas, sacrificios, hazañas ascéticas y las buenas obras dan los frutos! ¡Pero un yogui que posee el verdadero conocimiento se eleva por encima de todo esto; él logra la Morada Suprema!

Así en los upanishads gloriosos del bendito Bhagavad-Gita, la ciencia sobre lo Eterno, la Escritura del yoga, está anunciada la octava conversación entre Sri Krishna y Arjuna, llamada:

El Brahmán Inquebrantable y Eterno.


[1] Esto debe entenderse a la luz del conocimiento sobre la naturaleza multidimensional del universo.

[2] En la Unión con Ishvara (el Creador).

[3] Las energías del Atman. Ver la explicación en el verso 8:12. (de lo contrario, esta declaración no va a tener sentido). Más explicaciones ver en el libro [7].

[4] Los órganos de sentido.

[5] Se pronuncia como AOUM; así suena el Pranava (en los tonos altos y tiernos) que es el flujo de la Conciencia del Brahmán.

[6] Se trata de las dimensiones espaciales. La dimensión más alta es la Morada de Ishvara.

[7] La medida del tiempo que se usó en los Vedas. El Día y la Noche del Brahmán son el ciclo de las pulsaciones cósmicas que empieza con la creación del mundo material, después sigue su desarrollo, y luego «el fin del mundo» y Pralaya.

 

Bhagavad Gita, capítulo 8

Edición y comentarios de Vladimir Antonov

Traducido al español por Anton Teplyy y Eduardo Muñoz

23 mar 2009

Bhagavad Gita – capítulo 13

marzo 23, 2009 0

El campo y el conocedor del campo

 

Krishna y Arjuna 

Arjuna dijo:

13:1. ¡Sobre la prakriti y el purusha, y también sobre «el campo» y «el conocedor del campo», sobre la sabiduría y sobre todo que se necesita saber, me gustaría escuchar de Ti, oh Keshava!

El Señor Krishna dijo:

13:2. Este cuerpo, oh Kaunteya, se llama «el campo». A aquel que lo conoce, los sabios le llaman «el conocedor del campo».

13:3. Conóceme como «el Conocedor del campo» en todos «los campos». ¡El verdadero conocimiento del campo y también del «Conocedor del campo» es lo que Yo llamo la sabiduría, oh Bharata!

13:4. Qué es este campo, cuál es su naturaleza, cómo cambia y de donde viene y también quién es Él y cuál es Su Poder, escucharás brevemente de Mí.

13:5. De diferentes maneras cantaron eso los sabios en varios himnos y palabras presagiosas de Brahmasutra, lleno de razón.

13:6. El conocimiento de los grandes elementos[1], de los «yo» individuales, de la mente, y también de Lo No Manifestado, de los once indriyas y de cinco pastos de los indriyas,

13:7. la humildad, la honestidad, la mansedumbre, perdón absoluto, la simplicidad, el servicio al maestro, la pureza, la firmeza, el autodominio,

13:8. la actitud desapasionada hacia los objetos terrenales y también la ausencia de egoísmo, penetración en la esencia de sufrimiento y del mal de nuevos nacimientos, de vejez y de enfermedad,

13:9. la ausencia de ataduras terrenales, la libertad de ser esclavizado por los hijos, por la esposa o por la casa y el equilibrio permanente del alma en medio de los acontecimientos deseados y los indeseados,

13:10. el amor inquebrantable y puro hacia Mí, la propensión absoluta de deshacerse de la comunicación vana con las personas, la estancia en la autosuficiencia[2],

13:11. la constancia en la búsqueda espiritual, la aspiración a lograr la verdadera sabiduría: ¡todo esto se reconoce como verdadero, el resto es la ignorancia!

13:12. Te revelo lo que debe ser conocido, y lo que, habiendo sido conocido, lleva a la Inmortalidad: esto es el Brahmán Supremo sin principio ni fin Que está más allá de los límites de la existencia e inexistencia (de los seres).

13:13. Teniendo manos, pies, ojos, cabezas y bocas por todas partes, omnisciente, Él mora en el mundo, abrazando todo.

13:14. Teniendo todas las sensaciones, pero sin los órganos de los sentidos, sin alguna atadura, pero sosteniendo a todos los seres, libre de las tres gunas, pero usando éstas,

¡13:15. fuera y dentro de todos los seres, permaneciendo en la tranquilidad y moviéndose, no atrapable en Su sutileza, siempre cercano, aun así en la lejanía indescriptible, así es Él, imperecedero!

13:16. No dividido entre los seres y aun así existiendo separadamente en cada uno, Él se conoce como el Auxiliador de todos. Él abraza a todos con Él Mismo y los dirige en su desarrollo.

13:17. Sobre Él, sobre la Luz de todas las luces, se dice que Él está fuera de la oscuridad. ¡Él es Sabiduría, la Meta de toda sabiduría, la Sabiduría que se conoce por medio de la sabiduría, la que reside en los corazones de todos!

13:18. Así son «el campo», la sabiduría y el objeto de sabiduría en pocas palabras. Habiéndolos conocido, el discípulo fiel a Mí concibe Mi Esencia.

13:19. Que sepas que el purusha y la prakriti igualmente no tienen principio. También debes saber que el avance en las gunas sucede gracias a la existencia de uno en la prakriti.

13:20. La prakriti es considerada como la fuente de las causas y efectos. Y el purusha es culpable de que saborees lo agradable y lo desagradable.

13:21. Estando en la prakriti, el purusha encarnado obligatoriamente se une con las gunas que se originaron en la prakriti. La atadura a una cierta guna es la causa de la encarnación del purusha en buenas o malas condiciones.

13:22. El Que observa, apoya, recibe todo, Quien es el Señor Altísimo y también el Atman Divino se llama el Espíritu Supremo en este cuerpo.

13:23. ¡El que ha conocido así el purusha, la prakriti y las tres gunas —en cualesquiera condición que se encuentre— ya no está sujeto a los nuevos nacimientos!

13:24. Meditando en el Atman, algunos conocen el Atman desde el Atman. Otros (conocen el Atman) a través del samkhya yoga. Otros (van a esto) a través del karma yoga.

13:25. También aquellos que no saben sobre todo esto, pero escuchando de los otros, adoran sinceramente, salen fuera del camino de la muerte iniciándose en lo que escucharon!

13:26. ¡Oh, el mejor de los Bharatas! ¡Que sepas que todo lo existente —inmóvil y moviente— se origina de la interacción entre el campo y «el Conocedor del campo»!

13:27. ¡El que ve al Señor Supremo, el Imperecedero en lo perecedero e igualmente existente en todos los seres, el que ve así, ve de verdad!

13:28. ¡El que realmente ve el Ishvara estando por todas partes, no puede desviarse del verdadero camino!

13:29. ¡El que ve que todas las acciones se realizan sólo en la prakriti, pero el Atman se queda en la tranquilidad, ve de verdad!

13:30. Cuando él concibe la existencia multiforme de los seres tiene raíces en Uno y emana de Él, entonces logra el Brahmán.

13:31. ¡El Atman Divino, eterno y no ligado por la prakriti, aunque reside en los cuerpos, pero no actúa y no es sujeto a la influencia, oh Kaunteya!

13:32. Como la vacuidad omnipresente no se mezcla con nada debido a su sutileza, así mismo el Atman, que reside en los cuerpos, no se mezcla con nada.

13:33. ¡Pero al igual que el Sol ilumina la tierra, el Señor del «campo» ilumina el campo entero, oh Bharata!

13:34. ¡El que, con los ojos de sabiduría, ve esta diferencia entre «el campo» y «el Conocedor del campo» y conoce el proceso de liberación de los indriyas de la prakriti, se está acercando a la Meta Suprema!

Bhagavad Gita

Edición y comentarios deVladimir Antonov

Traducción: Anton Teplyy y Eduardo Muñoz


[1] La Tierra, el Agua, el Fuego, el Aire y el Akasha.

[2] Respecto a otras personas.