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10 jul 2020

El nacimiento de Krishna

julio 10, 2020


El nacimiento de Krishna


Vasudeva era un descendiente de Yadu, de la dinastía Lunar; estaba casado con Rohini, hija del rey Rohan, y también a él Kans le entregó su propia hermana, Devaki. Inmediatamente luego del matrimonio una voz celestial fue oída anunciando: «Oh Kans, tu muerte llegará por la mano de su octavo hijo.» Kans entonces resolvió matar a Vasudeva inmediatamente, y al ser disuadido de ello, lo que en realidad hizo fue matar uno por uno a sus hijos hasta que seis estuvieron muertos. En el séptimo embarazo de Devaki la serpiente Shesh, o Manta, sobre quien Narayana descansa, cogió un nacimiento humano. Para salvar a su hijo de Kans, Vishnu creó una forma que pensara de su mismo modo y la envió a Mathura. Cogió el bebe del útero de Devaki y se lo dio a Rohini, quien había tomado refugio con los rebaños en Gokula, y fue cuidado por Nand y Yasoda, buena gente que vivía allí, quienes no tenían hasta ese momento un hijo propio. El niño nacido de Rohini fue posteriormente llamado Balarama. Luego de transferir al niño, el enviado de Vishnu volvió a Devaki y le reveló el asunto en un sueño, y Vasudeva y Devaki le dieron a entender a Kans que el niño había sido abortado.

Entonces Shri Krishna mismo nació en el útero de Devaki, y el enviado de Vishnu en Yasoda, de modo que ambas tenían niños. Cuando Kans supo que Devaki estaba otra vez embarazada, envió una fuerte guardia alrededor de la casa de Vasudeva para matar al niño en el momento en que naciera, dado que, por mucho que temía a la profecía, no se atrevía a incurrir en el pecado de matar a una mujer. Finalmente Krishna nació, y todos los cielos y tierras se llenaron con signos de alegría: los árboles y los bosques florecieron y fructificaron, las charcas estaban llenas, los dioses hacían llover flores y los gandharvas tocaban tambores y flautas. Pero Krishna se paró frente a su padre y a su madre y ésta era su apariencia: gris nuboso, cara de luna, ojos de loto, vistiendo una corona y joyas y traje de seda amarilla, con cuatro brazos sosteniendo una concha y un disco, una maza y una flor de loto. Vasudcva y Devaki se inclinaron ante él, y Shri Kríshna les dijo: «No temáis, dado que he venido a quitar vuestros temores. Llevadme adonde está Yasoda, traed a su hija y enviadla a Kans.» Entonces se volvió a convertir en un niño humano, y la memoria de su naturaleza divina abandonó tanto al padre como a la madre, y ellos sólo pensaron «tenemos un hijo» y cómo podían salvarlo de Kans.

Devaki, con las manos unidas, dijo a su marido: «Llevémoslo con Gokula, donde viven nuestros amigos Nand y Yasoda y tu esposa Rohini.». En ese mismo instante los grilletes cayeron de sus pies, las puertas se abrieron y los guardias se durmieron rápidamente. Entonces Vasudeva puso al niño en una cesta sobre su cabeza y partió para Gokula. No sabía cómo cruzar el Jamna, pero, absorto en pensamientos hacia Vishnu, penetró en el agua. El agua se hizo más y más profunda hasta que alcanzó su nariz; pero cuando Krishna vio el peligro y estiró sus pies el agua bajó. Así Vasudeva cruzó el río y llegó a la casa de Nand, donde Yasoda había tenido una hija; pero Dcvi había hecho caer el olvido sobre ella de modo que no recordaba nada de ello. Vasudeva cambió el niño y volvió a Mathura; y cuando volvió adonde estaba Devaki los grilletes y las puertas se cerraron, los guardias despertaron y el niño lloró. Se avisó a Kans, y éste, presa del terror, fue, espada en mano, a la casa de su hermana. Una voz le anunció: «El enemigo ha nacido y la muerte es segura.» Pero encontrando que una niña había nacido, puso en libertad a Vasudeva y Devaki, y les pidió perdón por las pasadas muertes y les trató bien. Pero Kans estaba enfurecido más que nunca contra los dioses por lo mucho que le habían engañado y por haberle hecho vigilar en vano a Devaki, y ahora añoraba especialmente matar a Narayana, esto es a, Vishnu. Para este fin sus ministros aconsejaron matar a todos los que servían a Vishnu: brahmanes, yoguis, sannayasis y a todos los hombres santos. Kans dio órdenes para esto, y envió a sus rakshasas para matar vacas y brahmanes y a todos los adoradores de Hari.

A. Coomaraswamy - Mitos y leyendas hindúes

21 may 2020

Bhagavad Gita: El yoga del dominio de sí mismo

mayo 21, 2020

Bhagavad Gita: El yoga del dominio de sí mismo


El Bienaventurado Señor dijo:

  1. Es «sannyasin» y «yogui», no quien no enciende el fuego del sacrificio y permanece inactivo, sino el que ejecuta las obras sin preocuparse por sus frutos.

  2. Realmente, ¡oh, Pandava!, es el yoga lo que hemos llamado renunciación, porque nadie puede ser «yogui» sin haber renunciado a la voluntad y al deseo.

  3. Para el sabio que acaba de iniciarse en el yoga, la acción es la causa; pero este mismo sabio, cuando ha alcanzado la plenitud del yoga, sabe que la causa es el dominio de sí mismo.

  4. Y se dice que se ha llegado a la plenitud del yoga cuando no se está unido a los objetos de los sentidos ni a las obras; cuando se ha renunciado a la voluntad de deseo.

  5. Por el yo superior debes lograr la liberación del yo inferior, y no debes permitir que se destruya el yo, pues el yo superior es amigo del yo, y el yo inferior es enemigo.

  6. El yo es un amigo para el hombre, cuyo yo inferior está dominado por el yo superior, pero quien no ha alcanzado su yo superior, tiene en el yo inferior un enemigo que obra como tal.

  7. Cuando un hombre ha conquistado su yo y lo ha dominado, su yo supremo ha alcanzado el considerar equivalentes el frío y el calor, el placer y el dolor, el honor y el deshonor.

  8. Puede decirse que ha alcanzado el yoga quien ha logrado el conocimiento de sí, quien ha realizado su propio equilibrio, dominando sus sentidos y juzgando como cosas iguales un terrón de arcilla, una piedra y un pedazo de oro.

  9. Es hombre ilustre quien considera iguales al amigo y al enemigo, al pecador y al santo, al piadoso y al indiferente.

  10. El yogui debe realizar de una manera constante su unión con el Yo, alejado del mundo, eliminando de su pensamiento todo deseo y dominando todo su ser y toda su conciencia.

  11-12. Deberá estar en un lugar puro, ni muy alto ni muy bajo, cubriéndose con un lienzo blanco, con hierba sagrada y con una piel de gamo. En este estado, practicará el yoga, concentrando su pensamiento y dominando los movimientos de la conciencia y los sentidos.

  13-14. El yogui deberá realizar con firmeza el yoga, entregándose a Mí por completo, en la siguiente forma: el cuerpo derecho, la cabeza y la nuca quietas, la mirada dirigida hacia dentro y fija entre las cejas; no mirará alrededor, tendrá su pensamiento tranquilo y sin temor, cumplirá el voto de castidad y tendrá toda su mente dirigida hacia Mí.

  15. Si permanece de esta manera en el yoga por el dominio de su mente, alcanzará el reposo del nirvana, del cual yo soy el fundamento.

  16. Pero, ¡oh, Arjuna!, este yoga no es apropiado para el que come o duerme mucho, ni tampoco para el que ni duerme ni come.

  17 El yoga elimina la tristeza en el hombre que duerme y está despierto, que se alimenta, que juega, que ejecuta obras pensando en la unión con la Divinidad.

  18. Si toda la conciencia está dominada y libre de deseo, si reposa en el yo con tranquilidad, entonces se ha alcanzado el yoga.

  19. El yogui que se une con el yo tiene su conciencia liberada de toda pasión e inmóvil como la luz de una lámpara situada en un lugar sin viento.

  20-22. Quien tiene su mente tranquila por la práctica del yoga, quien tiene su alma satisfecha, quien conoce su propia felicidad, real y profunda, quien ha dominado sus sentidos y quien ha llegado a un estado de verdad espiritual del que no puede separarse jamás, ese ha alcanzado el mayor de los triunfos y un tesoro ante el cual todos los demás pierden su valor; en este estado, el hombre no se turba ni se entristece ante la más profunda desgracia.

  23. En este estado no existe la tristeza y se realiza la ruptura de la unión entre la mente y la pena. El yoga, es decir, la unión con la Divinidad, es lo que produce esta inalienable felicidad espiritual. Por ello debemos practicar el yoga sin detenernos ante ningún decaimiento, ninguna dificultad, ni ningún fracaso.

  24-25. Debemos eliminar toda actividad mental por medio de un esfuerzo mental poderoso y firme, y después de haber unido la mente al Yo supremo no deberemos pensar en nada más. Y todo esto se logra renunciando sin ninguna excepción a los deseos originados por la voluntad y dominando los sentidos por la mente, para que no se extravíen por todas partes.

  26. Cuando la mente, intranquila y agitada, se extravía, hay que dominarla y someterla al Yo.

  27. Cuando la mente ha sido calmada, el yogui alcanza la suprema felicidad del alma que se ha unido el Brahmán, felicidad exenta de imperfección o de pasiones.

  28. Al estar limpio de la mancha de la pasión y al practicar el yoga, el yogui alcanza la felicidad en su unión con el Brahmán, felicidad que es inigualable.

  29. El hombre que está en yoga, que ve el Yo en todos los seres y todos los seres en el Yo, posee una visión tranquila.

  30. Quien Me ve en todo lugar y ve todo en Mí nunca está separado de Mí, ni tampoco yo lo aparto de Mí.

  31. El yogui que ha alcanzado la unidad y me ama a través de todos los seres, siempre vive y obra en Mí de cualquier modo que viva y obre.

  32. ¡Oh, Arjuna! Yo considero como el mejor yogui a quien le es indiferente cualquier acontecimiento, le produzca alegría o le produzca dolor.

Arjuna dijo:

  33. ¡Oh, Madhusudana! No veo un fundamento firme al yoga de la tranquilidad de ánimo que me has enseñado, pues no lo veo estable a causa de la agitación propia de la mente.

  34. Realmente, ¡oh, Krishna!, la mente se inquieta, apasionada, fuerte e indomable, tan difícil de dominar como el propio viento.

  El Bienaventurado Señor dijo:

  35. ¡Oh, poderoso guerrero! Indudablemente, el pensamiento es difícil de dominar, pero ¡oh, Kaunteya!, la práctica constante y la falta de interés por las cosas del mundo pueden llegar a dominarlo.

  36. Este yoga difícilmente podrá alcanzarlo quien no ha llegado a dominarse, pero el que lo ha conseguido puede alcanzarlo.

  Arjuna dijo:

  37. Al que se entrega al yoga con fe, pero sin poder alcanzar el dominio de sí, sin poder introducir su mente en el yoga y, por lo tanto, sin alcanzar la perfección, ¿qué le sucederá, oh, Krishna?

  38. ¿Acaso no perderá al mismo tiempo, poderoso guerrero, esta vida y la unión con la Divinidad, a la que ha aspirado sin llegar, y vacilante entre una y otra perecerá como una nube disipada por el viento?

  39. Yo te ruego, ¡oh, Krishna!, que me aclares esta duda por completo; pues, si no eres tú, ¿quién podría eliminarla?

  El Bienaventurado Señor dijo:

  40. ¡Oh, hijo de Pritha! Para quien tú dices, no hay destrucción ni en esta vida ni más allá de ella; el que practica el bien jamás recibirá en pago el mal.

  41. Después de haber alcanzado el mundo del justo y habiendo residido en él años inmemorables, quien se aparte del yoga volverá a renacer en una casta de hombres puros y virtuosos.

  42. También podría renacer en la familia de un sabio yogui, pero es difícil lograr en este mundo un renacimiento de esta clase.

  43. Entonces vuelve a alcanzar el estado de unión que ya había logrado en su vida anterior, y así se encamina de nuevo hacia la perfección, ¡oh, alegría de los kurus!

  44. Este hombre es inclinado de un modo irresistible a la virtud que ya antes había poseído. Además, el que busca el conocimiento del yoga va más allá de los Vedas y de los Upanishads.

  45. El yogui que se esfuerza con constancia, que se purifica del pecado y se perfecciona en sus diversas encarnaciones, alcanzará su último fin.

  46. El yogui es superior a los ascetas, a los hombres de estudio y a los hombres de acción; por ello, ¡oh, Arjuna!, debes de esforzarte en ser yogui.

  47. Además, entre todos los yoguis, yo considero como el mejor unido conmigo al que se ha entregado a Mí por completo, al que cree en Mí y Me ama.


Bhagavad Gita – Capítulo 41


18 abr 2020

Milagros de Krishna

abril 18, 2020

Milagros de Krishna


Cuando Krishna tenía cinco años de edad llevó el ganado a pastorear a los bosques; ese día Kans envió un demonio con la forma de grulla, y éste fue a Brindaban y se sentó en la orilla del río como si fuera una montaña. Todos los pastores se atemorizaron; pero Krishna fue hasta la grulla y le permitió llenar su enorme pico. Entonces Krishna se hizo a sí mismo tan caliente que la grulla le permitió salir, y entonces él abrió sus mandíbulas y las separó desgarrándolas. Luego recogiendo los becerros, los pastores volvieron todos a casa con Krishna, riendo y jugando.

Otra vez Kans envió un dragón llamado Aghasur; éste fue y se escondió en los bosques con la boca abierta. Los pastores pensaron que este agujero abierto era una cueva en la montaña, y se acercaron y miraron dentro. Justo cuando el dragón aspiró para respirar, todos los gopas y becerros fueron barridos con su aliento dentro de sus fauces y sintieron el caliente y venenoso vapor, gritando desesperados. Krishna oyó eso y saltó también dentro de las fauces del dragón, y entonces éstas se cerraron. Pero Krishna se hizo más y más grande hasta que el estómago del dragón estalló y todos lo pastores y becerros salieron fuera ilesos.

Otra vez Krishna y los gopas estaban festejando y riendo y hablando en los bosques, llevando a los becerros a pastorear, cuando Brahma vino y les robó los becerros. Krishna fue a buscarlos y no los encontró, pero hizo otro rebaño igual que ése. Entonces volvió al sitio de reunión y encontró que los niños no estaban e hizo otros similares y fue a casa al atardecer con los niños y becerros sustitutos, y nadie salvo Krishna sabía que los niños reales y los becerros habían sido escondidos por Brahma en una cueva en la montaña. Mientras tanto pasó un año; fue sólo un momento según le pareció a Brahma, pero fue un año para un hombre. Brahma recordaba sus acciones y fue a ver lo que había sucedido. Encontró a los niños y los becerros allí dormidos en la cueva; entonces fue a Brindaban, y encontró los niños y los becerros allí también. Y Krishna había hecho a todos los pastores con el parecido de dioses, con cuatro brazos y la forma de Brahma y Rudra e hidra. Viendo esto, el Creador se quedó pasmado; inmóvil como un cuadro, se olvidó de sí mismo y sus pensamientos divagaron. Estaba afligido como una piedra no adorada, no honrada. Pero Krishna, cuando vio a Brahma así de temeroso, volvió todas esas formas ilusorias dentro de sí mismo, y Brahma cayó a los pies de Krishna y rogó su perdón, diciendo: «Todas las cosas están encantadas por tu ilusión; pero ¿quién puede desconcertarte a ti? Tú eres el creador de todo, en cada uno de cuyos cabellos hay muchos Brahmas como yo. Tú, que eres compasivo con los humildes, perdona mi error.» Entonces Krishna sonrió, y Brahma restituyó a todos los pastores y becerros. Cuando ellos despertaron no sabían nada del tiempo que había transcurrido, sino que sólo agradecieron a Krishna que encontrara a los becerros tan rápidamente; luego todos fueron a sus casas.


En Mitos y leyendas hindúes y budistas
Ananda K. Coomaraswamy

17 jul 2018

Bhagavad Gita - La acción

julio 17, 2018

Bhagavad Gita - La acción

Arjuna:

1. ¡Oh, Krishna! Si tu enseñanza es que el desapego es superior a la acción, ¿cómo entonces me pides que ejecute la terrible acción de la guerra?

2. En esta contradicción de tus palabras, mi mente encuentra confusión. Aclárame, te lo ruego, ¿por qué camino puedo alcanzar lo Supremo?

Krishna:

3. Antes te he hablado, oh príncipe de corazón puro, de dos caminos que conducen a la perfección, el de la sabiduría de los Sankhyas, Jñana Yoga, y el camino de la acción de los yoguis, el Karma Yoga.

4. El desapego en la acción no es alcanzable mediante la pasiva inactividad. Ni la suprema perfección es alcanzable por la mera renuncia.

5. Pues el hombre no puede estar inactivo ni por un momento. Todo es impulsado a la acción irremediablemente por las tres fuerzas de la naturaleza: los tres Gunas.

6. Aquél que se abstiene de la acción, mas no aparta su mente de los placeres de los sentidos, vive en la ilusión y es un falso seguidor del Camino.

7. Pero aquél que, manteniendo todos sus sentidos bajo control y libre de apego, se entrega al camino del Karma Yoga, de la acción sin apego, éste es un gran hombre en verdad.

8. Haz tu tarea en la vida, porque la acción es superior a la inacción. Ni siquiera el  cuerpo podría subsistir, si no hubiese actividad vital en él.

9. En este mundo somos esclavos de la acción, a menos que ésta se convierta en adoración. Realiza tus acciones con pureza, libres de la esclavitud al deseo.

10. Así lo hizo saber el Creador cuando hizo al hombre y sus obras como adoración: “Adorándole con tus obras multiplicarás y colmarán todos tus deseos”, dijo.

11. Así complacerás a los Dioses y ellos te complacerán a ti. Y en esta armonía con ellos, podrás alcanzar el bien supremo.

12. Satisfechos los Dioses por tu sacrificio, te colmarán todos los deseos. Sólo un ladrón goza de sus dones y nos los ofrece en sacrificio.

13. Los santos que comen de los alimentos que son ofrecidos al Señor, quedan libre de pecado. Mas la gente mundana que hacen fiestas para gozar de la comida, de este modo pecan.

14. El alimento da vida a los seres, y éste proviene de la lluvia caída del cielo. El sacrificio atrae la lluvia del cielo; es una acción sagrada.

15. La acción sagrada, tal y como describen los Vedas, se ofrece a lo Eterno. Y lo Eterno es Brahman, el que todo lo penetra; por lo cual, está siempre presente en todo sacrificio.

16. Éste es el ciclo de la Rueda de la Ley en continuo movimiento, y en vano vive el hombre que, malgastando su vida en placeres, no ayuda a este ciclo.

17. Pero el hombre que se deleita en el Espíritu, y en Él encuentra su satisfacción y su paz, ese hombre está más allá de las leyes de la acción.

18. En verdad, está más allá de lo que se ha de hacer y de lo que no se ha de hacer, y para realizar su trabajo ya no necesita depender de la ayuda de los seres mortales.

19. Por lo cual, actúa sin apegos y realiza el trabajo que debas hacer, pues el hombre cuyo trabajo es puro obtiene sin duda lo Supremo.

20. El rey Janaka y otros guerreros alcanzaron la perfección siguiendo el camino de la acción. Considera siempre el bien como tu meta y realiza tu tarea en esta vida.

21. En las obras de los mejores hombres, los demás encuentran su ejemplo a seguir. El sendero por donde anda un gran hombre se convierte en una guía para el resto de la humanidad.

22. ¡Oh, Arjuna! no hay nada que Yo deba hacer en ninguno de los tres mundos, pues míos son. No hay nada que tenga que conseguir, porque lo tengo todo. Sin embargo, aún actúo.

23. Pues si Yo no estuviese en continua acción de un modo incansable, los hombres que ahora viven siguiendo los muchos y diversos caminos adoptarían la pasiva inacción.

24. Si yo no hiciera Mi trabajo, estos mundos serían destruidos. Se originaría un gran caos y todos los seres se extinguirían.

25. Al igual que el ignorante ejecuta sus acciones apegado al resultado de ellas, el sabio trabaja desinteresadamente para el bien de toda la humanidad.

26. El sabio no debe confundir la mente de los ignorantes que actúan apegados al resultado de sus acciones; más bien, debe ejecutar sus acciones con desapego y devoción y así estimularlos a que hagan lo mismo.

27. En este mundo temporal todas las acciones suceden por intervención de los tres Gunas, fuerzas de la naturaleza. Mas el hombre, engañado por la ilusión del “Yo”, piensa: “Yo soy el hacedor.”

28. Pero el conocedor de la relación entre las fuerzas de la naturaleza y las acciones manifiestas, sabe que algunas fuerzas de la naturaleza trabajan sobre otras. Libre entonces de su esclavitud, ya no pretende ser el hacedor.

29. Aquellos que viven sometidos a la ilusión de los tres Gunas, se ven afectados por sus influencias. Mas no perturbe el sabio, que conoce el Todo, al ignorante que aún no puede verlo.

30. Ofréceme todas tus acciones, y no hagas caso a tu mente, depositándola en lo Supremo. Libre de pensamientos egoístas y esperanzas banales, lucha, sintiendo la paz en tu interior.

31. Todos aquellos que sigan mi doctrina y tengan fe en Mí, realizando su trabajo con pureza y buena voluntad, definitivamente encuentran libertad.

32. Pero todos aquellos hombres ciegos que no siguen mi doctrina y actúan con maldad, guiados por su mente confusa, perdidos están.

33. Al igual que todos los seres siguen el orden de la naturaleza, también el sabio actúa de acuerdo con los impulsos de su propia naturaleza. ¿Qué necesidad hay de desobedecerla?

34. El odio y la ansiedad por las cosas de este mundo provienen de la naturaleza inferior del hombre. Malo es caer bajo estas dos influencias, pues son los dos enemigos del que recorre este camino.

35. Aunque tu trabajo sea humilde, realízalo sin sentir preferencia por otros más importantes. Morir cumpliendo nuestro deber es la vida, mientras que vivir envidiando el de otros es la muerte.

ARJUNA:

36. ¡Oh, Krishna! ¿Qué misterioso poder empuja al hombre a actuar pecaminosamente, incluso sin quererlo, como si no tuviese voluntad?

KRISHNA:

37. La ansiedad y la ira, que surgen de la pasión, son la fuente de maldad y el foco de destrucción: reconócelas como enemigas del alma.

38. El deseo lo oscurece todo, al igual que el humo oscurece el fuego y el polvo impide que el espejo refleje la imagen, al igual que el feto está cubierto por su envoltorio.

39. El deseo enturbia la sabiduría; es el eterno enemigo del sabio. Al igual que el fuego toma infinitas formas, lo mismo hace el deseo; y aún así, no puede encontrar satisfacción.

40. El deseo encuentra cobijo en los sentidos y la mente del hombre. Tras lo cual enturbia la sabiduría, produciendo así la ceguera del alma.

41. ¡Oh, Arjuna! Controla tus sentidos, eliminando tus deseos impuros; pues son los destructores de la sabiduría y la visión espiritual.

42. Enorme se dice ser el poder de los sentidos. Pero aún más poderosa que los sentidos es la mente. Y aún más poderosa que la mente es Buddhi, la razón. Pero aún más grande que la razón es el Espíritu, que habita en todos los hombres y en todo lo que existe. 

43. Conoce pues a Aquél que está por encima de la razón, y deja que Su paz te dé paz. Sé un auténtico guerrero y mata el deseo, que es el más poderoso de los enemigos del alma.



Bhagavad Gita, capítulo 3

7 jun 2016

Gaudapada Gita - Ilusión

junio 07, 2016

Gaudapada Gita - Ilusión



1. El sabio declara que todos los objetos vistos en sueños son irreales, debido (1º) a su localización dentro, y (2º) a su confinamiento.

2. Además, uno no debe ir efectivamente a ningún lugar para tener una visión —¡no hay ningún tiempo para eso! Y cuando se despierta, el soñador nunca se encuentra a él mismo en ese lugar.

3. Por otra parte, la no-existencia del carro visto en el sueño, es afirmada en la Escritura sobre bases lógicas. El sabio dice que esa escritura misma reafirma la irrealidad que la razón establece.

4. Lo mismo que los objetos soñados son irreales, así, y por la misma razón, los objetos percibidos en el estado de vigilia son también irreales. La única diferencia es la restricción (de objetos del sueño) a una localización interior.

5. La similitud de sus diferentes objetos ofrece una razón común para que el sabio identifique el estado de vigilia y el estado de sueño con sueños.

6. ¡Lo que no existe al comienzo y no existe al final, ciertamente no existe en el medio! Pero como ilusiones, ellas parecen reales.

7. Su utilidad es contradicha en el sueño. {Es decir, en un sueño las cosas de la vida de la vigilia son inútiles.} Así pues, puesto que ellas tienen un comienzo y un final, se sostiene acertadamente que son irreales.

8. Los objetos no familiares son simplemente el producto de un estado específico —¡es lo mismo que en el caso de los seres celestiales! Él los experimenta yendo allí, lo mismo que una persona bien instruida hace aquí.

9. En el estado de sueño con sueños también, lo que es imaginado por la consciencia interna es irreal, pero lo que es percibido por la consciencia externa es real —pero en ambos casos lo que es percibido es irreal

10. En el estado de vigilia también, lo que es imaginado por la consciencia interna es irreal y todo lo que es percibido por la consciencia externa es real —pero la razón dicta que ambos son irreales.

11. Si todos los objetos en ambos estados son irreales, ¿quién es el que es consciente de estos objetos y quién los idea?

12. El Atman Auto-luminoso, por el poder de su propia Maya se imagina a sí mismo en sí mismo. Sólo Él es consciente de los objetos. Ésta es la conclusión del Vedanta.

13. El Señor da diversidad a las cosas mundanas que existen en su mente. Volviendo Su mente hacia fuera, el Señor imagina así cosas bien definidas.

14. Las cosas internas, que duran solo mientras dura el pensamiento de ellas, e igualmente las cosas percibidas en relación a dos puntos del tiempo, son todas meras imaginaciones. No hay nada más para distinguirlas.

15. Los objetos que existen inmanifestados dentro de la mente, y aquellos que existen manifestados externamente, son todos mera imaginación. La diferencia entre ellos surge solo de diferencias en los órganos de los senti-dos.

16. Primero Él imagina el alma individual, después los diversos objetos externos y subjetivos. Y la memoria concuerda con el conocimiento.

17. Lo mismo que en la oscuridad una soga cuya naturaleza no ha sido plenamente verificada, se imagina que es varias cosas diferentes tales como una serpiente, un reguero de agua y demás; exactamente de la misma manera el Sí mismo es imaginado de varios modos diferentes.

18. Cuando se verifica que la soga es una soga, todas las ilusiones sobre ella cesan, y solo permanece la soga. La realización del Sí mismo es exactamente lo mismo.

19. [El Sí mismo] es imaginado ser (idéntico a) Prana {la fuerza vital} u otras realidades eternas. Esto es la Maya del Divino Uno, por la que Él mismo es engañado.

20. Aquellos que conocen prana, Le identifican con Prana. Aquellos que conocen los elementos, Le identifican con los elementos. Aquellos que conocen las cualidades, Le identifican con las cualidades. Aquellos que conocen las categorías, Le identifican con las categorías.

21. Aquellos que conocen los «pies», Le identifican con los «pies». Aquellos que conocen los objetos de los sentidos, Le identifican con los objetos de los sentidos. Aquellos que conocen los mundos, Le identifican con los mundos. Aquellos que conocen a los dioses, Le identifican con los dioses.

22. Aquellos que conocen los Vedas, Le identifican con los Vedas. Aquellos que conocen los sacrificios, Le identifican con los sacrificios. Aquellos que conocen al gozador, Le identifican con el gozador. Aquellos que conocen el objeto del goce, Le identifican con el objeto del goce.

23. Los conocedores de lo sutil, Le identifican con lo sutil. Aquellos que conocen la identidad grosera, Le identifican con lo grosero. Aquellos que conocen al dios con formas, Le identifican con una forma. Aquellos que conocen lo sin forma, Le identifican con el Vacío.

24. Los estudiantes del tiempo, Le identifican con el tiempo. Aquellos que conocen el espacio, Le llaman espacio. Los debatidores, Le identifican con el debate. Los cosmólogos, Le identifican con los catorce mundos.

25. Los conocedores del órgano de la mente, Le identifican con el órgano de la mente. Los conocedores de la inteligencia, Le identifican con la inteligencia. Los conocedores de la consciencia, Le identifican con la consciencia. Los conocedores de la rectitud o la inrrectitud, Le identifican con una u otra.

26. Algunos dicen que la Realidad está constituida de veinticinco principios, otros dicen que de veintiséis. Algunos dicen que Ella consta de treinta y una categorías, ¡hay incluso algunos quienes creen que son infinitas!

27. Aquellos que conocen los placeres humanos, Le identifican con esos placeres. Aquellos que conocen los estadios de la vida, Le identifican con ellos. ¡Los gramáticos, Le identifican con el macho, la hembra o lo neutro! —otros Le identifican con lo trascendente o lo no-trascendente.

28. Los conocedores de la creación, Le identifican con la creación. Los conocedores de la disolución, Le identifican con la disolución. Los conocedores de la subsistencia, Le identifican con la subsistencia. ¡Pero todas estas concepciones son meramente imaginadas en el Sí mismo!

29. Lo que quiera que se muestre, eso es lo que uno ve. Uno deviene identificado con ello y satisfecho con ello. Cautivado por ello uno deviene absorto en ello.

30. Aunque este Uno es no-diferente de éstos, sin embargo, Él es identificado como separado. Quienquiera que sabe esto, puede interpretar sin vacilar. {¿Interpretar el Veda?}

31. El realizado en el Vedanta, ve el universo entero sólo como un sueño o un truco de magia o una ciudad en el cielo.

32. No hay ninguna cesación, ni ningún venir-a-ser, nadie en esclavitud, ningún buscador de la liberación ni nadie liberado. Ésta es la verdad absoluta. [Paramartha]

33. ¡[Este Uno] es concebido a la vez como lo No-dual y como las cosas irreales, y las cosas son concebidas como en lo No-dual! Por consiguiente, la No-dualidad es lo auspicioso. {la palabra en el texto es «shiva» —auspicioso, delectable, felicísimo…}

34. Desde el punto de vista del Sí mismo el mundo no existe; ni existe como independiente —ni diferenciado ni no-diferenciado. Esto es lo que el sabio sabe.

35. Los contemplativos bien versados en los Vedas, y libres de deseo, temor y cólera, ven este Sí mismo como libre de todas las distinciones, totalmente libre de toda realidad fenoménica y No-dual.

36. Conociendo-Le de esta manera, fija tu memoria en la No-dualidad. Habiendo alcanzado lo No-dual, condúcete en el mundo como una cosa sin mente.

37. Que huya del halago y los cumplidos, que evite los ritos. Con el cuerpo y el alma como su soporte, que dependa de la ventura.

38. Habiendo visto la Realidad dentro y en el mundo fuera, uno debe devenir uno con la Realidad, encontrar su deleite en la Realidad y no desviarse nunca de la Realidad.


Gaudapada Gita, Libro II Vaitathya Prakarana