Ignorante y santo

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Pregunta.– ¿Cuál es la diferencia entre visiones de ignorante y de santo?.

Respuesta.– Puesto que se muestra directamente el Fondo, en la escuela del Zen uno no se preocupa de esto. Por el contrario, en la Doctrina se dan varios sentidos a esto. Por el momento, citaré brevemente la versión que se da en el Sûrangama Sûtra. Este sûtra presenta siete elementos: tierra, agua, fuego, aire, espacio, sensaciones, y consciencia. Los siete se encuentran por todas partes en el mundo fenómenico y pueden extenderse al infinito sin trabas como la virtud de la Naturaleza en el Almacén del Tathâgata. Se les nombra fuego de la Naturaleza, aire de la Naturaleza, etc. Es también en este sentido como se dice en la doctrina de la Fórmula que los seis elementos carecen de trabas y son la substancia de los fenómenos. Sin embargo, en la doctrina de la Fórmula, no figura el elemento sensaciones. El elemento sensaciones significa que los seis órganos de los sentidos: ojos, orejas, etc., cubren el mundo fenoménico. En la escuela de la Fórmula, los seis elementos son la substancia del mundo fenómenico, mientras que según el Sûrangama Sûtra, el Almacén del Tathâgata es la substancia de los fenómenos y los siete elementos son todos una función virtuosa de la cual está provisto el Almacén del Tathâgata. Todo eso constituye predicaciones casuísticas del Tathâgata. En la escuela de la Fórmula, cuando se habla de los « seis elementos », no se hace mención del agua ni del fuego « nacidos de los objetos », pero se habla de los mismos seis elementos que el Sûrangama Sûtra llama « fuego de la Naturaleza, agua de la Naturaleza, etc. ». « Los cuatro Mandala » designan los fenómenos « nacidos de los objetos ». Es por eso por lo que esta escuela de la Fórmula pretende que los seis elementos son la substancia, los cuatro Mandala designan los aspectos y los tres Misterios la función.

En cada uno de los siete elementos se encuentra la distinción entre virtud de la Esencia y cosas « nacidas de los objetos ». Si uno ha comprendido bien uno de los elementos, entonces comprenderá bien todos los demás. En el mundo, la llama que uno hace brotar de la madera con ayuda de un berbiquí o con la ayuda de un pedernal es el fuego « nacido de los objetos ». Este fuego no tiene substancia; no arde sin su condición, bien sea ésta leña de quemar o aceite. Si hay condición tal como la leña de quemar, el aceite, etc., entonces manifiesta provisoriamente su aspecto, y es por eso por lo que se le dice « falso y sin substancia ». Así pues « los fenómenos «nacidos de los objetos» no tienen substancia » es una doctrina que figura a la vez en los sûtras del exoterismo y en los del esoterismo. El fuego de la Naturaleza es omnipresente en el mundo fenoménico, y ni se consume ni se destruye. El ignorante solo ve el fuego «nacido de los objetos» e ignora el fuego de la Naturaleza. Si conociera el fuego de la Naturaleza, no tendría necesidad de recurrir al fuego « nacido de los objetos » pues éste es función del fuego de la Naturaleza. Y ocurre con todos los elementos como ocurre con el fuego. Abordemos ahora el elemento de la consciencia que se designa como alma de los seres vivos. Ciertamente el ignorante toma habitualmente el alma «nacida de los objetos» por el alma verdadera. En algunos sûtras se puede leer «el alma condicionada». Este alma no tiene ninguna substancia. Hay provisoriamente aspecto de vista, oído, percepción y conocimiento según la condición de los seis polvos. Es como un fuego «nacido de los objetos» que tiene provisoriamente el aspecto del acto de arder si hay condición tal como la leña de quemar, el aceite, etc. Las gentes pueriles conocen únicamente el alma condicionada e ignoran el espíritu de la Esencia. 

Los fenómenos pertenecen a dos categorías: la de la materia y la del espíritu. Dentro de los siete elementos, el de la consciencia es un fenómeno del espíritu, y los otros seis elementos son todos fenómenos de la materia. Sin embargo, puesto que el Almacén del Tathâgata está provisto de estos siete elementos y puesto que se armonizan unos y otros sin encontrar obstáculos, allí no hay distinción entre materia y espíritu: eso se nombra el «mundo del Dharma verdadero». Aunque no haya distinción entre materia y espíritu, sin embargo no se mezclan: En consecuencia, un fenómeno de la materia allí no es aspecto de producción-y-de-destrucción, de prosperidad y de declinamiento; y un fenómeno del espíritu allí no es tampoco vicisitudes de movimiento y de estabilidad, de levantamiento y de destrucción. Es en este sentido como se dice en algunos sûtras: « Los fenómenos tienen un aspecto real y son constantes ». Cuando aparecen las ideas falsas del ignorante, este Almacén del Tathâgata hace aparecer los aspectos de los fenómenos de materia y de espíritu según la condición ilusoria. Puesto que la visión falsa del ignorante transmigra, los fenómenos según su visión tienen todos el aspecto de la vicisitud. Eso podría compararse a estar sobre un barco que navega y desde el cual las orillas nos parecen avanzar también, o bien a mirar con ojos anublados el cielo por lo cual todo se transforma en flores que aparecen y desaparecen en desorden. Es en este sentido como se dice: « Los fenómenos son todos ilusorios ».

En consecuencia, bien se diga: « Los fenómenos son ilusorios », o bien: « Los fenómenos son constantes », eso tiene el mismo sentido desde el punto de vista del Dharma, aunque las frases difieran. A aquellos que no conocen las intenciones del Buddha adoptan esto y rechazan aquello según las diferentes palabras que aparecen en tal o cual frase. Todo eso es solo una chanza mundana. Cuando dos personas, de las cuales una tiene los ojos anublados y la otra normales, se colocan de cara al cielo en el mismo lugar, ante los ojos anublados aparecerán montones de flores simulando aparecer y desaparecer en desorden, mientras que los ojos normales verán el cielo puro que parecía en desorden para los ojos anublados. Es en este sentido como se dice: « Las pasiones, es el Despertar », « El nacimiento-y-muerte, es el Nirvâna », « Esta situación, es maravillosa; sin cambiar, es la Situación profunda ». Y es también en este sentido como se dice: « Este aspecto, es la Vía », « Este hecho, es la verdad ». Sin embargo, si uno piensa que la visión del ignorante tomada tal cual es la sapiencia del Buddha, eso es un gran error. Si ello es así, ¿porqué el Buddha vino al mundo? ¿Para cuidar y sanar qué cosa los maestros del exoterismo y del esoterismo han aconsejado todos a los estudiantes que practiquen? ¿Por cuál razón los grandes maestros de antaño fundaron todos templos fuera de las ciudades, preconizaron la castidad y refrenaron el alcoholismo y la consumición de carne?.

Muso
Diálogos en el sueño

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Ésta es la naturaleza de la mente no iluminada

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Ésta es la naturaleza de la mente no iluminada: Los órganos sensoriales, que están limitados en su alcance y capacidad,  recogen información al azar. 

Esta información parcial se convierte en juicios, que están basados en previos juicios, que, a su vez, están habitualmente basados en ideas insensatas de cualquier otra persona. 

Estos falsos conceptos e ideas se acumulan así en un sistema de memoria altamente selectivo. Distorsión sobre distorsión: la energía mental fluye constantemente a través de canales deformados e inadecuados, y cuanto más se utiliza la mente, más confuso se vuelve uno. 

Para eliminar la contrariedad de la mente, no sirve de nada hacer algo; esto sólo refuerza los mecanismos de la mente. 

Por el contrario, disolver la mente es un asunto de no-hacer: 

Evita simplemente apegarte a lo que ves y piensas. 

Abandona el concepto de que estás separado de la mente omnisciente del universo. 

Entonces puedes recuperar tu percepción interior pura y ver a través de todos los espejismos. No sabiendo nada, serás consciente de todo. Recuerda: como la claridad y la iluminación están dentro de tu propia naturaleza, se recuperan sin moverte ni un centímetro. 

Hua Hu Ching
Versión: Brian Walker




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Muñecos construidos de madera

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En seguida llegó el fin, la pérdida, la destrucción, la muerte de aquellos maniquíes, muñecos construidos de madera. Entonces fue hinchada la inundación por los Espíritus del Cielo, una gran inundación fue hecha: llegó por encima de las cabezas de aquellos maniquíes, muñecos construidos de madera. El tzité fue la carne del hombre: pero cuando por los Constructores, los Formadores, fue labrada la mujer, el sasafrás fue la carne de la mujer. Esto entró en ellos por la voluntad de los Constructores de los Formadores. Pero no pensaban, no hablaban ante los de la Construcción. Los de la Formación, sus Hacedores, sus Vivificadores. Y su muerte fue esto: fueron sumergidos; vino la inundación, vino del cielo una abundante resina. El llamado Cavador de Rostros vino a arrancarles los ojos: Murciélago de la Muerte, vino a cortarles la cabeza: Brujo-Pavo vino a comer su carne: Brujo-Búho vino a triturar, a romper sus huesos, sus nervios: fueron triturados, fueron pulverizados, en castigo de sus rostros, porque no habían pensado ante sus Madres, ante sus Padres, los Espíritus del Cielo llamados Maestros Gigantes. A causa de esto se oscureció la faz de la tierra, comenzó la lluvia tenebrosa, lluvia de día, lluvia de noche. Los animales pequeños, los animales grandes, llegaron: la madera, la piedra, manifestaron sus rostros. Sus piedras de moler metales, sus vajillas de barro, sus escudillas, sus ollas, sus perros, sus pavos, todos hablaron; todos, tantos cuantos había, manifestaron sus rostros. “Nos hicisteis daño, nos comisteis; os toca el turno; seréis sacrificados”, les dijeron sus perros, sus pavos. Y he aquí lo que les dijeron sus piedras de moler: “Teníamos cotidianamente queja de vosotros; cotidianamente, por la noche, al alba, siempre: «Descorteza, descorteza, rasga, rasga» sobre nuestras faces, por vosotros. He aquí, para comenzar, nuestro cargo a vuestra faz. Ahora que habéis cesado de ser hombres, probaréis nuestras fuerzas: amasaremos, morderemos, vuestra carne”, les dijeron sus piedras de moler. Y he aquí que hablando a su vez, sus perros les dijeron: “¿Por qué no nos dabais nuestro alimento? Desde que éramos vistos, nos perseguíais, nos echabais fuera: vuestro instrumento para golpearnos estaba listo mientras comíais. Entonces vosotros hablabais bien, nosotros no hablábamos. Sin ello no os mataríamos ahora. ¿Cómo no razonabais? ¿Cómo no pensabais en vosotros mismos? Somos nosotros quienes os borraremos de la haz de la tierra; ahora sufriréis los huesos de nuestras bocas, os comeremos”: así les dijeron sus perros, mostrando sus rostros. Y he aquí que a su vez sus ollas, sus vajillas de barro, les hablaron: “Daño, dolor, nos hicisteis, carbonizando nuestras bocas, carbonizando nuestras faces, poniéndonos siempre ante el fuego. Nos quemabais sin que nosotros pensáramos mal; vosotros lo sufriréis a vuestro turno, os quemaremos”, dijeron todas las ollas, manifestando sus faces. De igual manera las piedras del hogar encendieron fuertemente el fuego puesto cerca de sus cabezas, les hicieron daño. Empujándose los hombres corrieron, llenos de desesperación. Quisieron subir a sus mansiones, pero cayéndose, sus mansiones les hicieron caer. Quisieron subir a los árboles; los árboles los sacudieron a lo lejos. Quisieron entrar en los agujeros, pero los agujeros despreciaron a sus rostros. Tal fue la ruina de aquellos hombres construidos, de aquellos hombres formados, hombres para ser destruidos, hombres para ser aniquilados; sus bocas, sus rostros, fueron todos destruidos, aniquilados. Se dice que su posteridad son esos monos que viven actualmente en las selvas; éstos fueron su posteridad porque sólo madera había sido puesta en su carne por los Constructores, los Formadores. Por eso se parece al hombre ese mono, posteridad de una generación de hombres construidos, de hombres formados, pero que sólo eran maniquíes, muñecos construidos de madera.

Popol  Vuh
Versión de Miguel Ángel Asturias y J. M. Gozález de Mendoza


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El perfumista

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Cuando Sudhana fue a Prthurashtra, vio al eminente perfumista Utpalabhuti y comprendió la dedicación de salvar a todos los seres sin apegarse a ninguna imagen de los seres.

La tierra es llamada Territorio Vasto para representar los votos a largo-plazo. El ser Utpalabhuti un perfumista es el símbolo de la combinación de conocimiento y compasión, el noúmeno y el fenómeno, el nirvana y el sámsara, y las ideas de corrupción y pureza, todas en una esfera mientras todavía libremente se les totaliza o distingue. Él es un lego que por su gran compasión, entra al nacimiento y muerte sin ser afectado.

La naturaleza de la fragancia descansa en nada, sin embargo ella irradia el bien y extingue el mal; esto simboliza los grandes votos que no dependen de nada y sin embargo emiten o irradian acciones que benefician a los seres.

La fragancia verdadera del conocimiento fundamental emerge de la ignorancia, la fragancia del conocimiento diferenciado emerge de las miríadas de objetos; así que el eminente dijo que él sabía de donde el rey de las fragancias había llegado y cómo las fragancias se constituían.

De acuerdo a Utpalabhuti hay en el mundo humano una fragancia que llega de la lucha de los espíritus del agua y que causa a aquellos que están ungidos con ella llegar a ser dorados en el color. Esto representa la primera morada, en la cual la tranquilidad y el discernimiento luchan con el condicionamiento, produciendo la
fragancia del conocimiento; aquellos que entran en ella logran el despertar verdadero.

También hay una clase de madera de sándalo cuya esencia protege a las personas de quemarse por el fuego. Esto representa la morada para preparar la base o fundamento en el cual el cuerpo de la disciplina es ungido con el principio de la no-sustancia o no-esencia de manera que se pueda entrar en el fuego de los tres venenos sin quemarse.

En el océano hay una fragancia llamada invencible, que cuando los tambores se pintan con ella, causa incluso el retiro de los adversarios valientes al escucharlos; esto representa el desarrollo de la aceptación de la realidad en la morada del cultivo práctico, causando que la maldad se retire espontáneamente.

Las diez clases de fragancias son mencionadas, representando las diez moradas; a través de combinar los dos aspectos de las diez moradas y las diez prácticas – lo absoluto y lo mundano, el conocimiento y la compasión – produciéndoles la liberación, y el método de la dedicación es creado.

Porque primeramente esta dedicación entra en el océano de la gran compasión, uno puede apartarse de la atención del conocimiento; de manera que las diez fragancias son usadas para simbolizar el principio de las diez moradas. Porque un principio contiene todos los demás (todos los principios), esto se representa por la fragancia compuesta.

Avatamsaka Sutra

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El Sutra de Amitabha

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Así me dijeron. Una vez el Buddha estaba visitando el Jardín deAnathapindika, en el Floresta Jeta, en el estado de Shravasti, y con Él habían mil doscientos cincuentas grandes Bhikkhus, todos ellos Arahants famosos. Entre ellos estaban tales grandes discípulos como el Anciano Sariputra, Maudgalyayana, Mahakasyapa, Mahakatyayana, Mahakaushtila, Revata, Suddhipanthaka, Nanda, Ānanda, Rahula, Gavampati, Pindola-Bharahaga, Kalodayi, Mahakpphina, Vakkla, Anirouda, y también muchos Maha-Bodhisattvas como Manjusri, el Príncipe del Dharma; el Bodhisattva Ajita, el Bodhisattva Gandhahastin, y muchos otros. También estaban allí seres celestiales infinitos incluyendo a Indra Sakradevas. Mientras, el Buddha se dirigió al Anciano Sariputra de este modo: Pasando desde aquí sobre diez millones de tierras del Buddha, existe en el Oeste un mundo llamado Sukhavati (el territorio de la Felicidad Suprema), donde ahora, un Buddha conocido como Amitabha predica el Dharma (Ley). Oh Sariputra, ¿por qué ese mundo se llama “El Mundo Feliz”? Porque todos los seres que viven allí no sufren miserias de ninguna clase, sino que disfrutan la felicidad completa. Por lo tanto es llamado Sukhavati.

El Sukhavati está rodeado con siete líneas de balcones ornamentales, siete cortinas de tapices tejidos, y siete hileras de árboles-preciosos colocados en orden, y todos adornados con cuatro clases de gemas. Por lo tanto, es llamado Sukhavati.

De nuevo, Sariputra, en Sukhavati hay un lago de siete gemas, que fluyen con el agua de las ocho cualidades meritorias; su lecho está cubierto con arenas de puro oro; y sus cuatro bancos y paredes, de los preciados oro, plata, lapislázuli, y cristal. Arriba se yerguen los palacios de oro, plata, lapislázuli, cristal, berilo (1) , perlas rojas y cornerina. En el lago hay flores de loto, claras puras y fragantes, de colores azul, amarillo, rojo y blanco radiantes, y tan grandes como las circunferencias de las ruedas de los carruajes. Así es, Oh Sariputra, que Sukhavati ha surgido, en un estado glorioso de excelencia, a través de los meritos del Buddha Amitabha.

De nuevo, Oh Sariputra, en la tierra-de-Buddha, se oye frecuentemente música celestial. La mandarava (2)celestial florece seis veces durante el día y la noche girando en descenso, como la lluvia, sobre la tierra dorada. En la alborada, los habitantes de esta tierra reciben y cargan sus mantos con esas flores maravillosas caídas del cielo, presentándolos en un culto reverente a un millón de Buddhas de otras tierras de Buddha, y regresando a su propia tierra en el momento de los refrescos. Oh Sariputra, así es Sukhavati, que ha surgido al estado glorioso de excelencia, a través de los meritos del Buddha Amitabha.

De nuevo, Oh Sariputra, en esa tierra hay muchas clases de aves maravillosas de diversos colores: la cigüeña, el pavo real, la cotorra, el cisne, el jiva-jiva, la kalavinka (3) y muchos otros. Cantando armoniosamente para proclamar las cinco raíces de la virtud, (Pantcha-Indryani), los cinco poderes (Pantcha-Balani), el pasaje séptuplo del Bodhi (Bhodhyanga), el pasaje óctuplo de la santidad (Marga), y otras leyes nobles. Esto dirige los pensamientos de los habitantes a meditar sobre el Buddha, el Dharma y la Sangha. Oh Sariputra, no pienses que esas aves nacen a través de su karma maligno. En esta tierra de Buddha no están los tres dominios malignos (digamos, los animales, los fantasmas hambrientos y los prisioneros en el infierno). ¿Cómo pueden estas cosas existir donde inclusive, los nombres de ellas son desconocidos? El Buddha Amitabha hizo surgir estas criaturas a través del nacimiento de aparición, con el propósito de propagar los variados sonidos del Dharma.

Así que, Oh Sariputra, en esa tierra del Buddha los zafiros abanican los árboles de joyas y las cortinas preciosas en un movimiento gentil, de manera que emitan una música delicada y fascinante como de mil orquestas tocando en armonía. Y en las mentes de todos los que oyen esto, surge el recuerdo del Buddha, el Dharma y la Sangha. Así, Oh Sariputra, es Sukhavati, surgido al estado tan glorioso de excelencia, a través de los meritos del Buddha Amitabha.

Oh Sariputra, ¿qué piensas sobre el nombre del Buddha Amitabha? (En sánscrito “Amita” significa infinito, y “abha” significa esplendor). Se llama así porque el esplendor del Buddha es infinito, iluminando sin impedimento a través de las tierras del Buddha en las diez direcciones. También la vida de este Buddha y la de su pueblo son eternas, y comparables solamente a un número infinito (Assamkhyeyas) (4 ) de kalpas. Por lo tanto, el Buddha se ha nombrado así. Sólo diez kalpas han pasado desde que el Buddha obtuvo la Budeidad. Con ese Buddha, Oh Sariputra, hay un número incontable de discípulos-sravakas que está más allá de su computación; y todos ellos han obtenido el estado de arhat. Así también es con los Bodhisattvas. Así, Oh Sariputra, es Sukhavati, surgido al estado tan glorioso de excelencia, a través de los meritos del Buddha Amitabha.

De nuevo, Oh Sariputra, las personas nacidas en Sukhavati son Avarvartyas (ellas nunca retroceden del Bodhi). Entre ellas hay muchos Ekajati-Pratibuddhas (Buddhas electos) que obtiene lo antes mencionado en una vida más. Su numero es comparable solamente a un Assamkhyeyas de Kalpas.

Sariputra, todo los que oyen esto deben hacer la promesa ferviente de renacer en esa tierra, de manera que puedan estar en compañía de esos seres tan virtuosos. Pero Sariputra, uno no puede renacer allí con raíces de mérito o virtud insuficientes, ni con carencia de un buen nidana (previas acciones buenas y felicidad o contento). Sariputra y hombres y mujeres virtuosos oyeron el nombre de Amitaba y le llamaron por un día, dos días, tres días, cuatro días, cinco días, seis días, siete días, manteniendo sus mentes imperturbables, dicho sea de paso, cuando ellos lleguen a morir verán ante sus ojos la visión del Buddha Amitabha en su retina. Si él o ella, en su mente, mantiene intencionadamente la aspiración del renacimiento en Sukhavati (eliminando todos los deseos por las cosas mundanas), esa persona renacerá inevitablemente en la tierra feliz del Buddha Amitabha. Oh Sariputra, en vista de esas ventajas, he aconsejado que todos los que oigan este mensaje que deben aspirar a nacer en esa tierra-de-Buddha.

Sariputra, a medita que ahora alabo los méritos inestimables del Buddha Amitabha, así, en el Este, hay también otros Buddhas tales como el Buddha Akshobhya, el Buddha Merudhvaja, el Buddha Mahameru, el Buddha Meruprabhasa, el Buddha Manjudhvaja y muchos otros. El número de esos Buddhas es incalculable como las arenas del río Ganges. Cada uno en su propia tierra predica la Verdad con una lengua omnipotente en las vibraciones de tres millones de chiliocosmos, diciendo: “¡Qué todos los seres sintientes tengan fe en este sutra, que es protegido y favorecido por todos los Buddhas y que enaltece las bendiciones inconcebibles de Sukhavati!”.

Sariputra, igualmente en el Sur, están también el Buddha Chandrasuryapradipa, el Buddha Yasahprabha, el Buddha Maharchiskandha, el Buddha Merupradipa, el Buddha Anantavirya, y muchos otros Buddhas iguales en número a las arenas del río Ganges. Cada uno en su propia tierra predica la Verdad con una lengua omnipotente en las vibraciones de tres millones de chiliocosmos, diciendo: “¡Qué todos los seres sintientes tengan fe en este sutra, que glorifica las bendiciones inconcebibles de Sukhavati, y que es favorecido y protegido por todos los Buddhas!”.

Sariputra, así también en el Oeste, están el Buddha Amitabha, el Buddha Amitaskandha, el Buddha Amitadhvaja, el Buddha Mahaprabha, el Buddha Maharatnaketu, el Buddha Suddharasmiprabha, y muchos otros Buddhas iguales en número a las arenas del río Ganges, cada uno en su tierra predicando la Verdad con una lengua omnipotente, en las vibraciones de tres millones de chiliocosmos, diciendo: “¡Qué todos los seres sintientes tengan fe en este sutra, que glorifica las bendiciones inconcebibles de Sukhavati, y que es favorecido y protegido por todos los Buddhas!”.

Sariputra, así también en el Norte, están el Buddha Archiskandha, el Buddha Vaisvanaranirghosha, el Buddha Dushpradharsha, el Buddha Adityasambhava, el Buddha Jaleniprabha, y muchos otros Buddhas iguales en número a las arenas del río Ganges, cada uno en su tierra predicando la Verdad con una lengua omnipotente, en las vibraciones de tres millones de chiliocosmos, diciendo: “¡Qué todos los seres sintientes tengan fe en este sutra, que glorifica las bendiciones inconcebibles de Sukhavati, y que es favorecido y protegido por todos los Buddhas!”.

Sariputra, así también en el Nadir, están el Buddha Simha, el Buddha Yasas, el Buddha Yasahprabhava, el Buddha Dharma, el Buddha Dharmadhvaja, el Buddha Dharmadhara, y muchos otros Buddhas iguales en número a las arenas del río Ganges, cada uno en su tierra predicando la Verdad con una lengua omnipotente, en las vibraciones de tres millones de chiliocosmos, diciendo: “¡Qué todos los seres sintientes tengan fe en este sutra, que glorifica las bendiciones inconcebibles de Sukhavati, y que es favorecido y protegido por todos los Buddhas!”.

Sariputra, en el Cenit están el Buddha Brahmaghosha, el Buddha Nakshatraraja, el Buddha Gandhottama, el Buddha Gandhaprabhasa, el Buddha Maharchiskandha, el Buddha Ratnakusumasampushpitagtra, el Buddha Salendraraja, el Buddha Ratnotpalasri, el Buddha Saruarthadarsa, el Buddha Sumerukalpa, y muchos otros Buddhas iguales en número a las arenas del río Ganges; cada uno en su tierra predicando la Verdad con una lengua omnipotente, en las vibraciones de tres millones de chiliocosmos, diciendo: “¡Qué todos los seres sintientes tengan fe en este sutra, que glorifica las bendiciones inconcebibles de Sukhavati, y que es favorecido y protegido por todos los Buddhas!”.

Ahora Sariputra, ¿qué piensas tú, cuál es la razón por la que este sutra se titula “El Sutra Protegido y Favorecido por todos los Buddhas”? Sariputra, cada hombre y cada mujer virtuosos que recita este sutra, y que oye los nombres de los Buddhas que se encuentran en él, son protegidos y favorecidos por todos los Buddhas, y nunca perderán el conocimiento de la Suprema Sabiduría (Anuttara-Samyak-Sambodhi).

Esto es verdad para todos los seres que han estado en existencia, aquellos que han nacido ahora, y aquellos que nacerán. Por lo tanto, Sariputra, todos los hombres y mujeres virtuosos deberán tener el deseo de nacer en el paraíso de Amitabha, si ellos confían en este sutra.

Sariputra, a medida que ahora glorifico los méritos inconcebibles de todos los Buddhas, así también, ellos alaban los míos diciendo: “El Buddha Shakyamuni ha ejecutado una tarea difícil, un entendimiento único. A pesar de las cinco clases de corrupciones de este mundo de maldad: la corrupción de la era presente (kalpa), la corrupción de los puntos de vista erróneos, la corrupción de las pasiones, la corrupción de los seres variados, la corrupción del destino (Karma), Él es todavía capaz de lograr en este Mundo Saha (el Mundo de Sufrimientos), la Suprema Sabiduría (Anuttara-Samyak-Sambodhi), y predicarle a todos los seres esta Ley (la Doctrina de la Tierra Pura) que las personas de todos los mundos están inclinados a dudar, y que es difícil de convencerlos para que la acepten”.

Sariputra, debes entender que me es muy espinoso ejecutar esa tarea tan difícil de predicar esta Ley en la edad de los incrédulos, y en el medio de las cinco clases de corrupciones de este mundo-Saha, donde alcancé la Suprema Sabiduría (Anuttara-Samyak-Sambodhi).

Habiendo escuchado la prédica del Buddha de este sutra, el Anciano Sariputra, todos los Bhikkhus, los dominios de la humanidad, de los Devas y de los Asuras, la aceptaron con gozo, preparándose a practicar la enseñanza. Y entonces, habiendo brindado sus respetos al Honorable del Mundo, se retiraron.

1 Berilo: agua marina, esmeralda, gema.
2 Mandarava: La consorte india de Padmasambhava (ca 717).
3 Kalavinka: un ave del paraíso budista
4 Assamkhyeyas: un número infinito de kalpas.


Sukhavati-Vyuha

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Himnos del cielo

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"Y él se dirigirá al altar que está ante el Señor" [Lev. 16 : 18]. Al respecto, el Rabino Judah citó el verso: "Dios, Dios, el Señor ha hablado y ha llamado a la tierra desde donde sale el sol hasta donde se oculta" [Salmos 50: 1]. 

Él dijo: Se nos ha enseñado que al alba un coro de mil quinientas cincuenta miríadas canta himnos a Dios, y al mediodía mil quinientas cuarenta y ocho, y al momento conocido como "entre las tardes", mil quinientas noventa miríadas. 

El Rabino Yose comentó que a la hora crepuscular todas las legiones celestiales conocidas como "señores del grito" lo reciben con alabanzas, pues están todos jubilosos y entonces el juicio se ilumina. En este momento, el mundo se regocija y es bendecido y el Ser Supremo, bendito sea, levanta a Abraham [el representante de la Misericordia] y sostiene una alegre charla con él y le permite que gobierne al mundo. Pero en el momento conocido como "entre las tardes", los ángeles llamados 'maestros del aullido" levantan sus voces y a lo largo del mundo priva la conciencia. Entonces, el Ser Supremo, bendito sea, pidiéndole a Isaac [el representante del Juicio Severo] que se levante y vaya a juzgar a los transgresores de los preceptos de la ley. Vienen entonces siete ríos de fuego que descienden a las cabezas de los malos, y también los carbones ardientes de fuego. Ahora Abraham se retira, el día parte, y en Gehinnom los que han hecho el mal, gruñendo, claman: "¡Desdichados de nosotros!, pues el día declina, pues las sombras de la tarde se esparcen ya" [Jer. 6:4]. 

Así, a esta hora, un hombre debe tener cuidado de no olvidar su oración de la tarde. Con la llegada de la noche, se hacen venir desde afuera de la cortina las otras mil quinientas cuarenta y ocho miríadas y entonan himnos  ante lo cual los castigos del inframundo se levantan y vagan por el mundo, cantando alabanzas hasta la medianoche, que es un reloj y medio. Entonces, habiéndose ido y desatado el viento del norte, todos los presentes se congregan para cantar Salmos hasta el amanecer y hasta que entra la mañana y la alegría y la bendición regresan al mundo. 

Zohar. El libro del esplendor 
Selección y edición de Gershom Scholem 


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Un gran e invisible río

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Si vas en búsqueda del Gran Creador, volverás con las manos vacías. 
El origen del universo es en última instancia incognoscible, un gran e invisible río que fluye eternamente a través de un fértil valle. 
Silencioso y no creado, crea todas las cosas. Todas las cosas nacen del reino sutil al mundo manifestado mediante la relación mística del Yin y el Yang. 
El dinámico río Yang empuja hacia delante, el tranquilo valle Yin es receptivo, y mediante su integración nacen las cosas a la existencia. 
A esto se conoce como el Gran Tai Chi. 
El Tai Chi es la verdad integral del universo. Todo es un Tai Chi: tu cuerpo, el cuerpo cósmico, la forma, la apariencia, la sabiduría, la energía, las uniones de las personas, la dispersión del tiempo y de los lugares. 
Todo ello nace mediante la integración del Yin y del Yang, se mantiene y se dispersa sin la dirección de ningún creador. 
Tu creación, tu transformación, la acumulación de energía y sabiduría, la disminución y el término de tu cuerpo: todas estas cosas tienen su lugar por sí mismas sin la acción sutil del universo. Por ello, no es necesario el esfuerzo agitado. Sé simplemente consciente del Gran Tai Chi. 


Hua Hu Ching
Versión: Brian Walker

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