18/4/11

Archivado en: ,

Una novia delicada


Raban (1) comentó: Si los justos lo hubiesen deseado podían haber creado el mundo. ¿Qué se los impidió?

«Vuestros pecados», tal como está escrito en Isaías 59:2: «Porque vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios.» Es decir que el pecado supone separación, división entre vosotros y El. Más tarde Rabah creó un hombre y se lo envió a Rabí Zéra, quien le habló sin obtener respuesta. De modo que, si no hubiera sido por «vuestro pecado» ese hombre hubiese podido responder. ¿Cómo?

A través de su alma.

¿Acaso tiene el hombre un alma que puede transmitir, comunicar a los demás?

Por supuesto, tal como dice el Génesis 2:7: «...y sopló en su nariz aliento de vida (nishmat jaím)». Porque el hombre es un «alma viviente». Son los pecados los que separan al hombre, a la criatura, del Creador, de Quien es imagen. En el Salmo 8:6 leemos: «Lo has hecho poco menor que los ángeles.»(2) ¿Qué significa «poco menor»?

Eso quiere decir que el hombre peca, es decir separa, en tanto que Dios no. ¡Bendito sea El y su Nombre por toda la eternidad!

Sí, el Creador no peca, pero la fuerza del error también procede de El. Di mejor: venía de El hasta que llegó David, que combatió el error. Por eso el versículo del Salmo 109:22: «Y mi corazón está herido dentro de mí.» Así habló David: «Porque he podido vencer, el perverso no es recibido en tu seno», Salmo 5:5. ¿Por qué medios fue vencido?

Mediante el estudio de la Tora, puesto que no deja de estudiar noche y día. Cuando un hombre estudia la Tora por sí misma, la Tora superior se abre hacia el Santo, bendito sea. Por eso sostenemos: que el hombre estudie la Tora, aunque sea de modo interesado. A fuer de estudiarla terminará por comprender que ella es el fin del comienzo.(3)

Pero esa Tora de la que hablas ¿qué es, dónde está? 

La Tora es una novia delicada ataviada de preceptos. Ese es su tesoro, y ella es la novia del Santo bendito sea, tal como está escrito en Deuteronomio 33:4: «La ley como heredad a la congregación de Jacob.» No debes leer morashá (un legado) sino meorasá (una novia).(4)

¿Por qué?

Si Israel se ocupa de estudiar la Tora ésta se convierte en la novia del Santo, bendito sea, y cuando eso ocurre, entonces se recibe el legado.



1. Referencia talmúdica al tratado Sanhednn 65b
2. El vocablo meat ü'jn, traducido por «poco menos» o simplemente «poco», «casi», tiene la misma raíz que taam, «gusto», «sabor». La idea podría parecer superficial si no existiera, en la tradición del yoga chino, la descripción de un sabor bajo la lengua cuyo origen celeste es innegable. Et es, también, «pluma», «lapicero». Raíz a la que la men agrega «procedencia». De donde puede decirse que los hombres están firmados o escritos por el Creador.
3. Cf. talmúdica a Pesajim 50b.
4. Cf. talmúdica a Berajot 57 a. La advertencia sobre la palabra


Sepher Ha Bahir, El libro de la Claridad