3 jul 2012

La rareza de la verdadera fe

julio 03, 2012

Viendo y creyendo, la raíz de la bondad es profunda y firme. Por lo tanto el sutra continúa con una sección en la rareza de la verdadera fe.
Subhuti le dice al Buda, “Honorable del Mundo, ¿cualquiera que escuche esta exposición desarrollará una fe genuina?”
Subhuti pregunta, “Esta enseñanza es muy profunda, difícil de creer, y difícil de entender; la inteligencia y el discernimiento de las personas en su edad final son vacías e inferiores – ¿cómo pueden ellas creer en eso?” El Buda replicó como sigue.
Buda le dijo a Subhuti, “No hables de esa forma. En los últimos quinientos años después de la muerte del Realizado, habrá aquellos que mantengan los preceptos y hagan buenas obras, y sean capaces de concebir la creencia en esta exposición considerándola como verdadera. Debes conocer que esas personas habrán plantado las raíces de la bondad, no con uno, ni dos, ni tres, ni cuatro o cinco budas, sino con miles de infinitas miríadas de budas. Ellas concebirán la creencia pura al oír esta explicación solamente por un momento.”
En los últimos quinientos años después de mi muerte, si hay alguna persona que pueden mantener los preceptos sin forma del Gran Vehículo, sin asirse por confusión a las apariencias y sin actuar con rutinas compulsivas, y cuya mente está siempre vacía y quieta sin limitarse por las apariencias, entonces ésta es la mente que vive en ninguna parte; esta mente puede creer en las profundas enseñanzas del Realizado. Lo que estas personas dicen es verdadero y digno de creer. ¿Por qué? Estas personas han plantado las raíces de la bondad, no meramente por uno, dos, tres, cuatro o cinco eones, sino por cientos de millones de miríadas infinitas de eones.
Por esta razón el Realizado dijo, “En los últimos quinientos años después de mi muerte, si hay aquellos que puedan cultivar su conducta despegada de las apariencias, debes saber que esas personas han plantado las raíces de la bondad, no meramente con uno, dos, tres, cuatro o cinco budas.” ¿Qué significa plantar las raíces de la bondad? Brevemente podemos decirlo como sigue:
Significa ayudar de todo el corazón a los budas y seguir sus enseñanzas, mientras al mismo tiempo se es respetuoso y obediente a los bodhisattvas, a los amigos espirituales, a los maestros, a los padres, a los ancianos, a los beneméritos y a los ancianos venerables. Esto es llamado plantar las raíces de la bondad.
Desarrollar una actitud de misericordia y compasión hacia todos los seres que sufren por el egoísmo, sin desdeñarlos, dándoles lo que necesitan de acuerdo a la habilidad de uno – a esto se le llama plantar las raíces de la bondad.
Ser gentil y tolerante con todos los tipos de seres malos, tratarlos afablemente sin provocarlos, causándoles que desarrollen un sentido de gozo, y detener el ser testarudamente perverso – a esto se le llama plantar las raíces de la bondad.
No matar o dañar los seres vivientes, no engañarlos ni despreciarlos, no difamarlos ni degradarlos, no mandarles con arrogancia ni pegarles, no comer su carne, siempre actuando en su beneficio – esto se llama plantar las raíces de la bondad.
En cuanto a la creencia, esto significa creer que el prajnaparamita puede eliminar todas las aflicciones; creer que el prajnaparamita puede perfeccionar todas las virtudes transmundanas; creer que el prajnaparamita puede producir todos los budas; creer que la naturaleza búdica en tu propio cuerpo es originalmente pura, sin mancha, igual a la naturaleza búdica de todos los budas; creer que todos los tipos de seres son originalmente sin forma; creer que todos los seres pueden lograr la budeidad – esto es llamado la creencia pura.
“Subhuti, el Realizado sabe y ve que todos los seres logran bendiciones infinitas de esta forma. ¿Por qué? Esos seres no tienen imagen de un yo, ni imagen de persona, ni imagen de un ser, ni imagen de uno que viva la vida. Ellos no tienen imagen de la verdad, ni tampoco no-imagen de la no-verdad.”
Después de la muerte del Realizado, si las personas desarrollan la conciencia de prajnaparamita y practican la aplicación del prajnaparamita, cultivando el entendimiento iluminado y logrando el significado profundo de los budas, los budas conocerán de ellos. Si las personas escuchan las enseñanzas del vehículo mayor y la aceptan y guardan de todo corazón, entonces ellos son capaces de practicar la aplicación sin forma y sin obsesión del prajnaparamita, pronunciándola sin las cuatro imágenes del yo, de la persona, del ser y del que vive de la vida.
No yo, significa no-materia, sensación, concepción, acondicionamiento, o conciencia. No-persona, significa el entendimiento de que los elementos densos son insustanciales y finalmente se desintegran. No-ser, significa ninguna mente que nazca o muera.
Nadie-que-viva-la vida significa que nuestros cuerpos son originalmente no-existentes – ¿entonces cómo puede haber uno que viva la vida?
Una vez que las cuatro imágenes se van, el ojo objetivo es completamente claro, sin apego a la existencia o a la no-existencia, despegado de ambos extremos: el Realizado de tu propia mente se realiza él mismo y se despierta él mismo, por siempre desapegado de las duras penas mundanas y de los pensamientos errantes, naturalmente alcanzando las bendiciones sin límites.
Decir que no hay imagen de la verdad significa estar despegado de las etiquetas y estar más allá de las apariencias, no atrapado en las palabras. Decir que no hay imagen de la no-verdad significa uno u otro, que no puede ser dicho que no hay verdad en prajnaparamita. Si dices que no hay verdad en prajnaparamita, esto es repudiar la enseñanza.
“¿Por qué, si las mentes de esos seres se apegan a las apariencias, ellos se apegarían al yo, a la persona, al ser, y al que vive la vida? Si ellos se apegan a una imagen de la verdad, estarían apegados al yo, a la persona, al ser y al que vive la vida. ¿Por qué? Si ellos se apegan a una imagen de la no-verdad, ellos estarían apegados al yo, a la persona, al ser y al que vive la vida.
“Por lo tanto deberían no asirte a la verdad y no deberían asirte a la no-verdad. En este sentido el Realizado siempre les dice a ustedes los mendigantes que conozcan que la verdad que enseño es como una balsa; incluso la verdad debe de ser abandonada, apártense de la no-verdad.”
La “Verdad” significa la verdad de prajnaparamita, la perfección de la sabiduría; la “no-verdad” significa las enseñanzas para nacer en el cielo. La verdad de prajnaparamita puede capacitar a todos los seres a cruzar el océano del nacimiento y la muerte; una vez que ya lo hayan cruzado, no deben vivir en eso, y mucho menos obsesionarse con las enseñanzas del nacimiento en el cielo.

Hui Neng – Comentario sobre el Sutra del Diamante

24 jun 2012

El Mesías en la Escuela Celeste

junio 24, 2012


Rab Metibta vio esa torre que tenía grabado en su fachada el siguiente versículo: Una fuerte torre es el nombre de YHWH; en él se refugia el justo y vive seguro (Prov. 17:10).

Hay una torre que se eleva por encima de las demás: es el símbolo de la Ley. Llega un pájaro, la alza y. aunque su vértice alcanza el cielo, la sitúa entre las alas de los querubines. Trescientas puertas le dan acceso; en la del medio se encuentra la luz, los Rollos de la Ley, en los que el rey de Israel leerá la parasah [que empieza por al palabra] Way-yaqhel (Convocó). Este rey será el Rey Mesías y no otro. Bienaventurados los justos que oigan su dulce voz y la revelación de los misterios de la Ley en sábados y festivos.

Cuando los compañeros quieren subir en alto para entrar en la Escuela Celeste se reúnen alrededor del Mesías, quien les explica los misterios de los Diez Mandamientos. Cuando las puertas de la Ley se abren, los querubines tienden sus alas, haciendo resplandecer la luz celestial mientras proclaman: ¡Cuan grande es el bien que tienes reservado a quienes te temen! (Sal. 31:20).

Cuando las puertas se cierran y los Rollos de la Ley son devueltos al Tabernáculo, brilla una luz compuesta de cuatro colores proveniente de Arriba que nadie puede contemplar, excepto el Mesías. Los querubines se abaten y la torre vuelve a su lugar, entre las demás torres.

Sobre esta puerta del medio hay una corona de oro fino, corona muy preciosa, invisible actualmente, engastada de toda suerte de brillantes y que será puesta sobre la cabeza del Mesías. Cuando éste sube a la torre, dos águilas sostienen la corona, una a cada lado.

Cuando empieza a leer la Ley se abre otra puerta y sale la paloma de Noé, sostiene la corona con su pico y la pone sobre la cabeza del Rey Mesías, tal como está dicho: y pones sobre su frente una corona de oro (Sal. 31:4). Mientras él recita la parasah. las dos águilas se mantienen a sus respectivos lados. El Rey Mesías va descendiendo hasta el último nivel, siempre con la corona sobre su cabeza.



El Zohar
Atribuido a Simeón Bar Joyai
Traducción de Caries Giol


19 jun 2012

Máximas

junio 19, 2012


El duque Ding preguntó: «¿Hay alguna sola máxima que pueda asegurar la prosperidad a un país?» 

Confucio respondió: «Las simples palabras no pueden lograrlo. No obstante, existe un dicho: "Es difícil ser príncipe, no es fácil ser súbdito." Una máxima que pudiera hacer entender al soberano la dificultad de su tarea estaría cerca de asegurar la prosperidad del país.»

«¿Existe una sola máxima que pueda arruinar a un país?»

Confucio respondió: «Las simples palabras no pueden lograrlo. No obstante, existe un dicho: "El único placer de ser príncipe es no tener que padecer nunca la contradicción." Si tienes razón y nadie te contradice, está bien; pero si estás equivocado y nadie te contradice, ¿no es éste un ejemplo de "una sola máxima que puede arruinar a un país?".»

Confucio, Analectas 13.15.