16 oct 2022

El camino del cielo no tiene parientes

octubre 16, 2022
El camino del cielo no tiene parientes

El Camino consiste en enderezarse a sí mismo y esperar la dirección del destino. Cuando va a llegar un momento, no puedes salir afuera a saludarlo y traerlo hacia ti; cuando un momento va a abandonarnos, no puedes detenerlo y hacerlo regresar. Por ello, los sabios no son ni ambiciosos ni apocados.

Yo flui con el tiempo durante tres años; cuando el tiempo se fue, yo me fui; cuando me había ido durante tres años, el tiempo estaba ahí y yo lo seguí. Cuando ni rechazaba nada ni estaba atado a nada, estuve en el lugar correcto, en el centro.

El Camino del Cielo no tiene parientes; sólo se asocia con la virtud. Cuando el logro de la fortuna no es el efecto de la propia ambición, uno no está orgulloso de sus logros. Cuando el que ocurran calamidades no es obra de uno, no se lamentan las propias acciones. Cuando la mente interior está en calma y tranquila, no sobrecarga sus poderes.

Si uno no se asusta cuando ladran los perros, uno tiene confianza en la veracidad de la propia condición, sin que nada esté fuera de lugar.

Por ello, quienes realizan el Camino no están confusos, quienes conocen el destino no están preocupados.

Cuando mueren los emperadores, sus cadáveres son enterrados en los campos, pero son conmemorados en la sala ceremonial de la luz; esto muestra que el espíritu es más precioso que el cuerpo. Por ello, cuando el espíritu lo controla, el cuerpo obedece; cuando el cuerpo lo supera, el espíritu se agota. Aunque pueda utilizarse el brillo intelectual, debe retornarse al espíritu, a esto se le llama gran maestría.

Wen Tzu, capítulo 6

14 sept 2022

Encerrado entre palabras

septiembre 14, 2022

 

Mumonkan - Encerrado entre palabras

Un estudiante de Zen le dijo a Unmon: “La brillantez de Buda ilumina todo el universo.”

Antes de que hubiera terminado  la frase Unmon le preguntó:  “Estás recitando el poema de otro, ¿no es cierto?”

“Si.” Respondió el estudiante.

“Estás encerrado entre palabras”, le dijo Unmon.

Luego otro maestro, Shishin, preguntó a sus discípulos: “¿Hasta qué punto el estudiante estaba encerrado entre palabras?"

Del Mumonkan

4 sept 2022

Ahora lo que se llama muerte ha llegado hasta ti

septiembre 04, 2022

Oh hijo de noble familia, ahora lo que se llama muerte ha llegado hasta ti. No eres el único que abandona este mundo; a todos nos sucede. No deberías, pues, sentir deseo o anhelo por esta vida. Aunque sientas deseo y anhelo, no puedes quedarte; tan sólo podrías vagar por el samsara. No desees, no anheles. Recuerda las Tres Joyas. Oh hijo de noble familia, cualesquiera que sean las proyecciones terroríficas que puedan aparecer ante ti en el bardo del Absoluto, no olvides estas palabras; sigue adelante recordando siempre su significado. Éste es el punto esencial de la enseñanza:

Ahora cuando el bardo del Absoluto surge ante mí,

abandonaré todo pensamiento de miedo y terror,

reconoceré como proyecciones propias todo lo que vea,

sabiendo que son sólo visiones del bardo.

Llegado a este punto crucial,

no temeré a las divinidades pacíficas ni a las coléricas,

que son sólo mis propias proyecciones

Sigue adelante diciendo estas palabras de forma clara y precisa, sin dejar de recordar su significado. No lo olvides, pues es esencial reconocer con certeza que cualquier cosa que pueda aparecer ante ti, por terrorífica que sea, es sólo una proyección de ti mismo.

Oh hijo de noble familia, cuando tu cuerpo y tu mente se separen definitivamente, el Absoluto aparecerá, puro y claro aunque difícil de discernir, luminoso y brillante, con un resplandor aterrador, brillando como un espejismo sobre una llanura en primavera. No tengas miedo de él, no te confundas. Ésta es la irradiación natural de tu propio Absoluto y como tal debes reconocerlo.

Un gran rugido atronador surgirá del interior de la luz, el sonido natural del Absoluto, semejante a un millar de truenos retumbando al mismo tiempo. Éste es el sonido natural de tu propio Absoluto; así pues, no tengas miedo ni te sientas confundido. Tú tienes lo que se llama un "cuerpo mental de tendencias inconscientes", pero no tienes un cuerpo físico de carne y hueso, de modo que ningún sonido, color o rayo de luz puede dañarte en absoluto; no puedes morir. Basta con que los reconozcas simplemente como tus propias proyecciones. Debes saber que esto es el estado de bardo.

Oh hijo de noble familia, si no los reconoces de esta forma como tus propias proyecciones, cualquiera que sea la meditación que hayas practicado en vida, si no has hecho tuya esta enseñanza, las luces coloreadas te estremecerán, los sonidos te confundirán y los rayos de luz te aterrorizarán. Si no comprendes este punto esencial de la enseñanza, no reconocerás los sonidos, las luces y los rayos, y vagarás errante en el samsara.

Padma Sambhava - Bardo Thodol, Libro tibetano de los muertos

Traducción: Agustín López y María Tabuyo