31 dic 2012

La ignorancia

diciembre 31, 2012


He oído en cierta ocasión que el Bendito se estaba hospedando en el monasterio de Anathapindika, en la Foresta de Jeta cerca de Savatthi. Y allí Él se dirigió a los monjes: “¡Monjes!”

“Sí, Señor”, los monjes respondieron.

Entonces el Bendito dijo: “Monjes, la ignorancia es el líder en el logro de la conducta inexperta, seguida por la carencia de consciencia y por la carencia de preocupación. En una persona ignorante, sumida en la ignorancia, el punto de vista erróneo surge. En el punto de vista erróneo de uno, la solución errónea surge... En la solución errónea, el habla errónea surge... En el habla errónea, la acción errónea surge... En la acción errónea, el modo de vida erróneo surge... En el modo de vida erróneo, el esfuerzo erróneo surge... En el esfuerzo erróneo, la atención errónea surge... En la atención errónea, la concentración errónea surge.

“El conocimiento claro es el líder del logro de la conducta diestra, seguido por la consciencia y la preocupación. En una persona bien informada, inmersa en el conocimiento claro, el punto de vista correcto surge. En el punto de vista correcto de uno, la solución correcta surge. En la solución correcta de uno, el habla correcta surge... En el habla correcta, la acción correcta surge... En la acción correcta, el modo de vida correcto surge... En el modo de vida correcto, el esfuerzo correcto surge... En el esfuerzo correcto, la atención correcta surge... En la atención correcta, la concentración correcta surge.

Después de eso, cierto monje se dirigió al Bendito y al llegar, habiéndolo reverenciado se sentó a su lado. Mientras estaba sentado allí, le dijo al Bendito:

“Señor, ¿hay alguna cosa que al ser abandonada por un monje la ignorancia es abandonada y el conocimiento claro surge?”

“Sí monje, hay una cosa que al abandonar un monje, la ignorancia es abandonada y el conocimiento claro surge.”

“¿Qué cosa es esa?”

“La Ignorancia, monje, es la cosa que al abandonar un monje, la ignorancia es abandonada y el conocimiento claro surge.” 

“Pero... ¿cómo el monje sabe, cómo el monje ve, de manera que la ignorancia sea abandonada y el conocimiento claro surja?”

Monje, hay un caso, donde un monje ha oído, ‘Todas las cosas son desmerecedoras del apego.’ Habiendo oído que todas las cosas son desmerecedoras de apego, él directamente lo conoce todo. Al directamente saber y conocer que todas las cosas son desmerecedoras de apego, él lo comprende todo. Comprendiéndolo todo, él ve todas las premisas (los objetos) como algo separado.

“Él ve el ojo como algo separado. Él ve las formas como algo separado. Él ve la consciencia visual como algo separado. Él ve el contacto-con-el-ojo como algo separado. Y cualquier cosa que surja en dependencia al contacto con el ojo – experimentada, ya sea como placer o dolor, o ni placer ni-dolor – eso también él lo ve como algo separado.

“Él ve el oído como algo separado...

“Él ve la nariz como algo separado...

“Él ve la lengua como algo separado...

“Él ve el cuerpo como algo separado...

“Él ve el intelecto como algo separado. “Él ve las ideas como algo separado. “Él ve la consciencia intelectual como algo separado. “Él ve el contacto-intelectual como algo separado. Y cualquier cosa que surja en dependencia al contacto-intelectual – experimentada ya sea como placer, dolor o ni-placer ni-dolor – eso también él lo ve como algo separado.

“Así es como un monje sabe y conoce, como un monje ve, de manera que la ignorancia es abandonada y el conocimiento claro surge.”


Avijja Sutta

30 dic 2012

El juego de pelota

diciembre 30, 2012

Después Brujito llamó a todos los animales, puerco-espines, cerdos, todos los animales pequeños, los animales grandes, durante la noche, y la misma noche les preguntó lo que comían. "¿Cuál es vuestro alimento de cada uno? He aquí que os he llamado para que vayáis a tomar vuestro alimento", les dijo Brujito. "Muy bien", respondieron. Entonces fueron a tomar el suyo, entonces todos fueron a elegir. Hubo quienes fueron a tomar lo podrido, hubo quienes fueron a tomar la hierba, hubo quienes fueron a tomar la piedra, hubo quienes fueron a tomar la tierra. Diversos los alimentos de los [pequeños] animales, de los grandes animales. Detrás quedaba la Tortuga acorazada: fue a tomar [su parte] zigzagueando, llegó al extremo [del cuerpo], [y] se puso en el lugar de la cabeza de Maestro Mago; al instante se esculpieron los huesos de la faz. Numerosos sabios vinieron del cielo. Los Espíritus del Cielo, los mismos Maestros Gigantes, vinieron a cernerse, vinieron encima de la Mansión de los Murciélagos. Aunque la cabeza de Maestro Mago no se terminó en seguida, estuvo bien hecha, apareció con una bella cabellera y también habló. Y ahora he aquí que quiso hacerse de día que enrojeció, se coloreó el mundo, que se abrió [el día]. "¿El Opossum va a existir?". "Si", respondió el Abuelo. Entonces abrió [sus piernas]; después hubo de nuevo obscuridad; cuatro veces el Abuelo abrió [sus piernas]. "He aquí que se abre el Opossum", dicen ahora los hombres. Cuando él iluminó, entonces comenzó la existencia. "¿La cabeza de Maestro Mago está bien así?", se dijo. "Bien", fue respondido. Así se hizo el molde de la cabeza, y aquello fue verdaderamente semejante a una cabeza. En seguida tomaron sus decisiones, se recomendaron no jugar a la pelota. "No arriesgues más que tú". "Obraré solo", respondió Brujito. Ordenó en seguida a un Conejo. "Ve a ponerte encima del juego de pelota, y estáte sobre el reborde", fue dicho al conejo por Brujito. "Cuando la pelota llegue a ti, vete; yo obraré en seguida", dijo al conejo mandándole de noche. Ya venía el alba y buenos estaban los rostros de los dos [engendrados].

Se descendió entonces a pelotear allá adonde estaba suspendida la cabeza de Maestro Mago, encima del juego de pelota. "Somos vencedores. A vosotros es dada mucha vergüenza; vosotros os habéis entregado"; fue dicho. Entonces se gritó a Maestro Mago: "Arranca tu cabeza de la pelota", así se le dijo, pero él no sufría con sus injurias. Y he aquí que los jefes de Xibalbá lanzaron la pelota; Brujito fue en contra; la pelota se detuvo erguida ante el anillo y salió al instante. La pelota pasó rápidamente por encima del juego de pelota, y de un bote, se detuvo en el reborde. Entonces salió el Conejo quien se fue brincando, pero al instante fue perseguido por los Xibalbá quienes corrieron tumultuosamente, quienes chillaron detrás del conejo; bien pronto todo Xibalbá acabó por ir [tras el conejo]. Al instante Brujito cogió la cabeza de Maestro Mago y la puso en lugar de la tortuga: después fue a poner a la tortuga encima del juego de pelota. En verdad, aquella cabeza era la cabeza de Maestro Mago, lo que les regocijó a los dos. He aquí que los Xibalbá buscaban la pelota; habiendo cogido después la pelota en el reborde, gritaron: "Venid. He aquí la pelota; la hemos atrapado": [así] dijeron trayéndola. Entonces vinieron los Xibalbá. "¿Qué vimos?", dijeron al recomenzar a pelotear, Y se peloteó con igualdad, haciéndose [puntos] de los dos [lados]. La tortuga fue en seguida golpeada por Brujito; la tortuga cayó en el juego de pelota, se desparramó, habiendo estallado como una vasija de barro ante sus rostros. "¿Quién de vosotros irá a cogerla? ¿Dónde está el que la cogerá?", dijeron los Xibalbá. Así, pues, fueron vencidos los jefes de Xibalbá por Maestro Mago, Brujito. Grandes fueron los sufrimientos [de éstos] pero no murieron de todo lo que se les hizo.


Popol  Vuh
Versión de Miguel Ángel Asturias y J. M. González de Mendoza

29 dic 2012

Carece de yo

diciembre 29, 2012


En aquel tiempo el Buddha se dirigió al grupo de cinco monjes: 

Monjes, la forma carece de yo. Si la forma tuviera un yo, sería propensa a la aflicción y sería posible decir: que mi forma sea así, que mi forma no sea así; como la forma carece de yo, es propensa a la aflicción y no es posible decir: que mi forma sea así, y que mi forma no sea así.

Monjes, la sensación carece de yo; si la sensación tuviera un yo, no sería propensa a la aflicción y sería posible decir, que mi sensación sea así, que mi sensación no sea así. Como la sensación carece de yo, es propensa a la aflicción y no es posible decir, que mi sensación sea así y que mi sensación no sea así.

Monjes, la percepción carece de yo; si la percepción tuviera un yo, no sería propensa a la aflicción y sería posible decir, que mi percepción sea así, que mi percepción no sea así. Como la percepción carece de yo, es propensa a la aflicción y no es posible decir, que mi percepción sea así, y que mi percepción no sea así.

Monjes, las formaciones mentales carecen de yo. Si las formaciones mentales tuvieran un yo, no serían propensas a la aflicción y sería posible decir, que mis formaciones mentales sean así, que mis formaciones mentales no sean así. Como las formaciones mentales carecen de yo, son propensas a la aflicción y no es posible decir, que mis formaciones mentales sean así y que mis formaciones mentales no sean así.

Monjes, la consciencia carece de yo. Si la consciencia tuviera un yo, no sería propensa a la aflicción y sería posible decir, que mi consciencia sea así, que mi consciencia no sea así. Como la consciencia carece de yo, es propensa a la aflicción y no es posible decir, que mi consciencia sea así y que mi consciencia no sea así.

¿Qué piensan, monjes? ¿La forma es permanente o impermanente?

Impermanente, Venerable Señor.

Lo que es impermanente ¿es insatisfactorio o satisfactorio?

Insatisfactorio, Venerable Señor.

¿Es correcto considerar lo que es impermanente, insatisfactorio y de naturaleza cambiante como: esto es mío, yo soy esto, esto es mi yo?

No, Venerable Señor.

¿La sensación es permanente o impermanente?

Impermanente, Venerable Señor.

Lo que es impermanente ¿es insatisfactorio o satisfactorio?

Insatisfactorio, Venerable Señor.

¿Es correcto considerar lo que es impermanente, insatisfactorio y de naturaleza cambiante como: esto es mío, yo soy esto, esto es mi yo?

No, Venerable Señor.

Lo que es impermanente¿ es insatisfactorio o satisfactorio?

Insatisfactorio, Venerable Señor.

¿Es correcto considerar lo que es impermanente, insatisfactorio y de naturaleza cambiante como: esto es mío, yo soy esto, esto es mi yo?

No, Venerable Señor.

¿Las formaciones mentales son permanentes o impermanentes?

Impermanentes, Venerable Señor.

Lo que impermanente ¿es insatisfactorio o satisfactorio?

Insatisfactorio, Venerable Señor.

¿Es correcto considerar lo que es impermanente, insatisfactorio y de naturaleza cambiante como: Esto es mío, yo soy esto, esto es mi yo?

No, Venerable Señor.

¿La consciencia es permanente o impermanente?

Impermanente, Venerable Señor.

Lo que es impermanente ¿es insatisfactorio o satisfactorio?

Insatisfactorio, Venerable Señor.

¿Es correcto considerar lo que es impermanente, insatisfactorio y de naturaleza cambiante como: esto es mío, yo soy esto, esto es mi yo?

No, Venerable Señor.

Por lo tanto Monjes, ninguna forma pasado, futura o presente, interna o externa, grosera o sutil, inferior o superior, remota o próxima es mía, ni yo soy ella, ni ella es mi yo. Así debe ser considerada, con sabiduría, como realmente es.

Ninguna sensación pasada, futura o presente, interna o externa, grosera o sutil, inferior o superior, remota o próxima es mía, ni yo soy ella, ni ella es mi yo. Así debe ser considerada, con sabiduría, como realmente es.

Ninguna percepción pasada, futura o presente, interna o externa, grosera o sutil, inferior o superior, remota o próxima es mía, ni yo soy ella, ni ella es mi yo. Así debe ser considerada, con sabiduría, como realmente es.

Ninguna formación mental pasada, futura o presente, interna o externa, grosera o sutil, inferior o superior, remota o próxima es mía, ni yo soy ella, ni ella es mi yo. Así debe ser considerada, con sabiduría, como realmente es.

Ninguna consciencia pasada, futura o presente, interna o externa, grosera o sutil, inferior o superior, remota o próxima es mía ni yo soy ella ni ella es mi yo. Así debe ser considerada, con sabiduría como realmente es.

Percibiendo esto, monjes, el discípulo sabio y noble pierde el encanto por la forma, la sensación, la percepción, las formaciones mentales y la consciencia. Y a causa de este desencanto, abandona la pasión, y debido a la ausencia de pasión, se libera, y una vez liberado, es consciente de esa liberación, sabe que el renacimiento está agotado, que la vida santa ha sido vivida, que no hay nada más que realizar.

Así habló el Bienaventurado. Complacidos, aquellos bhikkhus se regocijaron en lo que el Bienaventurado había dicho. Durante el transcurso de esta exposición, sin apego, el grupo de cinco monjes se liberó de las impurezas.

Entonces hubo seis Arahants en el mundo.


Akkahana Sutta