Exactamente en uno de los años de los llamados Xianning, el hijo del gran maestro de ceremonias Han Bo, el del escribano de la capital Wang Yun y el del grande de la Casa Imperial Liu Zhen fueron de excursión al monte Jiang, y allí visitaron el templo. Había en él varias estatuas femeninas, todas de rostros hermosos en extremo y de miembros bien compuestos.
Al cabo de un rato, ebrios, empezaron a señalar las estatuas diciendo en broma cuál tomaba cada...