14 oct 2013

Cesa y desiste

octubre 14, 2013

Es esencial para ti que abandones y prescindas de tus anteriores conocimientos, opiniones, interpretaciones y comprensión. Pero no se logra deteniendo la mente, ni mediante una temporal renuncia; hacerlo sería engañarte a ti mismo desperdiciando el cuerpo y la mente, y al final no conseguirías nada.

Te digo que nada hay comparable a cesar y desistir. No hay ningún lugar al que aplicar tu mente. Compórtate como un imbécil las veinticuatro horas del día. Sé espontáneo y ligero, deja que tu mente sea como el espacio, pero un espacio sin límites. Debes ir más allá de la luz y de la oscuridad, del budismo, del cuerpo o de la mente, cada año debes avanzar más en ello. Si no logras olvidarlo todo, habrás vivido en vano. Por eso se dice: «Aunque aprendas cuestiones relacionadas con la Budeidad, todavía haces un mal uso de tu mente. Debes liberarte de las preocupaciones y ser normal».

Sin embargo, es sin duda difícil hallar a este tipo de personas. No sólo ahora, sino en cualquier época. Si ya era difícil antiguamente, ¡cuánto más lo será en la actualidad, que la gente que estudia es ahogada en la maleza por los viejos calvos e ignorantes que los guían! Por eso se dice: «Al principio nuestros ojos veían con claridad, pero se empañaron por culpa de los maestros». 


Ch'eng-ku
En Thomas Cleary - Las enseñanzas del Zen

13 oct 2013

El sutra de los Kalamas

octubre 13, 2013

Los Kalamas de Kesaputta visitan al Buda

1. Esto he escuchado. En una ocasión el Bendito, mientras merodeaba en el país de Kosala en compañía de una gran comunidad de monjes, entró en el pueblo de los kalamas llamado Kesaputta. Los kalamas que eran habitantes de Kesaputta exclamaron: «El reverendo Gotama, el monje, el hijo de los Sakiyas, mientras merodeaba en el país de Kosala, entró en Kesaputta. La buena reputación del reverendo Gotama se ha difundido de la siguiente forma: “Efectivamente, el Bendito es consumado, totalmente iluminado, dotado de sabiduría y disciplina, sublime, conocedor de los planos de existencia, incomparable guía de hombres domables, maestro de seres humanos y divinos, a los cuales ha entendido claramente a través del conocimiento directo. Él ha expuesto el Dhamma, bueno en el inicio, bueno en la parte media, bueno en el final, dotado de forma y significado, y completo en todo aspecto; también proclama la vida santa que es perfectamente pura. El ver tales consumados es bueno en verdad”».

2. Entonces los kalamas de Kesaputta fueron a donde se encontraba el Bendito. Al llegar ahí algunos le rindieron homenaje y después se sentaron a un lado; algunos intercambiaron saludos con él y después de concluir conversación cordial memorable, se sentaron a un lado; algunos anunciaron sus nombres y el de sus familias y se sentaron a un lado; algunos sin decir cosa alguna se sentaron a un lado.


Los Kalamas de Kesaputta solicitan la guía del Buda

3. Los kalamas que eran habitantes de Kesaputta sentados a un lado dijeron al Bendito: 

«Venerable señor, hay algunos monjes y brahmanes que visitan Kesaputta. Ellos exponen y explican solamente sus doctrinas; desprecian, insultan y hacen pedazos las doctrinas de otros. Otros monjes y brahmanes también, venerable señor, vienen a Kesaputta. Ellos también exponen y explican solamente sus doctrinas; desprecian, insultan y hacen pedazos las doctrinas de otros. Venerable señor, en lo que concierne a ellos tenemos dudas e incertidumbre. ¿Cuál de estos reverendos monjes y brahmanes habló con falsedad y cuál con la verdad?»


El criterio para el rechazo

4. «¡Kalamas! Es propio para ustedes dudar y tener incertidumbre; la incertidumbre ha surgido en ustedes acerca de lo que es dudoso. ¡Vamos, kalamas! No se atengan a lo que ha sido adquirido mediante lo que se escucha repetidamente; o a lo que es tradición; o a lo que es rumor; o a lo que está en escrituras; o a lo que es conjetura; o a lo que es axiomático; o a lo que es un razonamiento engañoso; o a lo que es un prejuicio con respecto a una noción en la que se ha reflexionado; o a lo que aparenta ser la habilidad de otros; o a lo que es la consideración: “Este monje es nuestro maestro”. ¡Kalamas! Cuando ustedes por sí mismos sepan: “Estas cosas son malas; estas cosas son censurables; estas cosas son censuradas por los sabios; cuando se emprenden y se siguen, estas cosas conducen al daño y al infortunio”, abandónenlas.


Codicia, odio e ignorancia

5. «¿Qué piensan, kalamas? ¿La codicia aparece en un hombre para su beneficio o para su perjuicio?» «Para su perjuicio, venerable señor.»

«Kalamas, dado a la codicia, y estando mentalmente sumergido y vencido por la codicia, un hombre mata, roba, comete adulterio y dice mentiras; y así incita a otro a hacer lo mismo. ¿Por mucho tiempo será esto para su daño y su perjuicio?» «Sí, venerable señor.»

6. «¿Qué piensan, kalamas? ¿El odio aparece en un hombre para su beneficio o para su perjuicio?» «Para su perjuicio, venerable señor.»

«Kalamas, dado al odio, y estando mentalmente sumergido y vencido por el odio, un hombre mata, roba, comete adulterio y dice mentiras; y así incita a otro a hacer lo mismo. ¿Por mucho tiempo será esto para su daño y su perjuicio?»  «"Sí, venerable señor.»

7. «¿Qué piensan, kalamas? ¿La ignorancia aparece en un hombre para su beneficio o para su perjuicio?» «Para su perjuicio, venerable señor.»

«Kalamas, dado a la ignorancia, y estando mentalmente sumergido y vencido por la ignorancia, un hombre mata, roba, comete adulterio y dice mentiras; y así incita a otro a hacer lo mismo. ¿Por mucho tiempo será esto para su daño y su perjuicio?» «Sí, venerable señor.»

8. «¿Qué piensan, kalamas? ¿Estas cosas son buenas o malas?» «Malas, venerable señor.»

«¿Censuradas o alabadas por los sabios?» «Censuradas, venerable señor.»

«Cuando estas cosas se emprenden y se siguen, ¿conducen al daño y al infortunio? ¿O cómo les parece?» «Cuando estas cosas se emprenden y se siguen, conducen al daño y al infortunio. Así nos parece esto.»

9. «Por lo tanto, dijimos, kalamas, lo que se dijo: “¡Vamos, kalamas! No se atengan a lo que ha sido adquirido mediante lo que se escucha repetidamente; o a lo que es tradición; o a lo que es rumor; o a lo que está en escrituras; o a lo que es conjetura; o a lo que es axiomático; o a lo que es un razonamiento engañoso; o a lo que es un prejuicio con respecto a una noción en la que se ha reflexionado; o a lo que aparenta ser la habilidad de otros; o a lo que es la consideración: ‘Este monje es nuestro maestro’. ¡Kalamas! Cuando ustedes por sí mismos sepan: ‘Estas cosas son malas; estas cosas son censurables; estas cosas son censuradas por los sabios; cuando se emprenden y se siguen, estas cosas conducen al daño y al infortunio’, abandónenlas.”


El criterio de aceptación

10. «¡Vamos, kalamas! No se atengan…, cuando ustedes por sí mismos sepan: “Estas cosas son buenas, estas cosas no son censurables; estas cosas son alabadas por los sabios; cuando se emprenden y se siguen, estas cosas conducen al beneficio y la felicidad”, entren y permanezcan en ellas.


Ausencia de codicia, odio e ignorancia

11. «¿Qué piensan, kalamas? ¿La ausencia de codicia aparece en un hombre para su beneficio o para su perjuicio?» «Para su beneficio, venerable señor.»

«Kalamas, no dado a la codicia y no estando mentalmente sumergido y vencido por la codicia, un hombre no mata, no roba, no comete adulterio y no dice mentiras; y así incita a otro a hacer lo mismo. ¿Por mucho tiempo será esto para su beneficio y felicidad?» «Sí, venerable señor.»

12-13. «¿Qué piensan, kalamas? La ausencia de odio… La ausencia de ignorancia…

14. »¿Qué piensan, kalamas? ¿Estas cosas son buenas o malas?» «Buenas, venerable señor.»

«¿Censurables o no censurables?» «No censurables, venerable señor.»

«¿Censuradas o alabadas por los sabios?» «Alabadas, venerable señor.»

«Cuando estas cosas se emprenden y se siguen, ¿conducen al beneficio y la felicidad o no? ¿O cómo les parece?» «Cuando estas cosas se emprenden y se siguen, conducen al beneficio y la felicidad. Así nos parece esto.»

15. «Por lo tanto, dijimos, kalamas, lo que se dijo.


Los cuatro inconmensurables estados de la mente

16. »El discípulo de los nobles, kalamas, que en esta forma está libre de codicia, libre de rencor (mala voluntad), libre de ignorancia, claramente comprendiendo y atento, permanece, habiendo difundido con el pensamiento de amor un cuarto; de la misma manera el segundo; de la misma manera el tercero; de la misma manera el cuarto; así también arriba, abajo y en derredor; él permanece, habiendo difundido debido a la existencia en el [espacio] de todos los seres vivientes, por doquier, el mundo entero, con el gran, exaltado, ilimitado pensamiento de amor que está libre de malicia u odio.

»Él vive, habiendo difundido con el pensamiento de compasión… con el pensamiento de alegría solidaria… con el pensamiento de ecuanimidad… ilimitado pensamiento de ecuanimidad que está libre de malicia u odio.

Los cuatro consuelos

17. »El discípulo de los nobles, kalamas, que tiene tal mente libre de odio, tal mente libre de malicia, tal mente libre de mancha, tal mente purificada, es uno que encuentra cuatro consuelos aquí y ahora.

»“Supongan que hay un más allá y que hay fruto, resultado, de acciones buenas y malas. Entonces, es posible que en la disolución del cuerpo después de la muerte, apareceré en el mundo celestial, el cual posee el estado de gozo.” Este es el primer consuelo que encuentra.

«“Supongan que no hay más allá y que no hay fruto, resultado, de acciones buenas y malas. Sin embargo, en este mundo, aquí y ahora, libre de odio, libre de malicia, seguro, saludable y contento me mantengo.” Este es el segundo consuelo que encuentra.

«“Supongan que resultados malos caen sobre un hombre que actúa mal. Yo, si embargo, pienso en no hacerle mal a nadie. ¿Entonces, cómo es posible que resultados malos me afecten si no hago malas obras?” Este es el tercer consuelo que encuentra.

«“"Supongan que resultados malos no caen sobre un hombre que actúa mal. Entonces, de todos modos me veo purificado.” Este es el cuarto consuelo que encuentra.

«El discípulo de los nobles, kalamas, que posee tal mente libre de odio, tal mente libre de malicia, tal mente sin mancha, tal mente purificada, es aquel que, aquí y ahora, cuatro consuelos encuentra.»

«¡Maravilloso, venerable señor! ¡Maravilloso, venerable señor! Venerable señor, es como si una persona tornara boca arriba aquello que está boca abajo, o como si descubriera lo que está cubierto, o como si enseñara el camino a alguien que se encuentra perdido, o como si llevase un lámpara en la oscuridad pensando:

“Aquellos que tengan ojos verán objetos visibles”, así ha sido presentado el Dharma en muchas formas por el Bendito. Venerable señor, nosotros acudimos a tomar refugio en el Bendito, a tomar refugio en el Dhamma y a tomar refugio en la comunidad de monjes. Venerable señor, permita el Bendito considerarnos como seguidores laicos que han tomado refugio por vida, a partir de hoy.»


12 oct 2013

El Trueno

octubre 12, 2013

En el nombre de Allah, Clemente, Misericordioso

1. Alif . Lâm . Râ' . Éstos son los preceptos innegables del Libro [el Corán] que te fue revelado por tu Señor, pero la mayoría de los hombres no creen.

2. Allah es Quien elevó los cielos sin columnas, luego se estableció sobre el Trono; sometió al Sol y a la Luna haciendo que cada uno recorra [su órbita] por un plazo prefijado; Él decreta todos los asuntos y explica detalladamente Sus preceptos para que tengáis certeza de que ante Él compareceréis.

3. Él fue quien extendió la tierra, dispuso en ella firmes montañas y ríos, a cada variedad de frutos creó de a pares, y hace que la noche suceda al día. Ciertamente en esto hay señales para quienes recapacitan.

4. Y en la Tierra hay regiones colindantes cuyos terrenos son variados, en ellos hay huertos de vides, cultivos de cereales, palmeras de un solo tronco o de varios; todo es regado por una misma agua, algunas dispuso que tuvieren mejor sabor que otras; ciertamente en esto hay signos [de Nuestro poder] para quienes reflexionan.

5. Si te asombras [¡Oh, Muhammad! de estos signos], pues más asombroso es lo que dicen [los incrédulos]: ¿Acaso cuando seamos reducidos a polvo se nos resucitará? Éstos son quienes no creen en su Señor, ellos serán arriados con argollas en sus cuellos [al castigo], y serán los moradores del Infierno, donde sufrirán eternamente.

6. Te piden que hagas que se les adelante el castigo en vez de pedirte ser agraciados por la misericordia divina, siendo que antes de ellos otros pueblos semejantes [en su incredulidad] fueron castigos. Por cierto que tu Señor es Quien perdona a los hombres a pesar de sus iniquidades; y también es severo en el castigo.

7. Dicen los incrédulos: ¿Por qué no desciende sobre él una señal de su Señor [que evidencie que dice la verdad]? Diles [¡Oh, Muhammad!] que tú sólo eres un amonestador, y para cada pueblo hemos enviado un [Profeta como] guía.

8. Allah bien sabe qué se está gestando en el vientre de todas las hembras, y si completará el ciclo de gestación o no, y Él asignó a todas las cosas su justa medida.

9. Él conoce lo oculto y manifiesto, es Grande y Sublime.

10. Es igual que digáis algo en secreto o en público, y que os ocultéis de noche o os mostréis de día.

11. El hombre tiene [Ángeles] custodios por delante y por detrás, que lo protegen por orden de Allah. Sabed que Allah no cambia las gracias que concedió a un pueblo, mientras ellos no cambien lo que hay en sí mismos [eligiendo la incredulidad]. Y si Allah decreta el mal para un pueblo, no existe nada que lo pueda impedir, y no tendrán fuera de Él protector alguno.

12. Él es Quien os hace que el relámpago sea motivo de temor y anhelo [de las lluvias], y Él forma las pesadas nubes.

13. El trueno Le glorifica con su alabanza, así como los Ángeles por temor a Él. Envía los rayos, y fulmina con ellos a quien quiere, sin embargo [los incrédulos] discuten acerca de Allah. Ciertamente Él es severo en el castigo.

14. Él es a Quien se debe invocar; y aquellos [ídolos] que invocan [los incrédulos] en vez de Allah no podrán responder sus súplicas, es como quien extiende sus manos [frente a un pozo profundo de agua] creyendo que ésta vendrá a su boca, pero esto es imposible. Y las súplicas de los incrédulos [a sus ídolos] son en vano.

15. Y ante Allah se prosternan quienes están en los cielos y la Tierra voluntariamente o por la fuerza, y también lo hacen las sombras, por la mañana y por la tarde.

16. Pregúntales [¡Oh, Muhammad! a los idólatras]: ¿Quién es el Señor de los cielos y la Tierra ? Y diles: Él es Allah. Pregúntales: ¿Es que tomáis en vez de Él [ídolos como] protectores que no pueden beneficiarse ni perjudicarse a sí mismos? Y también: ¿Acaso se pueden equiparar el ciego y el vidente? ¿O las tinieblas y la luz? ¿O es que aquello que Le atribuyen a Allah ha creado algo como lo hace Él, por lo que os confundisteis y creísteis que debíais adorarlo? Diles: Allah es Quien ha creado todas las cosas, y Él es Único, Victorioso.

17. Envía el agua del cielo, que corre por los valles acorde a la capacidad de los mismos, y en su torrente acarrea espuma en su superficie, igual que la espuma que sale de la fundición para fabricar las alhajas o los utensilios. Con ello Allah os expone un ejemplo para que sepáis diferenciar la verdad y lo falso: en cuanto a la espuma se desvanece rápidamente, y aquello que beneficia a los hombres permanece en la tierra [sin desvanecerse]; así es como Allah os expone los ejemplos.

18. Quienes crean en su Señor obtendrán el Paraíso; y quienes no crean, sepan que aunque posean todo cuanto existe en la Tierra , o el doble aún, y lo ofrecieran como rescate [para salvarse del tormento], igualmente recibirán un terrible castigo, y su morada será el Infierno ¡Qué pésima morada!

19. ¿Acaso quien reconoce que lo que te reveló tu Señor es la Verdad es igual al ciego [de corazón]? Ciertamente lo recordarán sólo los dotados de intelecto,

20. Aquellos que cumplen con el compromiso que asumieron y no lo quebrantan,

21. No rompen los lazos familiares que Allah ordenó respetar, temen a su Señor y Su terrible castigo.

22. Aquellos que son perseverantes [en la adoración] anhelando el rostro de su Señor [y Su complacencia], practican la oración prescrita, hacen caridades con parte de lo que les hemos proveído, tanto en privado como en público, y si son maltratados responden con una buena actitud [sabiendo disculpar], éstos obtendrán como recompensa una hermosa morada,

23. E ingresarán en los Jardines del Edén junto a quienes creyeron de sus padres, esposas y descendientes; y luego los Ángeles ingresarán ante ellos por todas las puertas,

24. Y les dirán: ¡La paz sea sobre vosotros! En verdad fuisteis perseverantes [en la adoración]. ¡Qué hermosa es la recompensa de la morada eterna!

25. Y quienes quebrantan el compromiso que asumieron con Allah, rompen los lazos familiares que Allah ordenó respetar y corrompen en la Tierra , serán maldecidos y merecerán la peor de las moradas [el Infierno].

26. Por cierto que Allah concede abundante sustento a quien Le place y se lo restringe a quien quiere; y [los incrédulos] se regocijan con la vida mundanal. ¿Qué es la vida mundanal comparada con la otra, sino un goce ilusorio?

27. Los incrédulos dicen: ¿Por qué no se le concede un milagro de su Señor [y así creeremos]? Diles [¡Oh, Muhammad!]: Ciertamente Allah extravía a quien quiere, y guía hacia Él a quien se arrepiente [y busca Su complacencia].

28. Aquellos que creen, sus corazones se sosiegan con el recuerdo de Allah. ¿Acaso no es con el recuerdo de Allah que se sosiegan los corazones?

29. Quienes creen y obran rectamente serán los bienaventurados, y tendrán un hermoso destino.

30. Te hemos enviado a una comunidad que fue precedida por otras, para que les recitases lo que te hemos revelado y ellos no creyeron en el Clemente. Diles: Él es mi Señor; no hay otra divinidad salvo Allah, a Él me encomiendo y me remito en todos mis asuntos.

31. Si existiera un libro revelado que pudiera mover las montañas, abrir la tierra, o hacer hablar a los muertos ése sería el Corán. Todos los asuntos dependen del decreto de Allah. Acaso no saben los creyentes que si Allah quisiera guiaría a todos los hombres. Y los incrédulos seguirán padeciendo calamidades que azotarán a su territorio y a sus alrededores por su incredulidad, hasta que les llegue el castigo con el que Allah les ha amenazado. Allah no quebrantará su promesa.

32. Por cierto que también se burlaron de los Mensajeros que te precedieron, pero les toleré por un tiempo y luego los aniquilé. ¡Qué terrible fue Mi castigo!

33. Acaso Quien tiene presente lo que toda alma hace [se equipara con los ídolos]. Pero igualmente Le atribuyeron copartícipes a Allah. Diles: ¡Mencionad [a los copartícipes si es que existen! ¿Acaso creéis que vais a informarle de algo que existe en la Tierra y que Él no sepa, o sólo habláis sin sentido? [Satanás] Les hizo ver a los incrédulos la idolatría como algo bueno, y apartaron a los hombres del camino recto, y aquel a quien Allah extravía, nadie lo podrá guiar.

34. Ellos serán castigados en esta vida, pero el tormento que les aguarda en la otra será aún más severo, y no tendrán quien los proteja de Allah.

35. Os describimos el Paraíso que le fue prometido a los piadosos: En él corren los ríos, sus frutos no se agotarán jamás y su sombra será eterna. Ésta será la recompensa de los temerosos de Allah; y el castigo de los incrédulos será el Infierno.

36. Aquellos a quienes concedimos el Libro [el Corán] se regocijan con lo que te fue revelado [¡Oh, Muhammad!]; y entre los aliados [incrédulos que se aunaron para combatir al Islam] hay quienes negaron algunas partes [del Corán]. Diles: Por cierto que me ha sido ordenado adorar a Allah y no atribuirle copartícipes; a Él me encomiendo y ante Él compareceré.

37. Ciertamente te hemos revelado el Corán en idioma árabe. Y si tú sigues sus pasiones después de haberte llegado el conocimiento, no tendrás, fuera de Allah, ni defensor ni protector alguno.

38. Hemos enviado a otros Mensajeros antes de ti, y les concedimos esposas e hijos, y no podía ningún Mensajero presentar un milagro salvo con el permiso de Allah, cada Libro fue revelado en su momento prefijado.

39. Allah anula o confirma [de Su Designio] lo que quiere. Él tiene en Su poder el Libro donde están registradas todas las cosas [ la Tabla Protegida ].


El Noble Corán, Sura 13