1 dic 2012

El secreto de cuidar la vida

diciembre 01, 2012


Tu vida tiene un límite pero el conocimiento no lo tiene. Si usas lo limitado para alcanzar lo ilimitado, estarás en peligro. Si comprendes esto y aún te esfuerzas por conseguir el conocimiento, ¡estarás en peligro sin duda alguna! Si haces el bien, mantente alejado de la fama. Si haces el mal, mantente alejado de los castigos. Sigue el  camino del medio; adhiere a lo constante, y podrás mantenerte de una pieza, seguir vivo, cuidar a tus padres y llegar al final de tus días.

El cocinero Ting estaba cortando un buey para el Señor Wen-hui (2). Con cada toque de su mano, cada levantamiento de su hombro, cada movimiento de su pie, cada adelantamiento de su rodilla, hacía ¡tris! ¡Tras! Deslizaba el cuchillo a lo largo con un ¡zing! , y todo iba a un ritmo perfecto, como si estuviera bailando la danza del Bosquecillo de Moras o manteniendo el compás de la música Ching-shou. (3)

— ¡Ah, qué maravilloso! —dijo el Señor Wen-hui—. ¡Si las habilidades alcanzaran tales alturas!

El cocinero Ting apoyó su cuchillo y respondió: — De lo que me ocupo es del Tao, que va más allá de la habilidad. Cuando comencé a descuartizar bueyes, lo único que podía ver era el buey. Al cabo de tres años ya no veía todo el buey. Y ahora..., ahora me acerco a él por el espíritu y no lo miro con los ojos. La percepción y el entendimiento se han detenido y el espíritu se mueve por donde se le antoja. Sigo la constitución natural, golpeo en los grandes huecos, guío el cuchillo a través de las aberturas espaciosas, y sigo las cosas tal como son. Entonces nunca toco el menor ligamento o tendón, y mucho menos una gran articulación. 

Un buen cocinero cambia de cuchillo una vez al año porque corta con él. Un cocinero mediocre cambia su cuchillo una vez al mes porque acuchilla con él. Yo tengo este cuchillo desde hace diecinueve años y he cortado miles de bueyes con él; sin embargo la hoja sigue tan afilada como si recién llegara de la muela. Hay espacios entre las articulaciones, y la hoja del cuchillo en verdad no tiene grosor. Si insertas lo que carece de grosor en tales espacios, hay entonces mucho lugar; más que suficiente para que la hoja juegue por allí. Por este motivo después de diecinueve años la hoja de mi cuchillo sigue tan afilada como recién  llegada de la muela. 

Sin embargo, cada vez que llego a un lugar complicado, mido las dificultades, me digo “Presta atención y ten cuidado, mantén los ojos en lo que estás haciendo, trabaja muy lentamente, y mueve el cuchillo con la mayor sutileza, hasta que ¡paf! La res entera se abre como un cascote de tierra contra el suelo. Me quedo de pie sosteniendo mi cuchillo y miro a  mi alrededor, totalmente satisfecho y reacio a continuar; luego limpio el cuchillo y lo guardo. (4) 

— ¡Excelente! —dijo el Señor Wen-hui—. ¡He escuchado las palabras del cocinero Ting y he aprendido cómo cuidar la vida!

Cuando Kung-wen Hsüan vio al Comandante de la Derecha (5), se alarmó y dijo: — ¿Qué clase de hombre es éste? ¿Cómo llegó tener un pie mutilado? ¿Fue el Cielo? ¿O fue la mano del hombre?

— Fue el Cielo, no la mano del hombre —dijo el comandante—. Cuando el Cielo me dio la vida, se cercioró de que tuviera un solo pie. Los hombres reciben una apariencia. Luego sé que esto fue obra del Cielo y no  del hombre. El faisán de los pantanos tiene que dar diez pasos para conseguir un bocado y cien para un trago, pero no quiere que lo encierren en una jaula. Aunque lo trates como a un rey, su espíritu no estará satisfecho.

Cuando Lao Tan (6) murió, Ch’in Shih fue a condolerse; pero después de dar tres gritos, dejó la habitación.

— ¿No eras acaso amigo del Maestro —preguntaron los discípulos de Lao Tzu.

—Sí.

— ¿Y crees que es correcto condolerse de esta manera?

—Sí —dijo Ch’in Shih—. Al principio lo tomaba por un hombre real, pero ahora sé que no lo era. Hace un momento, cuando entré a presentar mis condolencias, encontré unos ancianos llorándolo como si estuvieran llorando a un hijo, y unos jóvenes llorándolo como si estuvieran llorando a una madre. Para reunir a un grupo así, tiene que haber hecho algo que los haga hablar de él, aunque él no les pidió que lo hicieran, o llorar por él, aunque él no les pidió que llorasen. Esto es esconderse del Cielo, dar la espalda a la verdadera situación de las cosas, y olvidarse con qué se nació. En los viejos tiempos, esto se llamaba el crimen de esconderse del Cielo. Tu maestro dio en llegar porque éste era su tiempo, y dio en irse porque las cosas siguen su curso. Si estás satisfecho con el tiempo y dispuesto a seguir su curso, entonces la tristeza y la alegría no tienen manera de entrar. En los viejos tiempos, esto se llamaba estar liberado de las ataduras de Dios. Aunque la grasa se queme por fuera de la lámpara, el fuego la sigue, y nadie sabe dónde acaba. (7)

Notas

1 El capítulo es muy breve y parecería estar mutilado.

2 Identificado como el Rey Hui de Wei.

3 El Bosquecillo de Moras se identifica con una danza para la lluvia del tiempo del Rey T’ang de la dinastía Shang, y la música Ching-shou como parte de una composición más extensa del tiempo de Yao.

4 Waley (Three Ways of Thought in Ancient China, p.73) toma este párrafo para referirse a los métodos de trabajo de un carnicero mediocre, y de ahí que su traducción sea muy diferente. Su interpretación deja mucho que desear, pero después de largas consideraciones he decidido seguir la interpretación tradicional porque me parece que el extremado cuidado y precaución que usa el cocinero cuando llega a un lugar complicado, también es parte del “secreto de cuidar la vida” que nos trasmite Chuang-tzu.

5 Probablemente el ex-Comandante de la Derecha, ya que ha sido castigado con la amputación de un pie, un castigo común en la China antigua. Chuang-tzu tiene en mente castigos de mutilación como éste cuando habla de la necesidad de “mantenerse de una pieza”.

6 Lao-tzu, el célebre autor del Tao Te Ching.

7 La primera parte de esta última oración es apenas inteligible y hay muchas sugerencias acerca de cómo debería interpretarse o enmendarse. Sigo a ChuKuei-yao al leer “grasa” en lugar de “dedo”. A modo de referencia, cito otras posibles interpretaciones, tal como las comprendo. “Cuando los dedos completan el trabajo de agregar leña, el fuego se propaga” (Kuo Hsiang).  “Aunque los dedos se gasten de juntar leña, el fuego se propaga” (Yü Yüeh). “Lo que podemos señalar son los leños que se han consumido, pero el fuego se transmite a otro lado” (Legge, Fukunaga).  [Elorduy dice: —Cuando los dedos han acabado de atizar la leña, el fuego sigue aún propagándose como si ignorase haberse acabado el combustible (muerto el cuerpo seguía el espíritu viviendo) – y luego aclara en una nota: La leña es el cuerpo. Muerto éste, la llama sigue aún viva.]


Zhuang Zi, capítulo III
Versión de Alex Ferrara


30 nov 2012

Las tres llamadas del maestro del emperador

noviembre 30, 2012

El Maestro Nacional llamo tres veces a su discípulo y las tres veces el discípulo respondió.

El Maestro  Nacional  dijo: “he temido  mucho  tiempo  que te he estado  traicionando,  pero en realidad tu eres el que me traiciona”


Comentario de Mumon:

El Maestro Nacional llamo tres veces y su lengua cayo al piso (por hablar demasiado).

El discípulo respondió tres veces y dio su respuesta con brillantez (mostrando su armonía con el Tao)

El Maestro Nacional era viejo y solitario; agarro la cabeza de la vaca y la forzó a comer pasto.

El discípulo no deseaba comer, pues su estomago estaba satisfecho; la deliciosa comida tiene poca atracción para aquel que esta satisfecho. Dime, ¿hasta que punto fue la traición?

Cuando el país es prospero, todos se sienten orgullosos (para comer comida sencilla).*

* otra versión del ultimo párrafo:
“Cuando el país es prospero, el talento es preciado. Cuando la casa tiene riquezas, los niños están orgullosos.”

Verso:

El llevaba un yunque de hierro sin agujero
Y dejo una maldición para molestar a sus descendientes.
Si quieres sostener la entrada y las puertas (la enseñanza del Zen), Debes primero escalar una montaña de sables con los pies desnudos.


Mumonkan, caso 17

29 nov 2012

Jesús habla de los demonios a sus discípulos

noviembre 29, 2012


LIV 1. Y Jesús continuó su discurso y dijo: Jeû, el padre de mi padre, tomó trescientos sesenta archones entre los archones de Adamas que no tenían fe en los misterios de la luz.

2. Y los encadenó en las regiones del aire en las que estamos ahora, encima de la esfera.

3. Y estableció sobre ellos cinco grandes archones, que son los que están en el camino del medio, que se llama Paraplez.

4. Y es un archón que tiene la figura de una mujer cuya cabellera baja hasta sus pies.

5. Y hay bajo su dirección veinticinco archidemonios.

6. Y éstos son los jefes de otros muchos demonios y estos demonios son los que entran en los hombres.

7. Para que se entreguen a la cólera y a las malas acciones, y son los que se apoderan de las almas de los pecadores y los atormentan con el humo de sus tinieblas y con sus suplicios.

8. Y María dijo: Perdona que te pregunte, Señor, y no te incomodes por mi afán de saberlo todo.

9. Y Jesús dijo: Pregunta lo que quieras.

10. Y María dijo: Señor, revélanos cómo los demonios se apoderan de las almas, para que mis hermanos lo sepan también.

11. Y Jesús dijo: El padre de mi padre, que es Jeû, y es el que vigila a todos los archones y a los dioses, y a todas las potencias hechas de la materia de la luz, y Melquisedec, enviado de todas las luces que purifican entre los archones, los conducen al tesoro de la luz.

12. Porque ellos son dos grandes luces y su misión es ésta: Descendiendo hacia los archones, se purifican en ellos, y Melquidesec separa la parte de luz que ha purificado entre los archones para llevarla al tesoro de la luz.

13. Y pasarán ciento treinta y tres años y nueve meses en los tormentos de ese lugar.

14. Y después de ese tiempo, cuando la esfera del menor Sabaoth, Dios, se vuelva hacia el primer eón de la esfera que se llama Afrodita y llegue a la séptima figura de la esfera, que es la luz, será entregada a los satélites que están entre los que pertenecen a la izquierda y a la derecha.

15. Y el gran Sabaoth, el bueno, soberano de todo el mundo y de toda la esfera, mirará desde lo alto a las almas que están en tormento y las enviará otra vez a la esfera.

16. Y Jesús siguió hablando y dijo: El segundo lugar es el que se llama Arioith, la Etiópica, que es un archón hembra negro.

17. Y tiene bajo sí catorce demonios y está sobre otros muchos demonios.

18. Y estos demonios que están bajo Arioith la Etiópica son los que hacen a los hombres incendiarios, y los que los excitan a combatir, para que cometan muertes.

19. Y endurecen los corazones de los hombres para que hagan homicidios.

20. Y las almas sometidas a este grado estarán ciento trece años en su región y serán atormentadas por su humo y por su ardor.

21. Y cuando gire la esfera vendrá el menor Sabaoth, el bueno, a quien se llama en el mundo Zeus.

22. Y cuando llegue a la cuarta esfera de los eones, y cuando llegue Afrodita, para que venga a la sexta esfera de los eones, que se llama Capricornio, será entregada a los que están entre los que pertenecen a la izquierda y a la derecha.

23. Y Jeû mirará a la derecha, para que el mundo se agite, así como los eones de todas las esferas.

24. Y mirará el lugar en que habita Arioith la Etiópica.

25. Y todas sus regiones serán deshechas y todas las almas que padecen sus tormentos serán sacadas de ellos.

26. Y serán arrojadas otra vez a la esfera, para que perezcan en su humareda oscura y en su ardor.

LV 1. Y Jesús continuó y dijo: El tercer rango se denomina Hécate, y está dotado de tres rostros, y tiene bajo sí veintisiete demonios.

2. Y éstos son los que entran en los hombres para incitarlos al perjurio y a la mentira y a desear lo que no poseen.

3. Y las almas que caigan en poder de Hécate serán entregadas a sus demonios para que las atormenten con su ardor.

4. Y durante ciento quince años y seis meses, las atormentarán, haciéndolas sufrir terribles suplicios.

5. Y cuando la esfera gire para que llegue el buen Sabaoth, el menor, que pertenece al medio y se llama Zeus en el mundo, y para que llegue a la octava esfera de los eones que se llama Escorpión.

6. Y para que Bombastis, que se llama Afrodita, llegue a la segunda esfera denominada Tauro, se correrán los velos de los que pertenecen a la izquierda y a la derecha.

7. Y el pontífice Melquisedec mirará desde arriba para que se conmuevan la tierra y las montañas.

8. Y los archones serán tumbados, y mirará a todas las regiones de Hécate, para que sean disueltas, a fin de que perezcan y de que las almas que hay en ellas sean arrojadas otra vez a la esfera y sucumban al ardor de sus tormentos.

9. Y Jesús, siguiendo, dijo: El cuarto rango se llama Tifón.

10. Y es un potente archón bajo cuyo dominio están treinta y dos demonios.

11. Y éstos son los que entran en los hombres para incitarlos a la impureza y al adulterio y a ocuparse sin cesar en las obras de la carne.

12. Y las almas que este archón tenga bajo su poder pasarán ciento treinta y ocho años en sus regiones.

13. Y los demonios que están bajo él las atormentarán con su ardor.

14. Y cuando gire la esfera para que llegue el menor Sabaoth, que pertenece al medio y que se llama Zeus, y cuando llegue a la novena esfera de los eones que pertenecen al medio y se llaman Dozotheu y Bombastis, y en el mundo Afrodita, llegará un tercer eón al que se llama los gemelos.

15. Y serán corridos los velos que hay entre los que pertenecen a la izquierda y a la derecha, y el poderoso archón que se llama Zaraxax.

16. Y mirará a la morada de Tifón, para que sus regiones sean destruidas.

17. Y para que las almas sometidas a sus tormentos sean arrojadas a la esfera, para que sucumban en su ardor.

18. Y el quinto rango pertenece al archón llamado Jachtanubus.

19. Y es un potente archón que tiene bajo sí muchos demonios.

20. Y éstos son los que entran en los hombres para que cometan injusticias y favorezcan a los pecadores.

21. Y para que reciban regalos y hagan juicios inicuos, sin cuidarse de los pobres.

22. Y si no hacen penitencia, antes que sus almas dejen sus cuerpos, caerán en poder de este archón.

23. Y las almas que este archón posea serán entregadas a los suplicios durante ciento cincuenta años y ocho meses, y sufrirán sumamente por el ardor de sus llamas.

24. Y cuando gire la esfera para que llegue el buen Sabaoth, el menor, que llaman en el mundo Zeus, y llegue a la oncena esfera de los eones y llegue Afrodita a la quinta esfera de los eones, se correrán los velos que hay entre los que pertenecen a la izquierda y a la derecha.

25. Y el gran Ino, el bueno, mirará desde las regiones superiores, las regiones de Jachtanabus.

26. Para que sus regiones sean destruidas y para que las almas sometidas a sus tormentos sean arrojadas a la esfera y perezcan en sus suplicios.

27. Y éstos son los secretos de las rutas del medio, sobre los que me habéis preguntado.


En El evangelio de Valentino