Rabbí Aha se hospedó cierta vez en un albergue en Tarsa. Cuando los habitantes del lugar supieron de la llegada del prohombre, corrieron a él y le dijeron: "¿No te apiadas de nuestra desgracia?"
Les pidió explicaciones y le respondieron: "Hace ya siete días que la peste hace estragos en nuestra ciudad, volviéndose cada día más mortífera".
Les dijo Rabbí Aha: "Vayamos a la sinagoga e imploremos la misericordia del Santo, bendito sea".
Cuando llegaron...