Cuando el niño Jesús tenía cinco años, después de una lluvia, jugaba junto a los vados de un arroyo. Y reunió el agua que fluía, que era inmunda, en estanques y de inmediato los hizo puros y virtuosos; con una sola palabra les ordenó y no por medio de una obra. Luego, tomando arcilla blanda de su mezcla, formó doce gorriones. Era Sabbath cuando hacía estas cosas mientras jugaba. Y muchos niños también jugaban con él. Y un judío, al ver lo que hizo Jesús en...