5 feb 2011

Un soberano carente de virtud

febrero 05, 2011
El duque Jing de Qi hizo un recorrido por el norte del monte Niu. Al acercarse de regreso a la capital de su estado, rompió a llorar: "¡Ay, tierra mía, qué hermosa eres! Llena de verdor, brillante de rocío. ¿Por qué la muerte tiene que separarme de esta tierra? ¿Por qué existirá la muerte? ¿A dónde irá mi humilde persona cuando te abandone?". Kong, el historiador, y Liang Qiu-ju, que iban en su compañía, también se pusieron a llorar y dijeron: "Gracias a...