9/4/17

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Miraré en el espejo del karma - Libro tibetano de los muertos



Miraré en el espejo del karma - Libro tibetano de los muertos
Las 52 deidades iracundas del Bardo


«Oh hijo de noble familia, escucha. Es tu propio karma lo que estás sufriendo ahora, así que no responsabilices de él a los demás. Es tu propio karma, así que suplica fervientemente a las Tres Joyas, para que te protejan. Si no les imploras y no conoces la meditación del Gran Símbolo, ni meditas en tu yidam, entonces la buena conciencia dentro de ti recordará todas tus buenas acciones y las irá contando con guijarros blancos, y la mala conciencia dentro de ti recordará todas tus malas acciones y las irá contando con guijarros negros. En ese momento estarás muy asustado y aterrorizado, y temblarás y mentirás, diciendo: "No he pecado". Entonces el Señor de la Muerte dirá: "Miraré en el espejo del karma", y cuando mire en el espejo de tus pecados y virtudes, al punto aparecerá allí todo reflejado de forma clara y distinta, de modo que, aunque hayas mentido, no te servirá de nada. Entonces el Señor de la Muerte te arrastrará por una cuerda atada alrededor de tu cuello, y te cortará la cabeza, te arrancará el corazón, te sacará las entrañas, lamerá tu cerebro, beberá tu sangre, comerá tu carne y roerá tus huesos; pero no puedes morir, así que aunque tu cuerpo sea despedazado, te recuperarás.

  »Ser cortado una y otra vez causa extremo dolor, así que no temas cuando los guijarros blancos sean contados, no mientas y no temas al Señor de la Muerte. Puesto que eres un cuerpo mental, no puedes morir aun cuando parezca que te matan y te despedazan. Eres realmente la forma natural de la vacuidad, de modo que no debes tener miedo. Los Señores de la Muerte son las formas naturales de la vacuidad, tus propias proyecciones confusas, y tú eres vacuidad, un cuerpo mental de tendencias inconscientes. La vacuidad no puede dañar a la vacuidad, lo indeterminado no puede dañar a lo indeterminado. Los Señores Externos de la Muerte, las divinidades, los malos espíritus, el demonio con cabeza de toro y todo lo demás, no tienen más realidad que la de tus propias proyecciones confusas, así que reconócelo como tal. En ese momento, reconoce que todo eso es el bardo.

  »Medita sobre el samadhi del Gran Símbolo. Si no sabes cómo meditar, mira detenidamente la naturaleza de lo que te hace tener miedo, y verás la vacuidad que no tiene naturaleza ninguna: esto es lo que se llama el dharmakaya. Pero esta vacuidad no es negación, su esencia es la conciencia transcendente, tan lúcida y deslumbrante que da miedo pensar en ella: ésta es la mente del sambhogakaya. La vacuidad y la luminosidad no son dos cosas separadas, sino que la naturaleza de la vacuidad es luminosidad y la naturaleza de la luminosidad es vacuidad. Ahora la indivisible vacuidad-luminosidad, la mente desnuda, es despojada de todo y mora en su estado increado; este es el svabhavikakaya. Su energía natural surge en todas partes sin obstrucción: éste es el compasivo nirmanakaya.

  »Oh hijo de noble familia, mira así sin distracción. Tan pronto como comprendas, alcanzarás la iluminación completa en los cuatro kayas. No te distraigas. Esta es la línea divisoria que separa a los buddhas de los seres sensibles. Se dice de este momento: "En un instante, se separan; en un instante, se alcanza la iluminación completa".

  »Hasta ayer, has estado distraído, y no has reconocido nada del estado de bardo aparecido ante ti y tienes mucho miedo. Si estás distraído ahora, la cuerda de la compasión se cortará e irás a un lugar en el que ya no hay liberación, así que sé cuidadoso.»


Bardo Thodol (Libro Tibetano de los muertos)
Traducción: Agustín López y María Tabuyo