23/4/15

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Reflejo de la luna en el agua


Taisen Deshimaru


El monje Yuse era un hombre muy bello y una mujer se enamoró de él. Esta mujer estaba casada y este amor prohibido la atormentaba. A pesar de los consejos de su madre, no podía dejar de amarle y terminó por caer enferma.

Se refugió en casa de su madre, la cual suplicó a Yuse que fuera para intentar curarla. Yuse fue cada día a su casa para enseñarle los sutras. Poco a poco recuperó la salud; pero un día, los dos cedieron al deseo del amor... De esta manera Yuse infringió dos preceptos importantes: tuvo relaciones con una mujer casada y, por amor a esta mujer, cometió un crimen asesinando al marido.

Rápidamente fue presa de los remordimientos y del miedo, y fue a confiarse al Buda. Buda le tranquilizó y le dijo que iba a darle el poder del no-miedo.

—Buda tomó la postura de zazen, después otras posturas, adquirió múltiples formas.— todos los fenómenos son como sombras en un espejo o como el reflejo de la Luna en el agua.

Las gentes estúpidas sufren a causa de su espíritu lleno de ilusiones, de locuras y de miedos. Pero todo esto no son más que imágenes en un espejo, reflejos de la Luna en el agua. Son las ilusiones de la conciencia, no tienen existencia real.

Por esta enseñanza del Buda, Yuse tuvo el satori. Comprendió que hasta ese día su vida había sido como un sueño, y que existía una vida auténtica, profunda, más allá de este sueño. Esto es descubrir la vida tal y como se descubre las imágenes de una película cuando se está revelando. Comprendió esto y tuvo el satori del no-nacimiento, inmortal. Vivió lo que era antes del nacimiento, vivió el origen de la vida. De esta manera alcanzó el estado de budeidad. Ahora existe.


Taisen Deshimaru – El cuenco y el bastón