17/9/14

Archivado en: , ,

Miscelánea Zen: Maestro Fenyang




La función del maestro

Alguien  preguntó  a  Fenyang:    “¿Cuál  es  la  función  de  un  maestro?”  Fenyang  respondió:  ¿”Guiar de  manera  desapasionada  a  aquéllos  con  los  que tiene cierta afinidad.”

La luna y las nubes

La naturaleza búdica se halla presente en todos los seres vivos como la  luna  brillante  en  el  cielo  nocturno.  Son  las  densas  nubes  lo  único  que  enturbia su presencia.

El conocimiento independiente

Deberías distinguir por ti mismo lo sagrado de lo profano y lo correcto  de lo incorrecto sin dejarte influir por las opiniones ajenas. ¿Cuánta gente  ha sido manipulada por buscar sutilezas? ¿Cuántos persiguen como idiotas  las sensaciones materiales?

A tiempo y a destiempo

¿Cuándo dejarás de luchar? Antes de lo que crees la primavera se tornará  otoño,  caerán  las  hojas,  emigrarán  los  gansos  y  todo  se  cubrirá  de  fría  escarcha. Si tienes ropa y calzado, ¿qué más necesitas?

El Buda, el diablo y la mente

Cuando la conoces, la mente es Buda; cuando la ignoras se transforma en  el diablo. El Buda es la Realidad y el diablo la locura. Pero tanto el Buda  como el diablo son creaciones de tu mente.

Señalando directamente a la mente original

Pocos creen que la esencia de la mente sea  Buda. La mayor parte de las  personas  no  toman  esto 
en  serio  y  parecen  disfrutar  de  la  caverna  de  la  ignorancia. Es por ello por lo que permanecen atrapados en la ilusión, la  ansiedad, el resentimiento y otras aflicciones.

El despertar súbito

Cuando  realices  tu  verdadera  naturaleza  descubrirás  un  cofre  lleno  de  joyas.   Los   cielos   y   la   tierra   te   rendirán   homenaje   y   ni   siquiera   te  identificarás con el gozo de la meditación. La esencia que contiene todos  los sabores constituye la suprema felicidad y es más valiosa que diez mil  onzas de oro puro.

El contacto con la fuente

Cuando te sientas confundido, ni mil libros sagrados podrán resolver una  sola  de  tus  dudas,  pero  cuando  despiertes  a  la  comprensión,  una  sola  palabra será excesiva.

El Zen no se transmite mediante la palabra escrita sino de una manera  personal por medio del reconocimiento mental.

Resumen de la práctica del Zen

Cuando  te  afiances  en  el  Zen,  las  distracciones  mundanas  dejarán  de  afectarte y tu mente alcanzará la serenidad. Entonces entrarás en la esfera  de  la  iluminación  y,  aunque  te  halles  en  plena  actividad,  trascenderás  el  mundo cotidiano.

La comprensión del camino

Cuando realices la vacuidad universal dominarás con naturalidad todas  las situaciones, te hallarás en comunión perfecta con lo que está más allá  del mundo y abrazarás los reinos más profundos de la existencia.

Si olvidas la esencia del Zen, no te preocupes. Después de todo el Zen  carece de esencia. Para gozar de los efectos del Zen sólo debes armonizarte  con él.

El camino de la “no-mente” no es una enseñanza para gente mediocre.


En La escencia del Zen
Thomas Cleary