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Los extravíos del sabio


El Sr. Rengo Jorobado Sin Labios le habló al Duque Ling de Wei, y el Duque Ling estaba tan encantado con él que cuando miró a los hombres normales pensó que sus cuellos lucían demasiado delgados y huesudos. El Señor Tamaño de Jarra habló con el Duque Huan de Ch’i, y el Duque Huan estaba tan encantado con él que cuando miró a los hombres normales pensó que sus cuellos lucían demasiado delgados y huesudos. Por lo tanto, si la virtud es preeminente, el cuerpo será olvidado. Pero cuando los hombres no se olvidan de lo que puede olvidarse, sino que se olvidan de lo que no puede olvidarse, esto puede denominarse el verdadero olvido.

Estos son los extravíos del sabio. Para él, el conocimiento es una aberración; las promesas son goma de encolar; los favores, un remiendo; y la habilidad, un vendedor ambulante. El sabio no empolla planes; ¿qué uso le daría entonces al conocimiento? No talla la madera; ¿qué uso le daría entonces a la goma de encolar? No sufre ninguna pérdida, ¿qué uso le daría entonces a los favores? No almacena mercaderías, ¿qué uso le daría entonces al comerciar? Estos cuatro se llaman los Cereales del Cielo. Los Cereales del Cielo son el alimento del Cielo, y si él ya recibió alimento del Cielo, ¿qué uso sería para los hombres? Tiene la forma de un hombre pero no sus sentimientos. Como tiene la forma de un hombre, se junta con otros hombres. Como no tiene los sentimientos de un hombre, el bien y el mal no lo alcanzan. Pequeño e insignificante, se queda con el resto de los hombres. Inmenso y grandioso, perfecciona su Cielo solo.

Zhuang Zi
Capítulo 5