10/12/13

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Miscelánea Zen - Maestro Maestro Wuzu


La enseñanza Zen

Si  aspiras  a  convertirte  en  maestro  Zen,  debes  apartar  los  bueyes  del  arado y robar la comida del hambriento.

Cuando  separes  los  bueyes  del  arado  la  cosecha  prosperará  y  cuando  despojes al hambriento de su comida le liberarás del hambre para siempre.

Para  mucha  gente  lo  que  acabo  de  decir  carece  de  sentido.  ¿Cómo  es  posible que la cosecha florezca si dejas de arar? ¿Cómo saciarás el apetito  del hambriento si le despojas de la comida?

Para ser un verdadero maestro debes separar los bueyes del arado, robar  la comida del hambriento y dar un empujón por sorpresa para que la gente  abandone  su  modo  rutinario  de  pensar.  Diles  entonces:  “La
satisfacción  jamás es completa. Las calamidades nunca vienen solas”.

Algo indescriptible

En el mundo hay algo que no pertenece a la esfera de lo sagrado ni de lo  profano, algo que está más alla del reino de lo verdadero y de lo falso.

Alción

Cuando el cielo está despejado y las nubes no empañan su claridad, el  sol y la luna resplandecen sin dificultad.

Los generales pueden instaurar la paz, pero la paz no está hecha para los  generales.

La meta del Zen

Para  estudiar  Zen  debes  comenzar  orientándote  hacia  el  objetivo  final.  Los sonidos y las visiones están más allá de los conceptos pero ¿cuántos  saben  que  cada  noche  el  resplandor  de  la  luna  en  el
firmamento  ilumina  todas las ventanas y que su reflejo se posa en el plácido estanque?

Buscar sin encontrar

Pocos buscadores logran alcanzar  el Zen. ¿Cuándo cesarán de una vez  los juicios?   Mientras utilices conceptos para referirte a lo superior y a lo  inferior, no habrás alcanzado todavía la iluminación.

Cualquiera puede llegar

Hay un camino muy fácil para alcanzar la vacuidad. Cuando arribes a él  descubrirás  que  su  delicioso sabor  es  permanente,  que  el  terreno  de  la  mente no produce plantas estériles y que el cuerpo resplandece de manera  natural.

Hablando del Zen

Hablar constantemente del Zen es como ponerse a pescar en el lecho de  un río seco.


La escencia del Zen
Edición de Thomas Cleary