10/9/13

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El Nirvana


Entonces Mahamati le dijo al Bendito: “Te imploramos nos hables acerca del Nirvana.” 

El Bendito replicó: “El término Nirvana es usado con muchos significados, por diferentes personas, pero esas personas pueden estar divididas en cuatro grupos: Están las personas que sufren, o quienes están temerosas del sufrimiento, y lo que ellas piensan del Nirvana; están los filósofos que tratan de discriminar el Nirvana; está la clase de discípulos que piensa acerca del Nirvana en relación con ellos mismos; y finalmente está el Nirvana de los Budas. 


Aquellos que están sufriendo o que temen al sufrimiento, piensan en el Nirvana como un escape y recompensa. Ellos se imaginan que el Nirvana consiste en la aniquilación futura de los sentidos y las mentes-sensoriales; no son conscientes de que este mundo de vida-y-muerte y el Nirvana no están separados. Estos ignorantes, en lugar de meditar sobre la no-imagen del Nirvana, hablan de formas diferentes de emancipación. Ignorantes de esto, o no entendiendo las enseñanzas de los Tathagatas, se agarran a la noción del Nirvana que está en el exterior, lo que es visto por la mente y, por lo tanto, continúan girando ellos mismos alrededor de la rueda de la vida y la muerte. 

En cuanto al Nirvana discriminado por los filósofos: verdaderamente no hay ninguno. Algunos filósofos conciben que el Nirvana se encuentra donde el sistema-mental ya no opera más, debido a la cesación de los elementos que componen la personalidad y su mundo; o que se encuentra donde hay una indiferencia absoluta al mundo objetivo y su impermanencia. Algunos conciben el Nirvana como un estado donde no hay memoria del pasado o el presente, similar a una lámpara cuando se extingue, o cuando una semilla se quema, o cuando un fuego se apaga; porque entonces hay una cesación de todo el sustrato, lo cual se  explica por los filósofos como el no-surgimiento de la discriminación. Pero esto no es Nirvana, porque el Nirvana no consiste en una simple aniquilación y vacuidad. 

De nuevo, algunos filósofos explican la liberación más bien como una simple parada de la discriminación, como cuando el viento deja de soplar, o como cuando uno por el propio-esfuerzo se desprende de los puntos de vista dualísticos del conocedor y lo conocido, o desprenderse de la permanencia y la impermanencia, o de las nociones del bien y el mal, o vencer la pasión por medio del conocimiento – para ellos Nirvana es liberación. Algunos, viendo en “la forma” el sostenedor del dolor se alarman por la noción de ella - la “forma” – y buscan la felicidad en el mundo de la “no-forma”. Otros conciben que en la consideración de la individualidad y la generalidad, reconocible en todas las cosas internas y externas, no hay destrucción y que todos los seres mantienen su ser para siempre en esta eternidad; así ven el Nirvana. Otros ven la eternidad de las cosas en la concepción del Nirvana como la absorción del alma-finita en el Atman supremo; o hay quienes ven todas las cosas como una manifestación de la fuerza-vital del algún Espíritu-Supremo al cual todos regresamos; y algunos, que son especialmente necios, declaran que hay dos cosas primarias, una sustancia primaria y un alma primaria, que reaccionan en diferente forma una con otra y por lo tanto, se producen todas las cosas mediante las transformaciones de las propiedades; algunos piensan que el mundo nace de la acción e interacción y que ninguna otra causa es necesaria; otros piensan que Ishvara es un creador libre de todas las cosas; agarrándose a estas nociones tontas, no hay despertar, considerando, por lo tanto, que el Nirvana consiste en el hecho de que no hay despertar. 

Algunos imaginan que el Nirvana está donde la naturaleza-propia existe por su propio derecho, no-restringida por otras naturalezas-propias, como las plumas multicolores de un pavo real, o los cristales variados, o la punta de una espina. Algunos conciben el ser como el Nirvana, otros el no-ser, mientras otros conciben que todas las cosas y el Nirvana no deben ser distinguidas unas de otras. Algunos piensan que el tiempo es el creador y que el surgimiento del mundo depende de él, conciben que el Nirvana consiste en el reconocimiento del tiempo. Algunos piensan que habrá Nirvana cuando las “veinticinco” verdades sean normalmente aceptadas, o cuando el rey observe las seis virtudes, y otros religiosos piensan que el Nirvana es el logro del paraíso. 

Estos puntos de vista, diversos y complejos, de los filósofos con sus variados razonamientos, no están  de acuerdo con la lógica ni son aceptables por el sabio. Ellos todos conciben el Nirvana dualísticamente y con alguna conexión causal; por estas discriminaciones los filósofos imaginan el Nirvana, pero donde no hay un surgimiento ni tampoco una desaparición, ¿cómo puede haber discriminación? Cada filósofo confía en su propio libro de texto desde el cual él dirige y representa su entendimiento, pecados en contra de la verdad, porque la verdad no está donde él se la imagina. El único resultado es que eso prepara su mente para vagar y estar más confusa ya que  el Nirvana no se encuentra a través de la búsqueda mental, y mientras la confusión aumenta en su mente, él aumenta la confusión en otras personas. 

En cuanto a la noción del Nirvana sostenida por los discípulos y maestros que todavía se agarran a la noción de un ego-yo, y quienes tratan de encontrarlo apartándose a través de la soledad: su noción del Nirvana es una eternidad de éxtasis como el éxtasis de los del Samadhi-para-ellos-mismos. Ellos reconocen que el mundo es sólo una manifestación de la mente y que todas las discriminaciones son de la mente, y así abandonan las relaciones sociales y practican varias disciplinas espirituales y en soledad buscan la comprensión-propia de la Sabiduría Noble mediante el esfuerzo-propio. Siguen las etapas hasta la sexta y logran el éxtasis del Samadhi, pero, como todavía están apegados al egoísmo, no logran el “giro” en el asiento profundo de la consciencia y por lo tanto, no se liberan de la mente-pensante y de la acumulación de su energía-hábito. Aferrados al éxtasis del Samadhi, pasan a su Nirvana, pero no es el Nirvana de los Tathagatas. Ellos son los que han “entrado en la corriente”; deben regresar a este mundo de vida y muerte.” 
 *** 

Entonces Mahamati le dijo al Bendito: “Cuando los Bodhisattvas ceden su almacén de meritos para la emancipación de todos los seres, llegan a ser espiritualmente uno con toda vida animada; ellos mismos pueden ser purificados, pero en otros todavía permanece la maldad inagotable y el karma inmaduro. Bendito, te imploramos nos digas ¿cómo a los Bodhisattvas se les da la certeza del Nirvana? Y, ¿cuál es el Nirvana de los Bodhisattvas?” 

El Bendito replicó: “Mahamati, esta certeza no es una certeza de números ni lógica; no es la mente la que debe tener la certeza sino el corazón. La certeza de los Bodhisattvas llega con el desarrollo del discernimiento que sigue a la terminación de los obstáculos de la pasión, la purificación del obstáculo del conocimiento, y el no-ego claramente percibido y pacientemente aceptado. A medida que la mente mortal cesa de discriminar, ya no hay más sed de vida, ni más anhelo sexual, ni más ansia de aprendizaje, ni más deseo de vida eterna; con la desaparición de esos cuatro anhelos vehementes no hay más acumulación de energía-hábito; no habiendo más acumulación de la energía-hábito las corrupciones en la apariencia de la Mente Universal desaparecen, y el Bodhisattva logra la comprensión-propia de la Sabiduría Noble que es la certeza del corazón del Nirvana. 

Hay Bodhisattvas aquí y en otras tierras-de-Buda, que son sinceramente devotos a la misión del Bodhisattva y sin embargo no pueden olvidar completamente el éxtasis del Samadhi y la paz del Nirvana - por ellos mismos. La enseñanza del Nirvana en la cual no hay sustrato después de todo, es revelada de acuerdo a un significado escondido por el bien de esos discípulos que todavía se aferran a los pensamientos del Nirvana para ellos mismos, para que ellos puedan ser inspirados a ejercitarse ellos mismo en la misión del Bodhisattva de la emancipación de todos los seres. Los Buddhas-de- la-Transformación enseñan en la doctrina acerca del Nirvana que se deben satisfacer las condiciones a medida que se encuentran, y dan ánimo a los tímidos y egoístas. Para poder apartar sus pensamientos y animarlos hacia una compasión profunda y a un entusiasmo más serio y sincero por los otros, ellos han dado la certeza, en cuanto al futuro, a través del poder sostenedor de los Budas de la Transformación pero no a través del Dharmata-Buddha. 

El Dharma que establece la Verdad de la Sabiduría Noble pertenece al dominio del Dharmata-Buddha. A los Bodhisattvas de las etapas séptima y octava, la Inteligencia Trascendental les es revelada por el Dharmata-Buddha y el Camino que han de seguir les es señalado por él. En la perfecta comprensión-propia de la Sabiduría Noble que sigue a la transformación inconcebible de la muerte del poder de la voluntad individualizada del Bodhisattva, él ya no vive más en el mismo, sino que la vida que vive después es la vida universalizada del Tathagata conforme se manifiesta en su transformación. En esta perfecta comprensión-propia de la Sabiduría Noble el Bodhisattva entiende que para los Budas no hay Nirvana. 

La muerte de un Buddha, el gran Parinirvana, ni es destrucción ni muerte, de otra forma habría nacimiento y continuación. Si hubiera destrucción habría un-efecto-produciendo-una-acción, lo cual no sucede. Ni tampoco es una desaparición ni un abandono, ni es apego ni no-apego, ni tiene un significado, ni no-tiene un significado, porque no hay Nirvana para los Buddhas 

El Nirvana de los Tathagatas está donde se reconoce que no hay nada sino lo que es visto de la mente misma; está donde se reconoce la naturaleza de la mente de uno, y uno ya no admira ni reverencia más los dualismos de la discriminación; está donde no hay más anhelo vehemente ni aferramiento; está donde no hay apego a las cosas externas. El Nirvana está donde la mente-pensante con todas sus discriminaciones, apegos, aversiones y egoísmo se ha apartado para siempre; está donde están las medidas lógicas, al ser vistas como son, inertes, ya no se agarran más ni se capturan; está donde incluso la noción de la verdad se trata con indiferencia porque causa confusión; está donde despojándose de las cuatro proposiciones, hay discernimiento en la morada de la Realidad. El Nirvana está donde las pasiones duales se han colapsado y los obstáculos duales han desaparecido y el no-ego es pacientemente aceptado; está donde, a través del logro del “giro” o “rectificación” o “ajuste” en el asiento profundo de la consciencia, la comprensión-propia de la Sabiduría Noble penetra completa y totalmente – ese es el Nirvana de los Tathagatas. 

El Nirvana está donde las etapas del Bodhisattva son pasadas una tras otra; está donde elpoder sostenedor de los Budas mantiene a los Bodhisattvas en el éxtasis del Samadhi; está donde la compasión por los otros trasciende todos los pensamientos del yo; está donde la etapa del Tathagata es finalmente comprendida. 

El Nirvana es el reino del Dharmata-Buddha; está donde la manifestación de la Sabiduría Noble, que es la Budeidad, se expresa a sí misma en el Amor Perfecto por todos; está donde la manifestación del Amor Perfecto que es la Tathagatidad  se expresa a sí misma en la Sabiduría Noble por la iluminación de todos – ¡ahí, definitivamente está el Nirvana! 

Hay dos clases de aquellos que no pueden entrar en el Nirvana de los Tathagatas: están aquellos que han abandonado las ideas de Bodhisattva, diciendo que no están en conformidad con los sutras, los códigos morales y la emancipación. Luego, están aquellos Bodhisattvas verdaderos, quienes por razón de sus votos originales ofrecidos por el bien de todos los seres dicen, “Por lo tanto, mientras ellos no logren el Nirvana, yo no lo lograré por mi mismo”, y voluntariamente se mantienen fuera de Él. Porque, ningún ser ha de ser dejado fuera, por la voluntad de los Tathagatas; algún día todos y cada uno estarán influenciados por la sabiduría y el amor de los Tathagatas de la Transformación para acumular los meritos y ascender en las etapas. Pero, si ellos solamente comprenden esto, yaestán en el Nirvana del Tathagata, porque en la Sabiduría Noble, todas las cosas están en el Nirvana desde el principio.

Lankavatara Sutra
Traducción Original al inglés por D.T. Suzuki