20/4/13

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El Sutra de Amitabha



Así me dijeron. Una vez el Buddha estaba visitando el Jardín deAnathapindika, en el Floresta Jeta, en el estado de Shravasti, y con Él habían mil doscientos cincuentas grandes Bhikkhus, todos ellos Arahants famosos. Entre ellos estaban tales grandes discípulos como el Anciano Sariputra, Maudgalyayana, Mahakasyapa, Mahakatyayana, Mahakaushtila, Revata, Suddhipanthaka, Nanda, Ānanda, Rahula, Gavampati, Pindola-Bharahaga, Kalodayi, Mahakpphina, Vakkla, Anirouda, y también muchos Maha-Bodhisattvas como Manjusri, el Príncipe del Dharma; el Bodhisattva Ajita, el Bodhisattva Gandhahastin, y muchos otros. También estaban allí seres celestiales infinitos incluyendo a Indra Sakradevas. Mientras, el Buddha se dirigió al Anciano Sariputra de este modo: Pasando desde aquí sobre diez millones de tierras del Buddha, existe en el Oeste un mundo llamado Sukhavati (el territorio de la Felicidad Suprema), donde ahora, un Buddha conocido como Amitabha predica el Dharma (Ley). Oh Sariputra, ¿por qué ese mundo se llama “El Mundo Feliz”? Porque todos los seres que viven allí no sufren miserias de ninguna clase, sino que disfrutan la felicidad completa. Por lo tanto es llamado Sukhavati.

El Sukhavati está rodeado con siete líneas de balcones ornamentales, siete cortinas de tapices tejidos, y siete hileras de árboles-preciosos colocados en orden, y todos adornados con cuatro clases de gemas. Por lo tanto, es llamado Sukhavati.

De nuevo, Sariputra, en Sukhavati hay un lago de siete gemas, que fluyen con el agua de las ocho cualidades meritorias; su lecho está cubierto con arenas de puro oro; y sus cuatro bancos y paredes, de los preciados oro, plata, lapislázuli, y cristal. Arriba se yerguen los palacios de oro, plata, lapislázuli, cristal, berilo (1) , perlas rojas y cornerina. En el lago hay flores de loto, claras puras y fragantes, de colores azul, amarillo, rojo y blanco radiantes, y tan grandes como las circunferencias de las ruedas de los carruajes. Así es, Oh Sariputra, que Sukhavati ha surgido, en un estado glorioso de excelencia, a través de los meritos del Buddha Amitabha.

De nuevo, Oh Sariputra, en la tierra-de-Buddha, se oye frecuentemente música celestial. La mandarava (2)celestial florece seis veces durante el día y la noche girando en descenso, como la lluvia, sobre la tierra dorada. En la alborada, los habitantes de esta tierra reciben y cargan sus mantos con esas flores maravillosas caídas del cielo, presentándolos en un culto reverente a un millón de Buddhas de otras tierras de Buddha, y regresando a su propia tierra en el momento de los refrescos. Oh Sariputra, así es Sukhavati, que ha surgido al estado glorioso de excelencia, a través de los meritos del Buddha Amitabha.

De nuevo, Oh Sariputra, en esa tierra hay muchas clases de aves maravillosas de diversos colores: la cigüeña, el pavo real, la cotorra, el cisne, el jiva-jiva, la kalavinka (3) y muchos otros. Cantando armoniosamente para proclamar las cinco raíces de la virtud, (Pantcha-Indryani), los cinco poderes (Pantcha-Balani), el pasaje séptuplo del Bodhi (Bhodhyanga), el pasaje óctuplo de la santidad (Marga), y otras leyes nobles. Esto dirige los pensamientos de los habitantes a meditar sobre el Buddha, el Dharma y la Sangha. Oh Sariputra, no pienses que esas aves nacen a través de su karma maligno. En esta tierra de Buddha no están los tres dominios malignos (digamos, los animales, los fantasmas hambrientos y los prisioneros en el infierno). ¿Cómo pueden estas cosas existir donde inclusive, los nombres de ellas son desconocidos? El Buddha Amitabha hizo surgir estas criaturas a través del nacimiento de aparición, con el propósito de propagar los variados sonidos del Dharma.

Así que, Oh Sariputra, en esa tierra del Buddha los zafiros abanican los árboles de joyas y las cortinas preciosas en un movimiento gentil, de manera que emitan una música delicada y fascinante como de mil orquestas tocando en armonía. Y en las mentes de todos los que oyen esto, surge el recuerdo del Buddha, el Dharma y la Sangha. Así, Oh Sariputra, es Sukhavati, surgido al estado tan glorioso de excelencia, a través de los meritos del Buddha Amitabha.

Oh Sariputra, ¿qué piensas sobre el nombre del Buddha Amitabha? (En sánscrito “Amita” significa infinito, y “abha” significa esplendor). Se llama así porque el esplendor del Buddha es infinito, iluminando sin impedimento a través de las tierras del Buddha en las diez direcciones. También la vida de este Buddha y la de su pueblo son eternas, y comparables solamente a un número infinito (Assamkhyeyas) (4 ) de kalpas. Por lo tanto, el Buddha se ha nombrado así. Sólo diez kalpas han pasado desde que el Buddha obtuvo la Budeidad. Con ese Buddha, Oh Sariputra, hay un número incontable de discípulos-sravakas que está más allá de su computación; y todos ellos han obtenido el estado de arhat. Así también es con los Bodhisattvas. Así, Oh Sariputra, es Sukhavati, surgido al estado tan glorioso de excelencia, a través de los meritos del Buddha Amitabha.

De nuevo, Oh Sariputra, las personas nacidas en Sukhavati son Avarvartyas (ellas nunca retroceden del Bodhi). Entre ellas hay muchos Ekajati-Pratibuddhas (Buddhas electos) que obtiene lo antes mencionado en una vida más. Su numero es comparable solamente a un Assamkhyeyas de Kalpas.

Sariputra, todo los que oyen esto deben hacer la promesa ferviente de renacer en esa tierra, de manera que puedan estar en compañía de esos seres tan virtuosos. Pero Sariputra, uno no puede renacer allí con raíces de mérito o virtud insuficientes, ni con carencia de un buen nidana (previas acciones buenas y felicidad o contento). Sariputra y hombres y mujeres virtuosos oyeron el nombre de Amitaba y le llamaron por un día, dos días, tres días, cuatro días, cinco días, seis días, siete días, manteniendo sus mentes imperturbables, dicho sea de paso, cuando ellos lleguen a morir verán ante sus ojos la visión del Buddha Amitabha en su retina. Si él o ella, en su mente, mantiene intencionadamente la aspiración del renacimiento en Sukhavati (eliminando todos los deseos por las cosas mundanas), esa persona renacerá inevitablemente en la tierra feliz del Buddha Amitabha. Oh Sariputra, en vista de esas ventajas, he aconsejado que todos los que oigan este mensaje que deben aspirar a nacer en esa tierra-de-Buddha.

Sariputra, a medita que ahora alabo los méritos inestimables del Buddha Amitabha, así, en el Este, hay también otros Buddhas tales como el Buddha Akshobhya, el Buddha Merudhvaja, el Buddha Mahameru, el Buddha Meruprabhasa, el Buddha Manjudhvaja y muchos otros. El número de esos Buddhas es incalculable como las arenas del río Ganges. Cada uno en su propia tierra predica la Verdad con una lengua omnipotente en las vibraciones de tres millones de chiliocosmos, diciendo: “¡Qué todos los seres sintientes tengan fe en este sutra, que es protegido y favorecido por todos los Buddhas y que enaltece las bendiciones inconcebibles de Sukhavati!”.

Sariputra, igualmente en el Sur, están también el Buddha Chandrasuryapradipa, el Buddha Yasahprabha, el Buddha Maharchiskandha, el Buddha Merupradipa, el Buddha Anantavirya, y muchos otros Buddhas iguales en número a las arenas del río Ganges. Cada uno en su propia tierra predica la Verdad con una lengua omnipotente en las vibraciones de tres millones de chiliocosmos, diciendo: “¡Qué todos los seres sintientes tengan fe en este sutra, que glorifica las bendiciones inconcebibles de Sukhavati, y que es favorecido y protegido por todos los Buddhas!”.

Sariputra, así también en el Oeste, están el Buddha Amitabha, el Buddha Amitaskandha, el Buddha Amitadhvaja, el Buddha Mahaprabha, el Buddha Maharatnaketu, el Buddha Suddharasmiprabha, y muchos otros Buddhas iguales en número a las arenas del río Ganges, cada uno en su tierra predicando la Verdad con una lengua omnipotente, en las vibraciones de tres millones de chiliocosmos, diciendo: “¡Qué todos los seres sintientes tengan fe en este sutra, que glorifica las bendiciones inconcebibles de Sukhavati, y que es favorecido y protegido por todos los Buddhas!”.

Sariputra, así también en el Norte, están el Buddha Archiskandha, el Buddha Vaisvanaranirghosha, el Buddha Dushpradharsha, el Buddha Adityasambhava, el Buddha Jaleniprabha, y muchos otros Buddhas iguales en número a las arenas del río Ganges, cada uno en su tierra predicando la Verdad con una lengua omnipotente, en las vibraciones de tres millones de chiliocosmos, diciendo: “¡Qué todos los seres sintientes tengan fe en este sutra, que glorifica las bendiciones inconcebibles de Sukhavati, y que es favorecido y protegido por todos los Buddhas!”.

Sariputra, así también en el Nadir, están el Buddha Simha, el Buddha Yasas, el Buddha Yasahprabhava, el Buddha Dharma, el Buddha Dharmadhvaja, el Buddha Dharmadhara, y muchos otros Buddhas iguales en número a las arenas del río Ganges, cada uno en su tierra predicando la Verdad con una lengua omnipotente, en las vibraciones de tres millones de chiliocosmos, diciendo: “¡Qué todos los seres sintientes tengan fe en este sutra, que glorifica las bendiciones inconcebibles de Sukhavati, y que es favorecido y protegido por todos los Buddhas!”.

Sariputra, en el Cenit están el Buddha Brahmaghosha, el Buddha Nakshatraraja, el Buddha Gandhottama, el Buddha Gandhaprabhasa, el Buddha Maharchiskandha, el Buddha Ratnakusumasampushpitagtra, el Buddha Salendraraja, el Buddha Ratnotpalasri, el Buddha Saruarthadarsa, el Buddha Sumerukalpa, y muchos otros Buddhas iguales en número a las arenas del río Ganges; cada uno en su tierra predicando la Verdad con una lengua omnipotente, en las vibraciones de tres millones de chiliocosmos, diciendo: “¡Qué todos los seres sintientes tengan fe en este sutra, que glorifica las bendiciones inconcebibles de Sukhavati, y que es favorecido y protegido por todos los Buddhas!”.

Ahora Sariputra, ¿qué piensas tú, cuál es la razón por la que este sutra se titula “El Sutra Protegido y Favorecido por todos los Buddhas”? Sariputra, cada hombre y cada mujer virtuosos que recita este sutra, y que oye los nombres de los Buddhas que se encuentran en él, son protegidos y favorecidos por todos los Buddhas, y nunca perderán el conocimiento de la Suprema Sabiduría (Anuttara-Samyak-Sambodhi).

Esto es verdad para todos los seres que han estado en existencia, aquellos que han nacido ahora, y aquellos que nacerán. Por lo tanto, Sariputra, todos los hombres y mujeres virtuosos deberán tener el deseo de nacer en el paraíso de Amitabha, si ellos confían en este sutra.

Sariputra, a medida que ahora glorifico los méritos inconcebibles de todos los Buddhas, así también, ellos alaban los míos diciendo: “El Buddha Shakyamuni ha ejecutado una tarea difícil, un entendimiento único. A pesar de las cinco clases de corrupciones de este mundo de maldad: la corrupción de la era presente (kalpa), la corrupción de los puntos de vista erróneos, la corrupción de las pasiones, la corrupción de los seres variados, la corrupción del destino (Karma), Él es todavía capaz de lograr en este Mundo Saha (el Mundo de Sufrimientos), la Suprema Sabiduría (Anuttara-Samyak-Sambodhi), y predicarle a todos los seres esta Ley (la Doctrina de la Tierra Pura) que las personas de todos los mundos están inclinados a dudar, y que es difícil de convencerlos para que la acepten”.

Sariputra, debes entender que me es muy espinoso ejecutar esa tarea tan difícil de predicar esta Ley en la edad de los incrédulos, y en el medio de las cinco clases de corrupciones de este mundo-Saha, donde alcancé la Suprema Sabiduría (Anuttara-Samyak-Sambodhi).

Habiendo escuchado la prédica del Buddha de este sutra, el Anciano Sariputra, todos los Bhikkhus, los dominios de la humanidad, de los Devas y de los Asuras, la aceptaron con gozo, preparándose a practicar la enseñanza. Y entonces, habiendo brindado sus respetos al Honorable del Mundo, se retiraron.

1 Berilo: agua marina, esmeralda, gema.
2 Mandarava: La consorte india de Padmasambhava (ca 717).
3 Kalavinka: un ave del paraíso budista
4 Assamkhyeyas: un número infinito de kalpas.


Sukhavati-Vyuha