25/1/13

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Estas ocho condiciones del mundo



“Estas ocho condiciones del mundo, monjes, siguen al mundo y el mundo no se separa de estas ocho condiciones del mundo. ¿Cuáles ocho? Ganancia y pérdida, fama y fracaso, crítica y elogio, felicidad y sufrimiento. Estas ocho condiciones del mundo, monjes, siguen al mundo y el mundo no se separa de estas ocho condiciones del mundo.”

“El ser ordinario no informado, monjes, experimenta ganancia y pérdida, fama y fracaso, crítica y elogio, felicidad y sufrimiento. También el discípulo noble informado, monjes, experimenta ganancia y pérdida, fama y fracaso, crítica y elogio, felicidad y sufrimiento. Aquí, monjes, ¿cuál es la diferencia? ¿Cuál es la diferencia de esfuerzo? ¿Cuál es la diferencia entre el ser noble informado y el ser ordinario no informado?”

“Venerable señor, nuestras enseñanzas tienen su origen en el Sublime, tienen al Sublime como guía, tienen al Sublime como refugio. Sería bueno, venerable Señor, que explicara el significado de esas palabras. Habiéndolo escuchado del Sublime, los monjes lo preservarán.”

“Si es así, monjes, escuchen, pongan buena atención a lo que diré”. “Sí, venerable Señor”. Respondieron esos monjes al Sublime. El Sublime dijo esto:

“Cuando el ser ordinario no informado obtiene ganancia, él no considera así, ‘He obtenido esta ganancia. Ésta es impermanente, insatisfactoria y de naturaleza transitoria.’ No comprende esto de acuerdo con la realidad. Cuando obtiene pérdida … cuando obtiene fama … cuando obtiene fracaso … cuando obtiene crítica … cuando obtiene elogio … cuando obtiene felicidad … cuando obtiene sufrimiento, él no considera así, ‘He obtenido este sufrimiento. Éste es impermanente, insatisfactorio, de naturaleza transitoria’. No comprende esto de acuerdo con la realidad.”

“La ganancia se apodera de su mente, la pérdida se apodera de su mente. La fama se apodera de su mente, el fracaso se apodera de su mente. La crítica se apodera de su mente, el elogio se apodera de su mente. La felicidad se apodera de su mente, el sufrimiento se apodera de su mente. Él se deleita con la ganancia obtenida, se contraría con la pérdida obtenida. Se deleita con la fama obtenida, se contraría con el fracaso obtenido. Se contraría con la crítica obtenida, se deleita con el elogio obtenido. Se deleita con la felicidad obtenida, se contraría con el sufrimiento obtenido. Él así, deleitándose y contrariándose, no se libera del nacimiento, de la vejez, de la muerte, de la pena, del lamento, del dolor, del pesar y de la desesperanza; no se libera del sufrimiento.”

“Pero, monjes, cuando el discípulo noble instruido obtiene ganancia, él considera así, ‘He obtenido ganancia. Ésta es impermanente, insatisfactoria y de naturaleza transitoria.’ Comprende esto de acuerdo con la realidad. Cuando obtiene pérdida … cuando obtiene fama … cuando obtiene fracaso … cuando obtiene crítica … cuando obtiene elogio … cuando obtiene felicidad … cuando obtiene sufrimiento, él considera así, ‘He obtenido este sufrimiento. Éste es impermanente, insatisfactorio, de naturaleza transitoria’. Comprende esto de acuerdo con la realidad.”

“La ganancia no se apodera de su mente, la pérdida no se apodera de su mente. La fama no se apodera de su mente, el fracaso no se apodera de su mente. La crítica no se apodera de su mente, el elogio no se apodera de su mente. La felicidad no se apodera de su mente, el sufrimiento no se apodera de su mente. Él no se deleita con la ganancia obtenida, no se contraría con la pérdida obtenida. No se deleita con la fama obtenida, no se contraría con el fracaso obtenido. No se contraría con la crítica obtenida, no se deleita con el elogio obtenido. No se deleita con la felicidad obtenida, no se contraría con el sufrimiento obtenido. Él así, no deleitándose y no contrariándose, se libera del nacimiento, de la vejez, de la muerte, de la pena, del lamento, del dolor, del pesar y de la desesperanza; se libera del sufrimiento. Ésta, monjes, es la diferencia, ésta es la diferencia de esfuerzo, ésta es la diferencia entre el ser noble informado y el ser ordinario no informado”.

“Ganancia y pérdida, fama y fracaso, crítica y elogio, felicidad y sufrimiento, éstas condiciones en los humanos son impermanentes, temporales y de naturaleza transitoria.”

“El sabio, dotado de atención, habiéndolas comprendido realiza su naturaleza transitoria. Las condiciones deseables no conmueven su mente y no experimenta aversión por las indeseables.”

“Sus deleites y aversiones se desvanecen, desaparecen, no existen. Habiendo realizado el Nibbàna, sin deseo, sin pena, comprende correctamente que ha trascendido la existencia.”


Dutiyalokadhamma Sutta