19/12/12

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Para renacer en Sukhâvati



Amitayus en Sukhâvati


A aquel cuyos actos sobresalientes dan infinita gloria a los seres;
a aquel cuyo mero recuerdo expele el terror al Señor de la Muerte.
Quien considera con constante amor a todo ser vivo como su hijo:
¡saludo a Amitâyus, Vida-sin-límite, el Maestro de dioses y humanos!

Por amor he de articular tanto como  puedo
esta plegaria para el renacimiento en el cielo Sukhâvati,
altamente supremo reino, excelentemente alabado
numerosas veces por el Señor de los Sabios.

El estado de bueno y malo obscurecidos por la bruma del desconocimiento,
la vida de ascendencia minada por el arma del odio,
atado en la prisión del samsâra por las cadenas de la lujuria y la avidez,
barrido al océano de la existencia por los ríos de la evolución,
lanzado por los muchos oleajes a las penas de la enfermedad y el deterioro,
aplastado por las cargas de sufrimientos no deseados,
destripado en las quijadas de los insoportables tiburones del Amo de la muerte,
este es mi grito de tormento, yo que estoy sin protección.

Que, si invoco reverentemente al Señor, como testigo de mi plegaria,
Amitabha, Luz-sin-límite, Jefe, único amigo de los destituidos,
y a los Bodhisattvas Avalokiteshvara
y Mahasthamaprapta, junto con sus séquitos,
quienes no han nunca declinado la promesa del engendramiento del espíritu supremo,
por nuestro bien, a través de eras sin límite,
cual el rey de los pájaros lanzándose por el cielo
puedan ellos venir aquí, por su amor y su poder mágico!

¡Que, dependiendo del poder de la focalización combinado de los océanos de
las dos provisiones reunidas por mí mismo y los demás en el pasado, el presente y
el futuro -conforme me acerco al momento de la muerte-, pueda contemplar directamente al
Jefe Amitabha, rodeado por su séquito -tales como los dos poderosos
Hijos-, y que pueda sentir intensa fe dirigida hacia el Vencedor, con su séquito!

¡Que pueda ser liberado de los sufrimientos del suplicio y del ser descuartizado, y que pueda
recordar sin olvido mi fe y sus objetos; y que así, en el
momento posterior a la muerte, al apoyarme en el milagroso adviento de los ocho
Bodhisattvas para mostrarme el sendero apropiado para ir hacia Sukhavâti, pueda
renacer sobre un enjoyado loto en el universo de Sukhavâti, justo como una
persona con agudas facultades en la genealogia del Mahayâna!

¡Que a partir del momento del renacimiento allí, pueda alcanzar retentivas, samâdhis,
el incondicional espíritu de Iluminación, la inexhaustible elocuencia
y la provisión sin límite de tales excelencias, y que por complacer al Insuperado
Maestro Amitabha -y los demás budas y Bodhisattvas de las diez direcciones-
pueda verdaderamente ser favorecido con las sagradas Enseñanzas del mahayâna!

¡Que pueda comprender su sentido correctamente, y que entonces a cada instante
por ir sin obstáculo, por mágico poder, a los superlativos universos de Budas,
pueda cumplir todos los energéticos actos de los Bodhisattvas completamente!

¡Que entonces, aunque haya nacido en un universo puro, motivado por
el amor más intenso, pueda principalmente seguir hacia los universos impuros
por medio de no estorbados mágicos poderes; y que, por depender de enseñar
el Dharma a cada ser viviente en concordancia con su parte especial, pueda ser
capaz de establecerle sobre un puro sendero, alabado por el Vencedor!

¡Y que por rapidamente cumplir estos actos milagrosos, pueda holgadamente alcanzar
la exaltación de la Budeidad, en aras de los infinitos seres!

¡Que cuando la energía creativa de la vida sea soltada,
pueda contemplar claramente ante mis ojos
a Amitabha rodeado por sus multitudes oceánicas,
y que pueda mi ser llenarse de fe y compasión!

¡Que desde el momento en que las visiones del bardo surjan
puedan los ocho Bodhisattvas mostrar el sendero sin erranza,
y tras nacer en Sukhâvati, que a partir de allí por emanaciones
pueda conducir a todos los seres de los mundos impuros!

¡Y que, en todas las vidas antes de alcanzar tal suprema exaltación, pueda
alcanzar sólo aquel incorporamiento propio para practicar los perfectos aprender, pensar
y meditar sobre las Enseñanzas verbales y de realización del Victorioso!

¡Que puedan tales incorporamientos no carecer de las siete excelencias del estado ascendente!
¡Que en todas esas situaciones pueda alcanzar el recuerdo de las vidas que
rememora correctamente todas las vidas anteriores!

¡Que en todas esas vidas pueda experimentar la vaciedad en todas las
existencias, y ser motivado por pensamientos cautivados por la excelencia
de la liberación, y que pueda renunciar al mundo en la religiosa
disciplina bien enseñada por el Señor!

¡Que tras haber renunciado pueda descubrir el gran espíritu de iluminación,
por cumplir ultimamente los actos de moralidad,
no teñidos ni por las más pequeñas transgresiones,
y que pueda convertirme cual un monje inquebrantable!

¡Que aun, en todas esas vidas, al comprender los procesos de mancilla
y purificación correctamente, pueda alcanzar las retentivas perfectas que
retienen sin olvido todas las palabras y los significados de las Enseñanzas,
los factores de perfección!

¡Que pueda alcanzar la no impedida elocuencia pura que enseña a los otros lo que
he comprendido yo mismo!

Aun, que en todas esas vidas no pueda nunca
faltar al logro de las puertas de los samâdhis tales como la "marcha de Héroe",
de los ojos tales como el ojo físico, y de supraconocimientos tales como
el conocimiento de las proezas de magia!

¡Que pueda alcanzar la clara sabiduría que puede distinguir sin confusión,
precisamente, la más sutil de las sutiles facetas de la mancilla y la purificación!

¡Que pueda rápidamente alcanzar la sabiduría que puede hacer cesar, en el
momento del surgimiento, toda consideración que no comprenda, mal entienda o dude!

¡Que pueda alcanzar la sabiduría profunda que penetra misteriosamente las
palabras y los significados de las Escrituras, cuya mensura no puede ser tomada por ninguna otra!

¡En breve, que pueda convertirme cual el Santo Manjughosha, quien comsume
todos los actos de los Bodhisattvas a traves de su sabiduría de talento en
la técnica del liberar, la que discierne las palabras y los significados de las
Enseñanzas; una sabiduría libre de todos los defectos de la sabiduría pretendida!

¡Así, que tras haber fácilmente encontrado la profunda, veloz, clara y grande sabiduría, 
pueda alcanzar destreza transcendente en la explicación, el argumento y
la composición concernientes a las enseñanzas del Victorioso, los cuales son,
respectivamente, los factores del sustentamiento de los afortunados, del castigo de
los falsos filósofos, y del agradamiento de los sabios!

¡Aun, que en todas las vidas, deteniendo todas las actitudes que contemplan a mis propios propósitos
como más importantes, y todas las sensaciones de pereza y desalentamiento a propósito de los energéticos actos de los Bodhisattvas, mientras alcance lo último del supremo corazón poderoso -que asume los propósitos de los demás-, pueda convertirme cual el Santo Avalokiteshvara, quien consume todos los actos de bodhisattva a través del espíritu de iluminación, el que es destreza en la técnica liberadora!

¡Aun, que pueda alcanzar lo último en los actos del bodhisattva por destreza competente en la técnica liberadora en el conquistar a todos los demonios,
fundamentalistas y antagonistas, al tiempo que esté involucrado en los propósitos
de mí mismo y los demás, por el convertirme cual el Santo Señor de lo Esotérico, Vajrapani!

¡Que en todas mis vidas pueda encontrar la gran iluminación a través del masivo
esfuerzo que nunca se desvía un instante del momento de la espiritual
concepción de perfeccionar los actos de Bodhisattva, cuya energía abandona toda
indolencia, y que pueda convertirme cual el incomparable Rey de los Shâkyas!

¡Que pueda convertirme en todas mis vidas cual el Buda Rey de Medicina, Bhaishajya
Guru, capaz de curar todos los dolores de cuerpo, habla y mente por el solo hecho de
pronunciar Su nombre, por el conquistar todas las enfermedades de mente y cuerpo que
obstruyen el culminamiento de la iluminación!

¡Que en todas mis vidas pueda convertirme cual el Victorioso Amitâyus, capaz de superar
todas las muertes a destiempo, por el solo hecho de pronunciar Su nombre, tras haber alcanzado
lo último en el voluntario control de la duración de la vida!

¡Que cuando un obstáculo a la vida se acerque, pueda contemplar mi refugio,
la manifestación de Amitâyus de la visión de Su cuerpo, el que se conforma
a la Disciplina por medio de Sus cuatro actividades, y que puedan todos los
obstáculos tales ser erradicados en el momento en que vea ese cuerpo!

¡Que, como para con la manifestación de la visión de Su cuerpo en concordancia con la
Disciplina, pueda reconocerlo como el protector Amitâyus, y engendrar una fe firme y no artificial; y que por el poder de ello no pueda nunca
fallar de tener a los Victoriosos Amitâyus trabajando abiertamente como mi amigo espiritual
en todas mis vidas!

¡Mas aún, que puedan los verídicos amigos espirituales del mahayâna,
la raíz de todas las virtudes mundanas y transcendentes, complacerse conmigo
y cuidarme a través de todas mis vidas!

¡Que mientras me cuida, pueda alcanzar yo fe inquebrantable en aquel
amigo espiritual, y que pueda complacerle a través de todas las puertas de actividad!
¡Que no pueda traerle siquiera un instante de descontento!

¡Que no pueda ser instruido incompletamente por todo el consejo e instrucciones
del amigo espiritual!

¡Que pueda ser capaz de comprender correctamente todos los significados de esas enseñanzas
y perfeccionarlas a través de la práctica!

¡Que no pueda ir bajo la influencia de amigos no espirituales y pecaminosos,
siquiera por un instante!

¡Que en todas mis vidas pueda realizar fe de confianza en los efectos de
evolución, la mente de renuncia, el espíritu de iluminación, y
la vista perfeccionada; y que pueda ingresar ininterrumpidamente a la experiencia de
la ausencia de esfuerzo!

¡Que cualquier raíz de virtud que haya hecho a través de mis acciones físicas, verbales y
mentales -a lo largo de todas mis vidas- pueda ello servir como la causa
de solamente los propósitos de los demás, y la pura iluminación!


Tsong Khapa
Traducido por Robert Thurman