12/5/12

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El significado oculto de la Torah


El Rabino Simeón dijo: "Si un hombre mira a la Torah como sólo un libro de narraciones y cuestiones cotidianas, ¡pobre de él! Una torah así, que trate de asuntos cotidianos y ciertamente una más excelente, nosotros también, aún nosotros, podríamos compilarla. Más aún, en manos de los que gobiernan el mundo están libros de mayor mérito incluso, y a éstos podríamos emular si quisiéramos compilar una torah de este tipo. Pero la Torah, en todas sus palabras, conlleva verdades supremas y secretos sublimes. 

Mira con qué precisión están balanceados el mundo superior y el inferior. Israel aquí abajo está balanceada por los ángeles de lo alto, de los cuales está escrito: "Que hace de sus ángeles vientos" [Salmos 104: 4]. Pues cuando los ángeles descienden a la tierra, ellos se ponen vestiduras terrestres porque de otro modo no podrían ni habitar en el mundo ni éste podría tenerlos. Pero si esto ocurre con los ángeles, con mucha mayor razón debe ocurrir con la Torah: la Torah fue quien creó a los ángeles y creó a todos los mundos y a través de la Torah se sostienen todos. El mundo no podría resistir la Torah si no se hubiera ataviado en vestiduras de este mundo. 

Así, los cuentos relacionados con la Torah son simplemente sus vestiduras externas y desdichado el hombre que considere esa vestidura externa como la Torah misma, pues a tal hombre le será arrebatada una porción en el mundo futuro. Así, David dijo: "Abreme los ojos para que pueda contemplar cosas maravillosas a partir de Tu ley" [Salmos 119: 18], es decir, las cosas que subyacen. Mira. La parte más visible de un hombre son las vestiduras que lleva puestas y aquellos que carecen de entendimiento cuando miran al hombre son aptos sólo. para ver en él esas vestiduras. No obstante, en realidad es el cuerpo del hombre lo que constituye el orgullo de sus vestiduras, y su alma constituye el orgullo del cuerpo. 

Así ocurre con la Torah. Sus narraciones acerca de las cosas del mundo constituyen las vestiduras que cubren el cuerpo de la Torah; y ese cuerpo está compuesto de los preceptos de la Torah, gufeytorah [cuerpos, principios principales]. La gente sin entendimiento sólo ve las narraciones, las vestiduras; aquellos que pueden penetrar un poco más, también ven el cuerpo. Pero los verdaderamente sabios, aquellos que sirven al Rey más alto y estuvieron en el monte Sinaí, penetran hasta el alma, a la verdadera Torah que es el principio, la raíz de todo. A estos mismos en el futuro les será concedido penetrar al alma misma del alma de la Torah. 

Miren ahora lo que ocurre en el mundo superior con las vestiduras, cuerpo, alma y alma suprema. Las vestiduras externas son los cielos y lo que en ellos hay, el cuerpo es la Comunidad de Israel y es el recipiente del alma, lo que es "la Gloria de Israel"; y el alma del alma es el Ancestro Supremo. Todos estos están unidos uno al otro. 

Desdichados los pecadores que miran a la Torah como simples cuentos acerca de las cosas del mundo, y sólo ven así las vestiduras externas. Pero los justos, cuya mirada penetra hasta la Torah misma, dichosos sean. Y tal como el vino debe conservarse en un odre, así la Torah debe estar contenida en una vestidura exterior. La vestidura está hecha de los cuentos e historias; pero nosotros, debemos penetrar más allá. 



Gershom Scholem
Zohar, el libro del esplendor