23/3/11

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Hui Neng - La Tierra del Oeste



El Prefecto Wai hizo entonces la siguiente pregunta - He notado que es una práctica común entre los monjes y los laicos el recitar el nombre de Amitaba con la esperanza de nacer en la Tierra Pura del Oeste. Para aclarar mis dudas, ¿podría usted decirme si es posible para ellos nacer allí?

- Señor, escúcheme cuidadosamente - replicó el Patriarca - y le explicaré. De acuerdo al Sutra pronunciado por el Bhagavat en la Ciudad de Sharavasti para guiar a las personas a la Tierra Pura del Oeste, es completamente claro que la Tierra Pura no está lejos de aquí, porque la distancia en millas es 108,000, lo cual realmente representa las ‘diez maldades’ y los ‘ocho errores’ dentro de nosotros. Para aquellos de mentalidad inferior ciertamente está muy lejos, pero para los hombres de mentalidad superior, podemos decir que está muy cerca. Aunque el Dharma es uniforme, la mentalidad de los hombres varía. Porque difieren, unos de otros, en su grado de iluminación o de ignorancia, es que algunos entienden la Ley más rápidamente que otros. Mientras que los hombres ignorantes recitan el nombre de Amitaba y rezan para nacer en la Tierra Pura, los iluminados purifican sus mentes, ya que, como Buda dijo, “Cuando la mente es pura, la Tierra de Buda es simultáneamente pura”.

- Aunque ustedes sean nativos del Este, si sus mentes son puras ustedes no tienen pecado. Por otra parte, incluso si fueran nativos del Oeste, una mente impura no puede liberarlos del pecado. Cuando las personas del Este cometen un pecado, ellos recitan el nombre de Amitaba y rezan para nacer en el Oeste; pero en el caso de los pecadores que son nativos del Oeste, ¿dónde pedirán nacer? Los hombres ordinarios y las personas ignorantes no entienden  ni la Tierra Pura dentro de ellos, así que desean nacer en el Este o en el Oeste. Pero para los iluminados cualquier parte es igual. Como el Buda dijo, “No importan donde nazcan, ellos siempre están felices y cómodos”. 


- Señor, si su mente está libre de maldad, el Oeste no está muy lejos de aquí; ¡pero sin duda, sería muy difícil para aquellos de corazón impuro nacer allí simplemente  invocando a Amitaba! 

- Ahora, Instruida Audiencia, yo les aconsejo que lo primero que hay que hacer es  apartarse de las ‘diez maldades’; entonces habremos viajado cien mil millas. Para el próximo paso, apártense de los ‘ocho errores’ y esto significará otras ocho mil millas viajadas. Si podemos realizar la naturaleza escencial  todo el tiempo y conducirnos en forma recta en todas las ocasiones, en un abrir y cerrar de ojos podremos alcanzar la Tierra Pura y allí ver a Amitaba. 


- Con solo poner en práctica las diez buenas acciones, no necesitarán nacer allí. Por  otra parte, si no apartan las diez maldades de su mente, ¿qué Buda los llevará allí? Si  entienden la Doctrina de No-Nacimiento de la Escuela de la Inmediatez (que pone final  al ciclo del nacimiento y la muerte) solamente les tomará un momento para ver el Oeste. Si no la entienden y estando esa tan lejos, ¿cómo pueden llegar allí simplemente recitando el nombre de Amitaba? 

Ahora, ¿les gustaría que yo trajera hasta aquí la Tierra Pura, en este mismo momento,  de manera que todos ustedes pudieran verla? 

La congregación presentó sus respetos y  contestaron - Si aquí pudiéramos ver la Tierra Pura, no necesitaríamos desear nacer  allá. Su Santidad, ¿podría usted gentilmente trasladarla aquí para que podamos verla? 

El Patriarca dijo - Señores, nuestro cuerpo físico es una ciudad. Nuestros ojos, orejas,  nariz y lengua son los portones. Hay cinco portones externos, mientras que el interno  es la idea o pensamiento. La mente es el fundamento. La naturaleza esencial es el  Rey que vive en el dominio de la mente. Mientras que la naturaleza esencial esté  presente, el Rey está presente, y nuestro cuerpo y mente existen. Cuando la naturaleza esencial  se va, no hay Rey y nuestro cuerpo y mente se descomponen. Nosotros  debemos trabajar por la Budeidad en el interior de la naturaleza esencial y no  debemos buscarla fuera de nosotros. Aquel que se mantiene ignorante de su naturaleza esencial  es un hombre ordinario. Aquel que es iluminado en su naturaleza esencial es un Buda. Ser misericordioso es Avalokitesvara (uno de los dos principales  Bodhisattvas de la Tierra Pura). Tener placer en la caridad es Mahasthama (el otro  Bodhisattva). Estar legítimamente calificado para una vida pura es Shakyamuni (uno de  los títulos del Buda Gautama). Igualdad y Rectitud es Amitaba. La idea del yo (Atma) o  aquella de llegar a ser es el Monten Meru. Una mente depravada es el océano. Klesa  (la corrupción) es la ondulación. La crueldad es el dragón diabólico. La falsedad es el  diablo. Los tediosos objetos sensoriales son los animales acuáticos. La codicia y el odio  son los infiernos. La ignorancia y el capricho son las bestias. 

- Instruida Audiencia, si constantemente realizan las diez buenas acciones, el paraíso se les aparecerá al instante. Cuando se desprendan de la idea del yo y aquella del ser, el Monte Meru se derrumbará. Cuando la mente ya no esté depravada, el océano (de la existencia) se secará. Cuando estén libres de Klesa, el tsunami y las ondulantes olas (del océano de la existencia) se calmarán. Cuando el ser cruel sea ajeno a ustedes, los peces y los dragones diabólicos morirán. 

- En el dominio de nuestra mente, hay un Tathagata de Iluminación que envía una luz poderosa que ilumina externamente los seis portones (de las sensaciones) y los  purifica. Esa luz es suficientemente fuerte para atravesar los seis Cielos Kama (los cielos del deseo); y cuando ella se dirige internamente hacia la natruraleza esencial elimina de inmediato los tres elementos venenosos, purga nuestros pecados que  pueden llevarnos a los infiernos o a otros dominios diabólicos y nos ilumina  completamente interior y exteriormente, de manera que no somos diferentes de  aquellos nacidos en la Tierra Pura del Oeste. Ahora bien, si no nos entrenamos para alcanzar esta norma, ¿cómo podremos alcanzar la Tierra Pura? 

Habiendo escuchado al Patriarca, la congregación conoció claramente su naturaleza escencial. Hicieron una reverencia y exclamaron al unísono - ¡Bien hecho! - También entonaron - Que todos los seres sintientes de este Universo que hayan escuchado este sermón lo entiendan intuitivamente al instante. 

El Patriarca añadió - Instruida Audiencia, aquellos que deseen entrenarse a sí mismos  (espiritualmente) pueden hacerlo en el hogar. Para ellos es innecesario permanecer en el monasterio. Aquellos que se entrenan a sí mismos en el hogar son semejantes a los nativos del Este que son de corazón compasivo, mientras que aquellos que  permanecen en el monasterio pero descuidan su trabajo no difieren de un nativo del Oeste que tiene el corazón malvado. Mientras que la mente sea pura, esta será la Tierra Pura del Oeste de nuestra propia naturaleza escencial 

El Prefecto Wai preguntó - ¿en el hogar, cómo debemos entrenarnos por nuestra cuenta? Por favor  enséñanos. 



El Patriarca contestó - Les daré una estrofa ‘Sin Forma’. Si ponen esta enseñanza en práctica, estarán en la misma posición que aquellos que viven permanentemente conmigo. Por otra parte, si no la practican, ¿qué progreso pueden hacer en el camino espiritual, aunque se rapen la cabeza y abandonen el hogar definitivamente (por  ejemplo, para unirse a la Orden)? La estrofa dice: 


Para una mente justa, observar los preceptos (Sila) es innecesario.
Para una conducta recta, practicar Dhyana (contemplación) puede ser dispensado.
Sobre el principio de la gratitud, apoyamos a nuestros padres y los servimos filialmente.
Sobre el principio de la rectitud, el superior y el inferior permanecen fieles el uno al otro (en tiempos de necesidad).
Sobre el principio del deseo compartido de complacer, el mayor y el menor están en términos afectuosos.
Sobre el principio de la tolerancia, no peleamos aun en medio de una multitud
hostil.
Si perseveramos hasta obtener fuego frotando un pedazo de madera,
Entonces el loto rojo (la naturaleza Búdica) brotará del lodo negro (el estado de no-iluminación).
Aquello que es agrio tiende a ser buena medicina.
Aquello que es desagradable al oído es ciertamente un consejo franco. Al corregir nuestras faltas, obtenemos sabiduría.
Al defender nuestras faltas, traicionamos una mente equivocada.
En nuestra vida diaria debemos practicar siempre el altruismo,
Pero la Budeidad no se logra dando dinero en caridad.
El Bodhi debe ser encontrado en el interior de nuestra propia mente,
Y no hay necesidad de buscar el misticismo en el exterior.
Quienes escuchan esta estrofa y verdaderamente ponen en práctica su
enseñanza,
Encontrarán el paraíso frente a si mismos.

El Patriarca añadió - Instruida Audiencia, todos ustedes deben poner en práctica lo que esta estrofa enseña, de manera que puedan realizar la y lograr  la Budeidad directamente. El Dharma no espera a nadie. Me voy a Tso Kai, así que  podemos disolver la asamblea ahora. Si tienen alguna pregunta, pueden venir aquí y  hacerlas. 

En ese momento el Prefecto Wai, los gobernadores oficiales, los religiosos, y las damas devotas presentes, todos, fueron iluminados. Fielmente aceptaron la enseñanza y la pusieron en práctica.



De El Sutra pronunciado por el 6º Patriarca sobre el Estrado del  “Tesoro de la Ley”