3/11/10

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Ciclo de las siete estancias


P. Chester Beatty I


Papiro Chester Beatty I
(Imperio Nuevo, Ramsés V)





Principio de los dichos de la gran felicidad

¡La Única, la hermana sin igual,
la más hermosa de entre todas!
Es como la primera estrella de la mañana
al inicio de un año feliz.
Brillo resplandeciente, blanca de piel,
Hermosa la mirada de sus ojos
Dulces las palabras que emanan de sus labios,
Ella no dice una palabra de más.
Cuello erguido, pecho radiante
su cabello como verdadero lapislázuli;
(Sus) brazos rebosan oro
(Sus) dedos (son) como capullos de loto.
Muslos robustos, estrecha cintura,
Sus piernas pasean su belleza
Con elegante paso va caminando,
conquista mi corazón con sus movimientos.
Consigue que los cuellos de los hombres
Se giren para admirarla.
¡Afortunado aquél a quien ella abrace
es igual que el primero de los hombres!
Cuando ella se aleja parece
Como ese otro Único.


Segunda Estancia

Mi hermano atormenta mi corazón con su voz,
hace que la enfermedad se apodere de mí:
¡Vive próximo a la casa de mi madre
y no puedo acudir a él!
Mi madre hace bien en solicitarle de esta manera:
Accede a verla!
Mi corazón se angustia pensando en él,
Estoy poseída por su amor.
Realmente, es un necio,
Pero me parezco a él;
Desconoce mi deseo de abrazarle,
O hubiese escrito a mi madre
¡Hermano, estoy prometida a ti
Por La Dorada de las mujeres !
Ven a mí para que contemple tu belleza,
Mi Padre, y mi Madre, se alegrarán
Toda mi gente te aclamará al unísono
Ellos te aclamarán, ¡Oh, mi hermano!


Tercera Estancia

Mi corazón idea cómo contemplar su belleza
Mientras está sentada en su casa.
En el camino encuentro a Mehi en su carro
Con él están sus hombres jóvenes.
Desconozco cómo evitarle:
Debería acelerar para pasarle?
Pero el río era la carretera y
No encuentro lugar para mis pies.
Mi corazón, eres muy necio,
¿Por qué abordas a Mehi?
Si paso antes que él
Le contaré (conocerá) mis movimientos
Aquí, soy tuyo, le digo,
Entonces él gritará mi nombre
Y me designará como el primero...
Entre sus sucesores.


Cuarta Estancia

Mi corazón palpita precipitadamente
Cuando pienso en mi amor por ti:
Él no me permite actuar como una persona
brinca en su sitio.
No me permite vestirme,
Ni envolver mi pañuelo a mi alrededor;
No me pinto los ojos,
Ni tan siquiera estoy ungida.
“No esperes, ve hacia allí” , me dice,
tan pronto como pienso en él;
Mi corazón, no actúes tan estúpidamente,
¿Por qué te haces el tonto?
Permanece quieto,
El hermano viene hacia ti
Y muchas personas te observan
No dejes que la gente diga de mí:
“¡Una mujer ha fracasado en el amor!”
Permanece tranquilo cuando pienses en él,
¡Mi corazón, no palpites!


Quinta Estancia

Alabo a la Dorada, adoro a su majestad,
Ensalzo a la Señora del Cielo;
Adoro a Hathor,
¡Alabanzas a mi Señora¡ (Loada sea mi Señora)
Yo la llamé, ella escuchó mis plegarias,
Ella me envió a mi amada,
Ella vino a verme,
¡Oh, qué gran milagro me sucedió!
Yo estaba feliz, exultante, eufórico,
Cuando me dijeron: “¡Mira, ella está aquí!”
Al llegar, los jóvenes se inclinaron ante ella,
Llevados por un gran amor hacia ella.
Oré a mi diosa
Que me concedió a mi hermana como un regalo;
¡Hoy hace tres días que rezo a su nombre,
Cinco días desde que ella vino a mí!


Sexta Estancia

Pasé ante su casa,
Encontré su puerta entornada;
Mi hermano estaba con su madre,
Y todos sus hermanos con él.
Su amor conquistó el corazón
De todos aquellos quienes se recorrían el camino;
¡Espléndido joven sin igual,
Hermano excepcional en virtudes!
Él me miró cuando pasé,
Y yo me regocijé;
¡Cómo mi corazón estaba exultante de felicidad,
Mi hermano, a tu vista!
Si tan sólo la madre conociera mi corazón,
Ella me comprendería ahora;
¡Oh, Dorada, ponlo en su corazón,
entonces iré rápidamente hacia mi hermano!
Le besaré ante sus compañeros,
No lloraría ante ellos;
Me regocijaría por su comprensión
Que tú me has reconocido!
Prepararé una fiesta para mi diosa,
Mi corazón palpita,
Déjame ver a mi hermano esta noche,
¡Oh, felicidad pasajera!


Séptima Estancia

Siete días desde que vi a mi hermana,
Y la tristeza me invade;
Soy fuerte en todos mis miembros,
Mi cuerpo me ha abandonado.
Cuando los físicos vienen,
Mi corazón rechaza sus remedios;
Los magos se muestran impotentes,
Mi enfermedad no se percibe.
¡Decirme “Ella está aquí” me reviviría!
Su nombre me animaría;
Su mensajero yendo y viniendo,
¡Eso reavivaría mi corazón!
Mi hermana es mejor que todas las prescripciones,
Ella hace más por mí que todas las medicinas;
Su venida hacia mí es mi amuleto,
¡Su aparición hace que me sienta bien!
Cuando ella abre sus ojos mi cuerpo es joven,
Sus palabras me hacen fuerte;
Abrazarla aleja mi enfermedad –
¡Siete días desde que ella me abandonó!




Traducción: Teresa Soria Trastoy
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