20/9/10

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Dogen - Bendowa (extractos) VI



[Alguien] pregunta: “¿Aun en el mundo actual, tan corrupto, de este último Dharma, es posible todavía realizar el estado de la experiencia verdadera cuando llevamos a cabo esta práctica?”

Digo: “Los filósofos se han entretenido con semejantes conceptos y formas, pero en la verdadera enseñanza del Gran Vehículo, sin discriminar entre ‘Dharma correcto’, ‘Dharma imitativo’ y ‘Dharma último’, decimos que todos los que practican alcanzan el estado de la verdad. Además, en este Dharma correcto, transmitido directamente, tanto al entrar en el Dharma como al materializarlo en nuestro cuerpo, recibimos y utilizamos el tesoro que está dentro de nosotros. Aquellos que están practicando pueden saber de forma natural si han alcanzado el estado de la verdadera experiencia o no, al igual que las personas que utilizan el agua pueden decir por ellas mismas si el agua está fría o caliente.

[Alguien] pregunta: “Se dice que en el Buda-Dharma una vez que hemos claramente comprendido el principio que la mente aquí y ahora es buda, incluso si nuestra boca no recita los sutras y si nuestro cuerpo no practica la Vía del Buda, no carecemos en absoluto del Buda- Dharma. Sólo el saber que el Buda-Dharma reside desde siempre en cada uno de nosotros es haber alcanzado totalmente la verdad (Vía). No se necesita buscar nada más de otras personas. ¿Para qué preocuparnos entonces de perseguir la verdad en zazen?”

Digo: “Estas palabras son muy poco fiables. Si es como lo dice usted, ¿cómo podría cualquier persona inteligente no comprender este principio una vez que se le hubiese explicado? Recuerde, estudiamos el Buda-Dharma a partir del momento en que abandonamos las opiniones de sujeto y objeto. Si el saber que nosotros mismos somos sólo buda pudiera llamarse alcanzar la verdad, Shakyamuni no se habría preocupado de enseñar la vía de la moralidad en el pasado. Me gustaría ahora demostrar esto con el sutil ejemplo (criterio) de los antiguos patriarcas:

Hace mucho tiempo, había un monje llamado Prior Soku en la Sangha del maestro Zen Hogen. (prior tiene el sentido de encargado de una responsabilidad importante en el templo. El maestro Hogen Bun-eki (885-958) sucesor de Rakan Keishin, suc. de Gensha Shibi, y fundador de la escuela Hogen.) El maestro Zen Hogen le pregunta:

“Prior Soku, ¿desde hace cuánto tiempo estás en mi Sangha?”

Soku dice: “Sirvo en la Sangha del maestro desde hace tres años ya.”

El maestro Zen dice: “Eres un miembro reciente de la Sangha. ¿Por qué no me has preguntado por el Buda-Dharma?”

Soku dice: “No quiero decepcionarle, Maestro. Antes, cuando estuve en la Sangha del maestro Seiho, realicé el estado de paz y felicidad en el Buda-Dharma.”

El maestro Zen dice: “¿Con qué palabras has podido entrar?”

Soku dice: “Una vez pregunté a Seiho: ¿Quién es el yo del estudiante? (¿Quién soy?). Seiho dijo: Los hijos del fuego vienen buscando el fuego.

Hogen dice: “Bonitas palabras. Pero me temo que no hayas comprendido.”

Soku dice: “Los hijos del fuego pertenecen al fuego. [Entonces] comprendí que ellos, al ser fuego que al mismo tiempo buscaba el fuego, me representaban a mi propio ser que me buscaba a mi mismo.

El maestro Zen dice: “Ahora sí que sé que no habías comprendido. Si el Buda-Dharma fuera así nunca se podría haber transmitido hasta ahora.”

Oyendo esto, Soku se volvió avergonzado y angustiado, y se levantó [para irse]. [Pero] en el camino pensó: “Este maestro zen es [respetado] a lo largo de todo el país [como] un buen consejero, y es un gran maestro que guía a quinientas personas. Seguramente debía tener algún valor su critica de mi equivocación.”

[Soku] vuelve al maestro Zen para disculparse y se prosterna. Luego pregunta: “¿ Qué es este estudiante que soy yo? (¿Quién soy?)”

El maestro Zen dice: “Los hijos del fuego vienen buscando el fuego.”

Bajo la influencia de estas palabras, Soku realiza el Buda-Dharma ampliamente. Evidentemente, nunca se entiende el Buda-Dharma mediante la comprensión intelectual de que nosotros mismos somos sólo buda. Si la comprensión intelectual de que nosotros mismos somos sólo buda fuera el Buda-Dharma, el Maestro Zen no habría podido guiar [a Soku] utilizando las palabras anteriores, y no habría amonestado [a Soku] como lo hizo. Exclusiva y directamente, desde el primer encuentro con un buen consejero, debemos preguntar por las normas de la práctica, y debemos perseguir la verdad sentados en zazen, sin desviarnos, y sin permitir que no permanezcan en nuestra mente ni un solo reconocimiento ni la mitad de una comprensión. Entonces el sutil método del Buda-Dharma no se practicará en vano.”