7/5/08

Archivado en: ,

Lamentación por el rey de Tiro - Ezequiel 28:11-19

La palabra del Señor me llegó en estos términos: Hijo de hombre, entona una lamentación sobre el rey de Tiro. Tú le dirás: Así habla el Señor:

Eras un modelo de perfección,
lleno de sabiduría
y de acabada hermosura.
Estabas en Edén, el Jardín de Dios,
recubierto de piedras preciosas
de todas las especies:
sardo, malaquita, y diamante,
crisólito, ónix y jaspe,
zafiro, topacio y esmeralda.
Llevabas adornos labrados en oro
y encajes preparados para ti
el día en que fuiste creado.

Yo había hecho de ti
un querubín protector,
con sus alas desplegadas;
estabas en la montaña santa de Dios
y te paseabas entre piedras de fuego.
Eras irreprochable en tus caminos
desde el día en que fuiste creado,
hasta que apareció tu iniquidad:
a fuerza de tanto traficar,
tu interior se llenó de violencia
y caíste en el pecado.

Por eso yo te expulso
como algo profanado
lejos de la montaña de Dios;
te hago desaparecer, querubín protector,
de entre las piedras de fuego.
Tu corazón se llenó de arrogancia
a causa de tu hermosura;
corrompiste tu sabiduría
a causa de tu esplendor.
Pero yo te arrojé por tierra
y te expuse como espectáculo
delante de los reyes.

Con tus numerosas culpas,
con tu comercio venal,
profanaste tus santuarios.
Pero yo hago brotar de ti mismo
el fuego que te devora.
Te reduciré a cenizas sobre el suelo
delante de todos los que te miran.
Todos los pueblos que te conocen
están consternados por ti;
te has convertido en un motivo
de espanto
y no existirás nunca más.

Contenido

Africa Alquimia América Apócrifos Asvagosha Bardo Thodol Bhagavad Gita Biblia Bodhidharma Böhme Jakob Borges Jorge Luis Brunel Henri Buda Budismo Bunyan John Burckhardt Titus Byund-Chul Han Cabalá Cábala Calle Ramiro Canaán Cátaros Catolicismo Celtas Chilam Balam China Chögyam Trungpa Confucianismo Confucio Coomaraswamy Ananda Corán Cristianismo Cusa Nicolás de Dahui Dalai Lama Dao De Jing David-Neel Alexandra Descarga de libros Deshimaru Taisen Dhammapada Dogen Dumezil Georges Eckhart Maestro Egipto Eliade Mircea Fenyang Fo Yan Freud Sigmund Fromm Erich Gandhi Gazas Gnosticismo Graves Robert Guénon René Hagakure Hakuin Han Shan Hekiganroku Herejías Hermetismo Herrigel Eugen Hertling Ludwig Hinduísmo Hsu Yun Hsuan Sha Hua Hu Ching Huai-Nan Tze Huang Po Hui Neng Huxley Aldous I Ching Ibn Arabi Ibn Tufayl Iglesia Imágenes Islamismo Japón Jesús Johnson Paul Jonas Hans Judaísmo Jung Carl Gustav Kalevala Kokuan Krishna Krishnamurti Küng Hans Lao Zi Libro egipcio de los muertos Lie Zi Lormier Dominique Mahamudra Mahoma Malleus Maleficarum Manly Palmer Hall Mauriac François Mazdeísmo Meng Zi Merton Thomas Mesopotamia Milarepa Mitologias Moisés Mumonkan Muso Nagarjuna Nórdica Padma Sambhava Pai-chang Patanjali Popol Vuh Profetas Qingjing Jing Rahn Otto Rosacruz Rumi Saint Germain Sandokai Sankara Scholem Gershom Sekito Kisen Seng Ts'an Sijismo Steiner Rudolph Sufismo Sutras Suzuki Takuan Tantra Tao Te King Taoísmo Teosofía Thich Nhat Hanh Tierra Pura Tilopa Tsong Khapa Unmon Upanishads Watts Alan Wen Tzu Whilhelm Richard Wu Zu Xu Yun Yoga Yogananda Yuanwu Zen Zhuang Zi Zohar